21 de febrero de 2019

La obras de un parque eólico afloran restos de la Edad de Bronce en Tordesillas

El futuro parque eólico, en el que se invertirán nueve millones de euros, se levantará así sobre un yacimiento de hace tres mil años que fue descubierto en los años setenta, pero en el que «apenas se han realizados intervenciones arqueológicas serias»
La excavadora junto a los viales abiertos para el futuro parque eólico. J.S.
El altozano que divide los términos municipales de Tordesillas y Velilla (Valladolid), conocido como el cerro de Carricastro o Carrecastro, comenzó a escupir retazos de historia a medida que una enorme excavadora de cincuenta toneladas dibujaba sobre el terreno los viales del futuro parque eólico que una empresa está levantando allí. Restos de cerámicas y piezas de granito labradas salieron a relucir prácticamente a cada dentellada de la máquina. Vestigios de un pasado muy lejano, que los expertos sitúan en el entorno de la Edad de Bronce (hace unos tres mil años), cuando los arqueólogos creen que pudo florecer en este cerro una metrópoli prerromana aún por descubrir. «El yacimiento ya era conocido y en cuanto han comenzado los trabajos de desbroce y los movimientos de tierra han comenzado a salir los restos esperados», explica el arqueólogo Ángel Palomino, responsable de supervisar unas obras que, según quiso dejar claro, y así lo confirma el alcalde de Tordesillas, José Antonio González Poncela, «cuentan con todos los permisos de Patrimonio y medioambientales para instalar cuatro aerogeneradores bajo un riguroso control arqueológico de las obras».

El futuro parque eólico, en el que se invertirán nueve millones de euros, se levantará así sobre un yacimiento de hace tres mil años que fue descubierto en los años setenta, pero en el que «apenas se han realizados intervenciones arqueológicas serias» y que se asienta sobre una tierras de cultivo de las que sí se han recogido en los últimos lustros una serie de «vestigios de la Edad de Bronce» al paso de los arados, como piezas de granito labradas para la molienda del cereal, puntas de bronce o moldes para trabajar el metal que se conservan actualmente en el Museo Arqueológico de Valladolid (Palacio de Fabio Nelli). Piezas similares, como las que se muestran en las fotografías tomadas ayer, han salido ahora a relucir durante los primeros trabajos de construcción del parque eólico. «Comenzamos la semana pasada, informamos a Patrimonio y el viernes ya vino un arqueólogo a examinar los trabajos», resume Ángel Palomino antes de incidir en que ahora «toca concretar los puntos en los que se realizarán las correspondientes catas en función de la ubicación de los viales y de las bases de los aerogeneradores para examinar el terreno y catalogar los vestigios que surjan».

El alto del cerro de Carricastro, por ahora, deja entrever «estructuras excavadas en el suelo, que pudieron ser hoyos para cabañas o escombreras de una incipiente industria del metal», añade el experto.

Pero los restos de cerámicas, incluidas algunas bocas identificables de vasijas, que están diseminados por el terreno a raíz de los primeros movimientos de tierras desataron las alarmas entre los vecinos que habitualmente pasean por el cerro. «Queremos dejar claro que los trabajos cuentan con todos los permisos y que, además, queremos aprovecharlos para que se lleve a cabo por vez primera un trabajo arqueológico para sacar y datar los restos de este yacimiento con el fin de ponerlos en valor», anticipa el alcalde de Tordesillas, quien anuncia que este viernes, a las 19:30 horas, se ofrecerá una charla en el Auditorio a cargo del citado arqueólogo sobre los trabajos a realizar y las futuras catas.

VISITAS ESCOLARES
«Nunca se ha examinado el cerro en condiciones ni se ha promovido su puesta en valor por parte de la Junta, que es la que tiene las competencias en la materia, a pesar de conocerse el enorme valor histórico de este yacimiento y ahora, por fin, podemos ponerlo en valor», reitera José Antonio González Poncela, quien anticipa que tienen intención de «realizar visitas de escolares durante las labores arqueológicas para que conozcan su trabajo».

El parque eólico, cuya construcción se paralizó ayer al «averiarse la excavadora», se levantará en el cerro de Carricastro condicionado por los resultados de las prospecciones arqueológicas. Los cuatro aerogeneradores, con una altura de 93 metros, estarán rodeados de tierras de cultivo que continuarán labrándose como hasta ahora sobre un yacimiento que aún está por descubrir y que ni siquiera está señalizado como tal. A él se accede por un sendero que parte de la carretera provincial VA-515, situado a medio camino entre Tordesillas y Velilla. El acceso, eso sí, se restringirá durante las obras para evitar posibles expolios y por cuestiones de seguridad.

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