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24 de octubre de 2018

El hallazgo de estructuras medievales en una vivienda facilitará localizar el trazado de la vía Augusta en Valencia

La excavación en una vivienda particular en lo que pudo ser el antiguo barrio mudéjar de la Pobla de Farnals permite descubrir restos de la baja Edad Media - La conexión al alcantarillado obligará a hacer prospecciones en el Camí Reial para tratar de documentar la Vía Augusta
La primera excavación arqueológica realizada en la zona que el Ayuntamiento de la Pobla de Farnals delimitó como área protegida ha permitido sacar a la luz estructuras constructivas de la baja Edad Media que podrían corresponder a una instalación para desarrollar actividades artesanales.

La vivienda se sitúa en el antiguo barrio de Moratall y la arqueóloga contratada por la propiedad para realizar los trabajos es Manuela Raga. Según diversas fuentes consultadas, los restos localizados corresponden a elementos de la época de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna, de algún tipo de industria como la producción de esparto.

El alcalde de la población, Enric Palanca, ha valorado que el hallazgo puede indicar que el barrio del Moratall tuvo una forma distinta a como se había imaginado. «Queda mucho por descubrir y cada novedad abre nuevas preguntas. ¿Cómo sería nuestro pueblo cuando las tropas de Jaume I acamparon en el Castell del Puif en 1237? ¿Cómo será en 2237?», se pregunta el mandatario.

Por su parte, Manuela Raga ha confirmado este hallazgo, que considera «muy interesante» para conocer «el tránsito a la modernidad», especialmente teniendo en cuenta que es la primera excavación que se realiza en la Pobla de Farnals en ese punto, aunque ha preferido ser prudente a la hora de aportar más valoraciones sobre unos hallazgos arqueológicos que aún han de estudiarse con mayor profundidad.

Con todo, la experta apunta a que la excavación que se está realizando en este punto del Moratall abre la puerta a mayores descubrimientos en los próximos meses. La causa es que para construir la canalización hidráulica desde la casa hasta el colector general del municipio habrá que cerrar la calle, lo que permitirá excavar lo que se considera el antiguo Camí Reial, construido supuestamente sobre la Vía Augusta, como diversos investigadores defienden desde hace años. Según esta hipótesis, el trazado iría por el antiguo camino de València hasta Puçol, que pasa por ese punto de la Pobla de Farnals.

Raga indica que en los trabajos que se realicen tratarán de documentan la calzada romana y «ese será el nivel más antiguo al que se llegue en este proceso».

UNA PILA BAUTISMAL
Por otro lado, las excavaciones en la casa de Motarall han permitido localizar también una pieza de mármol de alabastro que ha abierto interrogantes sobre su uso y significado allí. «La piedra está labrada y tiene signos de ser una pila de agua bendita. Aunque está rota, podemos apreciar las curvas del recipiente y el bloque de la parte trasera, que sería el que se encajaría con el muro», ha informado el alcalde Palanca. «El hecho de ser de alabastro, un material noble como el mármol y más fácil de trabajar, descarta que la pieza fuera utilizada como bebedero de animales o para aseo personal», añade el mandatario, al tiempo que apunta que puede ser «un fragmento de un edificio religioso». La piedra ha sido hallada aislada, sin estar conectada a un muro ni a una estructura ya que «formaba parte de los bolos que se colocan sobre la tierra para dar drenaje y estabilidad», ha divulgado Enric Palanca.

Por ello, la hipótesis hasta la fecha es que para construir la vivienda se reutilizaron materiales de un lugar cercano desconocido donde habría una iglesia o ermita en ruinas. «¿Formaría parte de la antigua ermita de Sant Josep de 1739?», lanza como idea el alcalde sobre esta pieza.

14 de diciembre de 2016

Las obras destapan un enterramiento romano y pinturas medievales en el convento de San Vicente (Valencia)

Junto al enterramiento del siglo IV también aparecieron fragmentos de cerámica, lo que ayuda a la datación a los arqueólogos. Han aparecido vigas de madera pintadas en la Edad Media y arrancadas para ser usadas como dinteles de puertas además de capiteles reutilizados para levantar paredes siglos después.
Interior del claustro con la iglesia de Cristo Rey al fondo. FOTO: PACO MORENO.
Enterramientos romanos, cerámica del siglo IV, vigas de madera pintadas en la Edad Media arrancadas para ser usadas como dinteles de puertas, capiteles reutilizados para levantar paredes siglos después. El antiguo convento de San Vicente de la Roqueta es eso y mucho más, como recordó ayer el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, en el transcurso de una visita de obras que ya han llegado al 80% de su ejecución y que está previsto finalicen el próximo febrero.

El inmueble municipal de la calle San Vicente, casi llegando a la plaza España y a espaldas del colegio de Agustinos, dista mucho de ser la ruina de hace unos años. Tanto Sarrià como el arquitecto Alberto Peñín, quien ha participado en la intervención, destacaron el mal estado del viejo convento, con paredes y techos hundidos, además de recordar la consolidación de emergencia realizada en la base de la torre.

INVERSIÓN
La inversión ha llegado a los 2,3 millones de euros, con un plazo de ejecución que se podría adelantar a los 14 meses previstos. De momento se ha salvado el inmueble, que no es poco, a la espera de un proyecto de intervención y la definición de los usos que quiera el Consistorio. Entre ellos, el edil apuntó que podría reservarse alguna estancia para una exposición sobre el culto a San Vicente Mártir.

El arqueólogo Albert Ribera destacó que sólo se excavó el 20% de la superficie del claustro, una campaña realizada a mediados de los años 80, por lo que la futura intervención se perfila como una de las más apasionantes de la ciudad. Sarrià habló de un «referente simbólico para los valencianos», donde señaló por ejemplo que fue el primer lugar donde Jaume I asistió a una misa después de la Conquista, además de ser el lugar de la custodia del Penó de la Conquesta.

UN LUGAR EMBLEMÁTICO
El lugar donde se atribuye el enterramiento de San Vicente Mártir es vecino de la parroquia de Cristo Rey, templo con el que comparte una de las portadas románicas más bonitas de Valencia. Seguro que la más desconocida, dado que forma parte del claustro desde hace siglos.

Ribera señaló que en los años 70 se numeró para ser desmontada, cuando la orden religiosa puso a la venta el edificio, algo que se impidió gracias a una campaña en prensa iniciada por Vicente Castell, archivero de la Catedral. El Ayuntamiento decidió hacerse con la propiedad por expropiación.

La planta baja está completamente despejada, al igual que la primera y la cámara. En esta última podrá situarse instalaciones del futuro equipamiento, cuando se decida.

Junto al enterramiento del siglo IV también aparecieron fragmentos de cerámica, lo que ayuda a la datación a los arqueólogos. Rivera también mencionó la presencia de restos de la fortificación que mandó construir Jaume I, al quedar extramuros el lugar de culto, uno de los más venerados de Europa.

'ROMPECABEZAS' DE ESTILOS
Peñín habló de que el propósito de la intervención ha sido dar coherencia a la lectura de todo el edificio, dejando huellas de cada etapa. La característica común es que los sucesivos dueños arrasaban con lo interior, literalmente en ocasiones, por lo que la misma fachada que recae a la calle San Vicente es un rompecabezas de estilos.

La propuesta de los arquitectos es que se rebaje la cota para poder dejar a la vista toda la fachada, aunque esto está por decidir. Sarrià sí que dijo que se ampliarán las aceras para dignificar el inmueble, lo mismo que ocurrirá cuando se ejecute el planeamiento, en cuanto a la demolición de parte del recreo del colegio colindante, con la alineación de la finca próxima a la plaza de España. Esto último no tiene plazos.

San Vicente de la Roqueta es monumento nacional desde 1978 y los trabajos realizados se han centrado en los cimientos, forjados, cubiertas, escaleras y fachadas. No ha faltado de nada, ni siquiera sacar a la luz un muro de tapial del siglo XIV, el más antiguo del conjunto, en un pequeño cuarto donde está pendiente de finalizar las obras. Debido a la aparición de todos estos elementos, los responsables del proyecto han tenido que hacer varias modificaciones, como el cambio de una de las escaleras.

(Fuente: Las Provincias / Paco Moreno)