Los trabajos de construcción de la línea 3 Norte del Metro de Sevilla han permitido identificar 214 enterramientos en una necrópolis andalusí de los siglos XI al XIII.
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| Hallazgo inesperado en Sevilla bajo las obras de metro. (Europa Press/Joaquín Corchero) |
Las obras del Metro de Sevilla han sacado a la luz un importante hallazgo arqueológico en el distrito Macarena. Bajo una de las principales vías de esta zona de la capital hispalense han aparecido más de 200 esqueletos de época medieval, un descubrimiento que permite conocer nuevos detalles sobre las comunidades que habitaban los alrededores de la ciudad hace casi mil años. La intervención arqueológica, iniciada a principios de 2026, ha revelado una extensión de enterramientos mucho mayor de la prevista inicialmente.
En concreto, los trabajos de construcción de la línea 3 Norte del Metro de Sevilla han permitido identificar 214 individuos en una necrópolis andalusí de los siglos XI al XIII. Los restos se encuentran en la avenida Doctor Fedriani, a la altura del Parque Infantil El Cerezo y cerca del Hospital Virgen Macarena. Aunque las primeras excavaciones localizaron unas 40 fosas funerarias, el número aumentó progresivamente durante los nueve meses de investigación desarrollados entre enero y septiembre.
Una necrópolis medieval bajo las obras del Metro de Sevilla
El cementerio descubierto ocupa aproximadamente 50 metros del tercer subtramo de la línea 3, cuya longitud total alcanza los 1.013 metros. Según los investigadores, se trata de una gran maqbara, término árabe utilizado para designar un cementerio. Los enterramientos presentan características propias de la tradición funeraria islámica, con los cuerpos colocados sobre el costado derecho y orientados hacia La Meca. Además, la sencillez de las sepulturas, generalmente sin ataúdes ni objetos funerarios, coincide con las costumbres de aquella época.
Por otra parte, los arqueólogos consideran que esta necrópolis podría estar relacionada con una antigua alquería dedicada a la agricultura y la ganadería. Esta hipótesis explicaría la presencia de un cementerio utilizado durante generaciones en las afueras de la Sevilla islámica. Sin embargo, todavía no se ha localizado el asentamiento donde vivían sus habitantes. Tampoco se conoce la extensión completa del espacio funerario, ya que los enterramientos parecen continuar más allá de la superficie excavada.
El cementerio descubierto ocupa aproximadamente 50 metros del tercer subtramo de la línea 3, cuya longitud total alcanza los 1.013 metros. Según los investigadores, se trata de una gran maqbara, término árabe utilizado para designar un cementerio. Los enterramientos presentan características propias de la tradición funeraria islámica, con los cuerpos colocados sobre el costado derecho y orientados hacia La Meca. Además, la sencillez de las sepulturas, generalmente sin ataúdes ni objetos funerarios, coincide con las costumbres de aquella época.
Por otra parte, los arqueólogos consideran que esta necrópolis podría estar relacionada con una antigua alquería dedicada a la agricultura y la ganadería. Esta hipótesis explicaría la presencia de un cementerio utilizado durante generaciones en las afueras de la Sevilla islámica. Sin embargo, todavía no se ha localizado el asentamiento donde vivían sus habitantes. Tampoco se conoce la extensión completa del espacio funerario, ya que los enterramientos parecen continuar más allá de la superficie excavada.
Qué ocurrirá con los 214 esqueletos encontrados en la Macarena
El descubrimiento abre nuevas posibilidades para estudiar la vida cotidiana durante el periodo andalusí. De hecho, está prevista una segunda fase de excavación que permitirá investigar otras zonas y determinar si existen más tumbas. Asimismo, los análisis antropológicos podrían proporcionar información sobre la edad, el sexo, la alimentación y las enfermedades de las personas enterradas, aspectos fundamentales para reconstruir las condiciones de vida de aquella comunidad medieval.
El descubrimiento abre nuevas posibilidades para estudiar la vida cotidiana durante el periodo andalusí. De hecho, está prevista una segunda fase de excavación que permitirá investigar otras zonas y determinar si existen más tumbas. Asimismo, los análisis antropológicos podrían proporcionar información sobre la edad, el sexo, la alimentación y las enfermedades de las personas enterradas, aspectos fundamentales para reconstruir las condiciones de vida de aquella comunidad medieval.
(Fuente: El Confidencial / S.C.)

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