google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri: Antonio Guilabert
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16 de septiembre de 2026

La campaña de excavaciones del MARQ arranca en seis yacimientos de Alicante

Arqueólogos del Museo de Alicante participan en esta edición, que cuenta con un presupuesto de 140.000 euros y está coordinada por Manuel Olcina

El MARQ ha presentado el Plan de excavaciones e investigaciones arqueológicas en seis enclaves de la provincia. Una iniciativa que contribuye al incremento y preservación del patrimonio histórico y cultural y que cuenta con un presupuesto que asciende a los 140.000 euros.

El diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, ha explicado esta mañana los detalles de esta campaña acompañado por el director del Museo, Manuel Olcina, y ha manifestado que “la Diputación mantiene firme su apuesta por la investigación arqueológica a través de este amplio programa en media docena de yacimientos, localizados en el norte, sur y centro de la provincia, que abarcan periodos desde la prehistoria hasta la Baja Edad Media y nos proporcionan excelentes herramientas para profundizar en nuestro pasado como territorio y conoce nuestra historia”.

Coordinado por Olcina y, como él mismo ha especificado, el plan cumple con el objetivo de documentar y realizar una amplia investigación científica de los hallazgos, así como de avanzar en el conocimiento de las antiguas civilizaciones que poblaron distintos enclaves del territorio.

Tossal de Manises de Alicante. Época romana (siglo I d. C.)
Los trabajos del Tossal de Manises se centran en el interior del Edificio 5 vinculado a la zona de expansión del foro de Lucentum y, fundamentalmente, en profundizar en conocer el entramado urbano de la ciudad púnica de Ákra Leuké, anterior a la ciudad romana y uno de los pocos ejemplos de restos cartaginenses hallados en todo el Mediterráneo. Bajo la dirección de Olcina, Rafael Pérez, Jose Luís Menéndez, Antonio Guilabert y Eva Tendero, la duración de la actividad en campo se prolongará durante 4 o 5 semanas con un presupuesto de 25.000 euros.

La Alcudia de Elche. Ciudad ibérica y romana
La campaña desarrolla un plan de urgencia para la documentación arqueológica y diagnóstica de los daños estructurales del frente exterior oeste de las Termas Occidentales de Ilici, una de las más importantes de España. El principal objetivo es la consolidación de elementos y la construcción o reparación de muros de protección, así como la realización de pequeños sondeos arqueológicos, entre otras actuaciones.

Con un presupuesto de 21.000 euros, los trabajos están dirigidos por Olcina, Pérez, Ana Ronda y Mercedes Tendero, de la Fundación Universitaria La Alcudia de Investigación Arqueológica, FUAIA, dependiente de la Universidad de Alicante.

Illeta dels Banyets de El Campello. Época ibérica (s. IV-III aC)
Los trabajos continúan con la excavación del segundo de los módulos localizado a continuación del Lagar de la Casa del Cura, llegando hasta el primer nivel de pavimentos para tratar de esclarecer su funcionalidad, si los departamentos constituyen la bodega de crianza de los vinos y su conexión con el módulo excavado en 2025.

Los trabajos se prolongarán durante cuatro semanas con el equipo encabezado por Olcina y formado por Enric Verdú y Adoración Martínez, con un presupuesto de 25.000 euros

Peñón de Ifach de Calp. Epoca bajomedieval (s. XIV)
La vigésimo primera actuación de este yacimiento, con un presupuesto de 25.000 euros, se centra en los sectores planteados en el nuevo Plan de Investigación (PGI) de la Pobla de Ifach 2026-2029 que se sitúan en dos grandes áreas. La campaña dirigida por José Luis Menéndez durará un mes y, entre otras actuaciones, se finalizará la delimitación de los edificios XV y XVI y se continuará trabajando en el edificio XIV, identificado como un cobertizo a extramuros de la ciudad. Además, se iniciarán los trabajos en el sector este del yacimiento con la búsqueda de los restos del recinto amurallado que se encuentra más allá del ábside de la iglesia Beata Santa María de Ifach.

El Cabezo Molino de Rojales. Época ermiral (siglos VIII-IX)
A lo largo de tres semanas de actividad -bajo la dirección de Juan Antonio López Padilla y Teresa Ximenez de Embún– se continuará con las labores de excavación iniciadas en los Sectores II y III del yacimiento, ampliando varios de los cortes en relación a la presencia de posibles estructuras y nuevas áreas de enterramiento. Se da por terminada y cerrada la intervención del denominado Sector I, donde ya se ha podido comprobar el límite del área de enterramiento. El presupuesto es de 19.000 euros

El Tabayà de Aspe. Prehistoria, cultura del Argar
Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Tabayá (Aspe) cuentan con un presupuesto de 25.000 euros y se enmarcan en el proyecto de investigación impulsado por el MARQ desde el año 2006, enfocado al estudio de la sociedad argárica en Alicante. La cultura de El Argar -entre 2150-1500 a.C.- es la más relevante de la Edad del Bronce Antiguo de la península ibérica, y una de las más destacadas del continente europeo. Se empleará un equipo de entre 8 y 15 personas entre equipo técnico y auxiliares de arqueología.

La finalidad de esta campaña es completar la documentación arqueológica de testigos y perfiles estratigráficos de las áreas abiertas durante los trabajos de excavación de la Universidad de Alicante en 1987-1991 para obtener nuevas referencias estratigráficas y datos relativos a la secuencia de ocupación prehistórica del yacimiento.

27 de enero de 2015

El hallazgo de unos huesos pone rostro a la incendiaria toma de Alicante por los romanos

El inesperado hallazgo en el Tossal de Manises de una treintena de fragmentos de huesos humanos quemados ayuda a poner rostro a los antiguos habitantes de la Alicante cartaginesa que, a finales del siglo III antes de Cristo, murieron a manos de las tropas romanas en la toma de la ciudad, violentamente arrasada e incendiada.
Una investigadora observa una de las piezas encontradas. FOTO: EFE.
Aquel episodio bélico enmarcado dentro de la Segunda Guerra Púnica, que los arqueólogos e historiadores datan en el año 209 antes de nuestra Era, puso fin a la civilización cartaginesa en el sureste de la península ibérica.

Al mismo tiempo que fue destruida la ciudad alicantina (yacimiento del Tossal de Manises), cayó la capital de esa civilización a este lado del Mediterráneo, Cartagena y el resto de poblaciones que formaban parte de la retaguardia, con habitantes íberos y llegados del norte de África.

Los restos óseos descubiertos a dos metros de profundidad bajo el posterior Foro romano fueron extraídos en verano por un grupo de arqueólogos dirigido por Antonio Guilabert, Eva Tendero y Manuel Olcina, director técnico del Museo Arqueológico Provincial (MARQ), dependiente de la Diputación de Alicante.

PUBLICACIÓN CIENTÍFICA
El trabajo posterior de la antropóloga de este museo, Consuelo Roca, ha permitido verificar que son huesos humanos de uno o varios individuos de edad adulta que proceden del cráneo, costillas, fémur y otro tipo de huesos largos, un hallazgo que por lo "insólito" será objeto de publicación científica.

En declaraciones a Efe, la antropóloga ha relatado que cada hueso presenta un grado distinto de exposición al fuego, lo que se refleja en una gama de colores marrón-negro-gris-blanco (de menos a más temperatura).


Por su parte, Olcina ha explicado que en esa batalla los romanos debieron valerse de torres de asalto y rampas para lanzar ingenios incendiarios al interior de la ciudad con el fin de "sembrar el terror más absoluto", y las llamas afectaron a las zonas más cercanas a la muralla y menos al centro de la urbe.

ATRAPADOS EN EL DERRUMBE DE SU VIVIENDA
Los restos han sido datados a partir del estrato que ocupaban y se ha constatado que el individuo o individuos murieron posiblemente atrapados al derrumbarse su vivienda durante el asalto de la ciudad y quemados por las llamas.

Esto es así por el patrón de fractura de los restos óseos puesto que, en palabras de la antropóloga, el hueso "fresco" se rompe con el fuego mediante roturas transversales y una deformación de la pieza, lo que en algunos de los fragmentos "se ve clarísimo".

Esta víctima de las legiones romanas de Escipión vivía en la ciudad construida por los cartagineses a 400 metros del antiguo poblado íbero y a 3,5 kilómetros de la Alicante actual.

Para Olcina, la constatación del nivel de incendio y destrucción es "una auténtica novedad" desde el punto de vista científico y sirve para "iluminar" ese episodio que puso punto y final a una civilización.

Tras la destrucción en el 209 a.C., el enclave estuvo deshabitado más de un siglo hasta que, en un periodo de revueltas internas, los romanos decidieron aprovechar la situación elevada para erigir un acuartelamiento militar, y no fue hasta el año 26 antes de Cristo cuando el emperador Augusto, desplazado a Tarragona, otorgó el título de ciudad con el nombre de Lucentum.

(Fuente: ABC / EFE / A. Marín)