Apenas se conocen unas 160 esfinges funerarias romanas en todo el antiguo Imperio, y muy pocas han aparecido en la península ibérica. Fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata.
La arqueología vuelve a dejar un hallazgo excepcional en la provincia de Alicante. En el yacimiento de El Monastil, en Elda, ha aparecido una esfinge funeraria romana del siglo I d. C. que fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata.
La pieza, tallada en piedra caliza, formó parte del monumento funerario de un personaje destacado de la antigua Illici Augusta, la ciudad romana vinculada a la actual Elche. Su función era proteger simbólicamente la tumba y guiar al difunto hacia el más allá.
El descubrimiento tiene una especial relevancia por la rareza de este tipo de esculturas. Apenas se conocen unas 160 esfinges funerarias romanas en todo el antiguo Imperio, y muy pocas han sido halladas en la península ibérica, lo que convierte la aparición de esta pieza en un nuevo capítulo para el patrimonio arqueológico valenciano.
Una pieza reutilizada siglos después
Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es que la escultura fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata. Esta circunstancia permite conocer mejor la evolución del yacimiento y los distintos usos que tuvieron sus materiales a lo largo del tiempo.
La esfinge funeraria conserva elementos que permiten identificar su carácter simbólico y su vinculación con el mundo funerario romano. En este tipo de monumentos, estas figuras cumplían una función protectora y acompañaban el tránsito del difunto hacia el más allá.
El hallazgo refuerza la importancia del yacimiento de El Monastil y vuelve a poner el foco en la riqueza histórica del valle del Vinalopó, un territorio clave para comprender la presencia romana y la evolución del patrimonio arqueológico en la Comunitat Valenciana.
La aparición de esta esfinge en Elda confirma el valor de las investigaciones arqueológicas en el enclave y abre una nueva vía para profundizar en la relación entre El Monastil, el territorio del Vinalopó y la antigua Illici Augusta.
Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es que la escultura fue reutilizada siglos después como parte de una escalinata. Esta circunstancia permite conocer mejor la evolución del yacimiento y los distintos usos que tuvieron sus materiales a lo largo del tiempo.
La esfinge funeraria conserva elementos que permiten identificar su carácter simbólico y su vinculación con el mundo funerario romano. En este tipo de monumentos, estas figuras cumplían una función protectora y acompañaban el tránsito del difunto hacia el más allá.
El hallazgo refuerza la importancia del yacimiento de El Monastil y vuelve a poner el foco en la riqueza histórica del valle del Vinalopó, un territorio clave para comprender la presencia romana y la evolución del patrimonio arqueológico en la Comunitat Valenciana.
La aparición de esta esfinge en Elda confirma el valor de las investigaciones arqueológicas en el enclave y abre una nueva vía para profundizar en la relación entre El Monastil, el territorio del Vinalopó y la antigua Illici Augusta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario