google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Resultados de la búsqueda de esfinge
Mostrando las entradas para la consulta esfinge ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta esfinge ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

2 de febrero de 2026

Anuncian el descubrimiento de una esfinge en Caraca, la ciudad romana de Guadalajara

Se va a presentar esta semana, mientras continua la campaña de micromecenazgo que ya superado el objetivo previsto para que el ayuntamiento de este pueblo de Guadalajara pueda comprar los terrenos y continuar las excavaciones
Imagen gráfica de la esfinge hallada en las excavaciones de la ciudad romana de Caraca, en Driebes (Guadalajara) que se presentará próximamente. Imagen: Ayuntamiento de Driebes

Los investigadores de la ciudad romana de Caraca, un yacimiento arqueológico que se encuentra en Driebes (Guadalajara) han descubierto varios de fragmentos de una excepcional escultura romana que representaba una esfinge, sentada sobre sus cuartos traseros y que se levanta sobre sus patas delanteras.

Ocurrió durante las excavaciones del pasado verano. La escultura se encontró derrumbada sobre el suelo junto a una estructura de planta rectangular, formada por sillares de piedra yesífera, bien escuadrados, aunque desgastados, de época romana imperial, que se orienta en sentido noreste-suroeste. El contexto arqueológico y las características de la esfinge de Caraca llevan a proponer a los expertos una cronología de la misma en época romana altoimperial.

La escultura se presentará al público el jueves 5 de febrero a las 19:30 horas en el Salón de Actos del Museo de Guadalajara que tiene su sede en el Palacio del Infantado, durante una conferencia para dar a conocer el resultado de las excavaciones realizadas en el verano de 2025 en el sector de la necrópolis de época visigoda junto a la ciudad romana.

Los fragmentos recuperados durante las excavaciones representan el ala izquierda, gran parte del cuerpo, las patas traseras y el arranque de las delanteras, aunque se ha perdido la cabeza de la escultura.

También se conserva una de las cuatro esquinas de la plataforma plana que sostenía la escultura, tallada en el mismo bloque. Aun así, los científicos pueden reconstruir el aspecto que tendría esta interesante escultura, de gran calidad técnica como demuestra la representación de cinco costillas marcadas y parte de un mechón de pelo que caía entre el ala izquierda y el cuello.

La disposición del ala conservada muestra que se encontraba extendida. Sobre el ala se observan restos del estuco que recubría la pieza y que podría estar policromado. Destaca el carácter proporcionado y esbelto, así como la calidad técnica de la pieza.

La escultura fue encontrada en el sector al sureste del Cerro de la Virgen de la Muela, junto al río Tajo, en un punto estratégico al lado del acceso de la vía Complutum-Cartago Nova. Esta zona tiene una prolongada ocupación, localizándose restos de talla lítica del Paleolítico Medio y Superior, así como un barrio extramuros del oppidum carpetano de Caraca.

Posteriormente, se localizan los niveles romanos en los que se encontró la esfinge y, por último, una necrópolis con cientos de tumbas de época visigoda de los siglos VI-VII d. C. que, a su vez, muestra dos fases, en una estratigrafía horizontal.

En esta zona ya se había encontrado mucho antes una ocultación de objetos argénteos datada a finales del siglo III a. C., y después se halló una segunda parte conocida como el Tesoro de Driebes, de forma fortuita en el año 1945 durante la construcción del Canal de Estremera y que, actualmente, se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional.

¿Qué es una esfinge?
La esfinge era un animal mitológico cuya representación estuvo muy extendida en Egipto, Grecia, el mundo ibérico y romano. Esta criatura tenía las alas de ave, el cuerpo de leona y la cabeza de mujer. De hecho, la esfinge de Caraca muestra marcadas sobre el vientre los cuatro pares de mamas de leona.

La iconografía de la esfinge es bien conocida en el mundo clásico, pues tiene origen oriental, con marcado carácter apotropaico (protector), cuyo significado se reelabora por los griegos, especialmente en relación con el mito de Edipo y la esfinge (Sófocles, Edipo Rey).

La esfinge hallada cumple precisamente este papel apotropaico y, probablemente, formaba parte de un monumento de carácter funerario cuya basa sería la citada estructura de sillares bien escuadrados. Conviene señalar que durante la excavación de esta estructura se encontró tierra cenicienta, pero no restos humanos cremados ni elementos de ajuar asociables a una sepultura de incineración.

En relación con esto último, hay que destacar que la citada estructura y su entorno se encuentran bastante alterados por la existencia posterior de la necrópolis visigoda y, por otra parte, por las tareas agrícolas que se han desarrollado en este paraje hasta el siglo XX. Se conocen esfinges funerarias en otras partes de la Hispania romana, como Baetulo (Badalona), Augusta Emerita (Mérida) y Segobriga en Saelices (Cuenca).

El trabajo de campo realizado por los geólogos del IGME-CSIC ha determinado que la roca que se utilizó para la escultura es un yeso margoso masivo, de color grisáceo y aspecto noduloso, con presencia de nódulos de yeso blanco sacaroideo. Este tipo de roca del Mioceno es muy abundante en la zona, habiendo afloramientos a tan solo una decena de metros del hallazgo, por lo que la esfinge se elaboró con materiales de la zona. Estos restos escultóricos, realizados en piedra yesífera local, eran en consecuencia obra de un escultor local o de uno itinerante que se habría desplazado a este área junto a la salida meridional de Caraca para realizar la talla.

La escultura, que se conserva en el Museo de Guadalajara, ha sido intervenida por el equipo de conservación-restauración de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid, integrado por la profesora Fátima Marcos Fernández, las conservadoras-restauradoras Javier Fernández, Zaira Villa, Klo Nieto y Virginia Lozano, y las alumnas del Grado de Conservación del Patrimonio Cultural.

Esta excavación se desarrolló gracias al convenio firmado entre la Diputación de Guadalajara y el Ayuntamiento de Driebes, con el apoyo del Ayuntamiento de Brea de Tajo y la Asociación de Amigos del Museo de Guadalajara. El “Proyecto de excavación arqueológica en la necrópolis visigoda de Caraca (Driebes, Guadalajara) y los niveles carpetanos en ese sector” fue dirigido por Emilio Gamo Pazos (Museo Arqueológico Nacional), Javier Fernández Ortea (arqueólogo), Saúl Martín González (arqueólogo), Santiago David Domínguez Solera (Heroica arqueología).

18 de febrero de 2011

Una esfinge íbera es la nueva "pieza del mes" en el Palacio de Medrano en Ciudad Real

Este viernes quedó instalada en el Patio del Palacio de Medrano de Ciudad Real, actual sede de la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha, la nueva 'Pieza del Mes'. Una esfinge ibérica datada en los siglos III y IV antes de Cristo, que fue hallada en un lugar indeterminado del yacimiento del parque arqueológico de Alarcos (entre las localidades de Poblete y Ciudad Real).
La esfinge fue hallada en el yacimiento de Alarcos.

   Con esta nueva 'Pieza del Mes', que sustituye a una escultura de Eduardo Chillida, el Museo de Ciudad Real --entidad promotora de esta iniciativa cultural-- retorna a presentar piezas arqueológicas de sus fondos propios, procedentes de etapas prehistóricas, como las primeras que se mostraron al público como Piezas del Mes allá por el año 2007, ha informado la Junta en nota de prensa.

   La esfinge sedente estará expuesta en el Palacio de Medrano hasta finales del próximo mes de marzo. La pieza forma parte de la cultura ibérica que se extiende por el este y sur peninsular, penetrando hasta el sur de la Meseta.

   Se trata de una escultura acéfala, que representa a un animal de cuerpo felino, alado. El costado izquierdo está acabado mientras el derecho solo está desbastado, lo que sugiere su ubicación adosada a un monumento, probablemente funerario.

   En los territorios que bordean el Mediterráneo oriental es muy común esta tipología conocida como esfinge, a la que se atribuye carácter sagrado como protectora del hombre --tanto vivo como difunto-- y, por tanto, protectora de las tumbas y, posiblemente, portadoras de las almas al más allá.

   En la región, más concretamente en su parte este, existen varios exponentes de este tipo de esculturas ibéricas, siendo la más conocida la Bicha de Balazote --hallada en esta localidad albacetense--, que es la mejor conservada de todas y que se halla en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid.

   Además de la Bicha de Balazote, también son notables otras esfinges como la Esfinge del Salobral (Albacete), expuesta también en el Museo Arqueológico Nacional, que aparece acéfala --al igual que la de Alarcos mostrada en el Palacio de Medrano-- y la Esfinge de Haches, procedente de esta pedanía de Bogarra (Albacete) y conservada en el Museo de Albacete, que presenta un rostro sonriente, lo que nos lleva a pensar que los iberos las consideraban seres benéficos, en relación a la función protectora que se les atribuye.

   Fuera de Castilla-La Mancha, también hay representaciones de la cultura ibérica en forma de escultura zoomorfa en la localidad de Agost (Alicante).

   Con anterioridad a esta escultura de origen ibérico el Museo ciudadrealeño exhibió en varias ocasiones en el Palacio de Medrano en los últimos cuatro años distintas piezas procedentes del parque arqueológico de Alarcos, tanto de origen ibérico (exvotos, tinaja, tinaja-orza, ánfora, etc.), como de la etapa medieval (ataífor, monedas, utillajes de caballería, etc.).
(Fuente: EFE)

13 de julio de 2026

Hallan en Elda una esfinge funeraria romana del siglo I

Apenas se conocen unas 160 esfinges funerarias romanas en todo el antiguo Imperio, y muy pocas han aparecido en la península ibérica. Fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata.



La arqueología vuelve a dejar un hallazgo excepcional en la provincia de Alicante. En el yacimiento de El Monastil, en Elda, ha aparecido una esfinge funeraria romana del siglo I d. C. que fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata.

La pieza, tallada en piedra caliza, formó parte del monumento funerario de un personaje destacado de la antigua Illici Augusta, la ciudad romana vinculada a la actual Elche. Su función era proteger simbólicamente la tumba y guiar al difunto hacia el más allá.

El descubrimiento tiene una especial relevancia por la rareza de este tipo de esculturas. Apenas se conocen unas 160 esfinges funerarias romanas en todo el antiguo Imperio, y muy pocas han sido halladas en la península ibérica, lo que convierte la aparición de esta pieza en un nuevo capítulo para el patrimonio arqueológico valenciano.

Una pieza reutilizada siglos después
Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es que la escultura fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata. Esta circunstancia permite conocer mejor la evolución del yacimiento y los distintos usos que tuvieron sus materiales a lo largo del tiempo.

La esfinge funeraria conserva elementos que permiten identificar su carácter simbólico y su vinculación con el mundo funerario romano. En este tipo de monumentos, estas figuras cumplían una función protectora y acompañaban el tránsito del difunto hacia el más allá.

El hallazgo refuerza la importancia del yacimiento de El Monastil y vuelve a poner el foco en la riqueza histórica del valle del Vinalopó, un territorio clave para comprender la presencia romana y la evolución del patrimonio arqueológico en la Comunitat Valenciana.

La aparición de esta esfinge en Elda confirma el valor de las investigaciones arqueológicas en el enclave y abre una nueva vía para profundizar en la relación entre El Monastil, el territorio del Vinalopó y la antigua Illici Augusta.

26 de febrero de 2015

Un hito funerario ibérico del S. V a.C coronaba el Cerro de la Merced, en Cabra (Córdoba)

En el Museo Arqueológico de Cabra, que reabrirá sus puertas el próximo día 28, se exponen, entre otros,  los últimos hallazgos en el yacimiento del Cerro de la Merced que incluyen una enorme piedra de gola y varios fragmentos de moldura que los arqueólogos han relacionado con un pilar-estela de origen oriental, muy similar al encontrado en Monforte del Cid (Elche, Alicante) y datado entre los Siglos V y IV a.C.
Algunos de los fragmentos de moldura encontrados el pasado verano en el Cerro de la Merced.
El Museo Arqueológico de Cabra, que reabre sus puertas el próximo día 28 de febrero después de más de siete años de reformas, ha dispuesto de algunas sorpresas para sus visitantes entre las que destacan los últimos hallazgos en el yacimiento del Cerro de la Merced, la reproducción de un santuario mitraico y algunos de los mosaicos recientemente recuperados de la villa romana en la que se hallaron las esculturas del dios Mitra, de Dionisos, el "Niño de la liebre" y un Eros dormido.

PILAR-ESTELA
Según nos ha informado Antonio Moreno, arqueólogo y director del Museo Arqueológico de Cabra que también ha formado parte del equipo que el pasado verano trabajó en el Cerro de la Merced bajo la dirección de Fernando Quesada, este tipo de monumentos se caracteriza por tener un pilar cuadrado sobre un basamento rematado por una cornisa moldurada sobre el que se solía colocar alguna figura zoomorfa, como una esfinge, un león o un lobo... que de momento no hemos encontrado aunque creemos tener localizada.
Piedra con gola aparecida en el Cerro de la Merced y que aprecia la cornisa.

La funcionalidad de este pilar-estela, nos comenta Moreno, sería por una parte como hito fronterizo por su situación en la parte superior del cerro, que lo dotaría de gran visibilidad para los viajeros que desde la Bastetania atravesaran este paso natural hacia la Turdetania. 

Por otra parte, según Moreno, este pilar también tendría como es lógico, una función de monumento conmemorativo  representando a un individuo, una familia o una dinastía.

El pilar-estela está datado entre los siglos V y IV a.C. que se correspondería con el periodo de ocupación ibérica del Cerro de la Merced, un yacimiento que sin embargo ha tenido una ocupación continuada desde el Neolítico hasta la Alta Edad Media, como podrán apreciar los visitantes del Museo, por los vestigios que de estas épocas hemos encontrado.
El renovado aspecto que presenta el Museo Arqueológico de Cabra.

EL MITHREUM DE CABRA
Pero ésta no es la única sorpresa que les espera a los visitantes del reabierto Museo de Cabra, ya que en su interior también se puede visitar una recreación de un santuario dedicado al dios Mitra, una antigua deidad cuyo nombre es citado por vez primera hace 3.400 años. 

Mitra es un dios de la antigua India y fue una divinidad del imperio Persa (actual Irán), del que en Europa sólo se conservan tres: uno en Londres nos comenta Antonio Moreno, otro en los Museos Vaticanos de Roma y el tercero que sería el de Cabra.
Acceso al Mitreo del Museo Arqueológico.

El culto a Mitra aparece en el S. I d.C. en el Imperio Romano, y se mantiene hasta ser desplazada por el Cristianismo en el S. IV d.C.

La escultura del Mitra, que actualmente se expone en el Museo Provincial de Córdoba, se encontró en Cabra en 1952, de forma casual por unos agricultores y no fue hasta 1972-73 cuando se realizaron las primeras excavaciones en el lugar, donde se descubrió una suntuosa villa romana y en la que lógicamente debería encontrarse el Mitreo o Mithreum. 

PENDIENTES DE LA DECLARACIÓN BIC DE LA VILLA DEL MITREO
Según nos comenta Moreno, actualmente sólo se han excavado aproximadamente 400 metros cuadrados de la villa romana, que estimamos ocupa más de 5.000. Pero estamos a la espera de que la Junta de Andalucía active el proceso de declaración como Bien de Interés Cultural (B.I.C.) de la zona, paralizado desde 2009, esta declaración hará que podamos iniciar los procesos de expropiaciones para seguir excavando en el área que ocupa la villa romana.
El Mitreo del Museo Arqueológico de Cabra con la reproducción del MItra.
El actual Mithreum que será visitable en Cabra está inspirado en el de la ciudad italiana de Ostia, que también es conocido como el "Mitreo de las Siete Puertas" y actualmente está sirviendo de inspiración para la construcción de uno similar en Londres.

La mitología clásica dice que Mitra nació en una cueva un 25 de diciembre momento en el que lanza una flecha y hace brotar un manantial sagrado. Después captura al toro primigenio, a quien lleva a una cueva y lo sacrifica. De la columna vertebral del toro sale trigo  y de su sangre mana vino para finalmente celebrar un banquete con el Sol y ascender juntos a los cielos.