Los trabajos en la hoz del Huécar han sacado a la luz cinco hallazgos arqueológicos, entre los que se encuentran una antigua calzada y una posible construcción islámica que permitirá ampliar el conocimiento de la presencia de esta cultura en la ciudad.
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| Restos arqueológicos hallados durante los trabajos de construcción de los remontes de acceso al casco antiguo de Cuenca. |
La ciudad de Cuenca estrenará remontes para acceder a su casco antiguo este verano. Una infraestructura con la que se pretende garantizar la movilidad universal entre el paseo del Húecar y el jardín de Cecilio Albendea, y cuya ejecución ha permitido sacar a la luz importantes restos arqueológicos, que aportan nuevas pistas sobre la historia de la ciudad.
Con algunos de estos hallazgos arqueológicos ya se contaba desde antes del inicio de los trabajos, no así con otros, que añaden nuevos elementos para acercarse a su pasado.
Entre estos descubrimientos destacan los restos de muralla del siglo XI, correspondientes al periodo de Alfonso VI, así como un posible edificio califal y vestigios de antiguas estructuras urbanas en la hoz del Huécar.
Son cinco en total los hallazgos de interés arqueológico que se han documentado durante la ejecución de las obras, que este martes han visto cómo se colocaban los primeros tramos de escaleras mecánicas. Trabajos cuyo avance se ha visto condicionado por la necesidad de estudiar y preservar estos restos.
El último de los descubrimientos se producía hace apenas dos semanas, durante la excavación del tramo final de escaleras, donde se identificaron restos de lo que parece ser un pavimento y la parte superior de una bóveda.
Según el arqueólogo responsable de los trabajos, Michel Muñoz, los restos han sido cubiertos de manera provisional para garantizar su conservación y permitir la continuidad de los trabajos, aunque se instalarán accesos específicos para que investigadores y especialistas puedan estudiarlos en el futuro.
Pero además, aún sigue tapado uno de los hallazgos, a la espera de una valoración arqueológica más detallada.
Calzada y posible barriada islámica
Y mientras llega esa evaluación, sí se van conociendo detalles de algunos de los restos que han aparecido durante las obras. Así, los trabajos arqueológicos han permitido identificar varios tramos de muralla y elementos asociados a la configuración medieval de la ciudad, lo que podría aportar nuevos datos sobre el papel de Cuenca en el periodo de Alfonso VI.
También se han localizado restos de lo que habría sido una antigua calzada y evidencias de viviendas que habrían sido arrasadas por una riada en el siglo XV y que no se llegaron a reconstruir.
Entre los hallazgos más relevantes figura una bóveda perteneciente a un edificio de época califal, cuyo uso aún no se ha determinado con certeza, aunque se baraja la posibilidad de que se trate de unos baños. La aparición de cerámicas y objetos como cuernos de cabra, utilizados como herramientas en talleres artesanales medievales, refuerza la hipótesis de que en esta zona de la hoz del Huécar existió una barriada islámica, lo que ampliaría la presencia de esta cultura en el casco antiguo más allá del entorno de San Martín.
Todos estos restos serán documentados de forma exhaustiva por el equipo arqueológico encargado de supervisar la obra, con el objetivo de compatibilizar el proyecto de accesibilidad con la conservación del patrimonio histórico.
Seis tramos de escaleras y ascensores
Hallazgos que se han producido en el marco de las obras de construcción de los remontes mecánicos de acceso al casco antiguo, una actuación que contará con seis tramos de escaleras mecánicas y ascensores para garantizar la movilidad en esta zona.
Una intervención que está siendo ejecutada por la empresa pública Tragsa -que también se encargará de la gestión de los remontes los primeros años- y cuenta con una inversión de 15 millones de euros. Trabajos que está previsto concluyan el próximo mes de junio, con el objetivo de que la infraestructura pueda estar en funcionamiento este verano.
Un proyecto que ha requerido un complejo trabajo técnico y arqueológico, con la instalación de micropilotes para estabilizar el terreno y la ejecución de estructuras de hormigón en los distintos tramos antes de colocar las escaleras. La aparición de restos históricos ha obligado a adaptar el ritmo de los trabajos, que también se han visto afectados por las intensas lluvias de las últimas semanas.
Los hallazgos arqueológicos, lejos de frenar el proyecto, se integrarán en la documentación histórica de la ciudad y permitirán ampliar el conocimiento sobre la evolución urbana de Cuenca, en un entorno donde la superposición de culturas sigue emergiendo cada vez que se interviene en el subsuelo del casco antiguo.
Y mientras llega esa evaluación, sí se van conociendo detalles de algunos de los restos que han aparecido durante las obras. Así, los trabajos arqueológicos han permitido identificar varios tramos de muralla y elementos asociados a la configuración medieval de la ciudad, lo que podría aportar nuevos datos sobre el papel de Cuenca en el periodo de Alfonso VI.
También se han localizado restos de lo que habría sido una antigua calzada y evidencias de viviendas que habrían sido arrasadas por una riada en el siglo XV y que no se llegaron a reconstruir.
Entre los hallazgos más relevantes figura una bóveda perteneciente a un edificio de época califal, cuyo uso aún no se ha determinado con certeza, aunque se baraja la posibilidad de que se trate de unos baños. La aparición de cerámicas y objetos como cuernos de cabra, utilizados como herramientas en talleres artesanales medievales, refuerza la hipótesis de que en esta zona de la hoz del Huécar existió una barriada islámica, lo que ampliaría la presencia de esta cultura en el casco antiguo más allá del entorno de San Martín.
Todos estos restos serán documentados de forma exhaustiva por el equipo arqueológico encargado de supervisar la obra, con el objetivo de compatibilizar el proyecto de accesibilidad con la conservación del patrimonio histórico.
Seis tramos de escaleras y ascensores
Hallazgos que se han producido en el marco de las obras de construcción de los remontes mecánicos de acceso al casco antiguo, una actuación que contará con seis tramos de escaleras mecánicas y ascensores para garantizar la movilidad en esta zona.
Una intervención que está siendo ejecutada por la empresa pública Tragsa -que también se encargará de la gestión de los remontes los primeros años- y cuenta con una inversión de 15 millones de euros. Trabajos que está previsto concluyan el próximo mes de junio, con el objetivo de que la infraestructura pueda estar en funcionamiento este verano.
Un proyecto que ha requerido un complejo trabajo técnico y arqueológico, con la instalación de micropilotes para estabilizar el terreno y la ejecución de estructuras de hormigón en los distintos tramos antes de colocar las escaleras. La aparición de restos históricos ha obligado a adaptar el ritmo de los trabajos, que también se han visto afectados por las intensas lluvias de las últimas semanas.
Los hallazgos arqueológicos, lejos de frenar el proyecto, se integrarán en la documentación histórica de la ciudad y permitirán ampliar el conocimiento sobre la evolución urbana de Cuenca, en un entorno donde la superposición de culturas sigue emergiendo cada vez que se interviene en el subsuelo del casco antiguo.
(Fuente: Periódico CLM // S. Jiménez)

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