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2 de abril de 2025

Las excavaciones confirman la existencia de un asentamiento de época islámica en Cabrera (Baleares)

 Se han encontrado más de un millar de de fragmentos cerámicos de los siglos X a XIII

La semana pasada terminó la campaña arqueológica en Sa Font de la isla de Cabrera y los investigadores no pueden estar más satisfechos. El hallazgo de más de un millar de fragmentos cerámicos de época islámica les lleva a confirmar que había un asentamiento de esta época. «Aún no sabemos cuál es su naturaleza pero cumple todos los requisitos para ser una alquería», explica Mateu Riera, codirector de la excavación. La investigación se ha realizado en el marco del proyecto MEDGREENREV, financiado por la Unión Europea. Esta iniciativa internacional investiga la revolución verde durante la Edad Media en el Mediterráneo Occidental.

«Estudiamos las fluctuaciones climáticas, queremos comprobar si las fuentes escritas coinciden con las fuentes arqueológicas. Creemos que con la llegada de los árabes a Cabrera, hubo un cambio en la explotación agrícola y ganadera, porque traían consigo nuevas formas de explotación del agua, con fuentes de minado y norias que permitirían sacar agua de las capas freáticas de la isla y así desarrollar una explotación agrícola de regadío», así como un cambio del modelo de ganadería, explica Mateu Riera.

A Sa Font es el punto más estratégico de Cabrera: de ahí extraían agua los diferentes habitantes que pasaron por la isla. Todo el que vivía en la Isla pasaba por allí y, por lo tanto, ha dejado un rastro que ahora se ha investigado. Un lugar estratégico en el que se ha llevado a cabo una primera campaña de excavación del 3 al 21 de marzo, bajo la dirección de Helena Kirchner, investigadora principal del proyecto europeo y Mateu Riera. El Parque Nacional de la Isla de Cabrera también ha contribuido financieramente a esta primera campaña, además de proporcionar un imprescindible apoyo logístico.

Desde el equipo de investigadores advierten que «los hallazgos más espectaculares tienen a ver con el episodio del cautiverio de los soldados napoleónicos derrotados en la batalla de Bailén. Estos permanecieron en la isla entre 1809 y 1814. Se ha descubierto, en un impresionante buen estado de conservación, una de las barracas de los soldados que controlaban el reparto del agua de la fuente. En el interior se han encontrado dos cerámicas casi completas, una tapadera hecha de marés, siete botones de hueso y uno metálico».

Durante los trabajos de excavación se han recogido más de un millar de fragmentos cerámicos de época islámica (de los siglos X a XII). Dicha barraca se construyó reaprovechando estructuras de lo que parece ser una edificación andalusí. En otra cala, se ha documentado un estrato lleno de material de ese período. El próximo año se continuará explorando esta etapa tan desconocida de la isla.

En esta primera campaña se han realizado dos sondeos para evaluar el estado de conservación de los restos de este posible asentamiento andalusí. «Se hicieron dos catas de cinco metros por cinco al lado de la fuente. En los años 90 se había hecho una prospección y solo se habían encontrado 30 fragmentos islámicos. Ahora hemos encontrado un millar», explica el investigador. En Cabrera hay asentamientos desde el siglo IV antes de Cristo.
«Allí hay restos romanos, bizantinos, islámicos y hasta nuestros días. En el caso de los presos franceses, Sa Font era su único punto para coger agua. Tuvieron que organizarse para controlar la fuente ya que había entre 9.000 a 14.000 prisioneros y cada uno de ellos tenía unos pocos minutos para beber», explica el arqueólogo. Aunque les llevaban agua desde Mallorca, no bastaba. «Era una prisión a cielo abierto y se construyeron la mayoría de barracas en la zona del puerto y en la fuente. Luego hubo otros que se independizaron y se fueron a las cuevas», señala Riera.

«Hay tantos niveles de la época francesa que hemos excavado más de un metro de profundidad y hemos encontrado los restos dejados por los soldados franceses. Hemos visto que las estructuras de la barraca de los soldados están en muy buen estado pero creemos que podrían haber utilizado de base la estructura islámica, ya qu en la base hay piedras más grandes y están colocadas de otra manera», explica el codirector de la excavación. El equipo también está formado por Raúl Guardiola, Aina Nadal, Antoni Puig, Miquel Àngel Escanelles, Pere Llobera y Antoni Grimalt y ha colaborado la empresa ATICS, para la gestión y difusión del patrimonio arqueológico e históric
o.

(Fuente: Diario de Mallorca)

8 de octubre de 2010

Arqueología: La mujer que huía de Jaime I en Mallorca

Hallado el cadáver de una mujer que en 1230 se refugió con las llaves de su casa en una cueva cuando Mallorca era una isla de Al Andalus

Primero aparecieron las llaves de forja de tres casas del siglo XIII ocultas en una cueva abierta en los montes de Ferrutx y ahora ha sido hallado el cadáver de una de las propietarias, una mujer rebelde, una habitante bereber de Mallorca que en marzo de 1230 intentó huir de la reconquista emprendida por el Rey de Aragón Jaime I, "El Conquistador".

“Se ha confirmado un caso final de la conquista de Mallorca, narrado por el rey en su crónica El llibre dels fets. Excepcionalmente excavamos un episodio concreto, que es real. Los hechos son ciertos y los hallazgos documentan lo escrito”, observa el historiador Miquel Barceló que con Mateu Riera y Helena Kirchner dirige la campaña de investigación que se realiza desde 2009 en un acantilado del término de Artà (el Iraten de los bereberes). Mallorca era una isla oriental de Al Andalus.


Aquel refugio, una bauma, no fue vulnerado por otros humanos desde el siglo XIII hasta que los montañeros de los bomberos de Mallorca detectaron restos cerámicos. “Todo allí quedó intacto desde aquel día de noche llena de marzo de 1230 en que los payeses fueron capturados. Nadie regresó a buscar las llaves o el cuerpo. Los payeses que se refugiaron en la cueva no sabían que su isla había sido invadida y la capital (Medina Mayurka, Palma) tomada tres meses atrás. No pensaron en que se convertirían en cautivos, derrotados, por eso viajaban con las llaves”, agrega Barceló.


Una mujer de entre 20 y 40 años

Los historiadores, con la ayuda de escaladores, han rastreado y excavado el refugio de tan difícil acceso y han profundizado en el examen de los restos del ajuar doméstico y de comida (granos, almejas, erizos de mar, espinas, huesos de conejo de la última comida preparada en un horno- tinaja). Los trabajos se centrarán ahora en los aspectos antropológicos del cuerpo hallado.

Los restos de una mujer que nació al estrenarse el segundo siglo del primer milenio -posiblemente tendría entre 20 y 40 años al morir en su refugio-, han sido hallados este mes de septiembre en un enterramiento musulmán entre rocas, a pocos metros de donde aparecieron las tres llaves, que han sido restauradas. La mujer estaba oculta en la montaña con dos decenas más de los que eran habitantes de Mallorca. El cuerpo estaba enterrado de lado y orientado hacia el sureste hacia la Meca en un acantilado.

El rey Jaume I encomendó la captura de los últimos rebeldes a un caballero especialista en desalojos y acciones complejas, el aragonés Pere Maça -retratado en murales bélicos del MNAC en Barcelona las tropas de los caballeros y magnates de Medina Mayurka. Maça reclamó tiradores de ballesta, picadores y lanceros. Los payeses en fuga de la Mallorca musulmana buscaron un entorno montañoso y litoral donde, precisamente, el pintor Miquel Barceló tiene su casa y estudio en el pabellón de caza del rey Sanxo. En aquella zona se capturaron hasta 2000 musulmanes que los catalano aragonoses esclavizaron. En dos generaciones no quedó rastro ni habitante de Al-Andalus mallorquín.

(Fuente: El País)

23 de abril de 2014

Las obras del cable eléctrico destapan un yacimiento romano en Ibiza

Las obras de canalización del segundo enlace eléctrico con Mallorca han puesto al descubierto un yacimiento arqueológico en la parcela donde se halla la subestación eléctrica de es Torrent, en Puig d´en Valls, La Consejería de Cultura y Patrimonio no puede dar más detalles sobre los restos hallados hasta que Red Eléctrica presente en el Consell el correspondiente informe arqueológico, pero podría tratarse de restos de una villa romana con molino de aceite de entre los siglos I y II d.C.
Parte de los muros, y a la derecha el fragmento del contrapeso del trull romano. Foto: J.A. RIERA
En una parte del yacimiento se pueden ver muros con un buen nivel de conservación (ver las imágenes) que, según las fuentes consultadas, podrían ser los vestigios de un antiguo edificio (una villa probablemente) de época romana. De hecho, entre los restos hallados destaca, según las mismas fuentes, un fragmento (una piedra) del contrapeso de un trull de aceite romano (siglos I-II d. C.). La superficie de la excavación es amplia.

PARTE DE UN ACUEDUCTO ROMANO
Las cartas arqueológicas marcan esta zona como un punto donde podría haber un yacimiento. De hecho, durante la construcción de la subestación eléctrica de es Torrent se hallaron en superficie restos de cerámica de todas las épocas, desde púnica hasta romana. Este tipo de restos son indicativos del posible hallazgo de alguna estructura próxima. Aparte de la cerámica y las zanjas de cultivo, la excavación que se hizo en su día descubrió parte del acueducto romano que llega hasta Vila (se han encontrado partes de este en la zona de Can Misses).

CAMBIO DE UBICACIÓN DE LA SUBESTACIÓN ELÉCTRICA
Se cree que el origen de este acueducto se halla en Sant Rafel. De todas las partes de esta estructura que se han encontrado hasta ahora la de es Torrent es la más alejada de Vila. La compañía Gesa-Endesa modificó el proyecto (movió la subestación sobre la parcela) para no afectar al acueducto y, pese a que se presentó una propuesta para museizarlo, finalmente el Consell optó por conservarlo pero bajo tierra. La subestación eléctrica se halla en la parte de la parcela más alejada del Camí vell de Sant Mateu. La excavación actual se encuentra en la entrada desde la carretera.

(Fuente: Diario de Ibiza)