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14 de noviembre de 2016

Condena de dos años y medio de prisión al empresario que destruyó el yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves

El empresario Victorino Alonso ha sido condenado a dos años y medio de prisión y al pago de una indemnización de 25,5 millones de euros por la destrucción del yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves. La indemnización se ha rebajado a la mitad, al entender el juez que el Gobierno aragonés hizo dejación de sus obligaciones de protección y señalización.
La Cueva de Chaves, en Baltarás, a principio del S. XX. 
Asimismo, el juez hace responsable subsidiario del pago de la indemnización a la empresa Fimbas, propietaria del coto de Bastarás, en el parque natural de la Sierra de Guara (Huesca), donde se ubicaba el yacimiento.

La sentencia dictada por el titular del Juzgado de lo Penal número uno de Huesca, absuelve a Alonso del delito medioambiental que le imputaba Ecologistas en Acción y le obliga al pago de las costas del juicio.

La fiscalía había solicitado para Alonso una condena de 2 años y 8 meses de prisión y reclamaba una indemnización de 14,3 millones.

Ecologistas en Acción pedía dos condenas de tres años de prisión como presunto responsable de un delito contra el patrimonio y de otro contra el medio ambiente. En el capítulo de indemnizaciones llegaba al tope fijado por el juez, 50,9 millones de euros, la cantidad económica que consta en el primer informe que realizó en su día el director del Museo de Huesca y responsable de las excavaciones, Vicente Baldellou, ya fallecido.

Según la sentencia, ha quedado acreditado que, sin previa comunicación ni autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural y sin ponerlo en conocimiento del director de las excavaciones, Vicente Baldellou, Victorino Alonso ordenó vaciar la cueva y colocar comederos y abrevaderos para la cría de cabras.

PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UN DIQUE
Los trabajos ordenados por Alonso ocasionaron "el arrasamiento y destrucción de la práctica totalidad" de los niveles arqueológicos de cronología neolítica que se encontraban en la Cueva de Chaves. Así consta en el atestado elaborado por la Guardia Civil y en el informe pericial del arqueólogo de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón e incluso en el informe pericial de la defensa.

Respecto a la indemnización, el informe elaborado por Baldellou cifró lo destruido en 50,9 millones de euros. La multa aplicada se ha rebajado a la mitad, al entender el juez que el Gobierno aragonés hizo dejación de sus obligaciones de protección y señalización.

En la sentencia puede leerse "que, teniendo en cuenta que la Cueva de Chaves era posiblemente uno de los dos yacimientos neolíticos más importantes de la Península Ibérica, resulta censurable e inexplicable que la cueva no contara con una protección específica, es decir, que no existiera una resolución que la declarara expresamente como Bien de Interés Cultural"


Por todo ello, el juez entiende que Victorino Alonso García fue "autor penalmente responsable de un delito sobre el patrimonio histórico, previsto y penado en el artículo 323 del Código Penal conforme a la redacción anterior a la LO 1/15, sin la concurrencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad penal, a las penas de dos años y seis meses de prisión y la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.


MÁS DE DOS MIL METROS CÚBICOS DE SEDIMENTOS NEOLÍTICOS
En 2007 se realizaron obras de acondicionamiento, ampliación y creación de pistas de más de 8 metros de anchura, una hasta la puerta de la cueva, así como represas y un embalse en los cursos de agua existentes en la finca de Bastarás.

La empresa Ferpi Transportes y Obras, contratada por Fimbas, utilizó medios mecánicos de gran tonelaje para retirar unos bloques caídos del techo de la cueva "que protegían y sellaban los niveles arqueológicos subyacentes".

El yacimiento quedó afectado "de forma irreversible" al extraer 2.247 metros cúbicos de sedimentos. De ellos, 1.017 correspondían al nivel arqueológico del Neolítico y tenían un valor de 14.311.640,86 euros.

IMPORTANTE YACIMIENTO 
El yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves estaba considerado uno de los dos más importantes de la Península Ibérica, junto a la cueva de Or en Valencia.

Las excavaciones arqueológicas se iniciaron en 1975 y tan solo se había excavado una pequeña parte de su superficie.

No obstante, se habían encontrado ya desde un enterramiento de más de 6.000 años de antigüedad (un adulto que incluso conservaba un inusual anillo de hueso), a numerosos elementos de industria lítica, pasando por cantos rodados pintados, únicos en su género.

Hace más de 30 años un grupo de empresarios compró el pueblo deshabitado de Bastarás y su antiguo término municipal, y lo convirtió en un coto privado de caza. Vallaron su propiedad con una cerca de 20 kilómetros de longitud y soltaron en ella diversas especies de caza mayor, como ciervos, corzos y muflones.

El vallado resultó polémico desde el principio, porque atraviesa cauces, zonas de servidumbre y de dominio público de diversos barrancos, porque ocupa terreno de monte público dentro del Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, interrumpiendo el paso de un camino real, y porque contraviene la Ley de Caza.

A raíz de una visita en marzo de 2009 de los responsables del Museo Arqueológico de Huesca se conoció que el yacimiento había sido destruido en su totalidad, cuando todavía quedaba por excavar más del 90% del mismo.

Los impedimentos para poder visitar la finca, unido a la pasividad y dejadez de las administraciones públicas en sus competencias de control y protección del patrimonio histórico, -pese a su importancia, el yacimiento ni siquiera estaba declarado Bien de Interés Cultural- hicieron que no se conociera su destrucción hasta año y medio después de haberse producido.

23 de septiembre de 2016

Los peritos destacan el gran valor arqueológico de la Cueva de Chaves

El empresario Víctorino Alonso trata de culpar al fallecido director del Museo de Huesca por la destrucción del yacimiento y su defensa cuantifica los daños basándose en los precios de piezas en subastas de internet. 
La desaparecida cueva de Chaves era el segundo yacimiento más importante del neolítico en la península. FOTO: RADIO HUESCA.
Dos de los peritos que intervineron en la reanudación del juicio que se sigue en Huesca contra el empresario minero Victorino Alonso por la destrucción de la Cueva de Chaves han incidido en el gran valor arqueológico que tenía el yacimiento para la interpretación de la cultura del neolítico.

Así lo han manifestado los arqueólogos del gobierno aragonés que han intervenido en la vista, para quienes el investigador que comenzó el estudio del yacimiento y denunció posteriormente su destrucción, el fallecido director del Museo de Huesca Vicente Baldellou, era uno de los máximos especialistas en el neolítico del país.

El arqueólogo José Ignacio Royo, que valoró inicialmente los daños registrados en Chaves en 14,3 millones de euros, ha señalado que cuando efectuó su valoración sólo se fijó en los vestigios que se vislumbraban y no en la importancia del yacimiento para la cultura del neolítico.

Baldellou valoró a su vez los daños en 50,9 millones de euros debido al gran valor del yacimiento, uno de los más importantes de España y del conjunto europeo.

Royo ha explicado que la pala excavadora que dañó de forma irreversible el yacimiento retiró al menos mil metros cúbicos de nivel arqueológico del suelo, y llegó a adentrarse hasta 175 metros por el interior de la cueva.

EL EMPRESARIO CULPA AL FALLECIDO BALDELLOU
Ha destacado que algunas de las principales autoridades mundiales en la cultura del neolítico visitaron la cueva, y ha rechazado de forma tajante que Vicente Baldellou hubiera provocado la situación al "sugerir" la limpieza de la zona.

Con esta afirmación, el arqueólogo ha salido al paso de la afirmación vertida ayer por Victorino Alonso al culpar a Baldellou de la destrucción de Chaves por "sugerir" al encargado del coto de caza donde se ubicaba el yacimiento la necesidad de limpiar el lugar.

A este respecto, ha incidido que Baldellou, como uno de los máximos especialistas en el neolítico, no hubiera permitido una actuación sin estar presente ni hubiera autorizado la utilización de una excavadora para retirar unas piedras situadas en la visera de la cueva que amenazaban con caer sobre la zona de las excavaciones.

Por su parte, Pilar Utrillas, que participó junto a Baldellou en las excavaciones, ha insistido en que la Cueva de Chaves era el segundo yacimiento más importante del país para la cultura del trabajo.


Para resaltar su importancia, la investigadora se ha servido de un símil y ha destacado la destrucción de Chaves era para la cultura del neolítico lo que supondría en la actualidad la destrucción de Barcelona.

Ha admitido que oyó hablar a Baldellou acerca de la necesidad de retirar algunas de las piedras situadas en la parte alta de la cueva, pero ha incidido en que él era partidario de "microvoladuras" controladas por la Guardia Civil para romperlas y proceder luego a apartarlas.

Según ha destacado, Baldellou no hubiera hecho ninguna acción que hubiera supuesto la destrucción de Chaves ya que, ha añadido, el yacimiento era "parte de su vida".

Ha recordado, además, que este investigador se mostraba "contento" respecto al futuro del yacimiento al estar ubicado en un coto de caza vallado protegido por un guarda que favorecía su protección.

CUANTIFICACIÓN DE LOS DAÑOS BASADA EN SUBASTAS DE INTERNET
Las defensas han presentado a su vez un informe pericial que cifra los daños causados en 810.000 euros y que basa su tasación en datos obtenidos en subastas por internet de productos supuestamente similares.

Esta valoración ha sido cuestionada por José Ignacio Royo, para quien las subastas en internet no son fiables ya que pueden incluir objetos falsificados u obtenidos de forma irregular.

3 de febrero de 2015

Piden 2 años y 6 meses de prisión por destruir el yacimiento neolítico de la Cueva de Chaves (Huesca)

La Fiscalía solicitará al empresario leonés del carbón Victorino Alonso una condena de 2 años y 6 meses de prisión y a una indemnización de 14 millones de euros por la destrucción de la Cueva de Chaves, uno de los yacimientos neolíticos más importantes del país.
Este era el acceso a la desaparecida Cueva de Chaves, uno de los yacimiento neolíticos más importantes de España.
FOTO: JOSÉ LUIS ACÍN / Heraldo
Fuentes del caso han confirmado que la acusación pública considera a Alonso presunto responsable de los daños causados al entender que era él de hecho quien administraba la sociedad encargada de gestionar el coto de caza donde se encontraba el yacimiento, en una finca vallada ubicada en el Parque Natural de Guara.

Los daños se derivan de las obras y movimientos de tierra realizados en 2007 en el entorno de la Cueva de Chaves para la habilitación de unas instalaciones cinegéticas destinadas al cuidado de las piezas de caza que eran introducidas en el coto.

PÉRDIDA IRREMEDIABLE
Estas obras, según los informes de los peritos, provocaron la pérdida "irremediable" de los posibles niveles arqueológicos existente y la retirada de sedimentos en los que podrían hallarse piezas de interés para su estudio.

El fiscal tipifica los hechos como un presunto delito contra el patrimonio y solicita para el acusado 2 años y 6 meses de prisión, así como 14 millones de indemnización, cantidad que fija de acuerdo a un informe pericial elaborado por técnicos del propio Gobierno aragonés.

Por su parte, la acusación particular en nombre de Ecologistas en Acción imputa a Victorino Alonso el mismo delito contra el patrimonio pero le responsabiliza, asimismo, de otro contra el medio ambiente, y solicita sendas penas de 3 años de prisión.

INDEMNIZACIÓN DE 50,9 MILLONES DE EUROS
Además, los ecologistas reclaman una indemnización al Gobierno de Aragón de 50,9 millones de euros por los daños causados al yacimiento, de acuerdo con el informe pericial que elaboró tras los hechos el entonces director del Museo Arqueológico de Huesca, Vicente Baldellou, ya fallecido.


En cuanto a la indemnización a pagar por los daños al medio ambiente, delito que entienden los ecologistas que se cometió al ubicarse el yacimiento en un entorno protegido, se deja en mano de los técnicos del Gobierno aragonés su valoración durante el proceso.

Las fuentes citadas aseguraron desconocer si el instructor permitirá acusar por un delito contra el medio ambiente, ya que en su auto de conclusión de la instrucción, confirmado por la Audiencia de Huesca, no lo estimaba procedente.

Por otra parte, el Gobierno aragonés ha confirmado a Efe que ha presentado un escrito de acusación penal y de reclamación civil por los daños causados, cuyo contenido no ha dado a conocer.


Por su parte, la asociación Acción por la Defensa del Patrimonio Aragonés (Apudepa) está pendiente de presentar ante el instructor el escrito de acusación por estos hechos.

Fuentes de esta organización han explicado a que en su escrito imputarán al empresario un presunto delito contra el patrimonio y reclamarán la indemnización de 50,9 millones planteada por el fallecido director del Museo Arqueológico de Huesca.