google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

5 de octubre de 2017

Descubren una necrópolis medieval en una iglesia de Arrasate (Guipúzcoa)

Arqueólogos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, con la colaboración de miembros de Arrasate Zientzia Elkartea, han descubierto una necrópolis medieval, datada entre los siglos XIII y XV, en la torre del campanario de la iglesia de San Juan Bautista de esta villa guipuzcoana fundada en 1260.
Cada fosa acoge a varios individuos, tres o cuatro según los casos, superpuestos y todos ellos sin ajuar.
Las excavaciones, que han contado con el respaldo de la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de la localidad, se han desarrollado durante la última semana de septiembre en pleno casco histórico de Arrasate, en un solar de unos trece metros cuadrados.

Se trataría del primer lugar de enterramiento medieval de la población, ubicado en la parte del yacimiento más cercana a la iglesia, donde se han encontrado una serie de fosas de forma ovalada excavadas directamente en la arcilla natural del terreno y organizadas en calles paralelas.

Según explican los promotores de este proyecto en una nota, cada fosa acoge a varios individuos, tres o cuatro según los casos, superpuestos y todos ellos sin ajuar, que fueron enterrados con orientación este-oeste.

Los expertos consideran que esta necrópolis se originó "en el contexto de un templo más pequeño que la iglesia actual" y que desapareció durante un incendio ocurrido en 1448.

Las investigaciones arqueológicas continuarán ahora con estudio osteológico de los restos humanos para determinar su dieta y obtener el ADN de los individuos descubiertos.

FORJA
Además de este hallazgo, las excavaciones también han permitido documentar la existencia de una edificación "relacionada con el trabajo del hierro" y que fue derruida en el siglo XVI, cuando se construyó la actual torre de la iglesia de San Juan Bautista.

Los arqueólogos recuerdan además que en este mismo entorno arqueológico se ha documentado la presencia de cerámicas relacionadas con un estadio de ocupación "mucho anterior", sobre la Edad del Bronce, que puede datarse en torno a hace entre 3.500 y 3.900 años.

Un hecho que, según estos expertos, "evidencia una temprana ocupación de la colina" en la que en 1260 se fundó la villa de Arrasate, lo que pondría de manifiesto una "continuidad" en la presencia humana en este mismo lugar desde la prehistoria hasta la actualidad.

4 de octubre de 2017

Cultura aprueba el decreto de creación del Museo Íbero de Jaén

La Dirección del Museo será nombrada mediante procedimiento de libre designación entre personal funcionario perteneciente al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museo y Patrimonio Histórico. Se espera que abra sus puertas antes de final de año.
El Museo Ibero se levantó sobre el solar de la antigua prisión provincial.
El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado el decreto de creación del Museo Ibero de la capital, con el que se configura la estructura organizativa. Contará con una dirección de la que dependerán las áreas de Conservación e Investigación; Administración, y Comunicación y Difusión. El decreto debe recoger el catálogo de 32 empleos del centro.

La persona titular de la Dirección será nombrada mediante procedimiento de libre designación entre personal funcionario de carrera de la Administración de la Junta perteneciente al Cuerpo Facultativo de Conservadores de Museo y Patrimonio Histórico.

Estos requisitos no permitirían que el actual director del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica, Manuel Molinos, pudiera ocupar el cargo de director.

El nuevo espacio expositivo y de investigación abrirá sus puertas antes de final de año y lo hará con la exposición temporal 'La dama, el príncipe, el héroe y la diosa', que ya está prácticamente lista, tras la restauración de sus piezas. La muestra prestará una especial atención al protagonismo de la mujer en el mundo ibérico y hará un recorrido por esta cultura a través de sus cuatro personajes prototípicos.

El Museo Ibero, ubicado en el edificio construido por la Junta de Andalucía con una inversión de más de 27 millones de euros, cuenta con una superficie construida de 11.152 metros cuadrados. Sus salas ofrecerán una amplia visión de los seis siglos de historia de la cultura ibera, que se extendió desde el Guadalquivir hasta el sur de Francia entre el siglo VI a.C. y la dominación romana.

La base de la colección estará constituida por los fondos iberos del Museo Provincial de Jaén, con los conjuntos escultóricos de El Pajarillo de Huelma y el de Cerrillo Blanco de Porcuna.

También contará con piezas de la Colección Museística de Andalucía y de los museos de Almería y los arqueológicos de Córdoba, Granada, Linares y Sevilla. Con ello se ofrecerá una visión global de los seis siglos de desarrollo de esta cultura en Andalucía. Además, conectará al público con los principales sitios ibéricos del entorno. Entre ellos, los santuarios de Despeñaperros, Altos del Sotillo y Cerro del Pajarillo de Huelma; los asentamientos fortificados de Puente Tablas y Cástulo; los yacimientos de Toya, Las Atalayuelas y Castellanes de Ceal.

PINTADAS ELIMINADAS
La pared lateral que protege la zona ajardinada del Museo Ibero apareció este lunes con pintadas en apoyo al referéndum ilegal en Cataluña, que ya han sido limpiadas. Cuando aún no se ha inaugurado el edificio, éste ha sufrido las consecuencias de actos vandálicos contra el patrimonio cultural.

(Fuente: Andalucía Información / A. Guzmán)

3 de octubre de 2017

Tesoros ocultos bajo el pantano de Aguilar de Campoo

La disminución de las aguas en el embalse de Aguilar de Campoo desvela los vestigios del pasado desde el Jurásico hasta el siglo XX que son necesarios proteger.
Restos de un antiguo molino han aflorado de las aguas. FOTO: NURIA ESTALAYO
La disminución de las aguas en el embalse de Aguilar de Campoo no solo muestra los pueblos que fueron anegados tan visitados estos días, también va desvelando otros de sus secretos que en periodos de largo estiaje salen a la luz. Escenarios que conducen a otros siglos, a cientos, miles y millones de años atrás, donde la Baja Edad Media, la era Cenozoica, Calcolítica y también la era Jurásica son las protagonistas.

En el entorno del pantano, abundan los vestigios del pasado: sarcófagos, lascas, árboles petrificados, vértebras fósiles… Evidencias de que además de los pobladores del medievo, ya los primitivos ‘homo sapiens’, y antes que ellos los dinosaurios, se pasearon por estas tierras. Y muchos son los que aclaman el análisis, estudio y sobre todo, el resguardo y la conservación de las riquezas arqueológicas que yacen en el embalse aguilarense.

PROTECCIÓN
En la última sesión plenaria, celebrada por la corporación aguilarense, el portavoz de Izquierda Unida-Equo, Alberto García, alzó la voz en defensa del puente medieval de Villanueva del Río; y el portavoz del grupo socialista no solo apoyó la propuesta sino que fue más allá. Manuel Merino recordó en el pleno los yacimientos arqueológicos que existen en el entorno del pantano, con el propósito de que las administraciones fijen la atención en todo el patrimonio que hay sumergido en Aguilar, y que busquen la manera de que se vaya recuperando, sobre todo las reliquias de más valor. Y ha sido él, Manuel Merino, que además de concejal es gerente de ‘ACD Montaña Palentina’, quien ha sido mi guía e informador sobre estos tesoros que se exhiben con la sequía el pantano aguilarense.

YACIMIENTOS PREHISTÓRICOS

Asombra el yacimiento arqueológico del Calcolítico (posterior al Neolítico y anterior a la Edad del Bronce). En este yacimiento, descrito por Eugenio Fontaneda y Pedro de Palol en 1967 (‘Eneolítico y Bronce del Pantano de Aguilar de Campoo’) han aparecido restos de talleres que van del Paleolítico Superior al Bronce Medio. La abundancia de piedras de sílex que conforman una antigua terraza fluvial motivó sin duda el interés de la población primitiva por esta zona. El sílex era tallado bastamente con el objetivo de realizar herramientas básicas para despellejar y despiezar los animales cazados. Otras pequeñas herramientas se utilizarían para rascar los huesos y conseguir el preciado y alimenticio tuétano. Se han encontrado en el yacimiento abundantes útiles de talla como los denominados ‘chopper’ o percutores, y restos tallados (núcleos de sílex, lascas,…), raederas y otras herramientas como cuchillos y puntas de lanza.

Aunque quizás más conocido, también sorprende el despoblado de Santillana. Aquí quedan restos de tejas, algunas piedras que marcan antiguas edificaciones y enterramientos, muchos enterramientos. Los hay de diferentes tipos: tumbas de lajas hincadas cerradas con grandes piedras de arenisca, y también magníficos sarcófagos sencillos, sin decoración, pero bellos en su desnudez. En este despoblado, se encontró un capitel de su iglesia en el que se había tallado su fecha de construcción. Por ello, se sabe que existía ese pueblo en el año 1011. Al oeste del despoblado, aún mana, incluso en periodos de sequía como este, la pequeña fuente que abastecía al asentamiento y de la que dan noticia los mapas topográficos de 1927.

ESTRUCTURAS BIEN LOCALIZADAS
La publicación ‘Palencia en los siglos del Románico’, editada por la Fundación Santa María La Real, recoge una reseña de las intervenciones que se llevaron a cabo en el despoblado de Santillana en 1990, auspiciada por el Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León y dirigidas por Carlos Lamalfa. Se indica la localización de «un centenar de sepulturas de varios tipos: lajas, excavadas en roca y mixtas, además de un sarcófago con cabecera de herradura». El interés de este yacimiento es notable, se señala en el libro, tanto más cuanto ya no se menciona en el ‘Becerro de las Behetrías’ y por lo bien localizadas que están sus estructuras.

No muy lejos de Santillana, se han hallado los remanentes de otra población, donde se pueden observar restos de fundición y otras piezas algunas de cerámica como las fusayolas. Y han quedado sus enterramientos: decenas de tumbas de lajas y algunos enterramientos antropomórficos excavados en la roca. Por la zona, también se aprecian las marcas de una antigua cantera de la que se extraían ruedas de molino. Esta pequeña cantera, así como la similar que se sitúa cerca de la presa del embalse, nos habla de la importancia de la actividad molinera en el valle, ejemplo de ello es el zozobrado Molino de Peña Cutral, de Villanueva del Río.

DINOSAURIOS
En el 2006 la ‘Revista de la Sociedad Geológica de España, 19(3-4)’ recoge la descripción de los restos fósiles de dinosaurio descubiertos en los alrededores de Aguilar de Campoo en la zona del embalse. Según se señala en la revista, se trata de los restos vertebrales de un ornitópodo en el Cretácico Inferior, lo que representa la primera cita de un dinosaurio en la provincia de Palencia. El material fósil consiste en vértebras dorsales y caudales fragmentarias pertenecientes probablemente a un único individuo de tamaño medio (unos 4-5 metros de longitud).

Argumentan en la publicación científica, que la forma general de las vértebras permite asignarlas a un ornitópodo, una criatura dotada de pies con tres dedos, similares a los de las aves. Y un estudio morfométrico sugiere que el material extraído del embalse aguilarense pertenece a una forma próxima a Camptosaurus: un pacífico dinosaurio herbívoro que recorrió la Montaña Palentina hace más de 100 millones de años. Y está por descubrir si ha sido el único que ha dejado sus huellas por esta zona.

Esta especie solía desplazarse sobre sus patas traseras, provistas de garras similares a pezuñas; de brazos pequeños y cabeza larga y ancha, con muchas hileras de dientes en las mandíbulas, y un pico córneo que usaba como herramienta de precisión para cortar las hojas de las plantas.

Se cree que el Camptosaurus tenía una lengua similar a la de las jirafas que usaba para coger la vegetación y llevarla hacia la boca. Este hallazgo de Aguilar, registran, supone uno de los escasos descubrimientos de ornitópodos en el Cretácico basal de la Península Ibérica, y representa una de las escasas citas de este grupo de ornitópodos en formaciones europeas de esta edad.

2 de octubre de 2017

Proyectan recuperar la cisterna romana de la Calderona, en Porcuna (Jaén)

El Ayuntamiento de Porcuna (Jaén) aspira a recuperar la cisterna romana de la Calderona a través del programa del 1,5% cultural que impulsa el Ministerio de Fomento. Se trata del principal edificio conservado en pie de la época de la ciudad romana de Obulco. 
Visita a las excavaciones del anfiteatro romano de Porcuna..
El alcalde de Porcuna, Miguel Moreno, explicó que el Consistorio ha elaborado un proyecto para la rehabilitación y puesta en valor de este espacio que se ubica en el camino de San Marcos, que ya ha sido presentado a la convocatoria de este año.

La actuación está presupuestada en 1.565.000 euros, para los que el Ayuntamiento ha solicitado al Ministerio de Fomento la financiación del 70 por ciento. La cuantía restante, en caso de ser concedida la subvención estatal, se repartiría entre las administraciones autonómica, provincial y loca.

"La Diputación ya se ha comprometido en aportar el 12,5 por ciento si Fomento acepta el proyecto; el 12,5 por ciento se solicitará a la Junta de Andalucía y el cinco por ciento final estaría a cargo de recursos propios del Ayuntamiento", ha explicado Moreno.

El alcalde ha hecho hincapié en que este aljibe, que "se supone que abastecería a las termas romanas todavía sin localizar", constituye "una pieza única", por lo que expresado su confianza en que el Ministerio "se incline por ella" y "responda de forma positiva".

"En cuanto al turismo, tenemos que ser ambiciosos. Y, aunque es verdad que se ha incrementado en Porcuna considerablemente, si ponemos en valor recursos como esta cisterna de la Calderona o el anfiteatro romano --en el que siguen las catas para conocer su estado real y plantear posibles actuaciones para su rehabilitación-- repercutiría en el desarrollo socioeconómico del pueblo, sin tener que depender del que es nuestro principal ingreso, el campo, y en concreto, el olivar", ha comentado.

EL INMUEBLE
La cisterna de la Calderona, declarada Bien de Interés Cultural (BIC), constituye el principal edificio conservado en pie de la época de la ciudad romana de Obulco y actualmente se pueden distinguir dos espacios importantes: la galería de acceso o corredor y la sala más importante o cámara de la cisterna, según ha precisado el director y redactor del proyecto, Pablo Millán.

Presenta la singularidad de poder establecer dos fases relevantes. Por un lado, la construcción de la 'piscina' y, por otro, la cubrición con enormes pilares en una época posterior. Este conjunto de pilares, algunos de ellos configurados con sillares de más de dos metros de envergadura en una sola pieza, fueron fabricados en la piedra local de Porcuna, una arenisca porosa pero que se comporta muy bien a la compresión.

El inmueble se encuentra "en muy mal estado de conservación", posiblemente debido al derrumbe de una de las galerías en la zona noreste y a la falta de ventilación al ser cegadas las entradas originales, de ahí la necesidad de intervenir en él para evitar su ruina.

EL PROYECTO
El proyecto de restauración y puesta en valor de la cisterna romana parte de la complejidad de ser una intervención en niveles subterráneos bajos construcciones actualmente en uso y se divide en tres fases: consolidación estructural y excavación arqueológica, restauración y construcción de espacio para la recepción de visitantes.

Según ha afirmado Millán, el centro de recepción de visitantes será un pequeño edificio de unos 600 metros cuadrados útiles que permitirá, pasando por diferentes espacios, un recorrido para explicar la originalidad del sistema de abastecimiento de Obulco, que pervive en la actualidad en muchas casas de la localidad, así como los diferentes yacimientos desde una privilegiada vista de todo el territorio.

La idea es que, una vez explicado el paisaje patrimonial de Porcuna, se descienda a la cota de acceso a la cisterna, que "será el gran atractivo de la intervención". El paso se hará mediante una galería que pasa bajo el actual camino de San Marcos y será aforado y controlado para garantizar la conservación del espacio de la cisterna romana. De hecho, tras estudiar el sistema de evacuación y el acceso se ha determinado que no podrá haber más de 15 personas en su interior.

Junto al director y redactor del proyecto, también ha participado Pablo Casado como director de equipo arqueológico y han intervenido como colaboradores en su redacción Javier Bengoa, Julio del Pino, Javier Serrano e Inmaculada Cervera.

29 de septiembre de 2017

Nuevos hallazgos amplían la necrópolis islámica de Morella (Castellón)

Los estudios realizados en hallazgo de 2016 dataron el cementerio entre los años 945 y 1020. Además, se confirmó su origen islámico y que estaba situado fuera de las murallas de aquella época. Además, se encontró un cerebro de 1.000 años de antigüedad
Los restos encontrados permitirán conocer más de la etapa islámica de Morella.
La segunda fase de las obras de la calle Verge del Roser de Morella (Castellón) ha permitido ampliar el hallazgo arqueológico descubierto durante la primera fase, en 2016, en que la que se localizó una necrópolis datada entre los años 945 y 1020 con un cerebro conservado durante 1.000 años, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

Los restos se han encontrado al retomar la actuación en septiembre en la calle Porta Sant Mateu, donde se está actuando esta semana. Todo apunta a que el hallazgo sea una continuación de lo que se encontró en 2016 y forme parte de este cementerio islámico.

Este miércoles, el alcalde de Morella, Rhamsés Ripollés ha visitado el hallazgo, donde los arqueólogos trabajan para ver la magnitud del mismo y realizar los posteriores estudios.

Ripollés ha destacado que se trata de hallazgos "muy importantes en Morella, ya que la parte de la historia islámica es de las menos conocidas y, gracias a los restos que se están encontrando, podemos saber más acerca de nuestra ciudad".

Además, ha comentado que los arqueólogos han empezado los estudios para ver las dimensiones del hallazgo en esta zona y saber si forma parte del mismo cementerio que se fechó entre los años 945 y 1020. El primer edil ha dicho que el hallazgo "afectará mínimamente a las obras, ya que se trata de una obra grande y, mientras se realizan los estudios de los restos, se puede trabajar en la zona de la Porta Sant Mateu".

Los estudios realizados en el primer hallazgo dataron el cementerio entre los años 945 y 1020. Además, se confirmó que es de origen islámico y que estaba situado fuera de las murallas de aquella época. Además, se encontró un cerebro de 1.000 años de antigüedad sobre el que se realizó una réplica en 3D y sobre el que se quiere seguir estudiando para obtener más información sobre la vida en Morella en esta época, de la que hay poca información.

27 de septiembre de 2017

Documentan una tercera necrópolis fenicia en Almuñecar (Granada)

El enterramiento en Monte Velilla de una pareja acompañada de urna funeraria y ánfora de cerámica.confirma la teoría de la tercera necrópolis fenicia de Almuñécar, junto a las de San Cristóbal y Puente de Noy. La intervención se realizó con la dirección de los arqueólogos Iván Sánchez Marcos y Andrés Adroher Aroux,
El proyecto ha desenterrado parte de la historia de Almuñecar. 
La riqueza arqueológica de Almuñécar y su municipio es una fuente inagotable para conocer las civilizaciones que por ella pasaron y su historia de más de 3000 años. De ello ha sido testigo el delegado de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía, Guillermo Quero, acompañado de la concejal de Cultura Olga Ruano y el presidente de la Mancomunidad de la Costa Tropical, Sergio García Alabarce, al conocer los hallazgos conseguidos en la intervención arqueológica realizada en el Monte Velilla, cerca de la Cuesta Godoy, que bajo la dirección de Iván Sánchez Marcos y el profesor del Universidad de Granada, Andrés Adroher Aroux, se han ejecutado en los últimos meses y que, por lo pronto, viene a confirmar la teoría de la tercera necrópolis fenicia de Almuñécar, junto a las de San Cristóbal y Puente de Noy.

El descubrimiento arrojado por la excavación, que también ha conocido la nueva arqueóloga municipal, Elena Navas, ha sido el enterramiento de un hombre y una mujer acompañada de urna funeraria y ánfora de cerámica. Estos restos serán ahora analizados en laboratorio por los técnicos para conocer los aspectos antropológicos y de la cerámica que darán más luz a la Cultura Argárica y, por supuesto, a la historia de Almuñécar.

El equipo unificado de investigadores de la Universidad de Granada (UGR) y del Departamento de Prehistoria y Arqueología, dirigidos por Andrés Adroher Aoroux, profesor de Arqueología, junto con arqueólogos técnicos que dirijan la intervención y conocedores del terreno, como es el caso de Iván Sánchez, han sido los encargados de llevar a cabo el citado proyecto.

Los trabajos han consistido, en un primer momento, en un estudio de georreferenciación y levantamiento topográfico del terreno que ocupa Monte Velilla. Posteriormente, una vez se realicen las distintas planimetrías, se llevó a cabo una prospección superficial en la citada zona y una geofísica, mediante correo (georradar), La última fase de campo ha sido la excavación de unas cuantas tumbas procediendo al registro arqueológico y delimitando su protección tutelar.

La actividad ha sido patrocinada por cuatro administraciones públicas: el Ayuntamiento de Almuñécar, el Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UGR, la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical y la Dirección General de Bienes Culturales.

26 de septiembre de 2017

Aparece el gran puerto fenicio de Doña Blanca (Cádiz)

Los investigadores han llevado a los planos espacios abiertos como plazas, calles longitudinales y transversales, hasta almacenes, espacios productivos o edificios religiosos, distribuidos en una trama urbana de tipo ortogonal, de clara influencia helenística y con similitudes al barrio portuario de Cartago. Se trata de un asentamiento de 250 metros de largo y 125 de ancho, con más de 700 metros de perímetro, donde han localizado unos 1.500 muros.
El asentamiento ocupa una extensión de más de tres hectáreas.
El plano de una gran trama urbana se va configurando a golpe de pixeles en una pantalla de grandes dimensiones. Se trata del dibujo del espacio portuario de más extensión y relevancia de toda la cuenca del Mediterráneo localizado hasta ahora, uno de los mayores hallazgos realizados en el mundo fenicio púnico, el que legaron estos grandes comerciantes nada menos que a los pies del yacimiento portuense de Doña Blanca, en una finca anexa denominada El Manchón.

Al frente del descubrimiento realizado a través de la geofísica se encuentran los profesores de la UCA Lázaro Lagóstena (área de Historia Antigua), José Antonio Ruiz Gil (área de Prehistoria) y los colaboradores y doctorandos de Historia Francisco Javier Catalán y Livia Guillén junto a sus avanzados equipamientos. Manejan para ello un equipo georradar portátil y un stream X multicanal de dos metros de ancho de barrido, con los que también marcan un punto de inflexión en los métodos para la investigación arqueológica: conocer, investigar y recomponer el plano en 3D del yacimiento sin excavar, pues de momento todo permanece bajo tierra, a apenas 50 centímetros de profundidad.

ÚNICO ARTÍCULO SOBRE LA POSIBLE UBICACIÓN DEL PUERTO
Entre todos, aunque cada uno en lo suyo, van trazando el dibujo de este nuevo capítulo que ya adelanta la relevante actividad portuaria que emprendieron los fenicios en esta zona de la Bahía, a juzgar por la dimensión de este asentamiento de 250 metros de largo y 125 de ancho, con un perímetro de más de 700 metros y tres hectáreas de superficie, "en el que hemos identificado ya 400 muros, y donde alcanzaremos alrededor de 1.500, pues sólo hemos dibujado una tercera parte", explica Lázaro Lagóstena mientras muestra algunos de estos planos en la pantalla de gran pulgada con la que trabajan desde el laboratorio de Historia situado en el flamante Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Sociales del Campus de la UCA en Jerez.

Con esta innovadora fórmula "única" en la universidad andaluza que permite convertir en producto arqueológico los barridos realizados sobre el terreno con su equipo impulsado por vehículo a motor, ya han logrado interpretar las funcionalidades de algunas estructuras, a partir del análisis preliminar del amplio trazado urbanístico documentado. Han traducido ya en plano espacios abiertos como plazas, calles longitudinales y transversales, hasta alcanzar las primeras hipótesis de los que podrían ser almacenes, espacios productivos o edificios religiosos, distribuidos en una trama urbana de tipo ortogonal, de clara influencia helenística y con similitudes al barrio portuario de Cartago, pero único en cuanto a dimensiones, "pues no se ha documentado hasta ahora un puerto con cinco calles longitudinales y calles transversales", apunta Lagóstena. De hecho, "una vez que terminemos de dibujar, daremos una propuesta de funcionalidad de los espacios, de los edificios completos, con lo que el campo de investigación que se abre es muy amplio", dice, orgulloso, de este puerto púnico desde el que seguramente "se daría salida a la actividad agrícola de todo el territorio". Añade en este punto que "hemos visto incluso indicios de producción agropecuaria en la zona".

El software de proceso de datos que manejan funciona reflejando los elementos de mayor y menor receptividad que hay bajo tierra y que identifican a través de la paleta de colores que van desplegando en el laboratorio en decenas de imágenes. "Según el color, se interpreta como un muro o una zona de vaciado como una fosa o un silo", explica a modo de ejemplo. Y es que el equipo de investigadores no sólo se enfrenta al mayor hallazgo de la época realizado hasta ahora, sino "al desarrollo de una metodología que no existía, pues estos equipos no estaban en manos de los humanistas, por lo que también hemos dado un salto cualitativo". Porque toda la información que han obtenido es automáticamente georreferenciada con gran precisión, "con un margen de error centimétrico" y combinando esta información con una gran variedad de datos espaciales de todo tipo. Resultados que completan con las imágenes obtenidas gracias a la colaboración de la Unidad de Drones, con el que también han sobrevolado parte del yacimiento de la mano de Luis Barbero, responsable de la unidad.

El conjunto de esta valiosa información, de la que había algún pequeño indicio previo, cayó en manos del equipo de Lagóstena y Ruiz casi por casualidad, "con el fin de probar y realizar el entrenamiento del equipo en una zona de la que sólo se conocía un artículo publicado por Juan José López Amador en una revista arqueológica que hablaba de la aparición de algunas estructuras en el Manchón del Hierro". Cual fue la sorpresa cuando el gran escáner motorizado radiografió la silueta de aquel gran puerto perimetrado.

Para esta actuación han contado con la colaboración de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía, junto a la que seleccionaron en primer lugar el propio yacimiento fenicio del Castillo de Doña Blanca, en el que también se ha explorado la superficie no excavada a lo largo de dos hectáreas de superficie, "donde hemos encontrado otras estructuras que dan continuidad a las existentes", afirman. Seguidamente se eligió este espacio junto al río Guadalete, "donde nunca antes se habían realizado exploraciones arqueológicas", en una zona privada que no estaba catalogada como lugar de interés arqueológico.

"En poco tiempo hemos obtenido unos resultados espectaculares", sentencia Lagóstena, equiparando la gran información "a nivel de trama urbana" conseguida desde julio, frente a la obtenida a lo largo de 20 años de excavaciones en Doña Blanca.

Pero, ¿cómo se pondrá en valor toda esta información?. En este apartado también abogan por una vuelta de tuerca a lo que hasta ahora concebimos como puesta en valor de nuestro patrimonio. "Hace más de 20 años que la Junta de Andalucía cambió de mentalidad y sólo actúa en las intervenciones de urgencias", apostilla José Antonio Ruiz Gil, dado lo complicado de mantener una buena política de excavación, de mantenimiento y de visitas a los yacimientos cuando hay tanta diversidad en el terreno, justifica. "Así que le estamos proporcionando a la administración las herramientas para gestionar la información de una manera más eficaz y moderna el territorio, sin excavar, salvo cuando hay algo que realmente merezca la pena".

Su idea para Doña Blanca es, por tanto, integrar la nueva información al recorrido del yacimiento arqueológico . "No hace falta bajar, pues se trata de un llano distanciado pegado al río, de modo que desde la zona alta se puede montar un audio, hacer una maqueta, mil cosas para ubicar y contar la historia de una forma divulgativa".

Una propuesta que narrarán a las autoridades de la UCA y la Delegación de Cultura, con las que tienen pendiente una visita sobre el terreno que aún no se ha producido. De momento, continúan levantando muro a muro el importante puerto fenicio púnico, que se caracteriza por mostrar una única fase constructiva, y que traducen a través del autocad -que lo hace Francisco Javier-, a partir de la toma exacta de las coordenadas -que hace Livia- o pasando los datos al papel cebolla, al modo tradicional, en manos de José Luis.

Pero no es el único reto, pues la potencialidad de esta unidad de geodetección que atesoran gracias a un proyecto del Ministerio de Infraestructura, les ha llevado a la firma de otras colaboraciones con Medina, donde quieren rastrear varios yacimientos rurales; Chiclana, donde pretenden actuar en la colonia fenicia del cerro del Castillo; Puerto Real, para estudiar el frente marítimo y con Diputación, en el ámbito de la memoria histórica. Las posibilidades que se abren son infinitas. Y el punto de arranque no ha podido ser mejor, el gran puerto de Doña Blanca.

25 de septiembre de 2017

Sale a la luz el posible santuario talayótico de Manacor (Mallorca)

El edificio presenta una planta absidal con una columna central, un hogar de fuego, un depósito y varias banquetas de trabajo en el torno. En su interior copas crestadas y ollas típicas de esta fase, vasos, y cerámicas de importación como ánforas romanas, ibicencas o incluso una lucecita griega
Damiá Remis y Magdalena Salas han coordinado el trabajo de los investigadores en el yacimiento talayótico.
El sábado concluyó la decimosexta campaña de intervenciones en el yacimiento prehistórico de s'Hospitalet Viejo de Manacor, que ha permitido "sacar completamente a la luz toda la estructura de un posible santuario que, en todo caso, habría tenido un uso polivalente de acuerdo con todos los restos que hemos encontrado ", explica Damià Ramis, el cual junto con Magdalena Salas son los arqueólogos que dirigen la excavación. Con ellos dos hacen trabajo dos arqueólogos, dos restauradores, unos seis voluntarios, dos peones de canteros, y la brigada del Ayuntamiento de Manacor. "Esta campaña la financia el Ayuntamiento en solitario porque nuestra voluntad es continuar año tras año las excavaciones y las investigaciones y no parar", ha explicado la concejala de Patrimonio, Catalina Riera. "Tenemos un patrimonio arqueológico importantísimo y debemos darle valor para que pueda convertirse en uno de los reclamos para los que visitan nuestro municipio", ha añadido Riera.

La campaña de este año se ha centrado completamente en una de las habitaciones que hay alrededor del talayot ​​y la excavación de la que ya comenzó en el año 2016. Este edificio presenta una planta absidal con una columna central, un hogar de fuego, un depósito y varias banquetas de trabajo en el torno. "Por estas características y porque hemos encontrado copas crestadas podríamos pensar que se trata de un santuario pero también hemos encontrado útiles como molinos o elementos para tejer, lo que hace pensar en un uso polivalente", concretó Ramis.

Por su parte la directora del Museo de Manacor y de la excavación del Hospitalet Viejo, Magdalena Salas, ha mostrado varias piezas de las que se han encontrado en esta estructura talayótica. "Los materiales recuperados en su interior nos hablan de un uso en el talayótico final o postalaiòtic, concretamente entre los siglos III-II aC, justo antes de la conquista romana", explicó Salas.


Así se han encontrado "copas crestadas y ollas típicas de esta fase, vasos, y cerámicas de importación como ánforas romanas, ibicencas o incluso una lucecita griega", añadió. Pero las excavaciones arqueológicas en Hospitalet Viejo "y las analíticas de polen y semillas que hacemos de los restos que encontramos asociadas a las estructuras nos permite saber que al final de la época talayótica el paisaje no era muy diferente de la actual y contaba con campos de cultivo de cereales y ullastrars ", explican los arqueólogos. Además "para los restos procedentes del interior de una copa que se han podido analizar sabemos que comieron un derivado de la leche con cereales", apunta la directora, Magdalena Salas.
(Fuente: Mallorca Diario)