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13 de enero de 2026

Huesca pone en valor uno de los conjuntos más importantes de la Osca romana

Los restos corresponden a una gran construcción romana elaborada mediante sillares de gran tamaño, descubierta durante la construcción de dos edificios en la avenida Monreal, en los números 1 y 5. 
Restos arqueológicos encontrados en las obras de la avenida Monreal.

El Ayuntamiento de Huesca ha iniciado este lunes los trabajos de colocación de los restos arqueológicos hallados en la avenida Monreal número 1, una actuación que tiene como objetivo preservar, dignificar y poner en valor estos vestigios en su ubicación original, integrándolos en el espacio urbano y facilitando su correcta interpretación por parte de la ciudadanía.

Los trabajos, adjudicados a la empresa Piedra Casbi, S.L., cuentan con un presupuesto de 19.360 euros (IVA incluido), financiados con cargo a la partida de “Participación Ciudadana. Otras inversiones de reposición de infraestructuras y bienes de uso general”, y tienen un plazo de ejecución previsto de 15 días.

La intervención incluye el traslado de los restos, que hasta ahora se encontraban almacenados en dependencias del Gobierno de Aragón, así como su colocación sobre el terreno conforme a los planos técnicos y a la documentación arqueológica elaborada durante la excavación iniciada en 2017. Para ello, se ha procedido al replanteo de los muros, la preparación del terreno y el asentamiento de la sillería, respetando su posición original y utilizando mortero de cal y sistemas de acuñado que garanticen su estabilidad. La actuación se desarrolla bajo supervisión arqueológica.

Los restos corresponden a una gran construcción romana elaborada mediante sillares de gran tamaño, descubierta durante la construcción de dos edificios en la avenida Monreal, en los números 1 y 5. Aunque solo se conserva una parte, se sabe que la estructura tenía forma cuadrangular, con dos de sus lados de aproximadamente 24 y 22 metros, y una altura que oscila entre 1,5 y 2 metros. La construcción fue desmontada parcialmente entre los siglos X y XI, ya que sobre ella se levantaron viviendas, calles y otras edificaciones.

Las paredes se construyeron con sillares de roca arenisca de grandes dimensiones, con una anchura media de unos 50 centímetros y una altura de entre 50 y 60 centímetros. Destaca especialmente la longitud de algunos de estos sillares, que llegan a alcanzar hasta 1,5 metros, así como su sistema de labra en espiga, característico de los canteros romanos y muy visible en la parte exterior de la estructura. Los bloques fueron colocados en seco, sin mortero, lo que pone de relieve la pericia técnica de los constructores romanos, que trabajaron con piedras de varios cientos de kilos.

La función de este gran depósito, que no estuvo cubierto y cuyo interior era diáfano, sin compartimentación, sigue siendo una incógnita. Durante la excavación se constató que se encontraba colmatado por limos, de los que se recuperaron numerosas vasijas datadas entre los siglos I y II d. C., algunas de ellas en un extraordinario estado de conservación, llegando incluso a aparecer piezas casi completas, un hecho poco frecuente en el contexto arqueológico de Huesca.

La actuación se completará con la instalación de un panel informativo que permitirá contextualizar históricamente el yacimiento y explicar sus principales características, contribuyendo así a la divulgación y conocimiento de uno de los conjuntos arqueológicos más singulares de la Osca romana.

Hallan en Alicante una ciudad de la Edad del Hierro que comerciaba con los fenicios 500 años antes de Cristo

La Universidad de Alicante confirma la existencia de una potente muralla y vestigios de una destrucción violenta en la Muntanyeta Verda. Se trata de un poblado protohistórico de alrededor de 4 hectáreas amurallado y datado en el siglo VII a. C., la primera gran población de carácter urbano de Les Valls y Pego (Alicante)

La Muntanyeta Verda albergó la primera gran población de carácter urbano de Les Valls de Pego. Así lo afirma el estudio realizado por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología y Patrimonio Histórico de la Universidad de Alicante. Se trata de un poblado protohistórico datado entre los siglos VII y VI a. C. que eligió la Muntanyeta como enclave estratégico; un islote en el extremo norte del Marjal que permitía un control visual inmejorable del entorno.

En el yacimiento del Pla se han hallado vestigios que confirman la presencia humana al final de la prehistoria, especialmente en la Edad del Hierro Antiguo. Destaca una potente muralla de grandes bloques de piedra, de más de un metro de anchura, que abarcaba toda la superficie de la Muntanyeta Verda. Según los expertos, allí se resguardaba una comunidad de relevante importancia, ya que el poblado era dos veces más grande que el Pego fundacional del siglo XIII.

Además de la infraestructura de piedra, se han encontrado cerámicas a mano y ánforas fenicias provenientes de la costa andaluza, lo que refleja el intercambio comercial que se realizaba con este pueblo marinero. No obstante, la historia del yacimiento también tiene episodios oscuros: los restos de construcciones de barro sometidas a elevadas temperaturas sugieren que el enclave sufrió una destrucción violenta fruto de un ataque.

Tras un abandono hacia el año 500 a. C., la zona se volvió a poblar entre los siglos I y II, antes de la conquista romana, momento en el que se reconstruyó la muralla. Para este proyecto, los técnicos han utilizado pruebas de teledetección para observar los restos bajo la vegetación. Según apuntan los investigadores, estos descubrimientos «cambian la historia de la zona, estamos hablando de los orígenes de un pueblo con un potencial enorme».
Por su parte, la concejala de Memoria Histórica, Laura Castellà, ha señalado que este hallazgo es un paso fundamental para comprender los orígenes de la comunidad: «Hablar de un poblado urbano del siglo VII a. C. es hablar de la memoria más antigua de Pego y Les Valls, una memoria que tenemos la responsabilidad de proteger y estudiar».

12 de enero de 2026

Recuperadas dos valiosas esculturas romanas expoliadas hace 18 años

España ha recuperado dos valiosas esculturas romanas expoliadas hace 18 años. Las piezas datan de los siglo I o II, fueron robadas y subastadas en 2012 en Estados Unidos y expuestas en el Metropolitan Museum de Nueva York desde 2015.

Desde hace casi dos décadas, dos conjuntos escultóricos de bronce de época romana estaban fuera del territorio español. Entre los años 2007 y 2008, estas dos piezas, que datan de los siglo I o II, habían sido expoliadas en la zona sur de nuestro país, sacadas del mismo de forma ilegal, subastadas en 2012 en Estados Unidos y finalmente expuestas, al menos, desde el año 2015 en el Metropolitan Museum de Nueva York (MET). Ahora esas esculturas han regresado a territorio español tras las labores de investigación de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional y serán expuestas en el Museo Arqueológico Nacional en Madrid.

La investigación del Cuerpo Armado comenzó tras saltar a la prensa suiza un juicio que se estaba desarrollando en el país helvético durante el año 2018. Ese proceso había dado comienzo por la denuncia de un ciudadano español que acreditaba que esas piezas eran de su propiedad y de su familia, es decir, que podría ser quien realizara el expolio en 2007 y 2008 puesto que las piezas se encontraban enterradas en unas tierras de labor de la zona sur de España. En su denuncia, dirigida contra ocho personas, acusaba especialmente a un ciudadano suizo y otro italiano de deberle una cantidad de dinero por la venta de esas piezas en una subasta en 2012. El pacto verbal que habían suscrito era sacar las esculturas del país, llevarlas a Londres y Suiza, restaurarlas y finalmente darle una contraprestación económica que nunca se produjo.

En esa subasta del año 2012, que se produjo en Suiza, un particular estadounidense adquirió los dos conjuntos escultóricos y los cedió al MET de Nueva York para exponerlos en un lugar destacado del museo. La Policía Nacional inició una negociación con el propietario tras constatar que, de acuerdo con la Ley de Patrimonio Histórico de nuestro país, al ser sacadas de forma ilegal de nuestro país, eran propiedad del Estado español. Este decidió cederlas y finalmente llegaron a España el pasado 20 de diciembre.

Ahora serán expuestas en el Museo Arqueológico de Madrid a la mayor brevedad posible. Se tratan de unas piezas de gran valor por su gusto refinado y su calidad excepcional. Ambos conjuntos, fundidos en bronce con gran precisión, muestran a dos niños tratando de atrapar un pájaro. Sus ojos son de pasta vítrea, un material de gran valor. Podrían haber pertenecido a una villa, aún por descubrir, de la zona sur de la Península. Pero el nivel de detalle nos habla de una villa de un gusto exquisito y refinado.

Esta recuperación pone punto y final a un año de éxitos en el que se han recuperado 10.000 piezas de nuestro patrimonio, como otras piezas que la Brigada de Patrimonio Histórico ha traído de vuelta a nuestro país como una corona visigoda o una pintura de Joaquín Sorolla.

8 de enero de 2026

Analizan por primera vez in situ el arte rupestre mediterráneo con un método no invasivo

El innovador sistema combina el smartphone y la fluorescencia de rayos X portátil
Grupo de trabajo: (De izquierda a derecha). Gianni Gallello, Ángel Morales, Clodoaldo Roldán, Sonia Rubio, Ester Montalvo, Mirco Ramacciotti.

Personal investigador de la Universidad de Valencia (UV) y del Centro Nacional de Investigación Científica Francés (CNRS), entre otros centros de investigación, analizaron por primera vez el arte rupestre del arco mediterráneo in situ con una técnica que combina el uso del teléfono inteligente y de un dispositivo portátil de rayos X, en el yacimiento del Cocó de la Gralla (Tarragona).

El estudio, publicado en las revistas “Journal or Archaeological Science Reports” y “Journal of Cultural Heritage”, también destaca que los análisis muestran el vínculo entre la composición del pigmento rojo (elaborado con aglutinantes como leche, grasa animal o resinas) y las diferentes etapas del arte rupestre.

Los investigadores del grupo ArchaeChemis (UV) Gianni Gallello y Mirco Ramacciotti, firmantes de ambos artículos científicos, explicaron que, utilizando una herramienta de bajo coste, se pueden identificar diferencias en los motivos pictóricos relacionadas con las que se habían visto con la analítica de rayos X portátil, aunque con menor resolución. La posibilidad de apreciar diferentes tipos de degradación de las pinturas sugiere que la técnica podría ser utilizada como método de revisión y selección , antes de realizar otro tipo de analíticas y para decidir más detalles adecuados a la analítica.

La importancia de esta metodología reside en la innovación, que no es invasiva al no alterar las pinturas rupestres, y al mismo tiempo, se estudia la alteración de las paredes rocosas y las limitaciones de la detección por rayos X. “Esta técnica abre nuevos caminos para redefinir los horizontes estilísticos del arte conr.

Para la investigación, se utilizaron los datos colorimétricos que capturó el smartphone en el abrigo con pinturas levantinas. Teniendo en cuenta el tamaño medio-grande de las imágenes, su estilo naturalista y las proporciones anatómicas precisas; se han detectado variaciones en su diseño, dependiendo de la proporción entre el torso y las piernas y del grado de modelado de la musculatura de las figuras representadas. Han constatado tres variantes estilísticas en el Cocó de la Gralla, confirmadas gracias al enfoque analítico.

Este análisis ha sido realizado por investigadores, además de ArchaeChemis y del CNRS francés, de la Universidad de Valencia pertenecientes al Departamento de Prehistoria, Arqueología e Historia Antigua, al de Química Analítica y al Instituto de Ciencia de los Materiales (ICMUV). También han participado el Centro de Desarrollo Rural-Museo de la Pauma de Mas de Barberans y el Servicio Geológico de Bélgica y la investigación cuenta con el apoyo del Servicio de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico del Departamento de Cultura de la Generalidad de Cataluña, en el marco de las actuaciones de conservación y estudio del arte rupestre en el ámbito catalán.

7 de enero de 2026

Avanzan los trabajos arqueológicos en el yacimiento de Monteviejo II

En el entorno del castro de la Edad del Hierro de Monteviejo II, cuyo perímetro se respeta desde el inicio del proyecto, se han descubierto los restos de un hábitat de ‘Campos de hoyos’ de la Prehistoria Reciente (IV–II milenio a.C.), una necrópolis de la Edad del Hierro y un asentamiento rural del Bajo Imperio–Tardoantigüedad.
El director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Ignacio Apezteguía (centro), junto al resto de integrantes en la visita al yacimiento.

El director General de Cultura-Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra, Ignacio Apezteguía, realizó el pasado 16 de diciembre una visita a los trabajos arqueológicos que se están desarrollando en el yacimiento de Monteviejo II (Santa Cecilia), en el término municipal de Garínoain, en el contexto de las obras de construcción de la Plataforma del Corredor Cantábrico-Mediterráneo de Alta Velocidad, en el tramo Tafalla-Campanas, que desarrolla actualmente Adif AV.

En la visita participaron la alcaldesa de Garínoain, junto con concejales y concejalas del Ayuntamiento, personal técnico del Servicio de Patrimonio Histórico del Gobierno de Navarra, responsables de Adif AV, de la dirección de obra y construcción, el asesor de Patrimonio de la Subdirección de Medio Ambiente, y el equipo técnico de Tesela Arqueología, S.L., empresa encargada de los trabajos arqueológicos. Durante el recorrido se explicaron sobre el terreno los principales resultados de la investigación arqueológica y las medidas adoptadas para compatibilizar el desarrollo de la infraestructura ferroviaria con la adecuada protección, estudio y conservación del patrimonio cultural.

La Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana ha aprobado, mediante Resolución 316/2025, de 28 de noviembre, la continuidad de los trabajos arqueológicos en el yacimiento de Monteviejo II, así como las pautas técnicas para llevar a cabo la excavación y las actuaciones posteriores, todo ello en el marco del control arqueológico intensivo asociado a esta gran obra lineal.

En el entorno del castro de la Edad del Hierro de Monteviejo II, cuyo perímetro se respeta desde el inicio del proyecto, se han descubierto los restos de un hábitat de ‘Campos de hoyos’ de la Prehistoria Reciente (IV–II milenio a.C.), una necrópolis de la Edad del Hierro y un asentamiento rural del Bajo Imperio–Tardoantigüedad. Los trabajos, desarrollados durante varios meses por Tesela Arqueología, S.L., han incluido prospecciones arqueológicas, control de decapados, prospección geofísica y sondeos, tanto en la propia traza como en la reposición de caminos parcelarios y vertederos, evidenciando una densa ocupación histórica del entorno del castro.

En el hábitat prehistórico se han identificado en torno a 80 hoyos (silos, hogares, basureros, entre otros), de los que se excavará una muestra representativa cercana al 20%. Adif AV ha optado por prescindir de la ocupación de este ámbito, de modo que, una vez finalizados los trabajos arqueológicos, los terrenos volverán a su estado original.

El asentamiento rural romano presenta dos pozos de agua, varios pavimentos de cantos informes y muros de mampostería, distribuidos en dos zonas diferenciadas sin conformar estructuras completas. Tras su excavación, los restos serán protegidos, elevándose las cotas de los caminos para garantizar su conservación in situ.

La necrópolis de la Edad del Hierro constituye uno de los hallazgos más relevantes, con el descubrimiento de 17 estructuras circulares en forma de túmulos, de entre siete y 18 metros de diámetro, agrupadas en tres espacios diferenciados. En algunos casos se ha documentado una zona central o cista, destinada al depósito de las cenizas procedentes de incineraciones. La excepcional profundidad a la que se encontraban los restos, en algunos casos superior a 1,5 metros, explica la baja visibilidad arqueológica del yacimiento, que no pudo ser detectado pese a haberse realizado previamente todas las actuaciones arqueológicas preceptivas, prospección visual, sondeos y prospecciones geofísicas, siendo únicamente identificable a medida que se ha ido abriendo la traza de la obra.

Una vez delimitado el yacimiento y analizadas las afecciones del proyecto, se ha determinado que el grupo principal de la necrópolis (grupo sur), que incluye los túmulos 5, 6, 7, 8, 9 y 10, se conservará íntegramente, lo que implicará el desvío de los caminos perimetrales. En los otros dos grupos se procederá a su excavación completa, documentación fotogramétrica y desmontado ordenado, para su posterior reposición. En este sentido, Adif AV presentará un proyecto específico de puesta en valor, que incluirá la reconstrucción de los túmulos desmontados junto al grupo sur, y que deberá estar finalizado para el momento de la inauguración de la infraestructura.

Durante la visita institucional, los técnicos explicaron los principales restos materiales recuperados y el alcance de las medidas adoptadas, destacándose el trabajo coordinado entre el Gobierno de Navarra, Adif AV y el Ayuntamiento de Garínoain, como elemento clave para atender una situación arqueológica de estas características.

Este tipo de necrópolis debió de ser habitual entre el más de un centenar de poblados de la Edad del Hierro conocidos en la Zona Media y Ribera de Navarra, si bien su localización resulta extremadamente difícil, lo que pone de relieve el valor científico de estos hallazgos y la importancia del control arqueológico intensivo asociado a las grandes infraestructuras.

Los trabajos se completarán con un estudio científico integral, que incluirá dataciones, análisis antropológicos, estudios de sedimentos y cerámicas, entre otros, con el objetivo de profundizar en el conocimiento de los tres yacimientos documentados.

Gestión del patrimonio arqueológico
Asimismo, ha tenido lugar una visita técnica a las excavaciones en la que participaron alrededor de una treintena de arqueólogos y arqueólogas, tanto del ámbito profesional de la Comunidad Foral de Navarra como especialistas en la Edad del Hierro procedentes de Aragón y del País Vasco. Desde el punto de vista científico, la iniciativa ha sido valorada muy positivamente, ya que permitió un intercambio técnico de alto nivel y la formulación de numerosas cuestiones relevantes, relacionadas con aspectos de cronología, astronomía, paralelos culturales o interpretación del registro arqueológico, que contribuirán a enriquecer el desarrollo de la investigación.

Estas actuaciones se inscriben en una estrategia global y consolidada de gestión del patrimonio arqueológico desarrollada por la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana en el conjunto del trazado del Corredor Cantábrico-Mediterráneo de Alta Velocidad en Navarra. La experiencia acumulada por la DGC-IPV en la gestión de grandes infraestructuras lineales durante las últimas dos décadas, y de manera muy especial en el marco de la construcción de la línea de alta velocidad, permite abordar cada caso de forma individualizada, atendiendo tanto a las particularidades de los yacimientos como a las necesidades técnicas de los proyectos constructivos, primando siempre la mejor conservación, el estudio científico y el conocimiento social del patrimonio.

En este marco se han abordado yacimientos de especial relevancia como La Gariposa y La Celada, en Tafalla. En el caso de La Gariposa, la entidad del yacimiento motivó un replanteamiento del proyecto ferroviario y el estudio de soluciones técnicas específicas para compatibilizar la infraestructura con la conservación del patrimonio. En La Celada, los trabajos arqueológicos permitieron documentar un asentamiento temporal de la Edad del Bronce y un depósito excepcional de lingotes de cobre, uno de los hallazgos más singulares de la prehistoria reciente en Navarra, actualmente en estudio por equipos interdisciplinares de varias universidades españolas y europeas.

Los materiales recuperados en estas intervenciones se conservan, documentan y restauran en los Fondos de Arqueología del Gobierno de Navarra, y en fechas próximas el Museo de Navarra acogerá una muestra dedicada al hallazgo de La Celada, junto con otras iniciativas orientadas a la divulgación social de los descubrimientos arqueológicos asociados a las obras de construcción de la línea de alta velocidad, reforzando el vínculo entre patrimonio, investigación y sociedad.

Las obras que lleva a cabo Adif AV están sometidas a un permanente seguimiento de los hallazgos arqueológicos que no estén detectados inicialmente en superficie y puedan aparecer en el momento de proceder a desmontes, desbroces y movimientos de tierra. Además, previo al inicio de las obras de los distintos tramos de las nuevas líneas, se procede a realizar un amplio y detallado estudio del entorno por el que se discurre, tanto para conocer las características del subsuelo, como sobre posibles entornos arqueológicos, ya conocidos y otros nuevos.

5 de enero de 2026

Denuncian en el Ministerio de Cultura el expolio del Molino de Oliver, en Aljucer (Murcia)

La Asociación AJVA (Asociación Juvenil Villa de Aljucer) ha denunciado el expolio mantenido durante casi dos décadas con este espacio cultural protegido como BIC, elevando el caso al Ministerio de Cultura del Gobierno de España. El Ayuntamiento de Murcia sigue sin ejecutar la sanción que obligaba a reconstruir el edificio como un equipamiento con vuelo y un edificio cerrado.

El molino de Oliver, 18 años a la espera de su reconstrucción desde el intento de su destrucción en enero de 2008.

Al cumplirse los 18 años de la paralización del derribo ilegal del Molino de Oliver, la Asociación AJVA (Asociación Juvenil Villa de Aljucer) ha denunciado el expolio mantenido durante casi dos décadas con este espacio cultural protegido como BIC, elevando el caso al Ministerio de Cultura del Gobierno de España.

La Asociación AJVA, entidad cultural radicada en Aljucer (Murcia) y que mantiene proyectos culturales y de investigación del patrimonio, así como acciones de participación ciudadana y activismo social, ha elevado la situación en sendos escritos al Ministerio de Cultura así como a la Secretaría de Estado, además de solicitar una reunión con la Directora General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, y con el Delegado del Gobierno de España en la región.

El intento del derribo del molino de Oliver, en Aljucer y sobre la acequia mayor Alquibla o Barreras, fue paralizado en primer lugar por el vecindario de la pedanía, colocándose delante de las excavadoras y llamando a la Policía Local y al SEPRONA de la Guardia Civil, siendo decretado posteriormente la paralización de las obras por el entonces concejal de Urbanismo Berberena. Posteriormente, el ayuntamiento decretó la ilegalidad de las obras y la obligación de la reconstrucción del molino, como edificio considerado equipamiento en el Plan General, que debe tener su vuelo y su cerramiento.

Ello impidió que los planes del alcalde Ballesta y el Concejal Corchón anunciado años después para instalar una pérgola en su lugar fracasaran y fueran descartados,ya que además desataron el rechazo social y de las entidades de defensa del patrimonio de la Huerta de Murcia y de las asociaciones de Aljucer.

El caso se ha mantenido sin cerrar durante casi ya dos décadas, con diversas investigaciones del Defensor del Pueblo, el Servicio de Atención al Ciudadano de la CARM, la Inspección General de Servicios, la Asamblea Regional y otras instancias locales, regionales y estatales.

Actualmente, el molino de Oliver, además de estar catalogado en el Plan General, cuenta con la protección de Bien de Interés Cultural dentro de la declaración de las acequias mayores como Lugar de Interés Etnográfico BIC de la Región de Murcia.

Es por ello que la Asociación AJVA eleva en este aniversario esta situación al Ministerio de Cultura, como alto garante de la protección monumental en España y para los casos de expoliación de los Bienes de Interés Cultural.

A día de hoy, los cimientos y restos de muros y la excavación de los mismos sigue a la intemperie y con una mínima protección, con los ladrillos y sillares del siglo XVIII al alcance de cualquiera que pase por la zona, y sin ningún proyecto en marcha para ejecutar la reconstrucción del molino.

Además, sigue pendiente la vuelta del escudo BIC de la familia López de Oliver, que fue dañado en las obras y por el que se dictó una condena por delito contra el patrimonio histórico, firme y no recurrida ante ninguna instancia.

22 de diciembre de 2025

El nuevo Centro Arqueológico de Lancia ya despunta sobre el cerro de Villasabariego (León)

Las cimentaciones han sido concluidas y prosiguen a buen ritmo los trabajos de construcción de este nuevo espacio cultural promovido por el ILC cuya superficie total constará de 854 metros cuadrados más otros 9.900 de área paisajística.

Los tres edificios de los que consta el Centro Arqueológico de la Ciudad de Lancia ya han comenzado a alzarse en el histórico otero donde se ubican los restos de la gran ciudad astur-romana, en el municipio de Villasabariego. Tras un periodo de inactividad provocado por el hallazgo de ciertos vestigios de interés, las labores de construcción de este nuevo equipamiento cultural se reiniciaron el pasado mes de mayo y en estos momentos avanzan a buen ritmo, de forma que las cimentaciones ya están concluidas y puede apreciarse con claridad el trazado y forma de los edificios. El diputado de Cultura, Arte y Patrimonio, Emilio Manuel Martínez Morán, se acercó esta semana a visitar las obras acompañado por el arquitecto autor del proyecto, Gonzalo Pardo; el técnico de Patrimonio del Instituto Leonés de Cultura, Jesús Celis; responsables de la empresa Coysa y otros especialistas y trabajadores del organismo autónomo.

El futuro espacio cultural, investigador y divulgativo, situado a 22 kilómetros de la capital provincial y promovido directamente por el ILC de la Diputación leonesa, contará con 854 metros cuadrados construidos a los que se añaden otros 9.900 de área paisajística. Martínez Morán se felicitó de la buena marcha de los trabajos y confirmó que, de seguir a este ritmo, “los edificios podrían estar terminados para la fecha prevista de diciembre de 2026”. “En el momento de tomar posesión como diputado de Cultura me comprometí a continuar trabajando para que el proyecto del Centro Arqueológico de Lancia se convirtiera en una realidad, así como, poco después, para lograr el desbloqueo del mismo, cosa que hemos podido hacer después de un arduo trabajo, tanto de índole administrativa como arqueológica”, comentó el diputado durante su visita al yacimiento. Y añadió: “La realidad que vemos hoy es buena prueba de nuestro firme compromiso en lo que respecta a la construcción de este nuevo equipamiento cultural, divulgativo y turístico que pondrá a disposición de toda la sociedad la posibilidad de conocer una parte clave de la historia de León y de España. Y que también, desde mi punto de vista, supone un triunfo para todos aquellos que creemos que la cultura y el patrimonio histórico pueden y deben ser una buena fuente de activación económica, de turismo sostenible y de sano orgullo identitario”. “Durante muchas décadas Lancia, aunque objeto de diversas campañas de excavación arqueológica, fue sinónimo de olvido a nivel turístico, divulgativo y de imagen pública. Hoy lleva camino de convertirse en algo muy diferente”, concluyó.

Y es que, tras haber permanecido paralizadas durante unos diecisiete meses -desde el 22 de noviembre de 2023-, debido a la aparición de restos arqueológicos en el perímetro del centro proyectado, las obras se reanudaron el pasado 13 de mayo de 2025. Durante ese periodo, además, el equipo dirigido por Jesús Celis se encargó de recuperar y estudiar los hallazgos cuya localización interfería con la implantación de uno de los edificios. En ese lapso de tiempo, el equipo ganador del concurso público convocado en 2021 por el Instituto Leonés de Cultura -el estudio madrileño gon architects dirigido por Gonzalo Pardo, bajo el lema ‘Piedra y tierra’- elaboró un proyecto modificado con el objetivo de dar continuidad a la iniciativa y de integrar los restos arqueológicos descubiertos.

La propuesta revisada contemplaba como principales modificaciones el desplazamiento de las tres construcciones hacia el norte de la parcela, junto a la senda que bordea el solar, y la elevación de los edificios para evitar que la cimentación afectase a los estratos con potencial arqueológico. Esa solución técnica garantizaba la preservación de los restos y respondía, además, a uno de los retos más presentes en el debate arquitectónico europeo: la adecuada implantación de nuevas construcciones en entornos donde el patrimonio tiene una presencia y un valor ineludibles. “La estructura y la organización se mantienen íntegras de acuerdo con el planteamiento original: tres edificaciones dispersas en el territorio que conforman un paisaje unitario. De norte a sur, el conjunto alberga una recepción/ cafetería, el centro de interpretación y, junto a las ruinas descubiertas y en conexión visual con ellas, un espacio de trabajo e investigación para los arqueólogos, además de zonas de aparcamiento y caminos peatonales”, explicó Gonzalo Pardo.

En palabras del arquitecto, “el resultado del Centro Arqueológico de la Ciudad de Lancia, próximo a las Cuevas Menudas, es una intervención paisajística y arquitectónica que, desde una mirada bioclimática y de eficiencia energética, apuesta por el máximo uso de estrategias pasivas y por materiales y técnicas locales”.

Un conjunto de 206 paneles fotovoltaicos, situados junto al recorrido peatonal, forman parte del paisajismo de la propuesta además de abastecer al conjunto de la energía eléctrica necesaria, otorgándole un carácter autosuficiente. Junto a esos paneles solares se desarrolla la propuesta paisajística vegetal que tiene como principal objetivo la creación de un recorrido pedagógico a través de la recuperación de variedades vegetales que cohabitaron con los antiguos pobladores de la ciudad astur-romana; especies que, poco a poco, y por efecto de distintas acciones, tanto humanas como naturales, han ido desapareciendo del territorio. De esta manera, la vegetación estará determinada por criterios de selección de especies que, o bien sean autóctonas y que ya formen parte de ese paisaje natural, o que guarden relación con la dieta de los astures, como pueda ser la bellota. Árboles como la encina, la carrasca o el quejigo, así como variedades que, dada la climatología actual, puedan sobrevivir con los menores cuidados posibles, y plantas cuyas semillas sean fácilmente controlables y no invadan el yacimiento.

Hasta la fecha. la empresa adjudicataria de la construcción del Centro Arqueológico, Coysa, ha llevado a cabo la protección de los restos arqueológicos, los trabajos de movimiento de tierras y la ejecución de las losas de cimentación de los tres edificios. A partir de enero de 2026 comenzará la construcción de los muros, realizados con bloques de tierra compactada (BTC) fabricados por la propia empresa en sus instalaciones de Valdearcos. Con una producción media de 1.300 ladrillos diarios, se prevé que los muros de las tres estructuras —que sumarán unos 200.000 ladrillos— estén concluidos en primavera y que el conjunto sea terminado en diciembre de 2026.

“La utilización de estos bloques simboliza la recuperación y reinterpretación de la técnica del tapial, tan característica de las construcciones tradicionales de la comarca, y propone una puesta al día de ese valioso procedimiento, que se redescubre así por su eficiencia térmica, como material de proximidad y por su simbiosis con el cromatismo de estas tierras llanas de León”, prosiguió Gonzalo Pardo.

Los edificios, ubicados en lo alto del cerro de Lancia, buscan el mínimo impacto visual, pero también el suficiente como para ser detectados desde la autovía y desde el Camino de Santiago. Con el objetivo de mimetizarse lo más posible con el entorno, cada uno de ellos se desarrolla en una única planta con una altura de entre 4,5 y 7 metros. El objetivo final del proyecto, añadió el arquitecto, “es el de poner en valor el yacimiento arqueológico y convertirlo en un referente cultural, respetando lo existente e integrando la nueva intervención en el paisaje como si siempre hubiera formado parte de él”.

Descubren en Jaén los restos de un banquete de la Edad de Bronce

Un equipo de arqueólogos y científicos de la UGR y del CSIC ha identificado desechos óseos de caballos, vacas, caprinos, cerdos, ciervos, jabalís, conejos y liebres que pertenecieron a una comida multitudinaria de la época argárica. El hallazgo se ha realizado en el yacimiento de Peñalosa, ubicado en el municipio jiennense de Baños de la Encina

Investigadores del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad de Granada y del Instituto de Historia del CSIC han analizado los restos de animales de un depósito localizado en el yacimiento argárico de Peñalosa (Baños de la Encina, Jaén), resultado de un banquete en el que pudo participar la mayor parte de la población.

Este tipo de actos han sido ampliamente analizados en la prehistoria reciente peninsular y en el resto de Europa, Asia y América. Dichas celebraciones funcionaban como mecanismos de cohesión del grupo, generadores de memoria y de identidad individual y colectiva, al mismo tiempo que mantenían la estructura social, demarcaban las desigualdades y reforzaban la autoridad y el poder de los organizadores del evento.

Hasta la fecha, el estudio de las celebraciones de comensalidad en la cultura argárica (2200-1550 a. C.) se había abordado mayoritariamente desde el ajuar cárnico y el cerámico identificados en las sepulturas. Sin embargo, el hallazgo de este depósito de restos de animales ofrece evidencias para ampliar la investigación más allá de los ritos funerarios y abre nuevas líneas de trabajo.

El yacimiento de la Edad del Bronce de Peñalosa se localiza en el término municipal de Baños de la Encina (Jaén). En la acrópolis ha sido encontrada una estructura circular de mampostería de pizarra y barro que fue rellenada mayoritariamente con restos de animales en un único momento.

El estudio taxonómico de los 2.205 fragmentos óseos ha demostrado que pertenecieron a un mínimo de 16 ejemplares incompletos de especies habituales del poblado: vaca, caprinos, cerdo, ciervo, jabalí, conejo y liebre. Sin embargo, el rasgo más sobresaliente es el predominio de caballos, con un mínimo de cinco individuos.

La presencia de numerosas marcas de carnicería, la escasez de huesos en conexión anatómica, la abundancia de elementos anatómicos de elevado aporte cárnico, la preferencia por individuos adultos de todas las especies y la inexistencia de una organización interna hacen suponer que esta estructura funcionó como un «pozo de desechos» donde se colocaron los restos del banquete. Las dificultades para la conservación de toda esta carne denotan que en este evento participó una parte importante de la sociedad.

“Las causas que motivaron la celebración de este banquete son desconocidas y seguramente nunca puedan llegar a ser determinadas, si bien este tipo de eventos suelen relacionarse con nacimientos, fallecimientos, lazos matrimoniales, ritos de paso, actos inaugurales o fundacionales, festividades religiosas, sacrificios asociados a labores riesgosas como la metalurgia, etc.”, explica Lucía Tinoco, investigadora de la UGR que trabaja en este estudio.

“Independientemente del motivo de la ceremonia, reunirse para comer la gran cantidad de carne proporcionada por un mínimo de cinco caballos y por el resto de los animales tuvo que constituir un acontecimiento extraordinario para esta comunidad”, concluye la científica.