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27 de febrero de 2011

El Consell de Ibiza limpia el yacimiento romano de Can Servent una vez al año


El Consell limpia las hierbas que invaden el yacimiento arqueológico de Can Servent, en Sant Jordi (una cámara subterránea que servía para calentar las habitaciones o bañeras de una villa en la época romana y que se denomina hipocausto) una vez al año «cuando acaba la temporada de lluvias». Un portavoz de la institución explica que dentro de algo más de un mes, cuando se dé por terminada la época de lluvias, se retirará la maleza.
La maleza invade las instalaciones (Foto: Vicent Marí).

El hipocausto, que se encuentra entre el hipódromo y la autovía del aeropuerto, presenta un aspecto de abandono pese a estar protegido con la figura de Bien Catalogado (BC) y ser hasta hace poco el único que se conservaba en la isla. Fue descubierto durante las obras de la autovía. La excavación arqueológica del solar donde se construirá el nuevo colegio de sa Bodega, en la zona de es Clot, ha desenterrado ahora otro hipocausto, mucho mayor que el de Can Servent. En este caso, el Consell aún no ha decidido si se debe conservar también in situ. El proyecto del nuevo centro educativo afecta a este yacimiento.

Aparte del estado de abandono por las malas hierbas, la puerta de la verja de protección del yacimiento está abierta pese a tener un candado. Cualquier persona puede acceder al interior del hipocausto, aunque resulta bastante complicado llegar hasta el yacimiento. La valla de seguridad de la autovía que circunda la zona del hipódromo impide llegar hasta la verja que protege el hipocausto. Existe una puerta cerrada con un candado en el camino de sa Gamba Roja, paralelo al hipódromo, justo en el punto donde quedó cortado por la autovía. Para llegar hasta el yacimiento, se debe ir hasta el enlace de acceso a ses Salines o el aeropuerto. De allí, pasar por el lateral de la autovía en dirección hacia Vila: por la zona más próxima al asfalto sobre un drenaje de hormigón en forma de ´V´ y luego remontar un talud de tierra de pendiente muy pronunciada o bien ir pegado a la valla de protección por el cauce de otra canalización recubierta de vegetación que sirve también para drenar el agua de las lluvias.

Contradicción entre instituciones
El Consell explica que la mejora del acceso al yacimiento depende de una obra de la autovía que la conselleria balear de Obras Públicas debe ejecutar. Sin embargo, una portavoz de la conselleria asegura que no hay ninguna actuación prevista en esta zona ni la mejora del acceso al hipocausto. «Se han seguido las recomendaciones de Patrimonio y no se ha comunicado ningún cambio de criterio», apuntan las fuentes consultadas, que agregan que, en principio, se preveía que el acceso fuera solo para «arqueólogos o profesionales» y no del público en general. 

La conselleria balear de Obras Públicas asegura que ha cambiado varias veces los candados que se han roto de la puerta de la valla de seguridad situada junto al hipódromo, cuyas llaves están en manos del Consell.

La puerta está abierta
Pese a que el hipocausto está protegido por una verja de hierro, la puerta de entrada está abierta. Más complicado es llegar hasta el yacimiento después de sortear la valla de seguridad de la autovía y caminar por encima de los canales de drenaje situados en los laterales.
(Fuente: Diario de Ibiza)