19 de septiembre de 2022

Descubren en León el campamento romano más grande de España

Una investigación confirma que León albergó campos de entrenamiento militares.  Son los más extensos documentados hasta la fecha

«Hemos realizado nuestros sondeos y hemos confirmado nuestras sospechas de que estábamos ante campamentos para prácticas, porque han aparecido las fosas y los terraplenes de lo que corresponde el sistema defensivo romano básico», ha señalado Ángel Morillo Cerdán. Catedrático de arqueología de la Universidad Complutense de Madrid, investigaba, junto a César Heras, unos yacimientos de las inmediaciones de Trobajo del Camino a raíz del hallazgo de evidencias que apuntaban a que la zona albergaba restos romanos.

La hipótesis de que los alrededores de León fueron empleados por los romanos para realizar entrenamientos y prácticas militares se confirma después de tres años. Durante las primeras fases se realizaron fotografías aéreas y tomografías que apuntaban a que existía un área que había acogido este tipo de actividades. Las catas realizadas a lo largo de la semana pasada han demostrado que se trata del «complejo de campamentos más grande», «de casi dos docenas de recintos», «y es la primera vez que se ha documentado en la Península Ibérica», ha señalado Morillo Cerdán. El investigador ha asegurado que es posible que haya más restos de estas características en las cercanías de León, como sucede en la ciudad de Xanten (Alemania), en la que era habitual este tipo de actividades.

El trabajo de campo del grupo de la investigación finaliza dejando paso a la publicación de sus resultados. Ahora, indica Morillo, la Junta y el Ayuntamiento tienen que realizar la pertinente gestión patrimonial. «A lo mejor no es posible proteger todo el conjunto, pero sería deseable que al menos una parte quedara protegida», «para que se pudiera conservar una parte de este conjunto, el más grande e interesante que hay en España».

El proyecto se ha podido realizar gracias a la colaboración entre el Consejo de Investigaciones Científicas, la Universidad Complutense de Madrid, la ULE y el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, así como al apoyo económico de la Junta de León y de un proyecto del Ministerio de Ciencia e Innovación.

La sequía provoca el hallazgo de un capitel medieval en el pantano de Sau (Barcelona)

Un vecino encuentra un capitel que se cree que perteneció a un monasterio benedictino desaparecido. Los especialistas de la Generalitat concluyeron que posiblemente procedía del monasterio de Sant Pere de Casserres, situado a orillas del pantano, conocido por mantener sumergidos los restos de la iglesia de Sant Romà de Sau.
Turistas en las ruinas de la iglesia de Sant Romà de Sau, en el pantano de Sau. /JOSEP LAGO / AFP

El descenso en el nivel de las aguas en el pantano de Sau a causa de la sequía ha permitido hallar un capitel románico, probablemente perteneciente al monasterio benedictino de Sant Pere de Casserres. Fuentes del cuerpo de los Agentes Rurales de la Generalitat han explicado este sábado a Efe que la pieza fue hallada fuera del agua por un vecino del entorno del embalse, en la provincia barcelonesa de Osona.

El ciudadano alertó del hallazgo al percatarse del probable interés arqueológico que entrañaba. Tras recibir el aviso, los Agentes Rurales inspeccionaron el vestigio.

Posteriormente, técnicos del Departamento de Cultura analizaron el capitel. Los especialistas de la Generalitat concluyeron que posiblemente procedía del monasterio de Sant Pere de Casserres, situado a orillas del pantano, conocido por mantener sumergidos los restos de la iglesia de Sant Romà de Sau. Las ruinas del templo han quedado en gran parte visibles en los últimos meses a causa del bajo nivel de agua en el embalse, debido a la falta de lluvia, que ha hecho aumentar la afluencia de visitantes.

Efectivos de la 'conselleria' y agentes rurales procedieron a trasladar la pieza al Ayuntamiento de Vilanova de Sau. El vestigio quedó depositado bajo la custodia del consistorio, a la espera de que se decida su ubicación definitiva.

10 de septiembre de 2022

Campaña arqueológica para recuperar la ciudad romana de Mellaria, en Fuente Obejuna (Córdoba)

Restos de la antigua Mellaria, en el término de Fuente Obejuna. / EL DÍA

La localidad de Fuente Obejuna iniciará el próximo 19 de septiembre una excavación arqueológica llamada a ser el antes y el después definitivo para el conocimiento y la recuperación de la antigua ciudad romana de Mellaria. La alcaldesa, Silvia Mellado (PSOE), quien ha presentado este viernes estos trabajos junto al arqueólogo director, Antonio Monterroso, ha destacado que el municipio se encuentra "totalmente ilusionado" ante esta oportunidad, que llega al fin tras un complicado proceso burocrático y después de que el Ayuntamiento adquiriera el terreno en marzo de 2021 tras una inversión de 340.000 euros financiera con remanente municipal.

El equipo liderado por el profesor del Departamento de Historia del Arte, Arqueología y Música de la Universidad de Córdoba Antonio Monterroso trabajará sobre el terreno durante un plazo aproximado de dos meses, para lo que contará con operarios y personal auxiliar del Ayuntamiento mellariense. La alcaldesa ha subrayado que al fin se han superado "todas las dificultades" para recuperar la antigua ciudad romana, para lo que cuentan con el pertinente permiso de explotación concedido por la Junta de Andalucía, a la que ha solicitado que "se comprometa con más financiación".

El proyecto lleva años gestándose. En 2014, la Universidad de Córdoba, con el apoyo del Grupo de Desarrollo Rural, empezó una labor de reconocimiento que ha durado seis años. “Lo normal, en casi todos los sitios, es comprar el yacimiento y luego ver qué hay. En Fuente Obejuna se ha hecho, de modo casi pionero en la provincia de Córdoba, viendo primero qué hay, qué potencial tiene y luego comprando. No se ha querido exponer a la eventualidad, o la dichosa fortuna, ni un solo euro de los melarienses. Y mucho menos nada de la memoria de su gentilicio”, ha explicado Silvia Mellado.

La parcela, denominada finca Masatrigo, cuenta con 23 hectáreas de terreno. ¿Qué se conoce por ahora? La existencia de la ciudad romana de Mellaria, germen de Fuente Obejuna, está testimoniada desde antes del año 75 después de Cristo. Plinio el Viejo, el gran enciclopedista romano que murió en la erupción del Vesubio en Pompeya, dejó escrito en su Historia Natural la existencia de esta ciudad de “no menor nobleza”. No es, por tanto, algo nuevo, ni reciente, ni sujeto a interpretación. Más de 2.000 años soportan ya ese nombre, tan fecundo para los mellarienses. Un periodo de abandono y olvido cubrió la memoria de la ciudad desde el final de época romana hasta los estudios de los eruditos posteriores al Renacimiento.

Fue después la tradición literaria del siglo XIX e inicios del XX la que empezó a retomar y rebuscar el nombre Mellaria, pero no su sitio, confundiéndose con el de Fuente Obejuna. Solo desde la segunda mitad del siglo XX algunos arqueólogos españoles y extranjeros de primer nivel empezaron a relacionar Mellaria con el cerro del Masatrigo. Hallazgos casuales, sobre todo fruto de labores de labranza, apoyaron esta identificación en forma de inscripciones, esculturas y tramos de acueducto recuperados en la Loma del Tinto, Masatrigo o el Chozo Regado.

El estudio definitivo ha incluido tres vuelos fotogramétricos con avioneta en sucesivos años (2014, 2015 y 2016) cubriendo más de 1.500 hectáreas, desde el Masatrigo hasta el pie del cerro del Castaño, cuyo coste asciende a más de 20.000 euros. También se ha hecho una prospección satélite, con satélite espía italo-estadounidense, de 49 kilómetros cuadrados, con un coste de 6.000 euros, desde Mellaria al límite administrativo con Pueblonuevo. Y tres vuelos con dron y sensor espectral infrarrojo de 300 hectáreas en la zona del entorno del Masatrigo con un coste de unos 14.000 euros. Por último, una prospección geofísica con sensores geomagnéticos y geoeléctricos de dos hectáreas en el entorno del cerro con un coste de 5000 euros.

Estas labores aéreas y terrestres de prospección certifican la existencia de una ciudad romana de más de 23 hectáreas de extensión entre su interior y extrarradio. De mayor altura a menor altura, en primer lugar, las imágenes encargadas por satélites ayudaron a delimitar la extensión de la ciudad y su entorno natural. En segundo lugar, los sensores montados en avioneta confirmaron los límites aproximados de la ciudad y sirvieron para conocer sus vías de comunicación.

Posteriormente, los sensores montados en dron sirvieron para saber la orientación de, al menos, cuatro calles y conocer la existencia de los edificios que se sitúan entre ellas. Por último, la prospección geofísica sirvió para asegurar la existencia de todo lo anterior bajo tierra y calibrar la profundidad a la que los restos están enterrados. No hay duda, por tanto, de la existencia de una ciudad romana completa en el entorno del Cerro del Masatrigo.

Mellaria tuvo un foro, compuesto de una plaza, un templo, una basílica judicial y una curia o ayuntamiento además de otros posibles edificios públicos administrativos, como la cárcel, el archivo o el erario, contó con edificios de espectáculo, al menos teatro y anfiteatro, calles, plazas, colegios, tiendas, empresas y vecinos. Todo ese tejido urbano se ha documentado en los llanos que rodean el cerro del Masatrigo. También muralla, que igualmente hemos podido documentar al menos en el litoral tocante con el embalse de San Pedro. Dos torres de la muralla se han documentado, igualmente, en el terreno objeto de compra.ç

En un momento determinado de su vida, hacia el año 74 después de Cristo, Mellaria pasó a llamarse Municipium Flavium Mellariensium lo que comporta en realidad un estatuto jurídico concreto. Quiere decir que fue una suerte de capital comarcal. Sede de la administración y de los tributos. Al igual que hoy, una capital de provincia o de partido judicial tiene edificios administrativos de la ciudad y de la comarca, el estatuto jurídico de Mellaria confirma que también los tuvo.

Descubren una villa romana de grandes dimensiones en Altea (Alicante)

Las excavaciones esperaban encontrar una explotación agraria, en su lugar han aparecido los restos de una vivienda de la alta sociedad.
Los técnicos han visitado el trabajo en la partida de Sogai donde han encontrado la villa.

De una explotación agraria a una villa romana de la alta sociedad. Eso es lo que se han encontrado el grupo de arqueólogos que estaban excavando en el proyecto de la partida de Sogai de Altea. El descubrimiento se ha presentado este viernes con los expertos de la Universidad de Alicante que lo dirigen.

La gran cantidad de cerámicas en superficie fueron el punto de partida para estos trabajos. Así lo relata el arqueólogo y catedrático de la UA, Jaume Molina, al recordar el origen del proyecto. En colaboración con el Ayuntamiento de Altea iniciaron las primeras prospecciones con georradar con las que se encontraron muros, restos de techos columnas y baños. Habían encontrado la prueba de que era una villa romana.

Gracias a estos trabajos "tenemos la oportunidad de conocer cómo vivían y aprovechan los recursos naturales en la antigüedad". Así lo explica el arqueólogo alteano, Alejandro Pérez. Como autor de investigaciones de yacimientos en su municipio avanza que aún hay mucho por delante que hacer. "Tenemos que investigar más para saber por qué estaban en este sitio, estos primeros resultados son muy esperanzadores y nos dirán la importancia que tenía Altea en la época".

Apoyo van a seguir teniendo para conseguirlo. Así lo ha destacado durante la visita institucional el alcalde de Altea, Jaume Llinares. "Desde el Ayuntamiento hemos dado apoyo a los trabajos de intervención arqueológica con un convenio con la Universidad de Alicante", ha apuntado. "La excavación ha sido un éxito por el descubrimiento y se merece más campañas de excavaciones para saber nuestro pasado e historia".

De momento lo que está claro es que los trabajos de intervención tienen duración aproximada de un mes. En ellos están investigadores y estudiantes de la Universidad de Alicante, así como voluntarios y colaboradores. Como explican a través de un comunicado municipal, se trata de una tarea "muy compleja ya que los bancales están abandonados y los arqueólogos han tenido que excavar entre dos y tres metros de superficie de tierra muy dura".

Este yacimiento es de de gran importancia para el estudio de la evolución histórica y cultural en la Marina Baixa, ya que, se trata de época romana, una villa de grandes dimensiones, con un patio de trabajo y con estructuras tremares. Se han confirmado que los restos son de la primera etapa de la época romana, aproximadamente del siglo I o II de nuestra era.

Esta acción se enmarca dentro del convenio de colaboración que han firmado las Concejalías de Urbanismo y Cultura con la Universidad de Alicante. El consistorio ha aportado ocho mil euros para llevar a cabo este proyecto que empezó llamándose Explotación del espacio agrario rural en el mundo antiguo alrededor del río Algar pensando en que iba a tratarse de una explotación agrícola.

El primer edil, Jaume Llinares, ha avanzado que "desde el consistorio se realizarán acciones para adquirir los terrenos y que estos sean municipales para seguir trabajando en estas excavaciones". Con ello ha remarcado el interés de su gobierno por "seguir investigando para saber el papel de Altea en la época romana, además de entender nuestro presente y conocer nuestro pasado".

9 de septiembre de 2022

Los siete renaceres del Ave Fénix en Pintia

La última campaña en la ciudad vaccea permitirá afinar la datación de las consecutivas ocupaciones del yacimiento de Padilla de Duero
Recipientes hallados en las casas de Las Quintanas. Foto: Universidad de Valladolid.

Ave Fénix o gato. El hábitat urbano de Pintia, Las Quintanas, al que se bautizó con el nombre del pago que ocupa en Padilla de Duero, es un híbrido entre el ave mitológica y de la no menos mitológica longevidad del felino. Hasta siete veces renació de sus cenizas.

«Ave Fénix o gato», le gusta denominar a Carlos Sanz, con ironía, al yacimiento. El director de las excavaciones de Pintia y del Centro de Estudios Vacceos Federico Wattenberg, la denomina así porque la ciudad vaccea «se va reconstruyendo una y otra vez, hasta siete veces». Hacia atrás en el tiempo, «aquí teníamos una necrópolis visigoda; antes había hasta cuatro niveles romanos y luego ya empezaban los siete niveles vacceos. Niveles de destrucción por incendios y colmatación sucesiva sobre los escombros».

Ave Fénix cuyos vestigios bien definidos por cenicientos estratos están siendo de mucha utilidad para identificar algunos de los ocasos y renaceres de la ciudad de Pintia. Ahora se va a afinar más la datación de cada uno de ellos por medio del paleomagnetismo. De realizar estas mediciones, cuyos resultados pueden estar listos este otoño, se encargarán expertos del área de Geológicas de la Complutense.

Paleomagnetismo
El paleomagnetismo es una disciplina basada «en el principio de la variación del norte magnético terrestre en el tiempo, variaciones reflejadas en la orientación de los segmentos férricos en arcillas rubefactadas (pigmentadas de rojo)». Asimismo, la zona excavada conserva «estructuras termoalteradas» por los sucesivos incendios. «Aquí tenemos algo muy bueno. Aparte de los hogares de las casas, tenemos el incendio de toda la vivienda, con lo cual se mantiene la orientación de los suelos. Esas arcillas mantienen la orientación del polo magnético terrestre».

Este año la campaña se ha centrado en Las Quintanas, recuperando la actividad en este espacio después de 15 años centrados en la necrópolis de Las Ruedas. El objetivo es claro: a través del paleomagnetismo se trata de «datar y anclar la cronología del yacimiento» afinando la precisión cronológica en no más de 20 o 25 años. «Hace unos años teníamos márgenes de 150 años». Ahora, mejorados los parámetros que utiliza el paleomagnetismo «podemos datar, algunas zonas, de generación en generación, o sea, cada 20 años». Esto supone concretar mucha información del día a día de Pintia. Tecnología, arquitectura y materiales, fabricación y uso de útiles y de objetos y otras tantas cuestiones relacionadas con la evolución del pueblo vacceo en este enclave.

Entre el 2000 y el 2007 se excavó «una trinchera con la que conseguimos la primera secuencia completa que obtuvimos del asentamiento de Las Quintanas. Era un proyecto que pretendía dejar de forma escalonada los 1.200 años de historia que estuvieron aquí. Tenemos una secuencia espectacular», destaca Sanz.

Aquellos primeros trabajos en Las Quintanas destaparon un pozo artesiano de época romana. «Un pozo de agua fallido –utilizado como basurero por los romanos– que es como una ventana abierta a toda la estratigrafía». Es decir, en sus paredes el tiempo se muestra retratado en sucesiva capas de terreno bien definidas que ahora tratarán de poner fecha de forma precisa.

¿Qué puede aportar la medición paleomagnética de ese terreno delimitado en estratos?: «Sabemos que hay siete niveles de incendio y se ha reconstruido la ciudad siete veces, pero no sabemos qué distancia hay de un incendio a otro, no sabemos si ha pasado una generación, cinco años, un año... Conocer esto va a ser muy importante. Pero no nos podemos quedar solo en datar los niveles, necesitamos tener lugares asociados. Es decir, que también hay que excavar. En un futuro lo que esto significa es una vuelta a recabar información de cada uno de los niveles, pero con un poco de fortuna, sabiendo en qué cronología estamos».

Este año, de los siete niveles, se datarán dos, aquellos que comprende las guerras sertorianas (75 años a.C.) y el previo (151 años a.C.), que es el que hemos excavado. Para alcanzar «los niveles fundacionales, si seguimos a este ritmo, igual el año que viene es posible que podamos también datarlos». El 151 antes de Cristo «es una fecha crítica. Solamente saber que tenemos 75 años de distancia entre Sertorio y otro militar romano que es Lúculo, el que asola Intercatia y Pallantia, sería extraordinario, porque podríamos determinar qué pasó en Pintia», explica Sanz.

Datos de las cubiertas
En cuanto a los objetos hallados, estos no son diferentes a las tumbas en la necrópolis de Las Ruedas, pero en esta ocasión enmarcados en un ámbito doméstico. «Nos hemos encontrado algunas copas, algún recipiente de almacenaje grande encastrado en el suelo», y algo que va a ser de gran utilidad a la hora de interpretar las viviendas. «Hemos visto unos hoyos de poste descomunales que sustentan construcciones sólidas, e incluso hemos dado con algunos revoques de fachada que resultan un poco extraños por su espesor, y, que ahora –por el tamaño de los citados postes de sujeción–, ponerlos en horizontal tiene más sentido».

Volviendo a los objetos hallados, «el plus del poblado frente a todo lo que veníamos haciendo estos años de atrás, que es el mundo simbólico de la muerte con las excavaciones en la necrópolis de Las Ruedas y su representación, pues aquí lo que tenemos es el mundo cotidiano, el día a día sin el filtro ideológico tan marcado del mundo de la necrópolis. Este es el mundo real, por eso tiene ese atractivo. Y eso que no ha salido mucho material esta vez».

Pero el objetivo central, recuperar esta zona de Pintia, el poblado, escalonar la excavación para observar su evolución de un golpe de vista, y, sobre todo, dejarla preparada para la medición paleomagnética, se ha cumplido, por lo que Pintia irá resurgiendo de sus cenizas cual Ave Fénix.

Avanzan los trabajos de conservación de la muralla prehistórica de Algarinejo (Granada)

La Diputación de Granada trabaja en la documentación y conservación del yacimiento prehistórico de Villavieja, en Fuentes de Cesna (Algarinejo), en el Poniente de la provincia, en el marco del Programa de Conservación y Uso del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico Rural.
La Diputación avanza en los trabajos de conservación de la muralla prehistórica de Villavieja, en Algarinejo. Foto: 20 MINUTOS.


Según ha informado la Diputación en una nota de prensa, se trata de un yacimiento perteneciente a la Edad del Cobre con cerca de 5.000 años de antigüedad, que se ha descubierto recientemente y que incluye una muralla de tres metros de altura y 300 metros de longitud.

El presidente de la Diputación de Granada, José Entrena, ha visitado este jueves el yacimiento junto al diputado de Obras Públicas y Vivienda, José María Villegas, y el alcalde de Algarinejo, Jorge Sánchez, además de responsables de la excavación.

Tal y como han explicado, este proyecto de conservación, en el que está trabajando personal del Departamento de Prehistoria de la Universidad de Granada, cuenta con una aportación de la Diputación de 18.634 euros a través del Programa de Conservación y Uso del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico Rural, mientras que el Ayuntamiento aporta 7.986 euros.

El objetivo es proteger espacios de gran valor histórico de la provincia y aprovecharlos para el desarrollo económico, turístico y cultural del territorio y, en consecuencia, para la lucha contra la despoblación. La segunda convocatoria de este programa de la Diputación ha duplicado su presupuesto y ha alcanzado los 600.000 euros de inversión total en la provincia.

Las investigaciones realizadas hasta la fecha en el yacimiento de Villavieja han permitido "evidenciar su singularidad e importancia para el patrimonio histórico de Andalucía". Por ello, la actual campaña financiada por la Diputación plantea un doble objetivo: en primer lugar, la investigación y documentación intramuros, así como de las torres descubiertas hasta ahora; y en segundo lugar, una intervención de conservación y "musealización" de esta parte del yacimiento que facilite su visita pública.

En 2021 se pudo excavar un extenso sector de 30 metros de extensión en la parte central de la muralla, lo que reveló la presencia de grandes torres adosadas y pequeños contrafuertes que complementan la defensa del muro principal, aunque la investigación sigue pendiente de la documentación intramuros de este tramo, donde se presupone la existencia de estructuras domésticas adosadas.

Los trabajos están siendo desarrollados por un equipo interdisciplinar en el que participan arqueólogos y estudiantes de Arqueología de la Universidad de Granada, junto a restauradores y arquitectos. En una primera fase, se está ejecutando una excavación arqueológica que comenzó en el mes julio y que será continuada con las labores de conservación y "musealización" a partir de septiembre y octubre.

8 de septiembre de 2022

Los arqueólogos se sumergen en el pasado de la isla del Fraile de Águilas (Murcia)

Entre las novedades de la campaña destaca la excavación de una gran pileta de salazones para conocer más sobre los productos que se elaboraban
A la campaña acudirán jóvenes estudiantes de Arqueología de toda España.

La isla del Fraile de Águilas se prepara para su tercera campaña de excavaciones arqueológicas. Del próximo 4 al 18 de septiembre, por tercer año consecutivo, se desarrollará esta campaña que promueven la Concejalía de Patrimonio Cultural y Cultura del Ayuntamiento de Águilas y la Universidad Complutense de Madrid.

La iniciativa volverá a contar con estudiantes procedentes de distintos puntos de la península, en concreto, de las universidades de Sevilla, Barcelona, Murcia, Granada, Córdoba, Navarra y la Complutense de Madrid. "Es una satisfacción ver el interés que despierta el proyecto entre los más jóvenes y que quienes aspiran a ser arqueólogos y arqueólogas el día de mañana se formen aquí, en la isla del Fraile. Al cierre de la campaña se convierten en los mejores embajadores de la Arqueología de Águilas", explican los directores del proyecto, Alejandro Quevedo (UCM) y Juan de Dios Hernández García (Museo Arqueológico de Águilas).

Por su parte, la edil de Cultura destacaba que "iniciamos una nueva campaña de excavación en la que hay puesta una gran ilusión y de la que esperamos unos resultados muy interesantes. Se trata de seguir trabajando en esta dirección: profesionalidad, formación a los estudiantes, investigación y difusión y puesta en valor de nuestro patrimonio cultural".

La campaña de 2022 se centrará en ampliar algunos de los sectores sobre los que se intervino en años anteriores, en particular dos habitaciones que funcionaron como almacén de ánforas en el siglo V d.C. También se prevé completar la excavación de la necrópolis islámica de los s. XII-XIII de la que ya han sido exhumados 8 individuos. Entre las novedades destaca la excavación de una gran pileta de salazones con la que los arqueólogos esperan arrojar luz sobre los productos que se elaboraban en la isla.

"El pasado de Águilas siempre ha girado en torno a la pesca y la explotación de los recursos del mar y el Fraile demuestra una vez más la importancia de estas actividades en nuestra Historia", aclara Juan de Dios Hernández. El equipo científico aumenta también en 2022, al que se incorpora la Universidad Politécnica de Cartagena y el Centro de Atención a la Investigación de la UCM que llevarán a cabo una prospección geofísica para determinar el grado de urbanización de la isla.

Consolidación y acondicionamiento del castro vetón de Ulaca (Ávila)

El yacimiento arqueológico de Ulaca (S. VI-II a. C.), de 60 hectáreas y uno de los castros vetones más importantes y grandes de Europa, registrará en los próximos dos meses diversos trabajos de consolidación y acondicionamiento, que incluirán la mejora de la señalización.

El yacimiento arqueológico de Ulaca (S. VI-II a. C.), de 60 hectáreas y uno de los castros vetones más importantes y grandes de Europa, registrará en los próximos dos meses diversos trabajos de consolidación y acondicionamiento, que incluirán la mejora de la señalización.

Se trata de unos trabajos incluidos en el proyecto "Territorio y Patrimonio" del programa Interreg-V-A de Cooperación Transfronteriza España-Portugal (Poctep) 2014-2020, en el que participa la Junta, a través de la Dirección General de Patrimonio y Cultura, de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.

Según ha informado en nota de prensa el Ayuntamiento de Solosancho (Ávila), en cuyo término municipal se encuentra el yacimiento, estas obras, que comenzaron el pasado viernes, se prolongarán durante dos meses y serán acometidas en una sola fase.

Este castro, que llegó a contar en su momento con un millar de habitantes repartidos en unas 300 construcciones, fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1931 y Bien de Interés Cultural (BIC) en 1995, mientras que su zona arqueológica fue delimitada en 1994, amparada por la Ley de Patrimonio Histórico Español.

Entre sus restos más significativos y poco comunes, figuran el espectacular Altar de los Sacrificios y una sauna ritual de iniciación, construidos en granito, así como una gran cantera, una muralla de más de 3 kilómetros de longitud, un torreón y algunas construcciones cuyos restos aún se conservan.

Los trabajos que se acometen ahora incluyen la consolidación de muros, el acondicionamiento de los accesos y la señalización de este yacimiento arqueológico situado en un espectacular promontorio desde el que se divisa el Valle Amblés.

Este castro, uno de los mas grandes de Europa, se salvó de las llamas del incendio que en agosto de 2021 arrasó 22.036 hectáreas de esa zona de la provincia de Ávila, situada a poco más de 20 kilómetros de la capital.

Las actuaciones, que tienen un carácter "conservador", persiguen la "mejora de la estabilidad del firme", así como la "consolidación de los muros" que delimitan a dos de las casas, mientras que la señalética trata de "mejorar el tránsito" y "facilitar su puesta en valor".

En este sentido, está previsto intervenir en el umbral de acceso, donde se procederá al "desbroce y limpieza superficial del terreno" y se "asegurará el firme rellenándolo con zahorras y áridos de la propia zona", al mismo tiempo que se reparará y se acondicionará la cancela de acceso.