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12 de septiembre de 2024

Totana aprueba el convenio para continuar las actuaciones en el yacimiento de Las Cabezuelas

Durante la excavación de este verano en el yacimiento murciano se han encontrado ánforas y monedas, se ha localizado una casa de época andalusí cuya planta se encuentra casi completa, una casa romana y una fosa séptica, según explicaron los directores del proyecto.

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Totana (Murcia) ha aprobado recientemente el convenio entre el Consistorio y la Asociación para la Promoción Cultural y Turística de Totana Kalathos por importe de 6.000 euros para el ejercicio de 2024.

Este acuerdo establece las bases de colaboración entre esta asociación y el Consistorio totanero para el desarrollo de actuaciones de excavación, estudio y restauración en el yacimiento arqueológico de Las Cabezuelas, así como de los materiales hallados en el mismo.

El convenio recoge, asimismo, las acciones relacionadas con la promoción y difusión de dicho yacimiento.

Una treintena de voluntarios han participado ya este año, del 22 de julio al 2 de agosto, en la XI edición del Campo de Trabajo Arqueológico en el yacimiento “Las Cabezuelas”. En el nuevo sector excavado, el número 3, se han documentado actuaciones históricas que van desde época andalusí, romana e iberorromana, así como un nuevo silo.

Durante esta nueva excavación, se han encontrado ánforas y monedas, se ha podido localizar una casa de época andalusí cuya planta se encuentra casi completa, una casa romana y una fosa séptica, según explicaron los directores del proyecto.

En esta ocasión, la campaña ha resultado muy fructífera, dado que se han descubierto importantes restos de materiales cerámicos en uno de los silos excavados, al tiempo que se han iniciado los trabajos en el tercer sector del yacimiento.

A medida que se han desarrollado los trabajos, durante la última edición, se han tenido que diversificar las tareas avanzando en el conocimiento de la historia de Totana de los siglos X y XI.

La importancia de este yacimiento es patente por las innumerables referencias que lo aluden desde al menos inicios del siglo XX; además, se encuentra situado a nivel regional como gran exponente de la Arqueología Ibérica.

20 de diciembre de 2024

Murcia destina 100.000 euros para la conservación y accesibilidad del yacimiento de La Bastida

La Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes otorga la subvención al ayuntamiento de Totana para el desarrollo de las obras del yacimiento declarado Bien de Interés Cultural por importe de 100.000 euros para el desarrollo de obras de conservación, mantenimiento y seguridad en el yacimiento arqueológico de La Bastida, en Totana, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Zona Arqueológica.

La subvención otorgada al Ayuntamiento de Totana por la Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes, a través de la Dirección general de Patrimonio Cultural, dotará al conjunto de medidas de video-vigilancia y de protección contra incendios para el yacimiento y el edificio anexo, y se llevarán a cabo una serie de trabajos de mantenimiento y conservación dirigidos a preservar la integridad de los restos arqueológicos excavados hasta ahora y de mejorar el acceso al público visitante.

El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Gómez, destacó la necesidad de esta intervención para "garantizar la integridad del yacimiento y la salvaguarda de los valores que atesoran los restos arqueológicos, además de mejorar los accesos y vías existentes en el yacimiento, con el fin de permitir unas condiciones seguras a los visitantes".

Además, se llevarán a cabo actuaciones para mejorar y actualizar los sistemas de vigilancia, seguridad y protección contra incendios en las instalaciones existentes en el yacimiento, laboratorio y área de mantenimiento. Para ello, se dotará de un sistema de video-vigilancia de detección temprana ante cualquier posible incidencia.

El yacimiento, BIC con categoría de Zona Arqueológica
El yacimiento arqueológico de La Bastida se encuentra 6 kilómetros al noroeste del núcleo urbano de Totana, y desde 2005 está considerado como Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica, lo que acredita su importancia científica y patrimonial.

Ocupa la ladera de un cerro en la confluencia entre la rambla de Lébor y el barranco Salado. Se trata del primer enclave argárico descubierto y, actualmente, es uno de los más importantes de la prehistoria europea, en concreto de la Edad del Bronce. Este período reviste un especial interés para el conocimiento de nuestro pasado, ya que en él se produjeron acontecimientos cuyos efectos todavía influyen en nuestro presente, como el afianzamiento de la vida sedentaria, o el desarrollo de la metalurgia.

En el poblado de La Bastida se encuentran decenas de viviendas escalonadas en terrazas artificiales a lo largo de las laderas del cerro. El propio enclave se sitúa en un lugar estratégico, oculto desde el valle del Guadalentín y con buenas condiciones naturales para la defensa.

De especial interés son sus tumbas, localizadas bajo el suelo de las viviendas, que solían contener uno o, a veces, dos individuos en posición encogida, dentro de vasijas de cerámica o de cistas. Una parte de estas tumbas contenía también ofrendas, como cuencos y ollas de cerámica, armas, útiles y adornos de cobre o plata, y collares de cuentas de hueso, concha y piedra. Las diferencias entre estas ofrendas nos hablan de una comunidad dividida en clases sociales.

Desde el hallazgo del yacimiento y primeras excavaciones, a cargo del ingeniero Rogelio Inchaurrandieta en 1869, el yacimiento ha sido objeto de diversas intervenciones arqueológicas. Los trabajos, que continúan en la actualidad, muestran una auténtica ciudad de unos 40.000 metros cuadrados que, en su época de máximo esplendor, hace unos 3.800 años, estuvo habitada por unas 1.000 personas. En aquel entonces era uno de los asentamientos más grandes de Europa y del Mediterráneo occidental.

18 de mayo de 2026

Dos enterramientos del siglo VI reescriben la historia de Totana (Murcia)

El equipo arqueológico desveló el hallazgo de los restos de dos individuos en el yacimiento de Las Cabezuelas.

Totana vivió el pasado sábado una de esas noches que trascienden la simple programación cultural para convertirse en una auténtica experiencia de descubrimiento. Enmarcada en la celebración del Día Internacional de los Museos, la jornada organizada por la Concejalía de Cultura y la Asociación Kalathos culminó con una conferencia que consiguió algo poco habitual: mantener al público en absoluto silencio durante más de una hora mientras arqueólogos y especialistas desvelaban, pieza a pieza, los secretos ocultos bajo la tierra del yacimiento de Las Cabezuelas.

Lo que comenzó como una intensa jornada de visitas guiadas al patrimonio histórico del municipio terminó convirtiéndose en un viaje de 3.000 años hacia el pasado de Totana. Y no un pasado abstracto ni lejano, sino uno profundamente humano. Porque la gran revelación de la noche no fueron únicamente las estructuras arqueológicas o las piezas halladas, sino la posibilidad de mirar directamente a los rostros, las enfermedades, las costumbres y hasta el sufrimiento físico de dos hombres enterrados hace aproximadamente 1.500 años.

La explanada y las dependencias del antiguo Centro Tecnológico de Artesanía (CTA) fueron el escenario de una cita que reunió a vecinos, aficionados a la historia, colaboradores del proyecto arqueológico y numerosos curiosos atraídos por el hallazgo realizado durante la campaña de excavaciones de 2025. Tal fue el interés que parte del público tuvo que seguir la conferencia de pie.

La conferencia estuvo dirigida por los arqueólogos José Antonio González Guerao y Juan Antonio Ramírez Águila, junto a la arqueoantropóloga María Inés Fregeiro Morador, especialista en antropología física y análisis osteológico.

Desde el inicio quedó claro que la intención del equipo no era únicamente presentar hallazgos arqueológicos, sino también explicar el enorme trabajo científico y humano que existe detrás de cada excavación. González Guerao comenzó con una presentación de su compañero Ramírez Águila que arrancó risas entre el público: "No me equivoco si digo que está en el top tres de los arqueólogos de la Región de Murcia. El único defecto que tiene es que no es totanero, que es de Alhama", bromeó.

El arqueólogo quiso también reivindicar el papel de los voluntarios y miembros de la Asociación Kalathos, recordando que la parte visible de una excavación —los quince o veinte días de campaña sobre el terreno— es solo una pequeña fracción del trabajo real. "El proyecto sobrevive gracias a ellos", afirmó antes de pedir un aplauso para todos los colaboradores presentes en la explanada. Detrás de esos días de excavación estival existe un esfuerzo constante de limpieza, clasificación, restauración, documentación y análisis de materiales que se prolonga durante todo el año, todos los martes por la tarde en las dependencias del CTA cedidas por el Ayuntamiento.

La reivindicación del valor científico fue otro de los ejes de la conferencia. González Guerao insistió en que el proyecto no solo cumple una función divulgativa, sino que se ha ido abriendo paso en congresos nacionales e internacionales: Granada, Ciudad Real, Córdoba. "La ciencia sin la divulgación no es nada, pero también estamos haciendo muchísima ciencia", subrayó.

También quiso agradecer la colaboración de Visanfer, los propietarios de la finca, que aportan materiales y apoyo logístico al proyecto, así como al equipo de La Bastida, que dejó equipamiento necesario para la conferencia. González Guerao anunció además que el grupo de investigación de Antigüedad Cristiana de la Universidad de Murcia ha mostrado interés en visitar el yacimiento dada la relevancia del periodo descubierto.

El Villar de las Cabezuelas: un yacimiento de 3.000 años
La primera gran parte de la charla estuvo dedicada a contextualizar históricamente el yacimiento. Juan Antonio Ramírez Águila explicó que el equipo ha recuperado la denominación histórica de "Villar de las Cabezuelas", documentada en textos del siglo XVI. El término "villar" hacía referencia a un asentamiento antiguo despoblado, definición que encaja perfectamente con la naturaleza del enclave.

Situado en el Valle del Guadalentín, en posición intermedia entre Lorca y Murcia, el yacimiento ocupa una suave elevación próxima a la Rambla de la Santa y a la antigua Rambla de los Molinos, curso de agua que históricamente llegó a mover hasta once molinos y que el arqueólogo describió como "un auténtico río permanente" hasta el siglo XIX, recurso fundamental que permitió la ocupación humana del lugar durante milenios.

Uno de los aspectos más interesantes de la conferencia fue la extraordinaria complejidad cronológica del yacimiento. A diferencia de La Bastida, asociada a una cultura relativamente homogénea, Las Cabezuelas presenta una ocupación prácticamente continua durante cerca de 3.000 años. González Guerao recurrió a la imagen que utiliza habitualmente con los grupos escolares: una "tarta de capas de chocolate". Cada capa representa un periodo distinto: Bronce Final, mundo ibérico, época romana, etapa tardoantigua y periodo andalusí. Todo ello concentrado en apenas unos metros de terreno, lo que convierte la excavación en un trabajo extremadamente complejo.

La gran herida de 1972
Uno de los momentos más impactantes llegó cuando el equipo recordó la enorme destrucción sufrida por el yacimiento en 1972. El propietario de la finca decidió explanar gran parte del cerro con maquinaria pesada para transformarlo en terreno agrícola, arrasando más de la mitad de la superficie arqueológica.

Fueron vecinos y maestros de Totana quienes alertaron al entonces director del Museo Arqueológico de Murcia, Manuel Jorge Aragoneses, quien se personó en el lugar y detuvo los trabajos. La intervención que siguió, sin embargo, careció del rigor científico necesario. Aficionados que buscaban "piezas bonitas" despreciaban o destruían directamente los materiales medievales e islámicos. "Nos contaban cómo aparecían ollas enteras y las tiraban", relató Ramírez Águila. El yacimiento quedó entonces etiquetado casi exclusivamente como un gran enclave ibérico, cuando en realidad era mucho más.

El renacimiento del proyecto en 2014
El auténtico relanzamiento científico no llegó hasta 2014, cuando el equipo empezó a trabajar de forma sistemática con escasos medios pero enorme implicación personal. "Hubo quien nos dijo: '¿Pero dónde vais? Ahí no hay nada, está todo destrozado'", recordó González Guerao. La imagen de decenas de colaboradores excavando en pleno agosto "por un bocadillo y un refresco" resume bien el carácter casi vocacional del proyecto.

El trabajo no termina en el yacimiento. En el laboratorio del CTA, cada martes por la tarde, el equipo lava, clasifica, restaura, inventaría, dibuja y analiza los materiales. Algunos de los jóvenes que aparecen en las primeras fotografías del proyecto son hoy ya arqueólogos graduados.

Cerámicas de lujo y contactos con Córdoba
Las excavaciones en el Sector 1 han proporcionado hallazgos materiales notables. En los silos medievales reutilizados como vertederos aparecieron piezas cerámicas excepcionales datadas entre los siglos IX y X, algunas posiblemente vinculadas a talleres califales relacionados con Medina Azahara. Su presencia demuestra que los habitantes del yacimiento mantenían conexiones comerciales y culturales con los grandes centros políticos de Al-Ándalus.

Los investigadores plantearon la hipótesis de que gran parte de aquella población fuera mozárabe, es decir, cristianos viviendo bajo dominio islámico. Las fuentes árabes, concretamente las memorias del rey Abdullah de Granada sobre el asedio cristiano al Castillo de Aledo durante el siglo XI, mencionan que cristianos de la zona ayudaban a los refugiados en la fortaleza. "Muchos de ellos eran de aquí, de este yacimiento, porque es contemporáneo", explicaron.

El Sector 1 también deparó una pieza ibérica excepcional decorada con representaciones zoomorfas: aves, peces y un posible ciervo. Su importancia radica en que este tipo de representaciones no se asocia habitualmente al ámbito bastetano en el que se sitúa históricamente Totana. "Nos estaríamos moviendo en el ámbito de los contestanos", señaló González Guerao, añadiendo que la pieza "va a generar mucho interés en la comunidad científica".

El Sector 3 y el hallazgo inesperado
El verdadero núcleo emocional y científico de la conferencia llegó con los descubrimientos del Sector 3. En apenas cien metros cuadrados se superponen tres periodos históricos distintos. Y fue en el fondo de uno de los silos medievales donde, en la Navidad de 2024, apareció inesperadamente un cráneo humano.

"Podéis imaginar a la voluntaria que estaba excavando ese silo", explicó González Guerao. "Para nada esperábamos que pasase esto." A partir de ese momento comenzó una excavación extremadamente delicada que terminó revelando dos tumbas cuidadosamente preparadas, construidas con fosas delimitadas por mampostería y ladrillos romanos reutilizados, algunos de ellos con digitaciones visibles.

Las pruebas de Carbono-14 realizadas en el laboratorio Cirán, situado en la zona de Burdeos (Francia), gracias a la gestión de la Universidad de Murcia, ofrecieron una datación extraordinaria: siglo VI d.C. Ese resultado sitúa los enterramientos en plena Antigüedad Tardía y abre una nueva etapa histórica para el yacimiento, un periodo "bastante desconocido en la Región de Murcia", en palabras de González Guerao. El contexto histórico es el de la llegada de los bizantinos a la península en el 552 d.C., aunque los arqueólogos fueron cuidadosos: "No estamos diciendo que sean bizantinos, no lo podemos decir abiertamente, pero sí que están en ese contexto."

Los paralelos más cercanos se encontraron en la necrópolis tardoantigua de Eliocroca (Lorca), publicada por Silvia Yus en 2021, y en la necrópolis tardorromana de La Molineta en el Puerto de Mazarrón, cuyo sistema constructivo de enterramientos es muy similar al documentado en Las Cabezuelas.

María Inés Fregeiro: cuando los huesos empiezan a hablar
La intervención más impactante de la noche fue, sin duda, la de la arqueoantropóloga María Inés Fregeiro Morador, quien lleva diecisiete años vinculada a Totana a través del yacimiento de La Bastida. Esta fue su primera experiencia en el mundo romano y tardoantiguo. "Fue maravilloso", confesó. "Intenté usar solo tres palabras para definir al equipo: entusiasmo, dedicación y generosidad."

Con un lenguaje cercano y enorme capacidad divulgativa, la especialista fue guiando al público por el análisis osteológico de ambos individuos.

Individuo 1: el joven de aspecto grácil
El primer esqueleto correspondía a un hombre joven de entre 27 y 29 años. Y aquí llegó uno de los momentos más humanos y divertidos de la conferencia: Fregeiro confesó que, cuando le entregaron el cráneo ya con un nombre masculino asignado por el equipo, estuvo a punto de contradecirles. "No me cuadraba. Pensé que era mujer." La gracilidad del cráneo, con indicadores sexuales muy poco marcados, la llevó a dudar de sus propias capacidades: "Dije, puedo haber perdido actitudes. Hace cinco años que no excavaba." Fue al levantar el esqueleto completo y examinar los coxales cuando todo se aclaró. "¡Es varón! Así que Perico Salchichón, ¿no? ¡Tenías razón!"

La precisión en la determinación de la edad —entre 27 y 29 años— fue posible gracias a que la epífisis de la clavícula, el último hueso en fusionarse en el cuerpo humano, estaba aún en proceso. "Cuando somos bebés tenemos 300 huesos. Cuando somos adultos, 200. Y cuando somos ancianos, menos, porque algunos se fusionan", explicó la investigadora con una claridad que dejó al público sin palabras.

El individuo presentaba además una sutura metópica en el cráneo, un rasgo anatómico poco frecuente que podría resultar útil en futuros estudios genéticos para investigar posibles relaciones de parentesco con el segundo individuo. También mostraba hipoplasia del esmalte dental, señal de episodios de fiebre alta o desnutrición sufridos durante la infancia.

El análisis de la posición de los huesos permitió además reconstruir el ritual funerario: el cuerpo fue depositado con el brazo izquierdo estirado y la mano derecha sobre la pelvis, envuelto en una mortaja muy ajustada que, al descomponerse junto con un posible cojín vegetal bajo la cabeza, desplazó las vértebras cervicales y forzó la posición de clavículas y hombros hacia adelante. Dos clavos de hierro hallados en la tumba sugieren que pudo estar cubierto por una madera.

Individuo 2: una vida marcada por la enfermedad
El segundo individuo causó una enorme impresión. Un hombre de unos cuarenta años, de menor estatura y complexión más robusta, con piernas cortas y brazos largos, cuyo esqueleto contaba una historia de sufrimiento prolongado.

Fregeiro describió un cuadro clínico que comenzó siendo un enigma: sin artrosis en ninguna articulación —lo que debería indicar un hombre joven— pero con el esternón fusionado y el cartílago tiroides osificado, indicadores ambos de una persona mayor de cuarenta años. "Yo decía: 'No entiendo'. Tiene todas las vértebras juveniles, las manos con cero artrosis... No entiendo."

La respuesta llegó al analizar las costillas. Casi todas las del lado derecho mostraban reacciones pleurales, es decir, alteraciones en la membrana que recubre los pulmones: desde lesiones regenerativas hasta lesiones líticas con procesos de destrucción ósea que sugerían focos de pus. El periostio —la membrana externa de los huesos— mostraba reacciones inflamatorias en tibias, fémures, peronés y el brazo izquierdo. "Este hombre padeció una enfermedad pulmonar crónica que posiblemente le ocasionó fatigas, dolor, molestias. Y en casos clínicos recientes los pacientes describen 'que el hueso duele desde dentro'."

La especialista explicó que probablemente la enfermedad le impedía hacer esfuerzos físicos, lo que explicaría la ausencia de artrosis. "Por eso este caso tan críptico más o menos puede llegar a buen puerto."

El momento más sobrecogedor llegó con la fractura de una costilla izquierda. El hueso mostraba un intento incompleto de regeneración, señal de que la lesión seguía activa en el momento de la muerte. "La formación del callo no llegó a fraguar, lo cual es un indicador indirecto de que murió en ese momento, con esto activo." La investigadora planteó la posibilidad de que un ataque violento de tos pudiera haber provocado aquella fractura como episodio final de la enfermedad.

La hipótesis principal: una posible tuberculosis. "Es compatible, pero no lo sé. El estudio genético que posiblemente se pueda hacer podrá determinarlo."

Y sobre el individuo 1: "Murió de algo que el hueso ni se enteró", explicó Fregeiro aplicando el concepto de paradoja osteológica: enfermedades muy agudas no dejan huella en el esqueleto. La causa de su muerte seguirá siendo, por ahora, una incógnita.

Un laboratorio abierto a los vecinos
Tras finalizar la conferencia, muchos asistentes bajaron al laboratorio donde los esqueletos habían sido preparados por Fregeiro "de manera espectacular", en palabras de González Guerao. Allí pudieron observar directamente los restos y conversar con los investigadores.

23 de septiembre de 2012

Descubren nuevas construcciones en el yacimiento argárico de La Bastida (Murcia)

La alcaldesa de Totana (Murcia), Isabel María Sánchez, y el concejal de Cultura Popular y Turismo, Alfonso Cayuela, han visitado el yacimiento argárico de La Bastida con el fin de conocer de primera mano y sobre el terreno los últimos hallazgos arquitectónicos en el poblado, así como la evolución de los trabajos que se vienen realizando en el entorno.
Un momento de la visita de la alcaldesa de Totana al yacimiento
argárico de La Bastida. Foto: Ayuntamiento de Totana. 

El director científico del proyecto, Vicente Llul, ha ejercido de guía para la alcaldesa y el edil. Sánchez tiene previsto reunirse la próxima semana con la secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, con el fin de conocer las convocatorias de subvención para el año 2013 que permitan iniciar los trabajos de promoción y difusión del parque.

Durante las próximas semanas, se han realizado gestiones para que Televisión Española y la BBC graben reportajes divulgativos sobre los últimos hallazgos científicos encontrados y dar a conocer la existencia de dicho parque arqueológico a nivel internacional. Además, en las próximas semanas visitarán el yacimiento alumnos de Humanidades de diversas universidades españolas, como la de Granada y Autónoma de Barcelona.

El futuro parque de La Bastida contará con un museo que albergará las piezas que se encuentren y un centro internacional de investigación dedicado a la Edad del Bronce del Mediterráneo occidental en general y la del sureste en particular. El proyecto, que comenzó en 2008, hará de este yacimiento uno de los principales reclamos turísticos y culturales de la Región. Fundada alrededor del año 2.200 antes de Cristo, La Bastida es la primera ciudad que existió en la Europa occidental.
(Fuente: La Verdad)

20 de mayo de 2025

Tres yacimientos romanos de Totana serán reconocidos como bienes catalogados

Todos ellos corresponden a asentamientos rurales datados entre los siglos I y IV d.C., emplazados a lo largo del antiguo trazado de la Vía Augusta, que conectaba Carthago Nova (Cartagena) con Eliocroca (Lorca).

La Consejería de Turismo y Cultura ha iniciado los trámites para declarar como bienes catalogados, por su relevancia cultural, tres yacimientos arqueológicos de época romana ubicados en el municipio murciano de Totana: Casa de las Romeras, El Pozanco y Villa Aznar. Todos ellos corresponden a asentamientos rurales datados entre los siglos I y IV d.C., emplazados a lo largo del antiguo trazado de la Vía Augusta, que conectaba Carthago Nova (Cartagena) con Eliocroca (Lorca).

El yacimiento de Las Romeras se asocia a una explotación agropecuaria de pequeño o mediano tamaño, y presenta una notable dispersión de materiales cerámicos en superficie, entre los que se encuentran ánforas, vasos de almacenamiento y vajilla fina romana, fechados entre los siglos I y IV d.C.

En El Pozanco se ha documentado una elevada concentración de restos cerámicos, entre los que destacan piezas de terra sigillata de procedencia gálica y africana —típicas de la vajilla de mesa y cocina romanas—, así como grandes recipientes de almacenaje.

Por su parte, el yacimiento de Villa Aznar ha proporcionado fragmentos de cerámica común y de lujo, incluyendo sigillata, ánforas y otros contenedores de uso agrícola, lo que confirma su carácter como asentamiento rural vinculado a la explotación del territorio.

Estos enclaves representan un modelo de ocupación rural consolidado en el sudeste peninsular durante el mandato del emperador Augusto, caracterizado por fincas agropecuarias bien conectadas a la red viaria romana y situadas cerca de los principales centros urbanos y del litoral.

Con su declaración como bienes catalogados, los tres yacimientos pasarán a formar parte del patrimonio cultural protegido de la Región de Murcia. Esto implica que no se permitirá la búsqueda, recogida ni traslado de materiales arqueológicos sin autorización previa. Además, cualquier intervención sobre el terreno deberá contar con el visto bueno de la Dirección General de Patrimonio Cultural y estar incluida en un proyecto arqueológico autorizado.

28 de septiembre de 2012

La fortificación descubierta en La Bastida sorprende a los expertos

La fortaleza, que conserva muros de cuatro metros que llegaron a medir siete, tiene características arquitectónicas similares a otras construidas en la misma época (hace 4.200 años) en Oriente Próximo. Según los expertos sólo es comparable con edificaciones de la cultura minoica en Creta.
Restos arqueológicos del yacimiento de La Bastida, en Totana (Murcia).
Foto: Sonia M. Lario / AGM
Hace unos días hablábamos de los trabajos arqueológicos realizados en el yacimiento de La Bastida, en Totana (Murcia), que han sacado a la luz un sistema de fortificación de hace 4.200 años. Ahora se confirma que la ciudad fue el asentamiento más desarrollado de Europa en términos políticos y militares durante la Edad de Bronce, sólo comparable con la civilización Minoica de Creta.

La fortaleza, que conserva muros de cuatro metros que llegaron a medir siete, tiene características arquitectónicas similares a otras construidas en la misma época en Oriente Próximo, y revela una astuta estrategia de defensa que, por ejemplo, dejaba al descubierto el flanco indefenso de los atacantes y les obligaba a acceder por una puerta difícil de localizar y situada en una pendiente.

Así lo han hecho saber en rueda de prensa el consejero de Cultura y Turismo, Pedro Alberto Cruz, acompañado del catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y director de la excavación, Vicente Lull; el responsable del Área de Proyectos Estratégicos de la Universidad, Iván Martínez; y la alcaldesa de Totana, Isabel María Sánchez.

La excavación ha permitido constatar que la fortificación constaba de una muralla de dos a tres metros de grosor, construida con grandes piedras trabadas con argamasa y reforzada por torres macizas tronco-piramidales distribuidas a escasa distancia entre sí, de unos cuatro metros de lado. La altura original del complejo defensivo rondaría los seis o siete metros, de los que se conservan cuatro, ha añadido Cruz.

(Fuente: Europa Press / Foto: Sonia M.Lario -La Verdad-)

16 de julio de 2013

120.000 euros para consolidar los restos del yacimiento de La Bastida, en Totana (Murcia)

El objetivo del Gobierno regional es crear un parque arqueológico que constituya una referencia internacional para el fomento del conocimiento científico y la difusión del patrimonio, además de la potenciación turística de la Región.
La Bastida se ha convertido en un yacimiento de excepcional
relevancia tras las labores efectuadas entre 2009 y 2012.
Foto: Universidad Autónoma de Barcelona
El Consejo de Gobierno ha aprobado una subvención de 120.000 euros de la Consejería de Cultura y Turismo a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) para realizar los trabajos de consolidación de las murallas y la conservación de los hallazgos arqueológicos del yacimiento argárico de La Bastida, en el municipio de Totana.

De la cuantía global, 70.000 euros serán para las tareas de protección preventiva, consolidación y conservación de los hallazgos arqueológicos, estructuras residenciales y funerarias ubicadas en distintos sectores del yacimiento.

También se realizarán labores de conservación de las estructuras y accesos que forman parte de los recorridos actualmente musealizados, que han sido acondicionados para su visita, así como para la preservación y monitorización de los hallazgos inmuebles descubiertos durante las excavaciones llevadas a cabo entre 2009 y 2012.

Los 50.000 euros restantes se destinarán a trabajos de protección en la nueva zona excavada, así como en las murallas y torres defensivas del recinto amurallado.

Tras las labores realizadas entre 2009 y 2012, La Bastida se ha convertido en un yacimiento arqueológico de excepcional relevancia en el ámbito científico, educativo, cultural y turístico.

El objetivo del Gobierno regional es crear un parque arqueológico que constituya una referencia internacional para el fomento del conocimiento científico y la difusión del patrimonio, además de la potenciación turística de la Región.

El proyecto de La Bastida es una iniciativa patrocinada por la Consejería de Cultura y Turismo y ejecutada por un equipo de investigación de la Universidad Autónoma de Barcelona bajo la dirección conjunta de los profesores Vicente Lull, Rafael Micó, Cristina Rihuete Herrada y Roberto Risch.

(Fuente: Europa Press)

22 de septiembre de 2025

Revelan nuevas fortificaciones de la Edad del Bronce en el yacimiento de La Almoloya, en Pliego (Murcia)

Los trabajos de excavación, que comenzaron en el mes de mayo, han documentado nuevos tramos de muralla y edificios adosados

El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, y el alcalde de Pliego, Antonio Huéscar, durante la visita realizada.

Los trabajos arqueológicos que se han llevado a cabo en el yacimiento de La Almoloya, en Pliego, han sacado a la luz dos nuevos tramos defensivos, que, junto al descubrimiento de dos edificios adosados a uno de ellos, constituyen un hallazgo inesperado y de gran relevancia arqueológica y patrimonial.

Estos hallazgos modifican sustancialmente el conocimiento actual del asentamiento prehistórico, ya que el complejo sistema de fortificación, documentado de forma preliminar, estaría reservado a los centros más importantes dentro del patrón de poblamiento de la sociedad argárica.

Además, el conocimiento de estas estructuras es de gran relevancia para el patrimonio regional, dado que se conocen muy pocos ejemplos de fortificaciones complejas de la Edad del Bronce. Si se confirmase la existencia de torres angulares en La Almoloya, las comparaciones más estrechas se establecerían con las estructuras descubiertas en el yacimiento argárico de La Bastida (Totana). Junto a La Bastida y La Almoloya, solo el Cerro de las Viñas (Coy, Lorca) ofrece hallazgos estructurales de características similares.

El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, visitó hoy el yacimiento acompañado por el alcalde de Pliego, Antonio Huéscar. Durante su visita señaló que “el Gobierno regional ha destinado en los tres últimos años un total de 135.000 euros a la conservación, mantenimiento y puesta en valor de estos valiosos restos”.

Asimismo, aseguró que “La Almoloya es uno de los grandes yacimientos de la cultura argárica. El descubrimiento de estos tramos de muralla defensiva, un hallazgo tan inesperado como de enorme relevancia arqueológica y patrimonial, nos permitirá comprender mejor la organización social, política y militar de la Edad de Bronce en el sureste peninsular. Nuestro compromiso es seguir cuidando este patrimonio que es un referente internacional.”

Última campaña de excavaciones
Los trabajos arqueológicos iniciados en el mes de mayo en el yacimiento tenían como objetivo evaluar el estado de conservación del depósito sedimentario asociado a una vía de acceso y una escalera. En superficie se documentaron restos cerámicos muy fragmentados, pero la excavación de un área de once metros cuadrados permitió identificar la existencia de trazados arquitectónicos prehistóricos, que confirmaron las sospechas sobre la posible presencia de estructuras inmuebles en este sector.

La investigación ha permitido descubrir dos tramos de muralla defensiva construidos con paramentos y rellenos de piedras, unidas mediante una argamasa arcillosa muy compacta. A la cara exterior de una de estas estructuras se adosan dos edificios, uno de planta rectangular, ligeramente trapezoidal, y otro con un posible refuerzo en su extremo septentrional. Ambos presentan dimensiones significativas, lo que subraya la entidad del hallazgo. La cronología de estas construcciones corresponde a la Edad del Bronce, en plena sincronía con las ocupaciones humanas documentadas en la cima de La Almoloya.