5 de noviembre de 2011

Torreparedones sigue deparando sorpresas a los arqueólogos

Los arqueólogos encargados de las excavaciones en el foro romano de la ciudad siguen rescatando elementos constructivos y piezas escultóricas.
Hoy hemos visitado el Parque Arqueológico de Torreparedones, próximo a la localidad cordobesa de Baena y que abrió sus puertas a las visitas en enero de este año. En este enclave se han encontrado industrias que certifican que estuvo habitado desde la Edad del Cobre con una pequeña comunidad agraria y granjera hacia aprox. el año 2.000 a. de C.


Hacia el año 600 a. de C. Torreparedones se transforma en un oppidum o ciudad fortificada, llegando a ser la ciudad más importante de cultura íbera en la campiña cordobesa. De la civilización íbera procede su santuario, dedicado a una deidad femenina de la fertilidad (¿Caelestis?), datado en los Siglos III y II a. de C.


A partir del Siglo I d. de C. la ciudad se transforma en la urbe romana Itucci Virtus Iulia. de esta época procede su mercado o micellum, en el que se conservan algunas peceras que utilizaban los comerciantes para vender pescado vivo procedente del río Guadajoz. Es uno de los pocos mercados que se conservan de esta época en la Península Ibérica. El foro incluye en su pavimento una inscripción referida al mecenas que lo mandó construir.  En su extremo noreste se ha hallado recientemente la Curia. Sólo tenemos constancia de que haya otra igual en Hispania, en la ciudad romana de Segóbriga (Cuenca). La semana pasada, los arqueólogos que trabajan en su excavación han encontrado un antebrazo de mármol de grandes dimensiones procedentes de una estatua "enorme". Si tenemos en cuenta que en Torreparedones sólo se ha excavado una superficie aproximada al 4% de su extensión total deducimos que la ciudad todavía tiene mucha historia que contarnos. Ahora hace casi un año del último gran hallazgo, una escultura thoracata de mármol blanco y unos 600 kilos que seguramente representa a un emperador y que se puede contemplar en el Museo de Baena.


Por último, el castillo de Torreparedones es el único vestigio que nos queda del periodo de ocupación durante la Edad Media, un castillo que apenas se mantiene en pie pese a los esfuerzos humanos y económicos dedicados en su mantenimiento. En febrero de este mismo año se vino abajo una parte importante del lienzo de su murallas. La ciudad fue abandonada en el S. XVI.


Aquí os dejo la galería fotográfica de nuestra visita al Parque Arqueológico y al Museo Arqueológico de Baena, que alberga piezas interesantísimas de las culturas íbera y romana que vivieron en esta tierra.

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