google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

23 de octubre de 2019

Los satélites revelan el asedio de Roma a los astures

La tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), permitió radiografiar zonas boscosas o de tupida vegetación para fijar en el mapa varias decenas de asentamientos romanos, la mayor parte de ellos en Galicia, aunque uno en Asturias
En la primavera del año 26 antes de Cristo, el primer emperador de Roma, César Augusto, abrió en persona las puertas del templo de Jano (el dios de las dos caras), todo un símbolo de la declaración de guerra. Se trataba de conquistar el último territorio independiente del poder imperial en la península Ibérica, las áreas de los cántabros y los astures, que mantuvieron un duro conflicto con los conquistadores que quedó para las crónicas de los historiadores. Más de 2.000 años después, una tecnología inimaginable entonces, fotografías aéreas combinadas con análisis por satélite, han permitido fijar a los investigadores toda una red de campamentos y fortificaciones romanas rodeando el territorio de los astures para asegurar el control militar de una zona tan levantica y compleja orográficamente.

La mayoría de ellos están en Galicia y han servido también para ofrecer a los arqueólogos un nuevo enfoque sobre la entrada de las tropas romanas en las tierras de los galaicos.

LIDAR
Publicado por los investigadores de Roman Army, el estudio parte de los trabajos de José Manuel Costa-García, de la Universidad de Santiago de Compostela; João Fonte, del CSIC; y Manuel Gago, también de la universidad compostelana, y han aprovechado imágenes obtenidas mediante la tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), que permite radiografiar zonas boscosas o de tupida vegetación; para fijar en el mapa varias decenas de asentamientos romanos, la mayor parte de ellos en Galicia, aunque uno en Asturias -en A Penaparda, a caballo entre Fonsagrada en Lugo y Los Oscos- que les ayudaron a comprender la manera en la que los romanos fueron concretado su dominio sobre el noroeste de la península ibérica.

El estudio destaca las muy escasas fuentes documentales sobre la invasión romana del territorio que en la actualidad comprende Galicia y el norte de Portugal, frente a los relatos sobre la conquista de los astures y los orígenes como fortificación militar de la capital astur en la meseta, Asturica Augusta, hoy Astorga. En este sentido apuntan que «aunque no cerramos la puerta a otras posibilidades interpretativas, planteamos la hipótesis de que estemos quizá ante recintos relacionados de algún modo con un episodio o escenario secundario del conflicto cántabro-astur (29-19 a.C.). Durante el mismo se buscaría asegurar dominio romano sobre unas áreas montañosas que en buena medida se encuentran todavía dentro de los límites de la Asturia histórica, lo que explicaría la ausencia de alusiones a los galaicos en las fuentes textuales que aluden a este conflicto».

DIFERENTES TAMAÑOS DE ASENTAMIENTO
Los arqueólogos han destacado que sus hallazgos se dividen en asentamientos de distinto tamaño, desde los pequeños con capacidad para entre dos o tres cohortes (entre 100 y 1.500 hombre), a campamentos grandes y pequeños e incluso recintos de enormes dimensiones capaces de albergar fuerzas de entre 10.000 y 14.000 hombres. En el caso del hallazgo en Los Oscos se trata de uno de los grandes campamentos temporales (los romanos contaban entre sus tropas con especializas capaces de levantar fortificaciones en una jornada) y que podría acoger a una legión, unos 6.000 soldados, con «gran independencia operativa, al modo de una brigada contemporánea». La descripción del terreno es de «una cima de suave pendiente desde la que se obtiene un notable control visual de los cordales próximos, pero su disposición general parece indicarnos que el recinto estaría orientado hacia el Sur. No es posible encontrar en el entorno inmediato poblados de tipo castro, ya que estos se encuentran en la comarca en terrenos de menor altitud, ocupando preferentemente elevaciones y espolones con un mejor control de los valles».


Los autores señalan que «resulta muy sugerente la hipótesis de que A Penaparda y los campamentos localizados en las sierras de Penouta-Ouroso conformen un conjunto que revele el uso estratégico por parte del ejército romano de un cordal montañoso, del mismo modo que ocurriría en áreas como La Carisa o La Mesa», un cerco de kilómetros para asediar los reductos de resistencia astur.

De la crudeza de las guerras cántabras y astures dieron cuenta los historiadores romanos. Los arqueólogos han señalado que «en el ámbito astur, las fuentes indican que los romanos plantearon una estrategia militar similar, de modo que en la Meseta Norte y el piedemonte cantábrico se habrían desarrollado acciones a gran escala frente a un enemigo que parece haber mostrado una gran capacidad organizativa y de movilización de efectivos, así como una notable autonomía política». Al norte de la cordillera, en la Asturias actual, la lucha tampoco fue sencilla: «la arqueología revela que el objetivo habría sido la división del ejército en fuertes columnas que avanzarían a un mismo tiempo siguiendo distintos cordales con el fin de controlar la totalidad del territorio y ahogar cualquier foco de resistencia».

21 de octubre de 2019

Recuperan más de 100 ánforas expoliadas en Formentera

Son de época romana y fenicia y habían sido extraídas de forma ilegal por pescadores de Formentera. Hay doce personas investigadas.
Imagen de las ánforas recuperadas en Formentera. GUARDIA CIVIL
La Guardia Civil informó ayer sobre la recuperación de más de 100 piezas históricas que habían sido expoliadas de yacimientos subacuáticos de Formentera. En el operativo, un total de doce personas han sido investigadas por un supuesto delito de expolio del patrimonio histórico. Asimismo, se han registrado siete viviendas y once almacenes de pescadores en Formentera. Como resultado de la operación policial, las más de 100 ánforas han podido ser recuperadas, estando completas prácticamente unas 40.

Todas las piezas son de procedencia romana y fenicia y se podrían datar entre los siglos I y II A.C.

El Instituto armado explicó ayer que en el transcurso de la investigación los agentes constataron que las piezas recuperadas se habían expoliado del medio marino mediante la técnica de la pesca de arrastre.


REDES DE PESCA
Cuando los pescadores extraían una de las ánforas en las redes de pesca, en lugar de notificar el hallazgo a las autoridades, se apropiaban de estos restos y volvían a pasar reiteradamente las redes por el fondo hasta esquilmar el pecio submarino. Así, todo el material hallado ha sido extraído ilegalmente en aguas de Formentera.

Este servicio ha sido desarrollado por agentes pertenecientes al SEPRONA, que han contado con el apoyo de agentes pertenecientes al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil de Mallorca e Ibiza, quienes están llevando a cabo la inspección del fondo marino en donde se hallaban los pecios.

Por otro lado, se ha contado con técnicos del Servicio del Patrimonio Histórico del Consell de Mallorca para la catalogación de las ánforas que serán trasladadas al Museo Arqueológico de Ibiza y Formentera.

19 de octubre de 2019

Aflora en Álava un asentamiento ocupado desde la Edad del Hierro hasta la Alta Edad Media

La zanja para un colector de aguas residuales ha permitido descubrir un importante yacimiento con fases de ocupación prerromana, romana y medieval entre las localidades alavesas de Villanañe y Villanueva de Valdegovía.
Los restos de época romana en la zanja donde discurría el colector. 
Las obras para construir un colector de aguas residuales en Valdegovía han permitido descubrir unos importantes vestigios arqueológicos de época prerromana, romana y medieval entre las localidades de Villanañe y Villanueva de Valdegovía. Una estrecha zanja de entre 3 y 5 metros de anchura, realizada para asentar la futura tubería, ha abierto una puerta al pasado desde la que se accede a restos de diferente antigüedad. Los más antiguos son «varios silos de almacenamiento y una vasija de cerámica de la Edad del Hierro o anterior», explicó el responsable de la excavación, Leandro Sánchez Zufiaurre. La vasija con bordes decorados estaba «dentro del silo» y se encuentra «muy deteriorada, por lo que la tenemos en unas condiciones para que se estabilice antes de limpiarla y estudiarla».

«De época romana, del siglo I», han hallado «tres construcciones cuadradas, abiertas hacia un lado, con pilares y compartimentadas en dos espacios», explica este arqueólogo. «Por el tipo de material que aparece, cerámica clasificada como 'terra sigillata', es altoimperial», detalla. «No aparecen suelos, ni mosaicos y hubo cierta amortización de las estancias ya que tiene hasta cuatro fases de ocupación. También hay cerámica medieval, que aparece encima de los muros», explicó este experto tras extraer unas conclusiones preliminares. Aunque todavía «son hipótesis» —aclara—, el espacio estudiado «se utilizó desde el siglo I hasta el IV o V. Hubo un abandono al final del Imperio y fue reaprovechado en época altomedieval».

Entre las estancias aparecen «zonas con gravas de río utilizadas para pavimentar o preparar el suelo y, en el exterior, grandes bases de pilares que podrían ser espacios porticados o patios. Creemos que podía ser algún tipo de instalación en poblado cercana a la calzada romana por la que salía hacia la costa y la meseta la sal de Añana, que ya se explotaba en el siglo I. Podría ser una 'mutatio' como la de Mariturri, que como en otros casos se convierte en poblado», elucubró Sánchez Zufiaurre.


EXCAVAR HASTA LA ROCA
Con algunas certezas y muchas cuestiones por responder «lo que tenemos claro es que lo vamos a excavar hasta dejar la roca limpia», asegura el director del equipo de Qark Arqueología. «Es un yacimiento grande e importante en tamaño y en características. Hay que documentarlo bien», destacó. La zona, que ya estaba protegida antes de la obra por la cantidad de restos que aparecían en superficie, va desde la carretera hasta el río. El extenso yacimiento, de unos 500 metros cuadrados, se encuentra en la llanura de inundación del río Omecillo conocida como El Llano de Ibarra.

Tras una primera visita guiada este miércoles para los vecinos de la zona, el Ayuntamiento de Valdegovía prevé organizar alguna otra antes de que se instale el colector. «Si en el futuro hay interés se puede continuar la excavación en otro punto. Lo que hemos excavado es una pequeñísima parte del yacimiento», aclaró Zufiaurre.

18 de octubre de 2019

Documentan dos dólmenes a 2.100 metros en el Pirineo Aragonés

Un equipo de arqueólogos liderado por el Instituto de Ciencias del Patrimonio (CSIC, Santiago de Compostela), ha concluido el trabajo de investigación iniciado este verano en el Parque Natural de los Valles Occidentales con el hallazgo de dos dólmenes situados a más de 2.100 metros de altitud, probablemente los situados a mayor altura en todo el Pirineo aragonés.
La investigación dirigida por Jorge Canosa contribuirá a que estos y otros 50 monumentos prehistóricos conocidos previamente pasen a ser incluidos en el inventario del Gobierno de Aragón, convirtiendo al parque natural en una de las zonas del Pirineo con mayor densidad de sitios arqueológicos documentados. El equipo de trabajo ha estado integrado además de por arqueólogos del CSIC por personal de la Universidad Pompeu Fabra (Cataluña) y de la Universidad de Leicester (Reino Unido).

Los trabajos de localización e inventariado se enmarcan un proyecto de investigación sobre los primeros pastores del Pirineo y su forma de ocupar y entender los espacios de alta montaña. El proyecto forma parte del trabajo de tesis doctoral de Jorge Canosa, dirigida por Felipe Criado y Pastor Fábrega.

“Los dos dólmenes identificados durante la prospección arqueológica se encuentran junto al puerto Bernera (Aragüés del Puerto) y de camino al puerto de Aísa, a 2.120 metros y 2.117 metros de altitud respectivamente. Están formados por un túmulo circular de unos 15 metros de diámetro a base de rocas calizas grises y una cámara
sencilla de grandes losas anaranjadas. La estructura de ambos está completamente desmoronada y ninguna de las losas sigue en pie, pero, pese a todo, no hay signos evidentes de saqueo, por lo que no se puede descartar la posibilidad de que todavía se conserven restos humanos y de ajuar en su interior”, explica Jorge Canosa.

Junto a estos hallazgos, se han reconocido otros 50 monumentos prehistóricos que no estaban incluidos en el inventario oficial del Gobierno de Aragón, la mayoría de ellos dólmenes, pero también se han encontrado menhires, cistas y círculos de piedras. “La gran tradición montañera en la zona ha permitido que durante las últimas décadas se hayan encontrado numerosos monumentos nuevos, pero el conocimiento de estos se había limitado al boca a boca y ahora, tras la prospección, todos estos monumentos pasarán a tener reconocimiento y protección legal”, destaca el arqueólogo.

PASTOS PARA EL GANADO
Los pastos de la montaña pirenaica fueron aprovechados por los rebaños de los grupos humanos neolíticos que levantaron estos dólmenes para enterrar a sus difuntos. Pero los lugares donde ubicaron las sepulturas no fue casual. Como ahora, la dureza del clima de alta montaña impedía pastar a los rebaños durante los meses fríos, por lo que la presencia de estos grupos humanos era solo temporal. A falta de fronteras, reglamentos y límites municipales, una forma de reclamar el derecho a explotar los mismos pastos al año siguiente era demostrando con estas tumbas que tus parientes habían estado allí con anterioridad, por lo que la localización de los dólmenes es estratégica.

Las investigaciones llevadas a cabo este verano por el CSIC muestran cómo estos monumentos megalíticos se distribuyen a lo largo de las fronteras de los diferentes valles, situados muchos de ellos en caminos de acceso a collados o en los propios puertos de montaña, algunos formando parte, incluso, de fronteras administrativas actuales. En los próximos años, los trabajos se orientarán a deducir la utilidad de estos monumentos más allá su función funeraria y por qué fueron construidos allí.

Los hallazgos se suman al recientemente encontrado A casi 1.900 metros de altitud, en la Peña del Mediodía, en un lugar próximo al ibón de la Basa de la Mora, en el Bal de Chistau.

16 de octubre de 2019

Tres detenidos por expoliar patrimonio de la Batalla de Navas de Tolosa

Los arrestos se han producido en el marco de la ‘Operación Reina’ llevada a cabo en Santa Elena y Marbella, donde se ha incautado de 2.000 piezas de yacimientos de la provincia
La Policía Nacional ha detenido a tres personas, dos en Santa Elena (Jaén) y otra en Marbella (Málaga), acusadas de expoliar más de dos mil piezas, ya intervenidas, en el municipio de las Navas de Tolosa y el yacimiento de la Cueva de los Muñecos, además de un pequeño arsenal de armas.

Las detenciones se han producido en el marco de la denominada ‘Operación Reina’ en la lucha contra el expolio del Patrimonio Histórico en Jaén, según ha informado la Policía en un comunicado.

La operación comenzó después de que los investigadores, «mediante los contactos permanentes que tienen en el mundillo de la arqueología y el Patrimonio Histórico Español y Andaluz», obtuvieron información sobre el expolio masivo que se estaba produciendo en una de las zonas más históricas de la provincia.

Concretamente donde se desarrolló la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, en las inmediaciones de la localidad de Santa Elena, del que supuestamente eran responsables personas de dicha localidad.

Del mismo modo, un yacimiento íbero conocido como la Cueva de los Muñecos y cercano a la zona, igualmente estaba siendo saqueado, sufriendo ambas zonas un expolio sistemático durante años.

Los agentes identificaron a dos de los presuntos expoliadores, vecinos de Santa Elena que además recepcionaban y compraban lo que otros conseguían, haciendo de intermediarios entre estos y el recepcionista final que los investigadores ubicaron en Marbella (Málaga).

Sometidos a una estrecha vigilancia, los agentes identificaron al presunto comprador final de lo expoliado, que se trataba de un vecino de Marbella que periódicamente se desplazaba desde esta localidad hasta Santa Elena para comprar todo tipo de objetos que supuestamente trasladaba hasta un castillo de su propiedad en Francia.

Una vez identificados y ubicados, los investigadores solicitaron a la autoridad judicial la entrada y registro de cuatro domicilios de los tres investigados, tres en Santa Elena y uno en la vivienda del presunto receptador en Marbella.

En la operación se han intervenido tres armas de guerra, una ametralladora MG42, dos morteros de 60 mm, una escopeta de dos cañones paralelos de avancarga, 350 gramos de marihuana y una imagen de la Virgen datada en el siglo XIII y cuya procedencia se está investigando.

(Fuente: Vivir Jaén)

15 de octubre de 2019

Proyecto para la puesta en valor del yacimiento de Ciavieja (Almería)

La Universidad de Almería liderará el proyecto, cuyos trabajos se prolongarán durante los tres próximos años para avanzar en la comprensión de las sucesivas ocupaciones humanas que habitaron el lugar al menos desde el Tercer Milenio a.C.
La Universidad de Almería será la encargada de desarrollar el proyecto de ‘Puesta en Valor del Yacimiento de Ciavieja’, una vez que el Ayuntamiento de El Ejido le ha adjudicado los trabajos tal y como ha precisado el alcalde, Francisco Góngora, durante la visita a la exposición fotográfica que acoge estos días el Patio de Luces del Consistorio sobre los inicios del desarrollo de trabajos agrícolas bajo el título ‘Los franceses en las Chozas de Redondo’.

Góngora ha detallado sobre este asunto que “el proyecto presentado por la Ual se adecúa perfectamente a los objetivos del Consistorio, ya que plantea un ambicioso programa que implica a un equipo interdisciplinar de investigadores que son la garantía de que el trabajo a desarrollar en Ciavieja alcanzará una calidad sin precedentes”.

EQUIPO DE EXPERTOS
El personal que llevará a cabo todos los trabajos será un equipo de expertos compuesto por especialistas de ámbito internacional, incluye expertos en prehistoria del sureste de la Península Ibérica, arqueología romana, fenicia y púnica, urbanismo romano, arqueometalurgia, numismática fenicia, púnica y romana, antropología física y museología o estudio de carpología, entre otros.

Asimismo, para garantizar la correcta conservación y posterior musealización de los restos arqueológicos, en el equipo se integran dos especialistas en restitución consolidación de bienes integrantes del patrimonio histórico.

En este sentido, el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, asegura que “la cualificación del equipo de investigación nos hace ser muy optimistas respecto a los resultados del trabajo, además de los doctores y el catedrático en Historia Antigua de la Universidad de Almería, hay especialistas de la Universidad de Valencia, de la de Sevilla, de la Autónoma, de Málaga, de la Complutense, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, además otras universidades e instituciones francesas, Belgas, y alemanas, que disponen de un acreditado reconocimiento internacional por sus investigaciones anteriores”.

Y es que los objetivos generales son evaluar el potencial científico, turístico y cultural de la zona arqueológica, avanzar en la comprensión de las sucesivas ocupaciones humanas que habitaron el lugar al menos desde el Tercer Milenio a.C., además de garantizar la conservación y valorización del enclave, identificando previamente los espacios más adecuados a ese propósito.

CONTINUIDAD
Los trabajos, que requieren la autorización previa de la Consejería de Cultura, está previsto que se inicien este mismo año y se prolonguen durante 2020, 2021 y 2022 y en un primer momento se centrarán en la recuperación y estudio de toda la información procedente de investigaciones anteriores, tales como los materiales depositados en el museo arqueológico de Almería, y el estudio y análisis de los restos antropológicos documentados durante las excavaciones de 1985 y 1986.

Y a partir de ahí, se iniciará el trabajo de campo en el yacimiento, que se centrará en la excavación de determinados espacios, con la documentación, registro y estudio de todos los restos y unidades de estratificación arqueológica de cada etapa cultural.

13 de octubre de 2019

Mojácar la Vieja se creó en el siglo XII

El grupo de trabajo del laboratorio MEMOLab de Arqueología Biocultural del Departamento de Historia Medieval de la Universidad de Granada presentó las conclusiones del trabajo arqueológico que tendrá continuidad el próximo año.
Autoridades junto a algunos de los autores de la investigación en Mojácar la Vieja. FOTO: LA VOZ
Se presentaron los resultados preliminares de la campaña arqueológica 2019 de Mojácar la Vieja que revelaron que se creó en el siglo XII.Las conclusiones han sido realizadas por el laboratorio MEMOLab de Arqueología Biocultural del Departamento de Historia Medieval de la Universidad de Granada. A través del Ayuntamiento de la localidad y la Fundación Valparaíso.

El Concejal de Turismo del Ayuntamiento de Mojácar, Emmanuel Agüero, abrió la presentación en el Centro de Usos Múltiples para seguir con las explicaciones del desarrollo de los trabajos realizados por los arqueólogos en esta campaña de excavaciones.

También estuvieron presentes la Alcaldesa de Mojácar, Rosa María Cano, el Equipo de Gobierno del Consistorio, la presidenta de la Fundación Valparaíso, Beatrice Beckett y la directora de Proyectos de la Fundación, Teresa Santiago.

CIEN ARQUEÓLOGOS
Agüero agradeció a los propietarios de los terrenos implicados en la excavación por su colaboración, así como al pueblo de Mojácar, al Ayuntamiento del municipio, a la Fundación Valparaíso y a los más de cien arqueólogos que participaron en los trabajos de campo y de investigación.

Las conclusiones de las excavaciones realizadas en esta campaña 2019 corrieron a cargo de nueve arqueólogos del equipo de investigación de MEMOLab que dirigieron cada una de las áreas y el estudio, en su conjunto, de los descubrimientos realizados en Mojácar La Vieja.

El trabajo que va realizando el Laboratorio MEMOLab, según explicó su director, José María Martín Civancos, esta orientado desde el punto de vista científico y social. Como uno de los primeros asentamientos islámicos de la zona, es de interés en su estudio el conocimiento de las partes que van descubriendo y la comprensión de su origen en relación a la “conexión humana” con el medio ambiente, un contexto cultural y natural, de gran importancia para conocer qué fue Mojácar: su historia y su entorno.Recuperar una parte de su patrimonio y de su configuración social e histórica.

La campaña 2019 fue básicamente la continuidad de la realizada el año anterior: La zona de muralla y acceso al castillo, la parte superior fortificada y su funcionamiento con muchos nuevos descubrimientos que dan una forma más global de lo que significó Mojácar La Vieja.

Tras la explicación por parte de los arqueólogos de cada una de las áreas que colaboraron con los trabajos de excavación y los nuevos descubrimientos realizados en relación con el año anterior, las conclusiones finales y los avances en el estudio se concentraron en la confirmación de su creación, en el siglo XII.

ORIGENES
Queda la cuestión de cómo se funda, de dónde sale la población que la conforma, si se crea por agrupación natural de los habitantes del entorno o bien es el Estado Almorávide, construyendo un castillo quien invita a la población para realizar este asentamiento con fines políticos o militares.

Se ven muchas modificaciones, cambios en las estructuras incluso en relación a la propia puerta de entrada que se van realizando constantemente. Mojácar la vieja empieza a abandonarse en la segunda mitad del siglo XIII.

El próximo año, MEMOLab quiere seguir con las excavaciones y ahondar en el origen, para ello tienen que conocer el territorio que circunda el asentamiento con el fin de entender por qué se funda, qué hay antes, de dónde viene la población y la relación entre el poder islámico y comunidades campesinas de la zona.

(Fuente: La Voz de Almería)

10 de octubre de 2019

Una villa romana en la Casa de Campo de Madrid

Las monedas, fíbulas y cerámicas halladas permiten datar el yacimiento en el siglo II. Los restos de la villa romana se solapan con los de las trincheras de la Guerra Civil 
El delegado de Medio Ambiente junto a los arqueólogos en el hallazgo de la Casa de Campo. FOTO: ISABEL PERMUY
Excavar en la Casa de Campo es como pasar las páginas de un libro de historia. Vestigios de diferentes épocas se solapan en cada estrato. Desde los romanos hasta las trincheras de la Guerra Civil. Todo bajo un mismo suelo. El empedrado de una casa, tejas, monedas y cerámicas del siglo II quedaron selladas bajo un solar situado entre las vías del metro y el arroyo de Meaques. Siglos después, este mismo lugar, frente al cerro de Garabitas, fue escogido por las tropas republicanas para situar sus posiciones de tiro. La historia más pretérita y la contemporánea solapadas en un terreno de apenas una hectárea.

Hace dos años que se retomó la excavación que el prestigioso arqueólogo y antropólogo José Pérez de Barradas inició en 1933 y que se interrumpió por la contienda. En aquella expedición ya se detectaron huesos de animales, cerámica tosca, tierra sellada (terra sigillata), teselas de mosaico, algún fragmento de estuco y trozos de vidrio y de metal. También se descubrieron restos de un pavimento tosco formado por un empedrado de cantos rodados y el muro de una piscina.

Repasando las notas del experto, los miembros de la Plataforma Salvemos la Casa de Campo dieron la pista clave para encontrar el yacimiento romano dentro del parque. Esta nueva campaña, dirigida por el arqueólogo Manuel Silvestre, pretendía revelar con mayor precisión qué se escondía bajo la maleza.

Aunque aún se trabaja sobre el terreno, el equipo de arqueólogos ha encontrado las improntas de los trabajos realizados por Pérez de Barradas. También detectó una gran bolsa de cenizas que él documentó, entre las que había fragmentos de cerámicas romanas (tipo terra sigillata), una moneda romana, fragmentos de una posible fíbula (un broche para la túnica), así como material de construcción.

FUTURO BOSQUE
Como estas ruinas no son susceptibles de alojar un museo o de incorporarse a la colección, una vez que concluya este trabajo se realizará una fase de restauración medioambiental protegiéndolas con una capa geotextil. Alrededor de la zona, en el terreno afectado, se procederá a la plantación de 400 plantas autóctonas para convertir el lugar en zona forestal.

«Lo más importante es que este suelo de piedra tosca demuestra que aquí ha habido una presencia humana asentada en el siglo II; es decir, muchísimo antes de lo que siempre damos como fundación de Madrid, del Magerit árabe», expresó el responsable de reforestar la zona, Santiago Soria. Aunque el yacimiento no se expondrán al público -salvo el material recogido, que se llevará al Museo de San Isidro-, sí tiene interés científico e histórico, por lo que el Ayuntamiento de Madrid ha solicitado a la Comunidad permiso para seguir con las excavaciones. Y así poder seguir destapando nuevos capítulos de la historia.