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7 de febrero de 2019

Gandia trasladará 1.900 cajas de restos arqueológicos tras décadas en un sótano

El Área de Patrimonio saca de un local con humedades las piezas milenarias y crea un centro de estudio para investigadores
Decenas de cajas con restos arqueológicos. FOTO: Ó De la Dueña
El área de Gestión Responsable del Patrimonio de Gandia (Valencia) ha dado un paso de gigante para conservar el ingente volumen arqueológico que atesora la ciudad. Lápidas romanas, restos óseos de diferentes etapas de la Prehistoria, capiteles, columnas de villas de hace dos mil años, ánforas, urnas funerarias y, por supuesto, miles y miles de piezas de cerámica procedentes de más de 70 yacimientos de la Safor y algunas poblaciones de la Vall d'Albaida, son algunos de los ejemplos de la gran colección.

Todos estos materiales se derivarán a un Centro de Estudios Arqueológico que se está ultimando en el antiguo retén de la Policía Local, en la vieja carretera de Almoines. Este espacio acogerá decenas de salas, tanto para la conservación y el tratamiento, como para el estudio de los diferentes yacimientos de los que Gandia custodia los materiales.

A este centro podrán acudir investigadores, ver y analizar todos los elementos, como indicó el edil de Patrimonio, Xavi Ròdenas. El concejal recordó que Gandia, como ciudad de referencia, es la población encargada de almacenar estas reliquias. En estos momentos hay más de 1.900 cajas con materiales.

Todo ello suma la friolera de 25.000 kilos de elementos y se guardan en un almacén que no llega a reunir las condiciones que es esperaría. Todas estas joyas de la historia de la Safor están en un local de la avenida de Alicante. Este almacén, en la planta baja, alberga centenares de cajas inventariadas, pero no catalogadas, por lo que hay mucho trabajo por delante.

Pero también hay un sótano con humedades donde hay otros centenares de cajas. Esta planta carece de luz eléctrica y cuando hay fuertes tormentas el agua anega el espacio, ya que está por debajo del nivel del alcantarillado. Todo esto ha hecho que el área de Gestión del Patrimonio haya buscado una solución durante esta legislatura. El edil Xavi Ròdenas indicó que llevan años trabajando en este tema aunque no se ha querido «contar nada».


Edificio seguro
«Optamos por el viejo retén ya que es el mejor recinto posible para estos usos». Cuenta con muros gruesos, ventanas pequeñas y seguras, así como con puertas blindadas. Las celdas que antes ocupaban los presos serán ahora salas de trabajo. Las miles de cajas se guardarán en dependencias del retén y cuando «haya que limpiarlas o estudiarlas» tendrán una de las celdas asignadas.

«Estos habitáculos cuentan con gua y un banco para el estudio, son ideales», dijo el arqueólogo Carles Juan que está dirigiendo todos estos trabajos. Por otro lado, se instalará una gran sala con mesas amplias e iluminación profesional para los expertos que acudan allí a investigar. Ròdenas comentó que toda esta colección «requiere un espacio digno», tanto para el estudio como para su conservación.

Los materiales que hay en estos momentos en el almacén de la avenida de Alicante serían suficientes para crear una exposición permanente de arte antiguo y medieval, algo que de momento no se contempla. Gandia guarda elementos de 70 yacimientos y todo ello está en 1.900 cajas de plástico, como las que se utilizan para recolectar naranjas.

Los periodos van desde la Prehistoria hasta la Edad Media y necrópolis más recientes. Todo ello pasando por el gran volumen de piezas halladas en villas romanas. Juan comentó que Gandia conserva una decena de lápidas funerarias de enterramientos romanos, elementos de villas estructuras medievales de los «polígonos de la antigüedad», como el que existió sobre la calles Baix o Pellers, donde había fábricas de cerámica o peletería.

Por poner ejemplos, Juan habló de los yacimientos de los que se conservan piezas. Hay distintos de la Vall d'Albaida, como la excavación romana de l'Ofra, en Castelló de Rugat o los elementos hallados en el castillo de Llutxent.

Pero, sin duda, los que más abundan son de la Safor, desde Rajolars, donde se halló una villa romana; arquitecturas industriales o la excavación de Pardines en Beniarjó, donde aparecieron ánfora y cerámica de terrasigilatta, un material de lujo muy empleado en la época.

Además de la necrópolis de Almoines del sigo XVI, de la cual Juan está reconstruyendo una calavera. También hay restos de incalculable valor, desde los aparecidos en las excavaciones realizadas antes de la restauración de Escoles Pies o los hallados en la parte interior de la Colegiata, donde apareció un tramo de muro de la villa de Gandia, que se sospecha que es previo al primer tramo del que se tiene constancia.