14 de noviembre de 2021

Denuncian la extracción de restos arqueológicos de la ría del Eo

La asociación de actividades subacuáticas Illa Pancha, de Ribadeo, denunció hace unos días la extracción “indiscriminada” de restos arqueológicos del lado gallego de la ría del Eo, dentro de las campañas de excavación que periódicamente se hacen para conocer el galeón Santiago de Galicia



La asociación de actividades subacuáticas Illa Pancha, de Ribadeo, denunció hace unos días la extracción “indiscriminada” de restos arqueológicos del lado gallego de la ría del Eo, dentro de las campañas de excavación que periódicamente se hacen para conocer el galeón Santiago de Galicia, hundido frente a la villa lucense. Esta denuncia ha tenido réplica en Asturias a través del histórico buzo Javier Gallego, que ha presentado una queja formal ante el Ayuntamiento de Castropol y está dispuesto a llegar hasta la Unesco.

Gallego, miembro de varias asociaciones ligadas al estuario, considera que la manera de proceder en el lado gallego de la ría choca frontalmente con la dinámica asturiana, donde se aboga por conservar los restos en su ubicación como dictan las directrices de la Unesco al respecto. De hecho, hay un proyecto para crear un parque subacuático en la ensenada castropolense de Arnao, para conocer los restos buceando.

Sostiene el buzo que la extracción de material arqueológico en el lado gallego se ha hecho “de forma totalmente irregular”, en sacas de red plástica y “en condiciones deplorables”. En su escrito reclama a las administraciones competentes que soliciten formalmente una investigación sobre lo sucedido para saber si la Xunta de Galicia ha incurrido en “un atentado contra el patrimonio” por autorizar la campaña que incluyó estas extracciones.


Una ruta recorrerá los yacimientos del Valle del Queiles (Navarra)

De izda. a dcha., los arqueólogos Mari Cruz Pérez Omeñaca, Juanjo Bienes Calvo, José Ángel García Serrano, Carlos García Benito, Óscar Sola Torres, Héctor Arcusa Magallón y Marta Gómara Miramón. BLANCA ALDANONDO

Crear una ruta que una los distintos yacimientos arqueológicos existentes en el Valle del Queiles, desde Tudela a Tarazona (Zaragoza), permitiendo a vecinos y visitantes conocer in situ lo hallado en cada uno de ellos. Esta fue la propuesta con la que se cerró ayer el III Encuentro de Arqueología del Valle del Queiles que, bajo la organización de UNED Tudela, tuvo lugar en la Casa de Cultura de Ablitas con la presencia de cerca de 50 personas.

La jornada contó con la presencia de los arqueólogos Juanjo Bienes Calvo, quien expuso los hallazgos logrados en el cerro de Santa Bárbara de Tudela, lugar donde se encontraba el castillo medieval de la ciudad; y Óscar Sola Torres, responsable de los trabajos en la necrópolis musulmana de la Torre Monreal de Tudela. Además, tanto Bienes como Sola resumieron los avances conseguidos hasta la fecha en el yacimiento de El Villar de Ablitas.
También participaron en la cita Mari Cruz Pérez Omeñaca, quien habló sobre el conjunto amurallado de Tudela; Marta Gómara Miramón, responsable de las excavaciones de la época romana en Cascante; y Héctor Arcusa y Carlos García Benito, en representación de los equipos de investigación zaragozanos del yacimiento romano de Chicharroya, en Novallas; y del enclave celtíbero-romano de Tarazona, respectivamente.

A todos ellos se unió en la mesa redonda final José Ángel García Serrano, representante del Centro de Estudios Turiasonenses, quien expuso la posibilidad de crear la citada ruta, “principalmente enfocada a recorridos en bicicleta”, entre los distintos yacimientos del Valle del Queiles.

“El hecho de contar con un eje como el que marca el curso del río; con los yacimientos que tenemos a lo largo de él; y con el grupo de arqueólogos que trabajan en ellos nos hace pensar en la posibilidad de establecer algún tipo de ruta que conecte todos estos puntos de interés”, afirmó García, quien fue un paso más allá en su propuesta. “Quizás tengamos que sentarnos, preparar un proyecto y buscar fondos interautonómicos o europeos para desarrollarlo”, apuntó.

MUCHO MÁS QUE TURISMO
El arqueólogo de Tarazona Carlos García Benito destacó la necesidad de iniciativas como la de la ruta para divulgar el patrimonio arqueológico de la zona. “Como profesor de instituto que soy, sería algo increíble acercar lo que se está descubriendo a mis alumnos de la ESO y que no se quede solo en reuniones de arqueólogos o en revistas especializadas”, afirmó García, quien deseó que “esta idea cale en la sociedad y en los políticos”.

Así lo indicó también la arqueóloga Mari Cruz Pérez Omeñaca. “El apoyo de los políticos es importantísimo para el desarrollo de la arqueología. Lo que ocurre es que para ellos la arqueología es un problema, ya que no ven que pueda aportar nada a la gente”, explicó.
Por su parte, la cascantina Marta Gómara Miramón también se mostró a favor de la creación de la citada ruta, pero pidió hacer una reflexión más profunda sobre los objetivos últimos de la labor de los arqueólogos.

 “Entiendo que muchos Ayuntamientos, cuando se plantean realizar una excavación, piensen en hallar unos restos que poder mostrar y que sirvan para atraer a miles y miles de turistas, pero hay que tener en cuenta que la reversión social de algo así no tiene porqué ser solo económica”, dijo Gómara, quien continuó con su argumentación. “Más allá de esa reversión económica hay que tener en cuenta otros aspectos como el educativo, generando ciudadanos y ciudadanas con pensamiento crítico; o el cultural, que sirva para elevar la autoestima de aquellas poblaciones que, gracias a los hallazgos arqueológicos, ven cómo se recupera parte de su pasado y de su historia”, indicó la cascantina.

7 de noviembre de 2021

Detenido un hombre que decoraba su casa con fósiles y piezas arqueológicas expoliadas

La persona detenida llegó a expoliar durante décadas varios yacimientos

Mantener el patrimonio arqueológico de un territorio resulta esencial para preservar la cultura y el pasado histórico de un lugar determinado. A lo largo de los años se han encontrado infinidad de piezas arqueológicas y fósiles que son tratados y estudiados por los arqueólogos para conocer mejor nuestro propio pasado.

Estos yacimientos, a veces, llegan a ser vandalizados, o peor aún, expoliados por personas. Los Mossos d’Esquadra han denunciado a un hombre por llevar a cabo esta práctica ilegal durante 30 años, apoderándose de fósiles y retos arqueológicos de yacimientos catalanes para decorar su casa.

El denunciado mostraba las piezas por las redes sociales
La Unidad Central de Patrimonio Histórico siguió la pista del individuo al detectar que era muy activo en las redes sociales. El denunciado colgaba vídeos en que se le veía expoliando restos paleontológicos en varios yacimientos catalanes, como, por ejemplo, los de Els Hostalets de Pierola, de Can Canals y Can Cerdà del Papiol, entre otros.

Pese a conocer la normativa, el hombre se llevaba a su casa todo tipo de restos prehistóricos, que para que tengan mejor aspecto les añadía diferentes ácidos. Esta práctica está completamente prohibida dentro del mundo arqueológico, ya que solo sirve para deteriorar aún más la pieza.

Las piezas procedían de varios países distintos
En los vídeos se puede observar como el hombre tenía fósiles esparcidos por el jardín, la sala de estar, el desván… una diligencia policial accedió al domicilio del denunciado, junto con un paleontólogo. El experto evidenció que las piezas tenían poco valor científico, pese a que algunas procedían de países como Francia, Alemania, Brasil, Bolivia y Marruecos.

Ahora mismo se está trabajando para conocer los yacimientos afectados y valorar los daños que esta actividad ha llegado a provocar. La persona denunciada ya era conocida por la policía, ya que llevaba más de dos décadas realizando este tipo de actividad ilegal.

En busca de la ciudad romana sepultada bajo la cárcel de Carabanchel

El pasado lunes comenzó el desbrozado del terreno previo a las catas arqueológicas que se van a realizar sobre la zona. Vecinos y entidades profesionales piden que se declare Bien de Interés Cultural

Parcela de la antigua cárcel de Carabanchel, donde comenzarán los trabajos de desbrozado para realizar catas arqueológicas - GUILLERMO NAVARRO

Carabanchel tiene un tesoro bajo tierra. Sus vecinos lo saben, y también numerosas asociaciones y entidades, interesadas en la conservación del patrimonio arquitectónico de una zona habitada ininterrumpidamente desde la Edad de Hierro hasta nuestros días. Llevan años pidiendo investigar en un subsuelo que ya ha dado muestras de contener tesoros de la época prerromana, romana, visigoda y medieval. A partir del lunes, se iniciarán trabajos de desbroce sobre los terrenos de la antigua cárcel, previos a una actuación arqueológica en la zona que ha vuelto a despertar las esperanzas de quienes están empecinados en sacar a la luz lo que podría ser un enorme yacimiento en el sur de Madrid.

En las algo más de 40 hectáreas comprendidas entre la estación de Metro de María Eugenia de Montijo, el cementerio parroquial de Carabanchel Bajo, la ermita de Santa María la Antigua, el parque Eugenia de Montijo y la avenida de los Poblados han ido saliendo a la luz hallazgos durante los últimos 200 años:los primeros, en 1819; los últimos en 2005, en las obras en Vía Carpetana.

Mosaico de las estaciones
Allí se han encontrado piezas como el impresionante mosaico romano de la finca de los Montijo, una alegoría de las estaciones que ahora se puede ver en el Museo de los Orígenes. O la cabeza de un asno coronado por hiedra junto al cementerio de Carabanchel; de las dos se tiene noticia desde hace más de 150 años. Entre ambas, más de 300 metros de distancia, en los que han aparecido restos de cimentaciones, ladrillos, tejas, ánforas y vasijas.

El interés de entidades científicas como el Colegio Profesional de Arqueólogos, de asociaciones de protección del patrimonio, y de vecinos de la zona ha mantenido viva la llama para que el ámbito sea protegido y se trabaje a fondo por descubrir lo que aún se esconde en su subsuelo.

El pasado lunes se iniciaron trabajos de desbrozado en la parcela que ocupaba la cárcel, previos a iniciar una actuación arqueológica en la zona. La impulsora de estas tareas es la Sociedad de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios y de la Seguridad del Estado (SIEPSE), adscrita a la Dirección General de Patrimonio del Ministerio de Hacienda. Se trata de la actuación arqueológica previa y preceptiva para incorporarse al proyecto de urbanización del ámbito del Plan Parcial ‘Cárcel de Carabanchel’. Cuenta con un presupuesto de licitación de 508.089 euros y tiene una duración prevista de 50 semanas.


Trabajos a la vista
Ante el lógico interés de entidades vecinales y culturales, está previsto que en breve reciban explicación detallada del proyecto que se va a llevar a cabo en esta zona. «Habrá de comenzar por limpiar de maleza el terreno de la antigua cárcel, para poder acometer después las catas arqueológicas», relata a ABC la histórica activista de la zona Sonia Dorado.

También se instalarán vallas delimitando la zona de trabajo, para garantizar la seguridad. No serán, en todo caso, cerradas, sino que permitirán seguir lo que se hace en el interior. La Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid señalaba a ABC que el proyecto para estos trabajos en el ámbito les fue presentado el jueves. «Ahora tendremos que estudiar y, en su caso, autorizar la intervención», señalan.

Los avances en el conocimiento de lo que hay bajo la superficie de esta zona de Carabanchel se han ido haciendo a saltos, en intervenciones independientes, motivadas muchas veces por obras de tipo urbanístico o para acometer infraestructuras de transporte. El interés por lo descubierto y, sobre todo, por lo que se intuye que aún se puede encontrar ha movido a un amplio grupo de arqueólogos, arquitectos, historiadores y también activistas por el patrimonio cultural de la zona a unir sus fuerzas formando un grupo de trabajo que hace unos meses, el 14 de abril de 2021, presentó una petición oficial para que el ámbito sea declarado Bién de Interés Cultural, y se le proteja así de futuras acciones que puedan acabar destrozando las riquezas ocultas o dejándolas para siempre en las sombras.

Hasta la fecha, se han documentado intervenciones en el recinto de la ermita de Santa María la Antigua y el cementerio –donde se han localizado restos de estructuras romanas y un horno de producción cerámica–, en la conjunción entre la Vía Carpetana y la calle Pingüino –con vestigios de la época carpetana y de la posterior presencia romana–, y en las proximidades de la estación de Metro de Eugenia de Montijo –de nuevo Roma afloró–.

Toda la historia
Pero no es sólo eso: también se han localizado monedas y otros hallazgos relacionados con el Medievo; y no se descarta dar con restos posteriores, incluso del periodo de Guerra Civil, ya que aquello fue zona de frente. «Toda la historia de Carabanchel pasa por aquí», explica a ABC Rafael de Andrés Galván, de la asociación Carabanchel Historia y Patrimonio. Esta entidad acude cada sábado a las inmediaciones de la ermita de la Antigua para informar a los vecinos sobre la importancia del patrimonio cultural de este área.

La historia de este barrio se pierde en el tiempo: se han hallado sílex tallados, probablemente musterienses;restos de la Edad de Hierro; cerámicas de la época carpetana; vestigios del periodo de ocupación romano... Ha sido cementerio, cárcel y hasta línea de frente. Y aunque una parte está inventariada dentro de la Carta Arqueológica de la Comunidad de Madrid, los promotores de su declaración BIC resaltan que «no cuenta con ninguna protección ni en el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid ni dentro de la normativa de protección en materia de patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid».

La muerte del ‘Hombre de Loizu’ abre una línea de investigación sobre el uso de arcos hace 11.700 años

Los primeros resultados del estudio, presentados en el Planetario de Pamplona,  indican que el cuerpo fue amortajado con los brazos cruzados sobre el pecho

De izquierda a derecha: Pablo Arias Cabal, catedrático de la Universidad de Cantabria; la consejera Rebeca Esnaola y Jesús García Gazolaz, arqueólogo de la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana, durante la presentación.

La Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana ha presentado los primeros resultados de la investigación de los restos del conocido como “Hombre de Loizu”, cuyo hallazgo en la cueva de Errotalde se hizo público el pasado mes de marzo.

En el acto, que se ha llevado a cabo en el Planetario de Pamplona / Iruña coincidiendo con la Semana de la Ciencia 2021, se ha destacado el “excelente estado” del cuerpo depositado en la caverna hace 11.700 años, algo que permite “una amplia batería de estudios”, algunos ya finalizados y otros todavía en proceso, según han desvelado Pablo Arias Cabal, catedrático de la Universidad de Cantabria e investigador principal del proyecto y Jesús García Gazólaz, arqueólogo de la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana. Los primeros avances de caracterización antropológica permiten definir datos sobre la identidad de los restos óseos, así como de la causa de su muerte.

En primer lugar, se trata de un varón con una edad estimada entre 21 y 23 años, una estatura de entre 1,60 y 1,65 metros, y un peso estimado de 50 a 55 kilos. Además, se ha podido deducir que fue una persona con una intensa actividad física en vida, tal y como denotan algunos marcadores como entesis y osteocondritis disencante en huesos largos y claras facetas de largos periodos de acuclillamiento. También hay altas probabilidades de que fuera diestro.

Por otro lado, la muerte del individuo pudo haber sido violenta, a causa de un traumatismo perimortem producido en hueso fresco en el parietal izquierdo. La hipótesis más razonable es que se deba a una herida penetrante por impacto de un proyectil a alta velocidad, propulsada con un arco con el individuo dando la espalda y que debió haber traspasado el cráneo. “Esta circunstancia abre sugestivos debates para el conocimiento que tenemos en la Prehistoria tanto de hechos violentos como, sobre todo, del uso del arco en fechas tan antiguas”, señalan desde la investigación.

Por lo que se refiere a los comportamientos funerarios, se ha comprobado que la descomposición del cadáver se produjo in situ en un espacio vacío, ya que con toda seguridad el cuerpo iba amortajado. En este sentido el TAC ha permitido descubrir un metatarsiano en la extremidad de uno de los humeros que estaba oculto por la costra calcárea, por lo que posiblemente llevaba los brazos cruzados sobre el pecho.

Destaca también la gran cantidad de colorante de ocre aparecida en la zona de la cabeza, mediante un preparado a base de hematite, arcilla y materia orgánica. “En estos momentos sabemos que esa amalgama se preparó fuera de la cavidad, pero está por determinar si era algo que portaba el cadáver a modo de adorno personal, formó parte del ritual funerario o incluso pudo tener carácter antiséptico”, explican.

Por lo que respecta a su dieta, los análisis de micro desgaste dental, que acaban de comenzar, permiten detectar una dieta rica en carnes y la presencia de indicios relacionados con la higiene dental y el uso de la dentición como “tercera mano”, que es necesario todavía contrastar.

Otros datos

Continúan las exploraciones espeleológicas del sistema kárstico de la cueva, sin nuevas evidencias de presencia humana en el pasado. Los análisis geomorfológicos han permitido comprobar que debió existir otra entrada, hoy bloqueada y diferente de la actual, al interior de la cavidad, por donde probablemente se introdujo el cadáver del Hombre de Loizu. Sería, en todo caso, un depósito en un punto muy profundo y alejado de la boca.

Otros interrogantes relacionados con la investigación tienen que ver con los análisis biomoleculares y de ADN, que sólo acaban de comenzar, por lo que aún no se dispone de resultados. “Estos nos tienen que aportar información detallada sobre la dieta a lo largo de todos sus años de vida, así como la movilidad geográfica que pudo tener y, por supuesto, todo lo relacionado con su filiación genética”, aseguran.

Cuando finalice la investigación, la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana tiene previsto que se pueda disponer de una amplia y detallada publicación científica de los resultados, así como de un documental que nos relate “toda esta apasionante historia que enlaza pasado y presente”.

Son más de veinticinco los y las especialistas implicadas en el proyecto, pertenecientes a diferentes disciplinas y que desarrollan su labor en centros de investigación como el Instituto de Investigaciones Prehistóricas de la Universidad de Cantabria; la Universidad de Burgos; la Universidad del País Vasco; el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana; la Universidad de Valencia; el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla; la Universidad de Uppsala; y la Universidad de Cambridge.

Baza y Jaén estrechan lazos entorno a la cultura íbera y la figura de la Dama

El ayuntamiento bastetano ha presentado al de Jaén el proyecto del 50 aniversario del hallazgo de la Dama de Baza
Los Ayuntamientos de Baza y Jaén mantuvieron un encuentro institucional con el fin de estrechar lazos en torno a la cultura íbera y la figura de la Dama, con el 50 Aniversario de su Descubrimiento como telón de fondo. El alcalde de Baza, Manolo Gavilán, y la concejala de Turismo, Mari Carmen González, se desplazaron hasta la capital de la provincia vecina para mantener un encuentro con su alcalde, Julio Millán, y el concejal de Cultura y Turismo, José Manuel Higueras.

Según detalla el alcalde bastetano, «siendo Jaén un referente en la musealización del arte íbero, era pertinente mantener este contacto institucional entre las dos ciudades para establecer un marco de colaboración que persigue poner en valor elementos patrimoniales del arte íbero». La idea es establecer un mecanismo de intercambio de experiencias y relacional que se articulará desde el punto de vista técnico y que plantea un hermanamiento a través de la cultura íbera mediante diversas líneas de colaboración.

En la visita a Jaén, los munícipes bastetanos tuvieron ocasión de conocer la exposición con réplicas de piezas del arte íbero que está instalada en el Edificio Moneo del antiguo Banco de España, en la que la Dama de Baza tiene un papel destacado. Además de sentarse las bases para que los técnicos de ambos Ayuntamientos se pongan en contacto para articular esta dinámica de colaboración, Manolo Gavilán y Mari Carmen González presentaron a los responsables municipales jiennenses el proyecto del 50 Aniversario del Descubrimiento de la Dama de Baza y se ha acordó una visita a Baza para conocer los principales recursos municipales entorno a la cultura íbera existentes en la localidad.

Impulso a la sala-museo de los restos arqueológicos del Metro de Málaga

La Junta compromete en el presupuesto de 2022 el impulso del proyecto básico y de ejecución para la adecuación del espacio para la exposición de los hallazgos.

Visita al interior del túnel del Metro, donde quedará instalada una sala expositiva con los restos.


Tras un largo tiempo de espera e incertidumbre, los compromisos asumidos años atrás por la Junta de Andalucía empiezan a cumplirse. Y los restos arqueológicos desenterrados en el marco de la obra de construcción del Metro de Málaga en la Avenida de Andalucía se encuentran ya localizados, en su mayor parte, en la que va a ser su nueva y definitiva casa. 

A unos cinco metros de profundidad, poco antes del cruce con el río Guadalmedina, y sobre el nivel del túnel por el que antes de finales de 2022 se espera que transiten los trenes del ferrocarril urbano. Ese es el punto exacto donde serán expuestas al público las numerosas piezas del pasado encontradas en los casi dos años de excavaciones e investigación desarrolladas en esta parte del trazado.

De acuerdo con los datos facilitados por la Consejería de Fomento, el 90% del hallazgo ha sido ya trasladado por los operarios desde el emplazamiento que inicialmente se pensó para instalar el recinto expositivo, en la zona de Callejones del Perchel, hasta la ubicación definitiva. La operación se viene acometiendo desde el pasado mes de septiembre.

Uno de los elementos que se han tomado en consideración a la hora de variar el criterio original es el descubrimiento de dos tramos de la muralla del arrabal de Attabanim, catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC), situados justo antes del río Guadalmedina.

Dos paños de muro, que datan de los siglos XII-XIII y XIV. Uno de ellos corresponde "a la muralla del arrabal aparecido con anterioridad en Callejones del Perchel"; el otro, a un segundo muro de cierre del mismo arrabal construido con posterioridad (siglo XIV)".

Entre las particularidades de este descubrimiento está que aparecieron "enmascarados" por una propia curtiduría moderna-contemporánea encontrada en ese mismo punto.

De hecho, en la relación de las diferentes etapas de la excavación, se apunta un proceso de "colmatación y destrucción", en los siglos XIV-XVI, "con una demolición al parecer intencionada de las estructuras medievales en el sector que amortizan a su vez, ya en época moderna-contemporánea (s. XVII-XIX), la instalación industrial de las curtidurías, para terminar con la modificación transformación de toda la zona del siglo XX mediante nuevas construcciones y transformaciones y la posterior apertura de la Avenida de Andalucía".

Ambas piezas van a permitir enriquecer aún más el escenario de visita. A la espera de una mayor concreción, la determinación de las consejerías de Fomento y de Cultura de convertir esta parte del túnel soterrado del ferrocarril urbano en una sala especialmente acondicionada queda plasmada en el Presupuesto General de la Junta de Andalucía para 2022.

Aunque sin una asignación económica claramente vinculada a la iniciativa, sí se recoge en la memoria de la propuesta la pretensión de impulsar el año que viene la redacción del proyecto básico y de ejecución para la restauración y adecuación espacial de los bienes inmuebles arqueológicos descubiertos en las obras del Metro.

Pero si relevante es la literalidad con la que se recoge la iniciativa, no lo es menos el gesto que la pasada semana tuvo la Agencia de Obra Pública, responsable de la infraestructura, al citar a los directores de los enclaves y conjuntos arqueológicos de toda Andalucía para que conociesen de primera mano la futura zona museística.

El grupo estaba compuesto por una veintena de responsables técnicos de los enclaves culturales andaluces. Durante el recorrido se informó a los participantes del operativo de desplazamiento de cada una de las más de un centenar de piezas arqueológicas (108 palets de estructuras arqueológicas), fundamentalmente de antiguas viviendas del arrabal oeste de la Málaga musulmana, de los siglos XI a XIV.

Los detalles conocidos en la investigación constatan que la estructura pertenecía a un único núcleo familiar (casa unicelular), disponiendo de una planta rectangular y superficies diferenciadas, contando con acceso por un vano que da paso a un zaguán.

"Los patios de planta rectangular con pavimentos de losas de barro, alberquillas con pozos en su interior y alcorques para pequeños jardines o huertas y sirven de eje para la distribución de las demás estancias, letrinas, cocinas y alhanías; los elementos que la constituyen están formados por mampostería, tapia, cerámica y barro", se precisa.

Pero a estos restos hay que sumar un segmento del un vial (nafid) perteneciente al sistema viario del arrabal, así como cuatro piletas de los siglos XVIII y XIX que eran usadas para el tratamiento de las pieles y que quedaron localizadas en las proximidades del puerto original de Málaga, así como del río.

Se trata de un proceso minucioso de traslado, recurriendo a grúas de gran tamaño, así como de depósito y reconstrucción del arrabal encontrado a su estado original, con el fin de preservar la integridad de los restos en similares condiciones a los que fueron encontrados.

De hecho, se están aplicando medidas de conservación activa, como ya se llevó a cabo en el anterior emplazamiento para albergar los vestigios, en el túnel de Callejones del Perchel junto a la muralla Nazarí.

Una vez finalizados los trabajos de traslado de los restos exhumados y depositados en su ubicación definitiva bajo la Avenida de Andalucía, la Junta afrontará una segunda fase de musealización, con el objetivo de transformar el primer nivel de túnel en un espacio expositivo que permita el acceso al público en general.

5 de noviembre de 2021

Revisan los contextos rituales de los santuarios íberos de Collado de los Jardines y la Cueva de la Lobera (Jaén)

Los trabajos se enmarcan en un proyecto financiado por el Instituto de Estudios Giennenses de la Diputación de Jaén, que ha permitido realizar el inventario, catálogo y estudio integral de todos los materiales de ambos espacios

Investigadoras del Instituto de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, junto con investigadoras de la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto de Historia del CSIC, han realizado el inventariado, catalogación y estudio integral de todos los materiales arqueológicos pertenecientes a los yacimientos de Collado de los Jardines (Santa Elena) y la Cueva de la Lobera (Castellar), en la provincia de Jaén, lo que ha permitido revisar los contextos rituales de ambos santuarios.

Estos trabajos se enmarcan en un proyecto financiado por el Instituto de Estudios Giennenses de la Diputación de Jaén, y se han centrado en tres de las principales colecciones públicas nacionales que poseen objetos procedentes de las intervenciones de principios del siglo XX desarrolladas en estos espacios de culto. Una de ellas es la del Museo Arqueológico Nacional, sin duda la colección más importante a nivel nacional, que atesora el amplísimo y heterogéneo conjunto de materiales procedentes de las excavaciones de principio de siglo XX en Collado de los Jardines (Santa Elena). También la colección del Museo Arqueológico de Cataluña, Sede Barcelona, la más destacada del santuario de Castellar, conforma por el antiguo fondo Juan Cabré, que cuenta con piezas emblemáticas procedentes de este espacio de culto. Y por último, la colección del Museo Arqueológico de Murcia, con el fondo Martínez Jara (Murcia), procedente de la antigua colección Jiménez de Cisneros, conformada por materiales del santuario de Castellar.

“Se trata de un estudio novedoso que se inicia con este proyecto y que tiene una potencialidad evidente en la medida que supone la recuperación de un material inédito para su integración en las investigaciones y dinámicas de conocimiento sobre el patrimonio de nuestra provincia, al mismo tiempo que contribuye a superar la visión fragmentaria y sesgada de estos santuarios, poniendo el acento en la lectura desde el contexto integral, no desde el tipo de material que lo compone”, indica Carmen Rueda, investigadora del Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA.

Hasta el momento se ha trabajado en el inventariado y catalogación de en torno a 1.000 objetos, no solo exvotos, sino materiales diversos como fíbulas, vasos votivos, anillos, armas…, todos ellos elementos con un significado ritual y simbólico que va a permitir a las investigadoras profundizar en el estudio de las prácticas religiosas, a través de la reconstrucción de las biografías asociadas a estos santuarios y de las relaciones que se establecen con/y a través de su cultura material.

El Instituto de Estudios Gienneses de la Diputación de Jaén, en el marco de la convocatoria de proyectos de investigación del Organismo Autónomo Local "Instituto de Estudios Giennenses", área de conocimiento de Ciencias Humanas y Expresión Artística, ha financiado este proyecto encaminado a la reconstrucción y estudio de los depósitos votivos de estos santuarios, que se componen por miles de materiales con significado ritual, que en la actualidad se encuentran diseminados por diferentes instituciones públicas y privadas.