google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: David Rodríguez
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16 de diciembre de 2025

Descubren un enterramiento infantil en la Motilla de Azuer

Los trabajos han permitido documentar un enterramiento infantil, así como muros y estructuras domésticas vinculadas a la vida cotidiana del poblado durante la Edad del Bronce.
Imagen de algunos de los especialistas que han trabajado en la campaña.

La Motilla de Daimiel concluyó hace unos meses una nueva campaña de excavaciones que, pese a haberse desarrollado únicamente durante dos semanas (del 4 al 18 de agosto) ha proporcionado resultados «muy relevantes», que a día de hoy se están analizando. El arqueólogo municipal, Miguel Torres, responsable del proyecto, declaró a este medio que aunque ha sido una campaña «breve» ha sido «muy productiva». «Han sido solo dos semanas y, además, las más calurosas de todo el verano, pero la gente ha trabajado de manera excelsa y eso ha permitido obtener resultados importantes», añadió.

La intervención ha contado con una subvención de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha destinada al estudio del Castillo de la Mancha, además del apoyo de la Universidad de Castilla-La Mancha. El presupuesto ha rondado los 12.000 euros. En los trabajos han participado especialistas como el arqueólogo David Rodríguez, los técnicos Isabel Angulo, Mónica Felipe, Juan Torrejón, Carmen Alañón y Juan Carlos Sánchez, además de once estudiantes, mayoritariamente de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y otros procedentes de Lisboa, Irán y Madrid.

La campaña se ha centrado en ampliar sectores previamente abiertos, especialmente en la zona este y en áreas interiores próximas al núcleo fortificado de la motilla. Los trabajos han permitido documentar un enterramiento infantil, así como muros y estructuras domésticas vinculadas a la vida cotidiana del poblado durante la Edad del Bronce. «No es el primer enterramiento infantil que aparece; en campañas anteriores ya documentamos otro, además de subadultos y adultos», recuerda Torres.

En estos momentos, el equipo trabaja en la fase de siglado, documentación y digitalización de los materiales, además del análisis de los restos óseos, que se lleva a cabo en colaboración con la Escuela de Medicina Legal de Madrid.

Aún queda por excavar 
En declaraciones a La Tribuna, el arqueólogo municipal de Daimiel, subrayó que el yacimiento arqueológico está aún lejos de estar completamente estudiado: «El área monumental (la fortificación) sí está excavada en un porcentaje muy alto, pero todo el entorno exterior del poblado, donde se desarrollaba la vida cotidiana, apenas está documentado. Queda muchísimo por hacer», señala al tiempo que asegura que el equipo tiene «el gusanillo de volver». «Estamos cerrando ahora la parte analítica de este año, pero nuestra intención es continuar ampliando sectores en próximas convocatorias».

En lo que respecta a las visitas, el arqueólogo señala que el primer semestre del año ha sido «uno de los mejores desde que comenzaron las visitas al yacimiento arqueológico en el año 2014». Sin embargo, el verano ha sufrido un descenso significativo debido al intenso calor. Aun así, La Motilla ha mantenido actividad con visitas de fin de semana, individuales y familiares. Con la llegada de septiembre, los centros educativos programaron excursiones. «En los últimos años, recibimos en torno a 9.000 visitantes anuales, una cifra muy importante», destacó Torres, quien recordó que el yacimiento es un bien arqueológico «muy sensible y con ciertas fragilidades», por lo que continuarán los trabajos de reconstrucción y conservación, entre ellos el proyecto dirigido por la técnica Isabel Angulo, que avanza principalmente en los meses de invierno. «Esperamos que pueda completarse antes de final de año», aclara.

En cuanto a nuevas iniciativas de promoción o difusión, indicó que el Ayuntamiento mantiene la línea de trabajo habitual: «Seguimos paso a paso, conscientes de los recursos disponibles y de la necesidad de preservar el yacimiento en las mejores condiciones posibles», sentenció.

27 de junio de 2025

‘Lazuer’, una mujer de 3.400 años, el último gran hallazgo de la Motilla del Azuer

La recreación de su rostro a partir de la osamenta hallada en el yacimiento en las últimas campañas, pendiente de exponerse al público
Reproducción 3D de los huesos del cráneo de los que ha partido la recreación de ‘Lazuer’ / Equipo de Investigación Motilla del Azuer.

La Motilla del Azuer, el yacimiento más investigado del Bronce Manchego, sigue arrojando luz sobre la forma de vida de aquellas primeras sociedades prehistóricas de la provincia de Ciudad Real. El hallazgo más interesante de las últimas campañas en la zona del poblado, fuera de la fortificación, son los enterramientos.

De los diez esqueletos hallados en las últimas tres campañas el arqueólogo Miguel Torres destaca “el cuerpo bastante entero” de una mujer de 30 a 37 años inhumada en posición fetal en el interior de una vivienda -la costumbre en esa época, como símbolo de permanencia en el hogar-. Con los huesos del cráneo y las técnicas más novedosas de recreación facial se ha reproducido una imagen realista de su rostro, partiendo de una copia 3D exacta de las partes encontradas, que se presentó al público en las VIII Jornadas de Historia de Daimiel el pasado otoño.

La misteriosa mujer de la Motilla
La misteriosa mujer de la motilla tiene nombre: ‘Lazuer’, en homenaje a la campeona daimieleña de natación Laura Cabanes y al río Azuer del que toma su nombre el yacimiento. ‘Lazuer’ sigue en el laboratorio, la intención es exponer la recreación en el Museo Comarcal de Daimiel en el que empieza la visita a la motilla, puesto que la restauración la ha financiado el Ayuntamiento.

Otros restos óseos en investigación son los de un recién nacido -la mortalidad infantil era muy elevada-, enterrado en una vasija, “en esa época se inhumaban los cuerpos y se depositaban en posición fetal, los hombres adultos orientados al lado izquierdo y las mujeres y los niños a la derecha”. La mayoría se enterraba en el mismo hogar, viviendas que se construyeron fuera de la fortificación central en las que se han centrado las últimas campañas codirigidas por Miguel Torres y David Rodríguez, de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Grandes ajuares funerarios no han aparecido en la Motilla del Azuer, pero sí restos cerámicos que denotan los avances de la época, entre ellos el arado, las queseras y cerámica vinculada a la explotación agrícola y ganadera.
(Fuente: Lanza Digital)

20 de septiembre de 2024

Castilla La Mancha destinó 200.000 euros al descubrimiento del mundo funerario del Parque de Alarcos (Ciudad Real)

Distribuida en nueve campañas, se han excavado diferentes puntos del parque arqueológico, muchos de ellos ubicados en una de las tres necrópolis relacionadas con su pasado íbero y un cementerio conexo con los 17 años de ocupación almohade.
Excavación de la tumba tumular en Alarcos.

La viceconsejera de Cultura y Deportes, Carmen Teresa Olmedo, ha invitado a conocer todos los hallazgos en alguna de las cuatro necrópolis en el blog de Cultura de Castilla-La Mancha, donde hoy se publica el artículo titulado ‘El mundo funerario en el Parque Arqueológico de Alarcos’.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha venido invirtiendo, de forma regular y desde el año 2014, a través de las Ayudas a la Investigación del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, casi 200.000 euros en la realización de diferentes actuaciones de excavación en el Parque Arqueológico de Alarcos, ubicado en Poblete (Ciudad Real).

Gracias a una inversión cercana a los 200.000 euros, distribuida en nueve campañas, se han excavado distintos puntos del parque arqueológico, muchos de ellos situados en una de las tres necrópolis relacionadas con su pasado íbero y un cementerio conexo con los 17 años de ocupación almohade.

Dichas excavaciones en la necrópolis han acado a la luz importantes hallazgos, como las seis tumbas del Íbero Antiguo documentadas en la necrópolis ibera situada en la parte suroriental del cerro, o las 25 tumbas datadas entre los siglos III y I a. C. encontradas en la ladera norte, muy cerca del río Guadiana. Entre los enterramientos destaca uno monumental, escalonado y realizado con sillares calizos, posiblemente destinado a albergar los restos de un miembro de la élite social.

Asimismo, han salido, recientemente, hasta un centenar de enterramientos, con una cronología que abarca de los siglos IV y II-I antes de Cristo, en una necrópolis encontrada sobre una plantación de pistachos. La denominada ‘Tumba 80’ de dicho espacio perteneció a una mujer con una edad de entre los 40 y los 50 años, cuyos restos fueron depositados en una crátera de campana ática adscrita al taller del ‘Retorted Painter’ que fue utilizada como urna cineraria. La ‘Cara A’ de la crátera estaba decorada con una escena dionisíaca en la que Ariadna es protagonista, por lo que se abre la posibilidad de que la identidad de la difunta se viera identificada a través de la figura de Ariadna.

El cementerio almohade también ha ofrecido importantes descubrimientos en el mundo funerario, como cerca de medio centenar de enterramientos que hablan de la idiosincrasia social de la población en este corto periodo histórico de ocupación de la metrópoli.

La viceconsejera de Cultura y Deportes, Carmen Teresa Olmedo, ha puesto en valor todas las inversiones, que, a su juicio, “son un acicate imprescindible para seguir ampliando el conocimiento de un espacio patrimonial que es fundamental para la historia de nuestra Comunidad Autónoma”.

Asimismo, ha invitado a conocer de una forma más profunda todos estos hallazgos en el blog de Cultura de Castilla-La Mancha, donde hoy se publica el artículo, titulado ‘El mundo funerario en el Parque Arqueológico de Alarcos’. Dicho artículo ha sido elaborado por Rosario García Huerta, Antonio de Juan García, Pedro Miguel Naranjo, Javier Morales, David Rodríguez, Miguel Ángel Rodríguez- Rabadán y Diego Luceno.

7 de agosto de 2024

Nueva campaña de excavaciones en La Motilla de Azuer (Ciudad Real)

Un equipo de once estudiantes universitarios de Arqueología e Historia está actualmente inmerso en la intervención anual que se extenderá hasta el próximo 18 de agosto.

La Motilla del Azuer acoge una nueva campaña de excavación. Once estudiantes de Arqueología e Historia participan desde comienzo de semana en los trabajos que se centran en varias zonas de hábitat que ofrecen un terreno prometedor en cuanto a hallazgos relacionados con los antepasados que vivieron en este enclave.

En la visita a la excavación, la concejala de Turismo, Lourdes Rodríguez de Guzmán, acompañada del alcalde, Leopoldo Sierra, destacó este martes las buenas expectativas que tiene esta cuarta excavación en el yacimiento “que se completa gracias al esfuerzo conjunto del Ayuntamiento de Daimiel, la Junta de Comunidades y la Universidad de Castilla-La Mancha”. El proyecto supone una inversión de 12.000 euros aproximadamente.

Por su parte, el edil destacó la importancia del voluntariado y su entusiasmo en revivir la historia a través de su trabajo en el enclave arqueológico, enfatizando la relevancia de continuar con este tipo de acciones y mejorar el aprendizaje histórico. “El yacimiento es un puente hacia al pasado para saber cómo somos hoy en día nosotros”, subrayó

Reconoció Sierra que el trabajo de excavación es “arduo” y supone “mucha paciencia y dedicación”, aspectos que agradeció a todos los estudiantes participantes, muchos de ellos ya veteranos en La Motilla de Daimiel.

Por su parte, el arqueólogo del yacimiento y coordinador del proyecto Miguel Torres, explicó que se trata de una campaña continuista puesto que se centra en zonas que se han excavado en ocasiones anteriores. Por ello, “se está excavando en ampliaciones de las mismas”, matizó. En esta ocasión los trabajos se centran en la zona del poblado y lo que se pretende es “conocer aspectos de la vida cotidiana y doméstica en la Edad de Bronce”.

La campaña finalizará el próximo 18 de agosto. Después será el turno trasladar ese trabajo de campo al laboratorio con el análisis, obtención de resultados y conclusiones que se extenderán varias semanas hasta finales de año.

En este contexto el codirector y coordinador del grado de Historia de la UCLM David Rodríguez, resaltó la ilusión de los estudiantes en el proyecto y la “exitosa colaboración” tripartita entre las administraciones e instituciones involucradas.

Recordó que, tras cuatro años de colaboración, los jóvenes “están encantados con la experiencia que les brinda una de las mejores motillas de la península, y solicitan volver para continuar formándose”, indicó.

Este año, la mayoría de los estudiantes que participan en las excavaciones son de la Universidad de Castilla-La Mancha, aunque también lo hacen de la Universidad de Sevilla, Granada, Complutense de Madrid o de Portugal, que buscan ampliar su experiencia en la Edad del Bronce.

Uno de ellos, el bolañego Joaquín Rubio, confesaba que tras la buena experiencia que le brindó la primera vez en el año 2022, “tenía claro que quería repetir y contribuir al conocimiento sobre la época que no está muy estudiada”.

Para esta ocasión y como ya ocurriera en ediciones anteriores, no se descarta encontrar enterramientos y con ellos posibles exhumaciones para seguir aportando información de los antepasados.

24 de julio de 2013

Encuentran la tumba de un ‘príncipe ibérico’ en la primera excavación de la necrópolis de Alarcos

Entre los seis túmulos abiertos por los alumnos de la Universidad de Castilla La Mancha en la necrópolis íbera de Alarcos (Ciudad Real), se encuentra el de un ‘Príncipe Ibérico’, uno de los personajes más importantes de esta sociedad, cuya tumba escalonada, estuvo seguramente adornada con algún tipo de escultura. Además de han encontrado una falcata y varias cuentas de collar.
Varios alumnos miden el túmulo principesco hallado en la necrópolis de Alarcos. Foto: EL CRISOL DE CIUDAD REAL
Alarcos es uno de los principales centros ibéricos de la provincia de Ciudad Real. Sí, también es medieval, árabe y cristiano, pero debajo de estos restos de la conquista y la reconquista, se haya lo que se conoce como un Oppidum un centro ‘urbano’ dentro de un mundo rural que ocupó el cerro entre el sigo VI y el II antes de Cristo. Quizás por esa situación, debajo de la gran urbe árabe, la parte ibérica de Alarcos es la más desconocida del yacimiento arqueológico de Ciudad Real, un desconocimiento que, en ocasiones, conlleva sorpresas como la ocurrida el pasado invierno con el descubrimiento de una necrópolis ibérica fruto de unas obras.

Una necrópolis única
El hallazgo tiene “muchísima importancia el ámbito geográfico de Ciudad Real”. Quien habla es Rosario García. Ella junto a David Rodríguez dirigen los equipos que se ocupan de las excavaciones, formados por alumnos de la UCLM y algunos graduados que están haciendo másteres y que deciden pasar dos semanas del verano buscando en el pasado histórico de Ciudad Real.

La importancia de la necrópolis viene marcada por la escasez. No hay ninguna en Ciudad Real que se conserve. Se sabe por ejemplo que bajo el pantano de Peñarroya hay una, o que se han encontrado cinco o seis tumbas sueltas en algunas excavaciones realizadas en Alhambra o en Argamasilla de Alba pero jamás una necrópolis íntegra.

Además, la relevancia viene marcada por lo que se ha descubierto en las apenas dos semanas que han estado investigando, las excavaciones terminaron el pasado martes. 

Entre los seis túmulos abiertos se encuentra el de un ‘Príncipe Ibérico’, uno de los personajes más importantes de esta sociedad, cuya tumba escalonada, estuvo seguramente adornada con algún tipo de escultura. Es un ‘príncipe ibérico’, así entre comillas, porque se trata de una nomenclatura de índole medieval pero que tradicionalmente se aplica a los grandes señores de los poblados ibéros, ya que era una sociedad en que la sucesión era familiar.

Esta tumba es la que más llama la atención del complejo, aunque no se hayan encontrado restos, porque puede hacer pensar que algunas de las esculturas encontradas hace años en Alarcos pueden pertenecer a ella, algo que este verano y otoño tendrán que investigar los arqueólogos junto al resto de piezas. 


Más hallazgos
En total han sido descubiertos seis túmulos, un enterramiento completo con urna, una falcata, “aunque apelmazada dentro de un amasijo de hierro y flechas”, varias cuentas y sobre todo la necrópolis en sí, que implica un apoyo más para construir el relato histórico del Alarcos ibero. Unas piezas a las que hay que sumar la falcata, descubierta durante unas obras este invierno y que puso sobre la pista a los arqueólogos.

Los iberos era un pueblo que incineraba a sus muertos, bien en la misma tumba o bien trasladaban sus restos a otro lugar. En las necropolis junto a los restos, llevaban ajuares con aquellos objetos más deseados por sus dueño para que les acompañase en la otra vida, lo que marca la diferencia con los pueblos que suelen estar abandonados y dónde el descubrimiento se circunscribe más a restos de viviendas, vajillas rotas, ajuares, huesos de animales comidos,… “Ajuares pequeños, cuentas, fíbulas, cinturones, escudos”, todo estos elementos son aspectos que se encuentran dentro de una excavación de este tipo. 


“Los iberos siempre tienen una necrópolis”, aunque hay aspectos que aún se desconocen de ellas. La principal pregunta es si enterraban a todo el mundo o había ciudadanos íberos que no contaban con ese derecho. Un elemento más que hace que la ‘tumba principesca’ llame la atención, porque el hallazgo muestra como la estratificación social que había en vida perduraba también la muerte.

“Cuando sale el enterramiento hay que ir muy despacio, abrir volver a cerrar y abrir el año que viene”. Es decir que todavía quedan años de investigación hasta que se sepa qué es lo que esconde realmente esta necrópolis. Se trata de una investigación en la que durante dos semanas se abre una zanja se dibuja lo que hay bajo tierra, en este caso una tierra que no ha sido tocada durante siglos, se sacan los objetos de valor y durante los otros 11 meses del año se estudian para finalmente, una vez, restaurados, poder ser exhibidos a la vista de todos en el Museo Provincial.

De hecho, con las excavaciones de Alarcos de este verano el Museo contará con una nueva joya dentro de poco, un túmulo al completo, con ajuar y los restos del difunto que podrá ser admirado en sus instalaciones cuando se reabran.

El Alarcos ibérico
“Alarcos es un oppidum, no se puede hablar de ciudad, pero es uno de los poblados más importantes”, de él dependían otros poblados más pequeños, explica Rosario García cuando se le pregunta por cómo era el Alarcos ibérico. “Era el centro económico,en el que hemos encontrado un almacén de grano” por lo que desde el cerro se redistribuiría a otras zonas.

Aquí en Alarcos vivían de “la agricultura y la ganadería” además era un centro de fabricación cerámica en la Meseta Sur, por lo que el comercio era importante. En Alarcos se han descubierto cerámicas griegas, lo que demuestra que había intercambio con otras culturas.

Más allá del plano económico, Alarcos, al igual que todo los pueblos iberos, era una sociedad guerrera. De hecho, en los ajuares funerarios más importantes son los que cuentan con armas, e incluso hay falcatas que cuentan con nielados, elementos decorativos que indican que se trataba de un arma decorativa, no destinada a ser usada en la guerra. Una espada de este tipo, encontrada durante unas obras, fue la que puso a los investigadores de la UCLM sobre la pista para indagar en busca de la necrópolis.
Fuente: El Crisol de Ciudad Real