Se han encontrado más de un millar de de fragmentos cerámicos de los siglos X a XIII

La semana pasada terminó la campaña arqueológica en Sa Font de la isla de Cabrera y los investigadores no pueden estar más satisfechos. El hallazgo de más de un millar de fragmentos cerámicos de época islámica les lleva a confirmar que había un asentamiento de esta época. «Aún no sabemos cuál es su naturaleza pero cumple todos los requisitos para ser una alquería», explica Mateu Riera, codirector de la excavación. La investigación se ha realizado en el marco del proyecto MEDGREENREV, financiado por la Unión Europea. Esta iniciativa internacional investiga la revolución verde durante la Edad Media en el Mediterráneo Occidental.
«Estudiamos las fluctuaciones climáticas, queremos comprobar si las fuentes escritas coinciden con las fuentes arqueológicas. Creemos que con la llegada de los árabes a Cabrera, hubo un cambio en la explotación agrícola y ganadera, porque traían consigo nuevas formas de explotación del agua, con fuentes de minado y norias que permitirían sacar agua de las capas freáticas de la isla y así desarrollar una explotación agrícola de regadío», así como un cambio del modelo de ganadería, explica Mateu Riera.
A Sa Font es el punto más estratégico de Cabrera: de ahí extraían agua los diferentes habitantes que pasaron por la isla. Todo el que vivía en la Isla pasaba por allí y, por lo tanto, ha dejado un rastro que ahora se ha investigado. Un lugar estratégico en el que se ha llevado a cabo una primera campaña de excavación del 3 al 21 de marzo, bajo la dirección de Helena Kirchner, investigadora principal del proyecto europeo y Mateu Riera. El Parque Nacional de la Isla de Cabrera también ha contribuido financieramente a esta primera campaña, además de proporcionar un imprescindible apoyo logístico.
Desde el equipo de investigadores advierten que «los hallazgos más espectaculares tienen a ver con el episodio del cautiverio de los soldados napoleónicos derrotados en la batalla de Bailén. Estos permanecieron en la isla entre 1809 y 1814. Se ha descubierto, en un impresionante buen estado de conservación, una de las barracas de los soldados que controlaban el reparto del agua de la fuente. En el interior se han encontrado dos cerámicas casi completas, una tapadera hecha de marés, siete botones de hueso y uno metálico».
Durante los trabajos de excavación se han recogido más de un millar de fragmentos cerámicos de época islámica (de los siglos X a XII). Dicha barraca se construyó reaprovechando estructuras de lo que parece ser una edificación andalusí. En otra cala, se ha documentado un estrato lleno de material de ese período. El próximo año se continuará explorando esta etapa tan desconocida de la isla.
En esta primera campaña se han realizado dos sondeos para evaluar el estado de conservación de los restos de este posible asentamiento andalusí. «Se hicieron dos catas de cinco metros por cinco al lado de la fuente. En los años 90 se había hecho una prospección y solo se habían encontrado 30 fragmentos islámicos. Ahora hemos encontrado un millar», explica el investigador. En Cabrera hay asentamientos desde el siglo IV antes de Cristo.
«Allí hay restos romanos, bizantinos, islámicos y hasta nuestros días. En el caso de los presos franceses, Sa Font era su único punto para coger agua. Tuvieron que organizarse para controlar la fuente ya que había entre 9.000 a 14.000 prisioneros y cada uno de ellos tenía unos pocos minutos para beber», explica el arqueólogo. Aunque les llevaban agua desde Mallorca, no bastaba. «Era una prisión a cielo abierto y se construyeron la mayoría de barracas en la zona del puerto y en la fuente. Luego hubo otros que se independizaron y se fueron a las cuevas», señala Riera.
«Hay tantos niveles de la época francesa que hemos excavado más de un metro de profundidad y hemos encontrado los restos dejados por los soldados franceses. Hemos visto que las estructuras de la barraca de los soldados están en muy buen estado pero creemos que podrían haber utilizado de base la estructura islámica, ya qu en la base hay piedras más grandes y están colocadas de otra manera», explica el codirector de la excavación. El equipo también está formado por Raúl Guardiola, Aina Nadal, Antoni Puig, Miquel Àngel Escanelles, Pere Llobera y Antoni Grimalt y ha colaborado la empresa ATICS, para la gestión y difusión del patrimonio arqueológico e histórico.
(Fuente: Diario de Mallorca)