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18 de mayo de 2016

Desvelan los secretos del sarcófago romano hallado en Córdoba

La caja con una tapa con decoración floral hallada en agosto del 2015 durante las obras de la biblioteca de los jardines de Los Patos contenía a un varón de menos de 30 años, de 1,75 metros, de condición social intermedia, que no llevaba ajuar
Tapa con decoración floral. DIARIO CÓRDOBA.
Las labores de pilotaje llevadas a cabo durante las obras de la biblioteca que construye el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte en los jardines de la Agricultura, conocidos popularmente como de Los Patos, dejaron al descubierto en agosto del año pasado un sarcófago romano. El sarcófago ya ha sido analizado por un equipo dirigido por la arqueóloga Fátima Castillo, que estuvo al frente también de la excavación arqueológica del solar y de las labores de seguimiento durante las obras, y que relata lo que escondía en su interior.

"MICROEXCAVACIÓN"
La «microexcavación», que así es como se denominan los trabajos llevados a cabo por el arqueólogo Rafael Caplés, con el apoyo de restauradores y una antropóloga, tenía tres objetivos, según explica Fátima Castillo, responsable de la empresa Arqueoqurtuba. El primero, señala, «la limpieza exterior del sarcófago para comprobar su estado de conservación y documentar la técnica utilizada en su fabricación», que «ha permitido visualizar toda la decoración de la tapa para su posterior análisis estilístico». El segundo, «la excavación del interior de la caja del sarcófago para exhumar el esqueleto del individuo que contenía para documentar el ritual de enterramiento y recuperar el posible ajuar u otros elementos que aportaran más información respecto a esta inhumación». Por último, «el análisis antropológico al esqueleto para determinar su sexo y edad y hallar posibles patologías que hubiera sufrido».

Todo este laborioso proceso se ha llevado a cabo durante dos semanas. Castillo señala que la limpieza del sarcófago ha permitido saber que su planta es «trapezoidal, más ancha en la cabecera». En este sentido, indica que «la caja tiene una longitud de 1,83, con una anchura en la cabecera de 45 centímetros y en los pies, de 35, y una altura de 30».

UN VARÓN MENOR DE 30 AÑOS
En cuanto a su ocupante, Fátima Castillo explica que es «un varón, adulto joven y menor de 30 años», que «no presentaba ninguna patología importante», aunque destaca «el notable desgaste de su dentición y la evidencia de retroceso alveolar asociado a una enfermedad periodontal». Además, «medía 1,75 de longitud», «sería de una condición social intermedia» y no llevaba ajuar, por lo que no se ha podido precisar la cronología del enterramiento. En este sentido, indica que, «aunque son poco frecuentes, los sarcófagos de plomo están relacionados con una condición socialmente intermedia». En Hispania, recuerda, estos sarcófagos son propios de los siglos II al V después de Cristo y «es posible que sea de una producción local».


El interior de la caja estaba «colmatado de tierra de tonalidad castaño claro con pequeños fragmentos de cerámica romana, algunos huesos de fauna, pequeños trozos de vidrio y semillas», todo, de «dimensiones minúsculas», indica Castillo. Bajo esa tierra, «el individuo estaba dispuesto en decúbito supino, con la parte superior del cráneo girada sobre sí mismo, el brazo derecho semiflexionado sobre la pelvis y el brazo izquierdo, sobre el abdomen, las piernas estiradas, y la cabeza apoyaba sobre un ladrillo».

GRAN DETERIORO
La arqueóloga explica que el sarcófago presentaba «un gran deterioro como consecuencia de la acción mecánica que han ejercido las arcillas, que se caracterizan por tener una gran plasticidad», por lo que son «susceptibles de cambios de temperatura y humedad que han provocado expansión y contracción durante siglos favoreciendo su deterioro».

Durante los trabajos de seguimiento arqueológico, en la zona lateral oriental de la parcela, aparecieron 33 enterramientos. El sarcófago «pertenece a la denominada tumba 34», indica Castillo, que cuenta que tenía «una cubierta de tégulas como el resto de las tumbas y estaba reforzada con mampuestos, cantos rodados y ladrillos a modo de calzos». Bajo esa cubierta, recuerda, «encontramos el sarcófago formado por dos cuerpos, la cubierta y la caja, y la tapa con decoración floral». El sarcófago de Los Patos se encuentra protegido en el almacén del Museo Arqueológico desde su aparición.

9 de noviembre de 2015

Halladas una docena de casas de un arrabal califal en el Zoco de Córdoba

Todas ellas responden a la típica casa andalusí, estructurada en torno a un patio interior en el que cada uno tiene su pozo de abastecimiento y en torno a él se distribuyen el resto de estancias. Se perciben perfectamente las letrinas, las alcobas o el salón. Todas las parcelas son parecidas y las casas "prácticamente cuadradas". Este hallazgo demuestra una expansión urbana de la ciudad hacia el Oeste.
Trabajadores en la excavación arqueológica de la parcela donde ha aparecido el arrabal. FOTO: A.J. GONZÁLEZ
La zona de ampliación del Zoco, el plan parcial O7 (Ciudad Jardín de Poniente), sigue dando sorpresas. En un solar ubicado junto al Open Arena, frente al supermercado Aldi, han aparecido una docena de viviendas que forman parte del arrabal occidental de Córdoba. El arqueólogo que dirige la excavación, Rafael Caplés, explica que en el siglo X, cuando la ciudad se convierte en califato, llega mucha gente de fuera y se produce "una expansión urbanística", que da lugar a nuevos barrios en la ciudad "y este --en referencia al O7-- es el que surge en la zona occidental". El arrabal es, por tanto, "como el resto de los que han aparecido por aquí" y "está organizado en calles, que delimitan manzanas de casas y lo único que se ha documentado son viviendas y ninguna estructura aparte".

La docena de viviendas aparecida hasta ahora --aún falta por excavar una pequeña parte de la parcela donde pueden aflorar más-- corresponden, según Caplés, a "la típica casa andalusí, estructurada en torno a un patio interior, que es el que sirve para iluminar el resto de estancias". Cada patio, añade, "tiene su pozo de abastecimiento y en torno a él se distribuyen el resto de estancias". Así, se perciben perfectamente las letrinas, las alcobas o el salón. El director de la excavación asegura que son casas "normales y corrientes", de familias con "un poder adquisitivo medio". Todas las parcelas son parecidas y las casas "prácticamente cuadradas" y no hay ninguna que por su tamaño u otros rasgos destaque de las demás.


MUROS Y PAVIMENTO

Los vestigios del pasado presentes en este arrabal califal muestran muros de tapia y la solería original que tenían las estancias. Así, se puede observar en los patios la característica "piedra local", la "calcarenita", según indica Caplés, mientras que el pavimento de salones y alcobas es de "baldosas de barro cocido". Además de las calles, que tienen perfectamente definida la zona por dónde iba la tubería de evacuación, se pueden observar los huecos de las puertas de las viviendas, que eran de doble hoja, con sus quicialeras, y la zona de entrada a las mismas con un pavimento diferente al resto de las dependencias.

Por su parte, la gerente de Arqueoqurtuba, empresa que está llevando a cabo la excavación arqueológica, Fátima Castillo, indica que los restos encontrados "no afectan al proyecto urbanístico" previsto, un bloque de pisos. La gerente de Arqueoqurtuba insiste en que "son casas normales", por lo que "es uno más de los arrabales occidentales". De hecho, justo en la parcela de al lado, hay también restos de arrabal. En este sentido, el director de la excavación precisa que "de toda la expansión occidental" de Córdoba, el plan parcial O7 es "el que estuvo más poblado". En esta excavación, que empezó en junio y se encuentra en su fase final, están trabajando una veintena de personas.

En el plan parcial O7, que vivió su máxima actividad arqueológica en los años 2007 y 2008, además de arrabal, se ha encontrado necrópolis islámica, presente, por ejemplo, en la parcela del hospital de Quirón.

(Fuente: Diario Córdoba / Isabel Leña)

31 de agosto de 2015

Hallado un sarcófago romano en las obras de los Jardínes de la Agricultura de Córdoba

Está tallado con temas florales, se conserva en perfecto estado y alberga un esqueleto en su interior. Está fabricado en plomo y mide 1,75 metros de largo por 0,35 de ancho. Todavía se encuentra pendiente de su apertura tras su extracción y traslado para un estudio más profundo. 
Estado de las obras en los Jardines de la Agricultura. FOTO: A.J. GONZÁLEZ
Las obras que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ejecuta en los Jardines de la Agricultura (o de Los Patos) deparaban nuevas sorpresas al margen de la necrópolis romana hallada al poco de iniciarse y el muro califal que se ha tenido que integrar en el proyecto. 

En esta ocasión, las labores de pilotaje han sacado a la luz un nuevo hallazgo, que no afecta al proyecto pero sí tiene gran importancia por lo infrecuente que es, un sarcófago romano tallado con temas florales, con un esqueleto dentro, que se encuentra pendiente de su apertura tras su extracción y traslado para un estudio más profundo. El sarcófago está fabricado en plomo y mide 1,75 metros de largo por 0,35 de ancho.

UN PERSONAJE IMPORTANTE
El sarcófago romano apareció hace una semana, según indican fuentes de la Secretaría de Estado de Cultura, que aseguran que está "prácticamente perfecto", a excepción de una esquina, que está dañada pero que se puede restaurar. Las mismas fuentes señalan que tenía "su correspondiente tapa, también de plomo", y está "labrado con motivos vegetales". Añaden que la tapa se encontraba cerrada y que "presumiblemente" acoja los restos de "un personaje importante de la época acompañado de su ajuar". El Ministerio de Cultura asegura que, tras su traslado --ya efectuado--, "se va a proceder a realizar un informe arqueológico sobre el procedimiento a seguir, el contenido del mismo, el estado de conservación, época, así como una valoración económica de la restauración del mismo, interna y externa".


Cultura afirma que "el hallazgo no afecta a la construcción de la biblioteca", como sí lo hizo "el muro nazarí ya recuperado que se integrará" en la misma. El muro califal formará parte de la sala infantil, y su integración y puesta en valor ha afectado tanto al interior como al perímetro exterior del edificio. Para ello, hubo que retocar el proyecto, modificando parte del talud y del espacio donde irá la rosaleda que había en los jardines.

Los trabajos de seguimiento arqueológico, que lleva a cabo la empresa Arqueoqurtuba, que fue también la encargada de las catas en el 2009, empezaron a finales del año pasado. En cuanto a obra, hasta ahora, y según Cultura, se ha ejecutado una buena parte del pilotaje. 


A CINCO METROS POR DEBAJO DE LA COTA
El sarcófago romano apareció precisamente cuando la adjudicataria llevaba a cabo el movimiento de tierras para realizar la cimentación especial por el pilotaje. El descubrimiento se produjo en la parte más oriental del solar --en la que está más alejada a la estación del AVE--, entre dos zonas de pilotaje, que, según Cultura, "no han afectado a su integridad". 

El sarcófago se hallaba "a una cota inferior a los enterramientos romanos encontrados en el otro extremo, en el sector occidental del solar", que estaban "sin cubierta alguna, por lo que se deduce que se trata de un enterramiento anterior" y de "una pieza más relevante". El sarcófago estaba cinco metros por debajo de la cota de rasante.