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24 de junio de 2025

Un hallazgo casual apunta a la existencia de un santuario ibérico en Almedinilla (Córdoba)

Durante un paseo rupestre por los tajos de Las Llanás de la localidad cordobesa de Almedinilla, un padre y su hija encontraron en un pequeño abrigo rocoso una cerámica ibérica que han donado al Ecomuseo del Río Caicena de la localidad, que puestos en contacto con el Museo Histórico concluyen -a falta de un estudio en detalle- que la pieza pudiera estar asociada a un santuario de época ibérica próximo a la localidad.

Según informa en su web el Ecomuseo del Río Caicena, el lugar del hallazgo tiene una visibilidad directa con el poblado ibérico del Cerro de la Cruz y la necrópolis de Los Collados, y se encuentra dominando el camino que, paralelo al río, atraviesa el desfiladero del Caicena. 


La pieza cerámica encontrada está prácticamente completa y se trata de un cuenco ibérico con concreciones de carbonato cálcico fechado en el siglo II a. C. La pieza en cuestión estaba sobre la superficie (sin cubrir por sedimentación) y si bien pudo haber sido lanzada hacia abajo desde lo alto de Las Llanás, desde el Ecomuseo consideran más probable su deposición en el mismo lugar del hallazgo, ya que la pieza sólo tiene una pequeña rotura de antiguo y "un lanzamiento desde lo alto del tajo la hubiera fragmentado más". Además "existe una cornisa rocosa que hace poco probable que hubiera quedado en esa posición si se hubiera lanzado desde lo alto del tajo".

Además de lo sugerente de utilizar históricamente las cuevas como viviendas y necrópolis (en otras épocas) los iberos debieron mantener esa ligazón con lo oculto y subterráneo, con lo telúrico y el “útero materno”, convirtiendo cuevas y abrigos en lugares de culto, metáforas de otras realidades.

Existen abrigos rocosos y sobre todo cuevas que fueron utilizadas por los iberos con esta función probablemente. Las más conocidas se ubican en Jaén con la Cueva de la Lobera en Castellar (con numerosas cerámicas que pudieron servir para realizar ofrendas y libaciones) o la de Cueva de Los Muñecos en el Collado de Los Jardines de Santa Elena (con numerosos exvotos de guerreros, mujeres, niños). En Granada pudiera haber otros santuarios en la Cueva de Las Ventanas de Píñar o en la Cueva de Las Tontas en Montefrío. Por mencionar otros territorios, señalar por ejemplo la gran cueva-santuario (y lugar de curación) que tanto iberos como romanos tuvieron en la Cueva Negra (Fortuna-Murcia).

Para Córdoba se han querido ver cuevas-santuario ibéricas en la cueva de La Murcielaguina y la de Los Mármoles (en Priego), esta última visible desde El Cerro de la Cruz . En cuanto a santuarios iberos construidos en edificios ex profeso, Almedinilla se sitúa entre los actualmente conocidos de Torreparedones (dedicado a la diosa madre de la fertilidad Tanit-Astarté que se mantiene en época romana con Dea Caelestis-Juno-Lucina-Salus) y el posible (y aún no encontrado) de la antigua Ilurco (Cerro de Los Infantes-Pinos Puente) caracterizado por muchas placas-exvotos con la representación de caballos.

En Almedinilla, concluyen desde el Ecomuseo, "tenemos pendiente documentar un posible pequeño santuario ibero en el entorno de unas peñas rocosas y junto a un camino que pudo conectar el Cerro de la Cruz con la zona de Alcaudete". "Mientras tanto debemos ser cautos en la interpretación de este posible yacimiento bautizado con el nombre de: El abrigo de África".

21 de junio de 2022

Hallan un conjunto funerario visigodo en las profundidades de la cueva de La Garma (Cantabria)

En las profundidades de la cavidad se han encontrado dos depósitos sepulcrales con restos humanos, espadas y otros objetos metálicos en un excelente estado de conservación.
Hallan un conjunto funerario visigodo en las profundidades de una cueva cántabra / EFE

Los arqueólogos que trabajan desde hace 25 años en la cueva cántabra de La Garma han recuperado un conjunto funerario de la época visigoda de las profundidades de la cavidad, la galería basal, formado por dos depósitos sepulcrales con restos humanos, espadas y otros objetos metálicos en un excelente estado de conservación.

Los restos fueron encontrados durante unos estudios de control ambiental por el espeleólogo Mariano Luis Serna, que descendió al río subterráneo en el nivel inferior de La Garma para tomar muestras de agua, y han sido rescatados en una compleja operación arqueológica.

Los directores de las excavaciones de esta cueva patrimonio de la humanidad, Pablo Arias y Roberto Ontañón, consideran que este es uno de los conjuntos funerarios más extraordinarios descubiertos en los últimos años en la Península Ibérica, por su estado de conservación y por el lugar atípico donde fueron sepultados los cuerpos en torno al año 700.

Los huesos y los objetos del ajuar funerario han aparecido en una zona que se inunda periódicamente, cubiertos de una pátina negra producida por la precipitación de óxido de manganeso, que es posible que haya favorecido su conservación, han explicado durante la presentación de este hallazgo.

En La Garma ya habían sido encontrados restos funerarios visigodos, en la galería inferior, menos profunda, que permanecen en el yacimiento, del que solo se extrajo el broche de un cinturón para incorporarlo a la colección del Museo de Arqueología y Prehistoria de Cantabria (Mupac).

Después de muchas dudas se decidió extraer los huesos y los objetos para que no acaben arrastrados por el agua, ya que las inundaciones son frecuentes en la galería basal.

Junto a los restos humanos, se ha encontrado una spatha, una espada larga de dos filos de 85 centímetros de longitud; dos ejemplares de scramasax, espadas cortas de doble filo parecidas a un machete; un acetre o pequeño caldero de bronce y otro objeto que aún no ha podido ser identificado.

Las espadas han conservado sus empuñaduras de madera, algo inusual y que podría deberse al óxido de manganeso que las recubre de una pátina negra.

El tipo de materiales hallados sugiere que pertenecen a la misma época que los restos visigodos de la galería inferior de la cueva, en torno al siglo VIII, y que las personas sepultadas eran individuos de alto rango.

Un ajuar como este se ha encontrado en otros yacimientos visigodos situados al norte de los Pirineos, pero en enterramientos no sepultados en los más profundo de una cueva.

Para llegar hasta los restos y poder extraerlos se organizó un amplio equipo de especialistas formado por arqueólogos, antropólogos, restauradores e ingenieros dirigido por Pablo Arias y Ricardo Ontañón.

El equipo que participó en esta operación de rescate, el pasado 9 de junio, tardó más de tres horas en llegar al conjunto funerario tras un recorrido que implicaba descender cuatro niveles desde la entrada de la cueva, situada 50 metros por encima de la galería y avanzar unos 200 metros por el cauce del río.

Los materiales recuperados están siendo sometidos ahora a un delicado proceso de estabilización en los laboratorios del Museo de Arqueología y Prehistoria de Cantabria, que dirige Ontañón.

Después se les aplicará una batería de técnicas analíticas que contribuirán a aportar información de gran valor sobre una de las etapas más oscuras de la historia de Cantabria, sobre la que todavía se sabe muy poco.

Entre otras técnicas se utilizará la datación por carbono 14, isótopos estables del carbono y del nitrógeno para reconstruir su dieta, ADN, metalografía o fluorescencia de rayos X.

El destino final de estas piezas será un espacio dedicado a la arqueología de la época visigoda, dentro de la nueva exposición permanente del Mupac, según ha avanzado el vicepresidente de Cantabria y consejero de Cultura, Pablo Zuloaga.
(Fuente: Málaga Hoy)

30 de octubre de 2013

Hallan tres nuevos restos de neandertales en la Cova Negra de Xàtiva (Valencia)

Se trata de un fragmento de parietal de un individuo adulto, un fragmento craneal infantil y un premolar infantil
El profesor Villaverde examina sobre el terreno uno de los restos neandertales aparecidos. Foto: LEVANTE
Un equipo de arqueólogos --dirigido por el catedrático de Prehistoria de la Universitat de València (UV) Valentín Villaverde-- ha hallado tres nuevos restos fósiles de neandertales en el yacimiento del Paleolítico medio de la Cova Negra de Xàtiva durante la campaña de excavaciones arqueológicas que se ha desarrollado durante este mes. En concreto, los trabajos han permitido el descubrimiento de un fragmento de parietal de un individuo adulto, un fragmento craneal infantil y un premolar infantil.

Los resultados de la reciente campaña han sido presentados este martes en la Universitat por el vicerrector de Investigación y Política Científica, Pedro Carrasco; el profesor Valentín Villaverde; y el arqueólogo municipal de Xàtiva, Ángel Velasco. También ha asistido el alcalde de la capital de la Costera y presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus.

CRONOLOGÍA NO PRECISA

Carrasco ha destacado la labor investigadora de Villaverde como un "referente" de la Universitat de València por su solidez, su liderazgo para conseguir fondos de investigación y por la relevancia de sus resultados. "El proyecto Prometeo que hoy presentamos también es uno de los más importantes y especialmente remarcable porque proviene del ámbito de las humanidades", ha recalcado el vicerrector.

Los tres nuevos fósiles de neandertal se han encontrado "en el paquete superior del relleno sedimentario, que engloba niveles que corresponden a la parte superior de la secuencia documentada en el yacimiento", explica el investigador.

En consecuencia, "su cronología no es precisa, sin embargo, sí que es posible correlacionarlos con otros restos encontrados en las excavaciones de los años cincuenta del pasado siglo y con alguno de los restos descubiertos en las campañas de los años ochenta". "Su morfología es inequívoca y remite con claridad a las poblaciones neandertales del Pleistoceno superior", puntualiza.


Para Villaverde es importante señalar que los dos restos craneales hallados presentan marcas en su cara externa. "En un caso parecen producidas por el mordisqueo de un animal y en el otro, probablemente, fueron realizadas con algún útil cortante, lo que podría estar en relación con la manipulación del cráneo, ya sea por canibalismo o con fines rituales", argumenta.

"Este tipo de manipulaciones se han documentado en numerosos restos neandertales en yacimientos de la península ibérica y Francia", indica el director del proyecto.

Valentín Villaverde asegura que el material fósil de la Cova Negra "configura una de la colecciones más ricas de restos humanos neandertales de la península ibérica, con veinticinco piezas, y que presenta como peculiaridad el elevado número de restos infantiles documentados".

Hasta el momento, el conjunto está formado por un número mínimo de siete individuos, de los que dos corresponden a adultos, uno a un adolescente y cuatro son infantiles. De hecho, este yacimiento es el tercero en la península ibérica con un mayor número de individuos identificados después de la cueva del Sidrón de Asturias y uno de los más destacados de Europa y Oriente Próximo.

ESTUDIO DIRIGIDO POR ARSUAGA

Los investigadores realizarán próximamente el estudio pormenorizado de los restos para determinar si alguno de ellos permite averiguar la existencia de nuevos individuos. Sin embargo, ya aseguran que las tres nuevas piezas "constituyen un hallazgo de primer orden para el conocimiento de las características de las poblaciones neandertales en la Europa meridional, ya que los fragmentos craneales se conservan en un magnífico estado en sus caras endocraneales", en palabras de Villaverde. El estudio paleontológico de las piezas, al igual que en anteriores ocasiones, estará dirigido por el profesor de la Universidad Complutense de Madrid Juan Luis Arsuaga.
Las campañas de la Universitat de València en el yacimiento del Paleolítico medio de Xàtiva de 1981 a 1991, bajo la dirección de Valentín Villaverde, ya permitieron encontrar doce restos fósiles de neandertal. Anteriormente, se habían hallado dos más durante las campañas dirigidas por G. Viñes en los años 1928-1933 y otras ocho a lo largo de las excavaciones lideradas por F. Jordá entre 1950 y 1957.

La excavación de la Universitat de València en la Cova Negra se integra en el marco del proyecto de investigación 'Más allá de la Historia: origen y consolidación del poblamiento paleolítico valenciano' (PrometeoII/2013/016), financiado por la Conselleria de Educació y Cultura de la Generalitat Valenciana, cuyo investigador principal es el catedrático de Prehistoria del Departament de Prehistòria i Arqueologia Valentín Villaverde, recuerda de la UV en un comunicado.

Además, en el proyecto participa el Servicio de Investigación Prehistórica de la Diputació de València y el Ajuntament de Xàtiva. De hecho, el arqueólogo municipal de la capital de La Costera, Ángel Velasco, ha coordinado los trabajos recientes de las excavaciones, en los que se ha contado con la colaboración de estudiantes y licenciados de la Universitat de València y Alacant, como también miembros de la Universitat Politècnica de València.

La labor investigadora de Valentín Villaverde se centra en diversos ámbitos de la Prehistoria antigua: el Paleolítico medio, el Paleolítico superior y el Arte prehistórico.

(Fuente: Levante)

18 de septiembre de 2012

Los neandertales usaban plumas para 'ponerse guapos'

Restos de un neandertal hallado en el yacimiento murciano
de la Cueva Negra. Foto: El Mundo.
Un estudio internacional en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que los neandertales empleaban las alas de aves rapaces y córvidos para fines no alimenticios. Los investigadores creen que esta especie pudo haber usado las grandes plumas de estos animales como ornamentación, teoría que destierra la idea de que no poseían pensamiento simbólico y los acerca aún más al 'Homo sapiens'. Los resultados serán publicados en el próximo número de la revista 'PLoS ONE'. 

Los resultados de este trabajo se basan en el estudio de los restos óseos de 21 especies de rapaces y córvidos encontrados en tres cuevas en Gibraltar. Los análisis indican que de 124 individuos, al menos 18 presentaban marcas de herramientas neandertales e incluso de dientes en las alas. "Estas extremidades están destinadas a funciones de vuelo, son muy ligeras y apenas tienen carne, por lo que creemos que no tenían un fin alimenticio, sino que empleaban las enormes plumas como ornamentación, tal y como siguen haciendo muchos pueblos indígenas en la actualidad", explica el investigador del CSIC Juan José Negro, de la Estación Biológica de Doñana.

Los fósiles de Gibraltar proceden de diferentes estratos arqueológicos que abarcan miles de años y han sido comparados con datos de otros 1.700 yacimientos de Eurasia procedentes del Pleistoceno. Los resultados confirman que la manipulación de plumas por parte de los neandertales era una práctica extendida que, por ser las muestras más antiguas anteriores a la llegada del Homo sapiens a Gibraltar, no pudo ser una pauta aprendida de estos.



Unas plumas grandes y oscuras
"La ausencia de arte rupestre realizado por neandertales no significa que su capacidad cognitiva fuera inferior a la de nuestros antepasados. Simplemente empleaban otro tipo de materiales para expresar su pensamiento cognitivo, como las plumas", añade el investigador del CSIC.

Según este estudio, los neandertales mostraban predilección por las aves planeadoras con grandes plumas de color oscuro, como el quebrantahuesos, el buitre leonado, el milano real y el águila real, entre otras. Como posible causa de la elección de estas aves y no otras, los investigadores apuntan al hecho de que gran parte de las aves encontradas formaban parte de la vida diaria de los neandertales: eran carroñeras y rapaces, moradoras de acantilados escarpados cercanos a sus abrigos y cuevas.

"Las plumas son objetos muy ligeros, aportan belleza y volumen. Fueron seleccionadas en la naturaleza, además de para permitir el vuelo, como ornamento en las aves, por lo que es lógico pensar que los neandertales hicieran lo mismo", concluye Negro.
(Fuente: El Mundo)

7 de julio de 2012

La Cueva Negra de Caravaca vuelve a mostrar sus tesoros arqueológicos

Los trabajos de esta campaña se centran en la zona donde se halló lo que se cree el resto de fuego más antiguo del Paleolítico europeo-
 En busca del fuego. Un equipo formado por arqueólogos, antropólogos y biólogos ha iniciado una nueva campaña de excavación en el yacimiento de de la Cueva Negra de La Encarnación, en Caravaca (Murcia). El principal objetivo de los trabajos a desarrollar se centrará en ampliar la zona de excavación donde el pasado verano se localizaron los que, según diversos expertos en la materia, son los restos de fuego más antiguos encontrados en yacimientos paleolíticos europeos. En este sentido, el codirector de la excavación Mariano López ha avanzado que un equipo de geólogos italianos se va a desplazar a La Encarnación este mes de julio para estudiar la capa de la cueva con los sedimentos quemados.
Trabajos a la entrada de la Cueva Negra.
Durante la campaña, además, se tratarán de localizar nuevos restos del hombre fósil, fauna y flora, que consoliden a la Cueva Negra como uno de los yacimientos más valiosos y destacados a nivel europeo. Los diversos trabajos de investigación efectuados en los últimos 20 años confirman que el yacimiento de la Cueva Negra tiene entre 790.000 y 900.000 años de antigüedad.

«En los trabajos, que se prolongarán hasta el 24 de julio, participan 15 personas procedes de Estados Unidos, Inglaterra y España y están dirigidos por los profesores Michael J. Walker, Mariano López y María Habel", según ha detallado la concejal de Cultura en el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, María Cruz Pérez.

En las últimas campañas se han hallado restos paleolíticos, abundantes fósiles de animales y dientes humanos del 'Homo heidelbergensis', que habitaba Europa en el Pleistoceno. Todos los niveles excavados en el sedimento, que alcanza más de cinco metros de profundidad, ofrecen evidencia de la presencia o actividad humana de forma continua, sin interrupción.