Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Martín Bueno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Martín Bueno. Mostrar todas las entradas

11 de mayo de 2016

La Policía recupera la piedra de un histórico molino de aceite de Calatayud

La colaboración ciudadana permitió alertar de que había sido extraída y trasladada en el derribo de una casa situada en lo que fue la Judería de esta localidad zaragozana
Imagen de la regaifa recuperada  que mide metro y medio de diámetro.
La Policía ha logrado recuperar una piedra tallada, de considerables dimensiones, perteneciente a un histórico molino de aceite, cuyos restos estaban ocultos en una casa abandonada del Casco Antiguo de Calatayud que fue demolida hace escasas semanas. El edificio estaba en la calle Cuartelillo, en el área de la antigua Judería de la ciudad.

No estaba documentada la existencia de ese molino de aceite ni que se conservaran en ese inmueble restos de este tipo. La demolición fue ordenada por el Ayuntamiento de Calatayud a los propietarios del inmueble, ya que se encontraba en estado de ruina.

La casa había acabado en manos del Banco Popular, que para cumplir con lo dispuesto por el Ayuntamiento contrató a una constructora de Zaragoza para que procediera al derribo.

UN VECINO ATENTO
La sorpresa surgió cuando un ciudadano pasó por el solar y vio que, entre los restos de demolición, había una piedra tallada de considerables dimensiones y de aparente valor histórico, junto a vigas de madera y otros elementos constructivos.

Sacó unas fotografías y se las envió al director del Museo de Calatayud, el arqueólogo Manuel Martín Bueno. Éste, ante el interés de la pieza, se personó en el solar, tomó más fotografías e instó a los operarios de la empresa de derribos a que la entregaran. Sin embargo, finalmente la cargaron en un camión y se la llevaron.

Manuel Martín Bueno lo puso en conocimiento de la Comisaría de la Policía Nacional de Calatayud y formuló denuncia por la desaparición de una pieza de valor histórico. Se activó inmediatamente el dispositivo para dar con la constructora e intervenir esa piedra tallada, lo que consiguieron con rapidez. La pieza ya está de nuevo en Calatayud, en el Museo Arqueológico, donde ha quedado incorporada a sus fondos y se va a proceder a documentar.

METRO Y MEDIO DE DIÁMETRO
El director del Museo de Calatayud indicó que no hay duda de que se trata de una regaifa, piedra circular y con un canal de contorno que formaba parte esencial de los molinos de aceite. Las dimensiones de esta piedra tallada, un metro y medio de diámetro, hacen pensar que perteneció a un molino de aceite «que muy probablemente fuera más allá de los de mero uso doméstico» para autoconsumo.

Respecto a su datación, ha explicado que «resultará prácticamente imposible», porque «este tipo de piezas eran exactamente iguales desde la época romana hasta que esta clase de molinos de aceite fueron utilizados, hasta el siglo XX».

Por otra parte, ha declarado que tiene previsto mantener la denuncia que se formuló ante la Comisaría, por varios motivos. De una parte, «como aviso de navegantes, para que este tipo de prácticas (trasladar piezas históricas obtenidas en derribos) no se vuelvan a repetir» y para que se extienda la investigación en este caso concreto, a fin de esclarecer las circunstancias en las que apareció esta regaifa y determinar si formaba parte de un conjunto más amplio de valor histórico.

Manuel Martín Bueno ha aprovechado también para destacar la «extraordinaria eficacia policial» y para subrayar la importancia de que las autoridades municipales, cuando se producen derribos en inmuebles del Casco Antiguo, lleven a cabo tareas de vigilancia y control. Un dispositivo de supervisión «in situ» que, según este arqueólogo, no se dio en la demolición de esta casa situada en el barrio de la antigua Judería de Calatayud.

(Fuente: ABC / R. Pérez)

16 de marzo de 2016

Bílbilis y Valdeherrera tendrán que buscar recursos propios para financiar sus excavaciones

El Gobierno de Aragón autoriza las excavaciones en los yacimientos de Bílbilis y Valdeherrera, aunque no financiará los trabajos por sexto año consecutivo. Los responsables insisten en las consecuencias negativas sobre la conservación del patrimonio, sobre la investigación y sobre la formación.
Seis años de recortes están favoreciendo el deterioro de lo excavado al no haber consolidación. FOTO: UNIZAR
La Dirección General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón ha autorizado la excavación arqueológica en los yacimientos arqueológicos de Bílbilis y Valdeherrera, ambos en Calatayud. Sin embargo, en la misma resolución sobre el primer emplazamiento, con fecha 18 de febrero se recuerda que "la financiación de la actuación correrá a cargo de recursos propios".

"Es una situación que se arrastra de la anterior legislatura, que estuvo en blanco, sin ninguna ayuda", recuerda el catedrático de Arqueología, Epigrafía y Numismática en la Universidad de Zaragoza y codirector de sendos yacimientos, Manuel Martín Bueno.

Los yacimientos de Bílbilis y Valdeherrera están considerados como Bien de Interés Cultural desde 1931 y 2008 respectivamente. Según Martín Bueno, dada esta categoría de protección jurídica, "nos sorprende que la Consejería que tiene las competencias y la obligación de conservar y financiar estas intervenciones no atienda sus compromisos".

Asimismo, el decano de los arqueólogos en la Comunidad reconoce que "estamos en momentos de recortes, pero seis años de sequía son demasiados". En este sentido recuerda que las consecuencias influyen en tres ámbitos. Por una parte de forma "inmediata" en la conservación de los restos exhumados, favoreciendo "el deterioro rápido" de lo excavado al no existir consolidación.

LA INVESTIGACIÓN TAMBIÉN SALE PERJUDICADA
Otro de los puntos perjudicados son las investigaciones que se desarrollan al mismo tiempo que los trabajos de excavación.

"Se nos llena la boca diciendo que hay que ajustar la formación al mercado de trabajo, pero si a nuestros estudiantes y licenciados no les damos la oportunidad de practicar sobre el terreno difícilmente vamos a tener unas personas suficientemente capacitadas", critica Martín Bueno.

Pero la situación que viven los yacimientos de Bílbilis y Valdeherrera no es única. Martín Bueno denuncia que "en Aragón la situación es catastrófica". Y destaca que "son los responsables de los proyectos los encargados de buscar fondos donde pueden".

Así, el codirector destaca las aportaciones de comarcas y ayuntamientos. "En nuestro caso aporta el de Calatayud, pero con unos recursos menores que los que puede tener la Administración que es la que tiene la competencia".

Para Martín Bueno, "estamos tirando a la escombrera nuestro pasado, que era brillante en conservación del patrimonio".

28 de abril de 2015

Los expertos se dan tres años de plazo para recuperar el barco fenicio "Mazarrón II"

La primera reunión de la comisión de seguimiento del barco fenicio 'Mazarrón II', que se conserva hundido en la playa de La Isla, ha fijado una hoja de ruta con las actuaciones a seguir para la recuperación del pecio y su exposición en seco en un museo.
Se plantea dividir la nave en varias secciones para proceder a su secado en vacío. FOTO: LA VERDAD.

Después de dos décadas desde su descubrimiento, los expertos consideran que hay «una buenísima disposición» y que estamos en el «momento oportuno» para proceder a la puesta en valor de la embarcación, que data del siglo VII a. C. según indica el catedrático de Arqueología de la Universidad de Zaragoza y miembro de dicha comisión, Manuel Martín Bueno.

La hoja de ruta tiene como objetivo concretar y coordinar el proyecto con las instituciones implicadas (Costas, el Ministerio de Cultura, la Comunidad y el Ayuntamiento). 


TRABAJOS PLANTEADOS
Los trabajos planteados incluyen la apertura del cofre donde se guarda la nave, la excavación (hay quien piensa que pueden hallarse más barcos de la época) y extracción del pecio, su traslado al laboratorio y el tratamiento más adecuado para garantizar su conservación. De manera paralela, se debe trabajar en la construcción del 'contenedor' donde se expondría esta joya arqueológica, esto es, un museo con la pieza como protagonista absoluto. En total, el profesor Martín Bueno calcula que el proceso se podría culminar en el plazo de tres años.
  • La apuesta pasa por dividir la embarcación en varias secciones para poder someterla a un secado en vacío antes de exponerla al público en un museo 
 Ahora, para completar las conclusiones extraídas en el congreso científico celebrado en Mazarrón sobre el pecio, se convocará a algunos de los principales especialistas en construcción naval de esa época de la antigüedad con el fin de que aporten sus sugerencias en algunas de las cuestiones técnicas, ya que en los últimos años se ha avanzado bastante en estas investigaciones, según matiza Martín Bueno. 

SECADO EN VACÍO
En principio, la posibilidad que se plantea es dividir la nave en varias secciones para proceder a su secado en vacío, añadiéndole a la madera unos endurecedores químicos para garantizar su conservación. No parece una tarea complicada, según el catedrático de Arqueología, sobre todo porque se trata de una nave pequeña de la que solo se conserva el casco, que mide 8,10 metros de eslora y 2,25 de manga. La primera reunión de la comisión de seguimiento del pecio de la playa de La Isla fija la hoja de ruta con las actuaciones

En cuanto al presupuesto, no hay nada cerrado. Se trabaja con la posibilidad de aprovechar la regeneración de la playa de La Isla que tiene prevista la Demarcación de Costas del Estado (aunque aún sin fecha) para acometer una parte de los trabajos arqueológicos. En cuanto a la recuperación del pecio y su tratamiento, los expertos confían en aprovechar los recursos, experiencia y conocimientos científicos de los técnicos del Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua) con sede en Cartagena. Fueron estos profesionales los que extrajeron los restos del primer barco fenicio, el 'Mazarrón I', que se exponen en el citado museo.

Respecto a la futura sala que acoja el 'Mazarrón II', y que se ubicaría en dicha localidad, de su construcción se encargarían el Ayuntamiento y la Comunidad, probablemente con aportaciones de otras instituciones o entidades.

NADIE DEL "ARQUA"
A la primera reunión de la comisión de seguimiento asistieron, además del alcalde Francisco García, el edil de Cultura, Ginés Campillo, y el jefe de la Demarcación de Costas, Andrés Martínez; el jefe del Servicio de Patrimonio Histórico, Miguel San Nicolás; el catedrático Martín Bueno; los directores científicos del congreso sobre el barco fenicio, José Miguel García y Juan Blánquez; la arqueóloga municipal, María Martínez, y el coordinador de Arqueología Náutica y Subacuática de la Universidad de Cádiz.

No acudió ningún representante del Arqua, una ausencia que ha causado malestar. El director del museo, Iván Negueruela, dirigió las primeras excavaciones del yacimiento de La Isla, que cuenta con la protección de bien de interés cultural. También se encargó de coordinar la extracción del primer pecio y de ordenar los trabajos para la conservación bajo el mar del 'Mazarrón II'. En la comisión de seguimiento esperan que aporte la documentación referida a las distintas campañas.

(Fuente: La Verdad / M. Rubio)

15 de diciembre de 2012

Los análisis del yacimiento de Valdeherrera determinan que la presencia musulmana data del siglo IX

Se trata de una fecha posterior a la que las fuentes escritas y arqueológicas mantenían tradicionalmente y que se fijaba en el siglo VIII.
Un arqueólogos trabajo en uno de los restos del cementerio
de soldados musulmanes aparecido el pasado verano.
Los directores del Yacimiento Arqueológico de Valdeherrera (Calatayud, Zaragoza), Manuel Martín Bueno y Carlos Sáenz Preciado, han presentando este jueves los resultados de un estudio arqueológico y antropológico por el que se establece que la presencia efectiva de musulmanes en Calatayud data del siglo IX, una fecha posterior a la que las fuentes escritas y arqueológicas mantenían tradicionalmente y que se fijaba en el siglo VIII.

La concejal delegada del Yacimiento de Valdeherrera, Beatriz Arenas, que ha participado en la presentación del análisis científico, ha destacado la importancia de estos hallazgos que permiten aportar nuevos datos sobre la fundación de Calatayud.

Este nuevo dato cronológico, tal y como han explicado Manuel Martín Bueno y Carlos Sáenz Preciado, ha venido marcado por el estudio realizado sobre la aparición de una necrópolis de enterramiento de época musulmana, localizada durante el transcurso de las excavaciones realizadas en Valdeherrera por investigadores del Grupo Urbs de la Universidad de Zaragoza.

"Los análisis de carbono 14 radiocarbono utilizando la técnica de espectrometría de masas con aceleradores realizadas en Londres por el BioScience Innovation Centre (Beta Analytic Inc.), una vez calibrados, nos presentan un horizonte del 840-870, de ahí que vinculemos esta necrópolis con los sucesos derivados del control musulmán de estas tierras y la disputa existente entre sus distintas facciones", han concretado los directores del Yacimiento Arqueológico de Valdeherrera.

"De todo ello se deduce que la primera fecha concluyente que tenemos para una presencia efectiva de musulmanes en lo que hoy es Calatayud, tanto por las fuentes arqueológicas como por las fuentes escritas, habría que retrasarla hasta el siglo IX, alrededor del 840- 870 según la arqueología (C-14) y a los años 860-864 para lo que mencionan las fuentes escritas de Ibn Hayyan o los de 874-875 para Al-Udhí. En todo caso el siglo IX después de Cristo, en lugar del VIII (714) mantenido tradicionalmente hasta ahora", han concluido.

(Fuente: El Periódico de Aragón / Europa Press)