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16 de septiembre de 2016

Hallan restos humanos y de ritos funerarios de hace 4.500 años en la Cova del Randero, en Pedreguer (Alicante)

Los arqueólogos apuntan que se trata de ofrendas a los difuntos, como puntas de flecha de sílex para defenderse después de muerto
El equipo de arqueólogos en plena actividad. FOTO: ABC
La última campaña de excavaciones arqueológicas desarrollada en la Cova del Randero, en el municipio alicantino de Pedreguer, ha servido para descubrir restos humanos y diversos objetos de hace 4.500 años asociados a los ritos funerarios, como una quincena de puntas de flecha de sílex.

Según ha informado la Diputación, estos trabajos han contado con la participación de una veintena de voluntarios procedentes de las universidades de Alicante, Valencia, León, Pamplona y Belfast (Reino Unido).

Las excavaciones se han centrado en la parte más profunda de la cueva, que dejó de habitarse para convertirse en una necrópolis.

Entre las piezas más relevantes localizadas en la sala interior destaca una quincena de puntas de flecha de sílex de perfecta factura y sin ningún desgaste en sus filos, un hecho que revela que fueron elaboradas para acompañar a los difuntos ante la creencia de que pudieran necesitar hacer uso de ellas en la otra vida.

En este sentido, el director del proyecto, Jorge A. Soler, ha explicado que "estos objetos podrían formar parte de las ofrendas que los habitantes del valle dejaban junto a las personas relevantes de la comunidad, propias de finales del Neolítico".


CARNÍVOROS DE VIDA INTENSA
Los primeros diagnósticos de los restos humanos hallados -dientes, vértebras y falanges de pies y manos- realizados por las especialistas en antropología física Consuelo Roca de Togores (MARQ) y Susana Gómez (Universidad de León) revelan una actividad intensa en la vida de los individuos, que no superaban los treinta años, así como una alimentación basada principalmente en el consumo de carne de ovicápridos.

Asimismo, durante el desarrollo de la campaña también se ha trabajado en la sala de la entrada, donde se ha realizado un sondeo con la finalidad de reconocer el uso que se le daba a la cavidad por parte de los cazadores y recolectores del valle, a los que previsiblemente se sitúa en una cronología centrada en el Magdaleniense.

La campaña de excavaciones de la Cova del Randero está impulsada por el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Pedreguer, que proporciona alojamiento y apoyo técnico al equipo de profesionales procedentes, tanto del centro expositivo provincial como de distintas universidades españolas y europeas.

Finalmente, Soler ha recordado que durante la campaña de 2015 se descubrió una vasija en perfecto estado de conservación y ha añadido que "el estudio detallado de esta pieza nos ha permitido concretar su datación y situarla en torno al 4.200 aC".

Además, la investigación ha revelado sus distintos usos como un contenedor de hidromiel, recipiente para la elaboración de alimentos y también como lámpara para alumbrar una sala".
(Fuente: ABC)

14 de septiembre de 2015

Los arqueólogos descubren una vasija de 5.000 años en la Cova del Rander, en Pedreguer (Alicante)

Las excavaciones que lleva a cabo el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) han sacado a la luz, en la Cova del Randero de Pedreguer, una vasija de unos 5.000 años de antigüedad en perfecto estado de conservación. El recipiente mide 70 centímetros de altura por 50 de diámetro en la boca y estaba enterrado en una fosa que se hizo exprofeso en una zona de habitación humana.
Este vaso sitúa a la Cova del Randero como "uno de los principales
yacimientos para el conocimiento de la vida cotidiana
 en el IV milenio a.C".
Las excavaciones que lleva a cabo el Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) han sacado a la luz, en la Cova del Randero de Pedreguer, una vasija de unos 5.000 años de antigüedad de grandes dimensiones y en perfecto estado de conservación que por sus características se considera "fundamental" para la obtención de datos sobre el IV milenio a.C. en la fachada mediterránea.

Los trabajos, dirigidos a tres bandas por el director de Exposiciones del MARQ, Jorge Soler, y las también arqueólogas del museo, Consuelo Roca de Togores y Olga Gómez, están centrados ahora en extraer con todas las garantías de conservación e investigación este recipiente que es el primero de ese tamaño --70 centímetros de altura por 50 de diámetro en la boca--, que se ha descubierto entero en el interior de una cueva.

El vaso hallado estaba enterrado en una fosa que se hizo exprofeso y la cercanía de un agujero de poste hace pensar en un área de habitación humana. La investigación, orientada a la delimitación funcional de los diferentes espacios que integran la cueva, ha descubierto varias estancias: un ámbito principal o sala de entrada donde se protegía al ganado, una galería central que, por los restos hallados podría haber estado dedicada a la cría de animales, y un espacio más recóndito, o sala interior, reservado a los humanos.

INACCESIBLE EN LA EDAD DE BRONCE
Según los análisis del manto estalagmítico, el equipo arqueológico ha determinado que esta última estancia en la que convivían las personas permaneció inaccesible durante la Edad de Bronce. El verano pasado consiguieron abrir el acceso y comprobar la ordenación, el buen estado de la estratigrafía y la adecuación del registro material con la temporalidad neolítica.

En el proyecto de investigación, además del MARQ, está implicado el Ayuntamiento de Pedreguer que proporciona alojamiento y apoyo al equipo de voluntarios formados en distintas universidades españolas y europeas. Estos hallazgos impulsan la continuación de los trabajos en este yacimiento que "se ha convertido en una referencia para el conocimiento del Neolítico en las tierras de la orilla occidental del Mediterráneo".

(Fuente: La Información)

7 de noviembre de 2012

Investigan las pinturas rupestres del Paleolítico Superior halladas en una cueva de Alicante

Las pinturas y grabados se han encontrado en el interior de cavidades oscuras de la Cova del Comte, algo de lo que no se conocen precedentes en el Mediterráneo, ya que en el arte rupestre levantino siempre se han encontrado en abrigos encarados al exterior. Además estas pinturas triplican la antigüedad de las conocidas hasta ahora (16.000-18.000 años).
La Cova del Comte, en Pedreguer (Alicante), escondía en sus entrañas un tesoro que puede convertirse en una de las joyas del patrimonio cultural prehistórico mediterráneo. Eso es lo que, al menos, asegura el grupo de cinco expertos arqueólogos que durante los últimos meses ha llevado a cabo un primer estudio promovido por la Fundació Cirne de Xàbia, que se dedica a la investigación y divulgación del patrimonio.
Los arqueólogos Josep Casabó, Juan de Dios Boronat, Ximo Bolufer, Marco Aurelio Esquembre y Pasqual Costa observan las pinturas de la Cova del Comte.
Foto: Fundación Cime
Y es que en el interior de una gran galería a la que sólo se puede acceder reptando unos 30 metros por un resquicio abierto en la roca desde la primera sala de la cueva, se han localizado restos arqueológicos y varias manifestaciones de arte paleolítico realizadas entre el año 16.000 y el 18.000 antes de la actual era. Entre ellas, hay tanto grabados como pinturas.

La relevancia de lo descubierto en el interior de la gruta radica en varios factores. Por un lado, "en la existencia de pinturas rupestres en el interior de cavidades oscuras", algo de lo que no se conocen precedentes en el Mediterráneo, ya que el arte rupestre levantino siempre se ha encontrado en abrigos encarados al exterior, según el arqueólogo Juan de Dios Boronat. "No estamos hablando de un caso más de arte rupestre levantino, del que ya tenemos centenares de ejemplos; este es un caso extremadamente raro, y más en la vertiente mediterránea; además, triplica prácticamente la edad del arte levantino", remarcó el también arqueólogo Josep Casabó.

Pinturas y grabados
Otra de las peculiaridades que hace única a esta cueva es que combina el arte pictórico con el del grabado, según apuntó el presidente de la Fundació Cirne, Enric Martínez. Éste remarcó que ahora es cuando realmente va a empezar el trabajo de investigación, pues los arqueólogos sospechan que la cavidad aún puede deparar más sorpresas positivas a poco que se siga trabajando en ella. "La cueva es muy grande, y ahora toca encender la luz e ir milímetro a milímetro mirando las paredes", señaló. Y es que "esto no es el final; es el principio".

El estudio de la cueva promovido por Cirne ha sido desarrollado por los arqueólogos Josep Casabó, Juan de Dios Boronat, Ximo Bolufer, Marco Aurelio Esquembre y Pasqual Costa.
El alcalde de Pedreguer, Sergi Ferrús, explicó ayer que su gobierno no dudó en "poner todos los medios" al servicio de esta investigación, "visto el entusiasmo del equipo" de arqueólogos ante el reto de sacar a la luz todo lo que la Cova del Comte esconde.