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27 de octubre de 2023

Descubren una suela de sandalia romana de hace 2.000 años en Asturias

Los trabajos de excavación en el interior de un pozo descubierto en el año 2021 en la población asturiana de Lugo de Llanera han sacado a la luz la suela de una sandalia de cuero romana de dos mil años de antigüedad. Además de conservarse en perfecto estado, los investigadores afirman que este es el único ejemplo procedente de la Hispania romana que cuenta con elementos decorativos.

Suela de la sandalia romana localizada en el interior de un pozo en la que se pueden observar los grabados que la hacen única. Esperanza Martin

Lucus Asturum (actual Lugo de Llanera, en Asturias) fue un asentamiento romano que aparece mencionado como mansio (un lugar donde los viajeros pasaban la noche durante un viaje) en el Anónimo de Rávena, un texto compilado por un cosmógrafo cristiano. Lucus Asturum formó parte de una división judicial romana perteneciente a la provincia Tarraconense y, desde época de Diocleciano, de la provincia de Gallaecia. La ciudad fue un importante centro neurálgico en la Asturias de los siglos I y IV d.C. Desde allí partía una vía romana que la unía con Cantabria y otra que llevaba hasta Asturica Augusta (Astorga).

A partir del año 2016, un equipo de investigadores, dirigidos por la arqueóloga Esperanza Martín, y con financiación del Ayuntamiento de Lugo de Llanera, empezaron a explorar un yacimiento situado en la Eria de La Castañera, una finca localizada a las afueras de la población. Ha sido aquí, en el interior de un pozo localizado en 2021, donde los arqueólogos acaban de hacer un sorprendente hallazgo: la suela de una sandalia de cuero de época romana de unos dos mil años de antigüedad.

Una pieza de calzado "única"
En 2018, los arqueólogos emplearon en sus prospecciones el sistema LiDAR, gracias al cual pudieron localizar en la zona un complejo termal en una finca contigua a la que están excavando actualmente y allí sacaron a la luz vajillas de vidrio y restos de cerámicas que, según los investigadores, se habrían fabricado en la Bética, el valle del Ebro, el sur de la Galia y en la propia Lucus Augusti.

Ahora, en 2023, el descubrimiento de esta suela de sandalia ha venido a completar todos estos importantes hallazgos. Y es que a pesar de que pueda parecer modesto, en realidad se trata de un descubrimiento único ya que la suela está decorada con círculos, óvalos y figuras falciformes. Son estas decoraciones las que la hacen realmente destacable puesto que solo se conservan veinte sandalias de época romana en Hispania y ninguna de ellas está decorada.

Y ¿cómo se quedó la suela de sandalia dentro del pozo? Según los investigadores, este tesoro de incalculable valor ha llegado hasta nosotros gracias a que a alguien que estaba trabajando en el interior del pozo se le quedó atrapada la sandalia y no la pudo recuperar. "Encontrar cuero conservado es algo absolutamente anómalo, muy excepcional", ha declarado con entusiasmo Esperanza Martín, la directora de la excavación.

Pero ¿cuál es es el motivo de su excelente conservación? Los investigadores explican que la razón fundamental es la anaxia o ausencia de oxígeno, que impide la proliferación de microorganismos lo que ha propiciado que la suela de sandalia se halle perfectamente preservada.

Preservada para ser expuesta
Además de la sandalia, los arqueólogos también han desenterrado durante la presente campaña de excavaciones jarras de época romana, un pequeño caldero de bronce conocido como acetre o sítula, restos de madera así como numerosas semillas de castañas, nueces, piñones y restos de mejillones, berberechos, ostras, almejas de río y huesos de vaca y de équidos. Todo ello ha permitido a los investigadores conocer la dieta de quienes allí vivieron.

En cuanto a la importancia de los hallazgos, la directora del proyecto manifiesta que "muchas veces la gente piensa que lo más importante son los objetos espectaculares y no lo son; muchas veces lo son este tipo de resultados; solo con la semillas ya nos dábamos por contentos. La arqueología es una ciencia humana, que trata de seres humanos, y para nosotros es realmente fundamental", dice Esperanza Martín.

¿Y ahora qué? Pues hasta que la suela de sandalia pueda ser restaurada y expuesta en el Museo Arqueológico de Asturias, esta delicada pieza de calzado se ha dispuesto en un sistema de refrigeración para evitar su degradación. Una vez restaurada, esta sencilla, pero valiosa pieza podrá contar a los visitantes la historia de cómo hace dos mil años alguien, que al parecer llevaba un calzado de calidad, descendió al interior de un pozo para extraer el barro que contaminaba el suministro de agua de su casa, y allí perdió la suela de una sus sandalias, que nunca logró recuperar. Afortunadamente para los arqueólogos.

30 de enero de 2023

Los hallazgos en Lucus Asturum confirman presencia romana estable durante 400 años

Martín en Lugo de Llanera.P. NOSTI
Se trata de una zona con gran potencial. El Ayuntamiento de Llanera proyecta la creación de un espacio museístico y el Principado de Asturias tramita la declaración BIC de la excavación arqueológica. Los trabajos en el enclave, ya citado por el geógrafo Ptolomeo en el siglo II, han permitido comprobar que supuso un nexo de las grandes vías que comunicaban la zona cántabra con Astorga a través de la vía Carisa.

La arqueóloga responsable de las excavaciones en Lucus Asturum, Esperanza Martín, dio el pasado viernes un repaso a lo que es la historia del yacimiento. Lo hizo primero en el IES de Llanera y, por la tarde, en la Casa de Cultura de Lugo, donde ofreció una explicación de lo que se ha estado haciendo en los últimos años, al amparo del patrocinio del Ayuntamiento de Llanera, incidiendo en la excavación de la finca de la última campaña.

La primera excavación en el terreno reconocido como centro neurálgico de un posible asentamiento romano de grandes dimensiones, identificado como Lucus Asturum, se llevó a cabo en 2018. Fue un conjunto termal. En la parte occidental se documentó una piscina, una gran canalización y una sala hipocaustada también de grandes dimensiones. La cronología de las termas se establece por el material cerámico entre el siglo I y el IV d. C. Pero las intervenciones relacionadas con el proyecto comenzaron en 2015, realizando los trabajos de arqueología no intrusiva mediante detección aérea, prospección y estudios de datos Lidar (Light Detection And Ranging).

La pandemia interrumpió las intervenciones, retomadas en 2021. «Aprovechamos para seguir avanzando con la prospección geofísica, para documentar el subsuelo en varias zonas de las fincas», explica Martín. Para ello contaron con la Universidad de Oviedo y el equipo de Paulino Fernández, del Área de Prospección e Investigación Minera. «Todos los lugares sondeados dieron resultado en el subsuelo. Se ven estructuras en todas las fincas que fueron cedidas por los propietarios. Se trata de estructuras infrayacentes a la superficie actual», detalla la arqueóloga. La magnitud real del asentamiento romano que se encuentra enterrado bajo el suelo del concejo es una de las grandes incógnitas de la arqueología asturiana. Se desconoce su extensión, pero lo que se puede deducir es que está diseminado. «Aparece un resto aquí, otro resto allá, y no tiene por qué aparecer nada en un espacio intermedio entre uno y otro», precisa Martín.

Vivienda y pozo
En 2021 se localiza una vivienda con distintas estancias, además de un pozo relleno de material y sellado. Los últimos hallazgos, los del verano pasado, apunta, «confirman la cronología que nos ofreció la casa en la que empezamos a excavar el año anterior». En esta ocasión, el equipo de arqueólogos no ha encontrado basureros como ocurrió en la campaña previa, los cuales «definen de una manera extraordinaria y precisa lo que estás excavando». Martín explica que «en la zona inferior, a la altura de las cimentaciones, en los primeros niveles de ocupación, hay material de cronología Flavia». Apunta Martín que el edificio se mantiene durante varias centurias. Además se localiza un canal de evacuación de aguas del interior de la casa hacia el exterior y lo que para los investigadores parece ser una pequeña calzada que podría comunicar los lugares diseminados. En el extremo noroccidental aparece un nuevo pozo para adquisición de aguas amortizado y reaprovechado como basurero, que fue donde apareció un molino romano del siglo I.

Se trata de una zona con gran potencial. Tal es así que el alcalde de Llanera, Gerardo Sanz, proyecta la creación de un espacio museístico, mientras que el Principado trabaja para la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de la excavación arqueológica. Los trabajos en el enclave ya citado por el geógrafo Ptolomeo en el siglo II han permitido comprobar que supuso un nexo de las grandes vías que comunicaban la zona cántabra con Astorga a través de la vía Carisa.

La gran ciudad romana del centro de Asturias se confirma cada día que pasa como uno de los yacimientos romanos más extensos de la región, si no el que más. Otra de las cuestiones que se han demostrado es que tuvo presencia romana estable durante cuatro siglos, como prueban las más de 2.000 piezas halladas por el equipo que lidera Martín.

16 de octubre de 2018

Salen a la luz unas termas romanas en el yacimiento de Lugo de Llanera (Asturias)

Las excavaciones realizadas en el último mes en el yacimiento arqueológico de Lugo de Llanera han dejado al descubierto los restos de un edificio de grandes dimensiones que corresponde a las termas de una estación balnearia del asentamiento romano Lucus Asturum.


El inmueble constaría de cuatro estancias y los restos hallados permiten determinar que entre ellas había una sala calefactada y otra con suelo hidrófugo. El equipo arqueológico dirigido por Esperanza Martín continuará trabajando en la zona hasta finales de semana y ayer recibió la visita del viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez; la directora general de Patrimonio, Otilia Requejo; el alcalde de Llanera, Gerardo Sanz; y el concejal de Cultura, Alfredo Rodríguez.

«Determinar el tipo de asentamiento es arriesgado, pero sin duda el hallazgo es importante», apunto Martín. No obstante, la arqueóloga lamentó el expolio sufrido en la zona, que hizo desaparecer numerosos restos.

Por su parte, el regidor garantizó que el Ayuntamiento continuará apostando por el yacimiento y contribuirá a hacer posibles más excavaciones. Por el momento, ya ha destinado 15.000 euros. «Este hallazgo marca un punto de inicio para trabajar y confiamos en contar con el apoyo del Principado», señaló.

Por otro lado, durante la jornada de hoy el yacimiento estará abierto al público con visitas a las once y doce de la mañana y a las cuatro y cinco de la tarde. Asimismo, visitarán la excavación los alumnos de sexto de Primaria del Colegio Público de Lugo de Llanera.

19 de septiembre de 2018

La excavación de Lucus Asturum empieza a dar frutos

El equipo que dirige Esperanza Martín encuentra en su primer día de trabajo materiales romanos y medievales en el yacimiento de Llanera (Asturias)
Esperanza Martín, directora de las excavaciones, en una de las zonas delimitadas. FOTO: IMANOL RIMADA
Ayer, a primera hora de la mañana, el equipo de diez arqueólogos y voluntarios que trabajan en la excavación del asentamiento de Lucus Asturum, donde permanecerán durante un mes, ya había encontrado «material romano casi en superficie. Ojalá sea una buena señal». Este material se encontraba mezclado con restos medievales y otros contemporáneos.

Ayer fue el primer día de trabajo en la Castañera, finca a las afueras de Lugo de Llanera. Los estudios previos por georradar y fotografía aérea realizados por Fotoasturias y la Universidad de Oviedo parecían establecer ya la existencia de una estructura de la que, sin embargo, se desconocen su época, tipología y tamaño exacto.

Los trabajos se centran ahora en confirmar la presencia romana y, asimismo, en establecer si Lucus Asturum era un enclave de gran tamaño o la unión de núcleos dispersos. Esperanza Martín, directora de las excavaciones, señaló ayer que «la fotointerpretación de los datos del georradar nos permite establecer una serie de estancias que esperemos que se confirmen. Uno de los mayores miedos de cualquier arqueólogo es que el arado se haya llevado parte de estas superficies», destacó, aunque, de acuerdo con sus estimaciones, habrá que excavar «más de medio metro».

La financiación de los trabajos asciende a 15.000 euros, que proceden de las arcas municipales en su totalidad. Alfredo Rodríguez Iglesias, concejal de Cultura, Deportes y Turismo de Llanera, explicó que «el primer día, el objetivo es la delimitación de los aproximadamente cien metros cuadrados de superficie de excavación». En este sentido se congratuló de que ya hubieran aparecido «bastantes materiales de construcción y alguna cerámica, pero falta saber la cronología».

Recalcó por último que una disciplina como la arqueología «da resultados con el tiempo. Hay que tener paciencia». «Probablemente Lucus Asturum era un emplazamiento importante, pero modesto», concluyó.

(Fuente: El Comercio / Marcos Gutiérrez)