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26 de enero de 2026

Documentan en el yacimiento La Peña del Castro un complejo religioso de la Edad del Hierro

Investigadores de la Universidad de León documentan un conjunto formado por dos edificios de culto que presentan un notable estado de conservación y que están situados junto a una de las principales entradas del poblado.
Investigadores de la ULE en el yacimiento de La Ercina durante las labores de trabajo de la octava campaña de excavación.

Las últimas excavaciones arqueológicas realizadas por el grupo de Investigación Historia y Arqueología de la Universidad de León en el yacimiento de La Peña del Castro, en el municipio leonés de La Ercina, han permitido documentar un complejo religioso de la Edad del Hierro de carácter excepcional en el norte de la Península Ibérica.

Se trata de un conjunto formado por dos edificios de culto que presentan un notable estado de conservación y que están situados junto a una de las principales entradas del poblado. Según apunta el director de las intervenciones arqueológicas y profesor del Departamento de Historia de la Universidad de León, Eduardo González Gómez de Agüero, el uso de estas instalaciones se fija entre los siglos II y I a.C.

Concretamente, el hallazgo tuvo lugar el pasado mes de agosto durante la octava campaña de intervención que se lleva a cabo en el yacimiento leonés y que se centró en una estructura realizada en piedra que había sido localizada en campañas anteriores. “En esta intervención se documentó un edificio en cuyo interior aparecieron restos de combustión relacionados con un altar, así como diferentes ofrendas depositadas en este espacio”, explica González Gómez de Agüero.

Construido en piedra y situado junto al acceso suroeste del poblado, el edificio se emplaza en plena calle principal del asentamiento y presenta una planta singular en forma de “D”, con un diámetro aproximado de seis metros, destacando el uso de arenisca de tonalidad amarilla en su construcción.

El acceso se realizaba mediante una entrada sobreelevada con varios escalones y su interior era diáfano, ocupado parcialmente por una plataforma que albergaba un gran altar de morfología cuadrangular, cuya superficie aparece intensamente alterada por el uso reiterado del fuego. En el interior del altar se recuperaron restos carbonizados de huesos de animales domésticos y de cereales, lo que confirma, según detalla el profesor de la ULE, la realización de rituales con ofrendas tanto animales como vegetales.

Este edificio se encontraba directamente relacionado con otro templo situado frente a él, al otro lado de la calle principal, conectado por medio de un paso elevado realizado con bloques de piedras y con el que formaba un conjunto unitario de carácter religioso. Esta segunda estructura, excavada en 2014, comparte una concepción arquitectónica similar, con planta en “D” y acceso elevado, aunque presenta mayores dimensiones, alcanzando los 8 metros de diámetro.

Construida en esta ocasión con piedra de tonalidad rojiza, su interior se divide en tres estancias, una de las cuales albergaba un altar realizado con lajas de piedra situado en el extremo oeste. En una de las salas contiguas los investigadores de la ULE recuperaron un destacado ajuar ritual, entre el que sobresalen un gran cuchillo sacrificial y diversos recipientes vinculados a prácticas de purificación. Además, en la entrada del edificio, ya en la calle de acceso al poblado, se documentó un pozo excavado en el terreno que habría sido utilizado para la realización de ofrendas.

Nuevas vías de estudio
Ambos edificios configurarían un complejo religioso de gran entidad que, según señala el director de la excavación, estaría destinado tanto al culto de divinidades relacionadas tanto con los ciclos agrícolas como con fuerzas ctónicas o de la tierra. “Este conjunto de espacios religiosos es algo excepcional en el norte de la Península Ibérica y constituye una fuente de información de gran valor para conocer unas creencias especialmente difíciles de documentar en las comunidades de la Edad del Hierro”, subraya González.

Por otro lado, continúa, estas construcciones juegan un papel importante en la monumentalización del poblado vinculado a los procesos de complejización social que se van a producir en el asentamiento en estos momentos. Este proceso implica la paulatina diferenciación social entre los habitantes del poblado, además de la privatización de espacios públicos o la intensificación de las relaciones con las comunidades de la meseta.

“Aunque la existencia de espacios rituales de la Edad del Hierro en el norte peninsular es algo recurrente, el complejo documentado en La Peña del Castro supone un hallazgo de gran importancia por su excepcionalidad, al encontrarse en un ambiente urbano y configurado por varios edificios, así como por su excelente estado de conservación”, destaca el director de la investigación, que apunta a que el análisis de los materiales recuperados abre nuevas vías de estudio para conocer mejor las creencias y modos de vida de los habitantes del norte peninsular antes de la llegada de Roma.

Las excavaciones de 2025 se enmarcan en el proyecto “Territorio y Patrimonio. Los pilares un turismo cultural sostenible en el medio rural” englobado en el programa INTERREG VI-A de Cooperación Transfronteriza España-Portugal que cofinancia junto a la Junta de Castilla y León. Además, se contó con el apoyo económico y material del Ayuntamiento de La Ercina. Por otro lado, los trabajos de laboratorio y análisis se están llevando a cabo en la Universidad de León por parte del grupo de Investigación Historia y Arqueología, responsable también del trabajo de campo.

23 de septiembre de 2014

Una muralla de dos metros de alto protegía el castro de La Ercina (León)

Medía dos metros de alto y veinte de longitud, Los habitantes del castro eran agricultores y ganaderos. Se han hallado ruedas de molino con los que molían semillas, restos de cabras y vacas y azadones y hachas. El castro estuvo habitado entre los años 600 a.C. y el 20 de nuestra era.
En La Ercina se combinan el trabajo científico con la participación social y la dinamización del Patrimonio.
Foto: DIARIO DE LEÓN.
Era una muralla imponente. Los arqueólogos que han trabajado este verano en el castro de La Ercina —con unas dimensiones de doce hectáreas— aseguran que se encuentran ante uno de los yacimientos prerromanos más interesantes del noroeste peninsular. Tanto que en este ‘breve’ espacio de terreno desenvolvió su vida una población cercana a las doscientas personas entre el año 600 a.C y el 20 de nuestra era. 

Fernando Muñoz Villarejo destaca que en este castro vivieron los abuelos de los futuros vadinienses, la ‘cultura’ que cien años después de aquello era capaz de hablar y escribir latín, lo que demuestra la rápida romanización de la población aborigen de la zona. Detalle revelador porque no se puede perder de vista que, aunque sería aventurado afirmarlo, podría decirse que las mujeres y hombres de la Peña del Castro pudieron haber participado en las guerras cántabras. Lo que sí puede afirmarse es que estaban en el lugar y en el momento.

UNA VIDA SENCILLA
Fernando Muñoz y el resto de investigadores de Talactor destacan que la vida social de los habitantes del castro era sencilla. Eran agricultores y ganaderos. Se han hallado ruedas de molino con los que molían semillas, restos de cabras y vacas y azadones y hachas, lo que lleva a pensar que dominaban las labores cinegéticas.


Sus casas eran redondas —sólo se ha encontrado un edificio cuadrado— y medían cinco metros de diámetro. «La muralla de piedra está muy bien trabajada. Se alza dos metros y tiene una longitud de veinte», destaca el arqueólogo, que niega que se hayan encontrado —aún— enterramientos.

Muñoz Villarejo resalta que resulta complicado hallar necropólis. Las fuentes clásicas dicen que los cuerpos de los guerreros muertos se dejaban en la naturaleza para que fueran las alimañas las que hicieran el trabajo. Pero la pregunta surge de inmediato ¿qué pasaba con las mujeres y los niños y qué ocurría con aquellos hombres cuyas labores no eran marciales?

La realidad es que en la zona noroeste de España no hay ningún caso en el que se hayan descubierto enterramientos aunque «nunca se sabe. Podrían aparecer», asegura Fernando Muñoz.

INVENTARIO DE LAS PIEZAS
Tras las labores de campo, los arqueólogos tienen ahora por delante la ardua labor de inventariar todas las piezas que han aparecido en el yacimiento. «Hay muchísima cerámica y metal», explica Muñoz Villarejo, que revela las influencias de la meseta que ha encontrado en el castro.

El proyecto de La Ercina aplica la denominada Arqueología pública, que combina el trabajo científico con la participación social, la divulgación y la dinamización del patrimonio. Y es que la de Peña del Castro no es excavación sin más puesto que los arqueólogos profesionales cuentan con la ‘ayuda’ de voluntarios de la zona.
(Fuente: Diario de León / Cristina Fanjul)

7 de agosto de 2013

Comienzan los trabajos para la puesta en valor del yacimiento de la Peña del Castro (León)

Los trabajos de excavación en el yacimiento de La Ercina (León) ya han comenzado y se prolongarán durante dos meses / El objetivo es crear una centro de atracción para los escolares y un atractivo turístico para todo tipo de público.
El alcalde de La Ercina, Ignacio Robles y el arqueólogo Eduardo González.
Foto: León Noticias.
Los trabajos de intervención arqueológica en la Peña del Castro de La Ercina ya han comenzado. Durante dos meses un equipo conformado por seis personas entre voluntarios, arqueólogos y peones, se encargarán de acometer las oportunas excavaciones para la puesta en valor del yacimiento, cuyo presupuesto se acerca a los 40.000 euros.

Restaurar la muralla

Sobre el terreno trabaja actualmente un equipo de topografía cuyos estudios precederán a la parte de excavación para dejar visible unos 20 metros de muralla, así como el interior de la estructura con el objetivo de conocer el estilo de vida de los pobladores de la zona. “Se pretende restaurar la muralla y dejarla visible y ver lo que hay en el interior, porque lo que nos interesa es saber cómo vivía esa gente y para eso nos hace falta encontrar restos de habitación y estudiarlos”, puntualiza Eduardo González, uno de los arqueólogos del proyecto.

La puesta en valor del Castro de La Encina, cuyo proyecto ya ha sido presentado a la Asociación de Desarrollo de Sabero-Cistierna y La Ercina, tiene como objetivo la apertura al público de los yacimientos. Un nuevo punto de atracción turística que se sumará a la oferta del municipio y cuyos trabajos serán dirigidos por los arquitectos Fernando Muñoz y Eduardo González.

Un centro turístico para escolares y público en general

“Queremos conocer la historia del castro desde los tiempos prehistóricos hasta etapas medievales y difundirlo a la gente, ya que si no genera riqueza para su conservación, está abocado a su desaparición”, asegura el alcalde del municipio Ignacio Robles.

Por ello el Ayuntamiento de la Ercina ha visto en los escolares un público potencial al que orientar visitas didácticas sobre el castro y el estilo de vida de sus pobladores. “Queremos que sea un centro de atención para los escolares, porque no solamente tiene que ser de conocimiento de la zona, sino también una forma para que los pequeños se animen a conocer sus orígenes y por qué no, puedan salir de ahí futuros arqueólogos y futuras personas que difundan esos conocimientos”, matiza el alcalde.
Además en un futuro se pondrán en marcha varias actividades y proyectos culturales que complementen la oferta turística de la Montaña Oriental leonesa que ve en la exaltación de su patrimonio una vía de “subsistencia”.

En este sentido el municipio ya cuenta con una catalogación de todos los edificios protegidos en cada uno de los catorce pueblos que lo conforman. Una actuación que “está en relación con deseo e interés de mantener el patrimonio y derecho de las generaciones futuras de conocerlo y difundirlo”, afirma Ignacio Robles.
Entre los objetivos de la puesta en valor del yacimiento figura además la creación de puestos de trabajo en la zona tanto para el cuidado como para guiar las visitas al castro. Una labor que desde el Ayuntamiento se priorizará entre los vecinos del municipio. Además el Consistorio ya mantiene conversaciones con el Seprona para dotar a la zona de la seguridad y vigilancia necesaria.

Una página web informará en un futuro sobre las actuaciones en la zona que de momento ya se pueden seguir a través de www.facebook.com/arqueoercina.

Jornada de puertas abiertas
La valorización del yacimiento arqueológico de la Peña del Castro en La Ercina se completa con un ciclo de conferencias bajo el título ‘Dialogando con el pasado’ que tendrán lugar desde el 8 de agosto hasta el 12 de septiembre en el salón de actos del Ayuntamiento de La Ercina. Además el 22 de septiembre tendrá lugar una jornada de puertas abiertas y reconstrucción histórica con varias actividades complementarias.