google.com, pub-4869754641634191, DIRECT, f08c47fec0942fa0 La Bitácora de Jenri

5 de noviembre de 2018

Documentan una necrópolis con 20 túmulos ibéricos en Aguasvivas (Teruel)

Una prospección arqueológica ha localizado una necrópolis íbera en Aguaviva con veinte túmulos funerarios, uno de los cuales ha sido excavado y ha aportado restos humanos y piezas metálicas, entre ellas fragmentos de brazaletes. Los primeros datos apuntan a que se remonta al siglo VI antes de Cristo.
Excavación de uno de los túmulos funerarios de Aguasvivas. FOTO: C.P.I.A.
Esta semana finalizarán los trabajos de la primera campaña de estudio y excavación de la necrópolis de Vall dels Moliners de Aguaviva que fue detectada este año tras el hallazgo de fragmentos de piezas metálicas de adorno (en su mayor parte brazaletes) en un pequeño montículo en el que se realizaron recientemente movimientos superficiales de tierra para el acondicionamiento de caminos de acceso a unos campos de labor de la zona. Estos movimientos de tierra destruyeron algunos túmulos funerarios hasta ahora no documentados si bien todavía parecen conservarse, alineados en la parte superior del montículo, en torno a una veintena de tumbas de época ibérica.

Los enterramientos presentan características muy similares a los túmulos de la necrópolis de El Cabo de Andorra sobre los que el mismo equipo que interviene ahora en la Vall dels Moliners publicó una detallada monografía en el año 2015. La necrópolis descubierta en Aguaviva parece estar en relación, dada su proximidad, con un asentamiento ibérico de grandes dimensiones, denominado Vilarets, ubicado a apenas 1 kilometro al este de su núcleo urbano.

ANILLOS CONCÉNTRICOS

Los trabajos hasta ahora realizados en la Vall dels Moliners se han centrado en la excavación de un túmulo de planta circular de 3,80 metros de diámetro, construido mediante un empedrado de mampuestos de caliza dispuestos en dos anillos concéntricos, del que ha desaparecido su tramo meridional como consecuencia de la erosión y la pendiente del terreno. En el interior del túmulo, que no dispone de cámara sepulcral o cista ni, por el momento, de urna funeraria de cerámica, se han localizado restos de huesos humanos incinerados junto a algunos fragmentos de brazaletes y objetos metálicos de adorno de cobre o bronce también muy afectados por el fuego.

Además del túmulo se ha excavado y documentado un pequeño depósito de cenizas con numerosos fragmentos de piezas y adornos metálicos semi fundidos en el que están ausentes los restos de huesos y cerámicas y cuya funcionalidad, que ahora desconocemos, será objeto de estudio. Por las características de la necrópolis y los hallazgos hasta ahora efectuados parece probable que pueda datarse en torno al siglo VI a. C. si bien está previsto realizar dataciones por el método de carbono 14 para confirmarlo.
(Fuente: Heraldo)

31 de octubre de 2018

Todo a punto para excavar el anfiteatro de Cartagena

Los trabajos sacarán a la luz un cuadrante de esta edificación construida en el siglo I antes de Cristo y cuyos muros exteriores miden 11 metros de alto y su semicircunferencia se extiende a 108 metros aproximadamente.
En cuanto se atenúen los ecos del puente de Todos los Santos (1 al 4 de noviembre), los arqueólogos comenzarán a poner al descubierto la memoria que los romanos dejaron en forma de anfiteatro monumental, que el tiempo y la mano de sus descendientes han mantenido enterrado durante siglos. «Tras muchas vicisitudes, las excavaciones comenzarán en la semana del día 5 al 11 de noviembre», anunció el concejal de Cultura, David Martínez.

Los trabajos sacarán a la luz un cuadrante de esta edificación construida en el siglo I antes de Cristo y permitirán apreciar, por primera vez, algunos aspectos de su magnificencia. Los cálculos informáticos realizados a partir de un bombardeo de fotos aéreas efectuado en 2015 permitió concluir que sus muros exteriores tienen 11 metros de alto y su semicircunferencia se extiende a 108, aproximadamente.

La excavación de entre una tercera y una cuarta parte de esa sección será simultánea a los últimos toques que hay que darle al doble muro exterior de la plaza de toros, que fue edificada encima una vez que el monumento quedó en desuso y enterrado. En los últimos meses ha habido que consolidar ese cuadrante del coso, para que se tenga de pie, mientras la prospección tiene lugar debajo. También se ha previsto la instalación de una pasarela para recorrer el yacimiento, de lado a lado. Se trata de poner en marcha el proyecto turístico 'Abierto por obras' y hacer de las excavaciones una atracción para los visitantes. Para ello, la coordinadora municipal de Patrimonio Arqueológico, María del Carmen Berrocal, prepara una cartelería específica que permitirá señalizar lo que verán los turistas.

RETRASO

Todo va con alrededor de dos meses de retraso, por los problemas surgidos en la colocación del armazón y de los enganches metálicos que sostienen el doble muro de la plaza de toros. Ha tenido que ser reforzado con hormigón para que aguante durante la campaña. Así, las prospecciones, que estaba previsto que comenzaran en septiembre, lo harán en noviembre. Si nada se tuerce, durante el año que viene sacarán a la luz una de las partes que más interés suscita en los arqueólogos. Desde el pórtico, que está junto a la calle Doctor Fleming y pegado al cortado sobre la calle Gisbert, se trazará una recorrido similar a una cuña de queso, cuyo vértice estará en el centro de la arena, superando la zona en la que estaba el podio.

El extremo contrario al pórtico atravesará una zona en la que hay documentadas estancias que incluso conservan partes del techo, según los arqueólogos. Se trata del conjunto de espacios auxiliares con alzados de 3,80 metros y cubiertas abovedadas, que figura en planos de validez contrastada y realizados en el siglo XVIII. La excavación debe continuar bajo la calle Doctor Fleming, hasta los vestigios del monumento que se conservan, al aire libre, junto al antiguo Hospital de Marina (UPCT).

"PLAN DIRECTOR" EN DICIEMBRE
Martínez y Berrocal prefieren ser cautos y no dar un plazo concreto para completar la excavación. Más prisa les corre tener en su poder el plan director que definirá el proyecto de restauración del monumento en su conjunto, contratado por 30.000 euros. «Lo recibiremos en diciembre, para poder adjuntarlo al expediente de petición de fondos del Estado, en el programa 1,5 % Cultural», explicó Martínez. De su consecución depende la puesta en marcha de nuevas obras. La petición realizada asciende a 400.000 euros, que se unirían a 100.000 de aportación municipal para contratar y ejecutar, el año que viene, la recuperación de un nuevo sector, más amplio, de la construcción. Este lleva el nombre de 'Intervención en el cuadrante meridional del monumento y consolidación del doble muro del anillo de la plaza de toros, fase 2'.

«Se trata de un proyecto técnico novedoso y con vocación de futuro que, por sus características, se adecua perfectamente a los requerimientos del Ministerio», destacó Martínez. Además, será compatible con el mantenimiento de lo que queda de la plaza de toros. El coso taurino está en ruina técnica desde 1986. Hace diez años fue eliminado todo el graderío, pero el doble muro sigue en pie para delimitar y proteger el Anfiteatro.

Al quedarse sin apoyos, era necesario asegurar de alguna manera esa estructura y se hizo mediante unos andamios cuyo alquiler costaba muchos miles de euros al mes y que a la postre han acabado por dañar su estructura. La inyección de hormigón y el sistema de vigas y placas de metal evitarán un hundimiento que dañaría irreparablemente el monumento romano.

Al poner la directa en este proyecto, el municipio se convertirá en una de las cinco ciudades de la Península Ibérica que disponen de teatro y de anfiteatro. Solo cuatro de ellas, incluida también Cartagena, mantienen ambas construcciones con alzados monumentales.
Para visitar y para eventos

Además de ser visitable, el Anfiteatro debe poder acoger eventos en el futuro, según los planes municipales. Ése es uno de los principales objetivos que tendrá que cumplir el plan director. En el Área de Patrimonio están convencidos de que se puede restaurar de manera similar a como se ha hecho «en otras localidades de España», donde ha sido posible convertirlos en escenario de festivales de teatro, de fiestas populares y de otros eventos culturales.

29 de octubre de 2018

Arqueólogos de la UJA constatan un complejo monumental en torno al ‘Ianus Augustus’ en Mengíbar (Jaén)

La propia estructura del arco estaba acompañada de otros edificios, como una venta u otro edificio de culto. Además, han documentado la existencia de los cimientos de un puente sobre el río Guadalquivir.
Juan Pedro Bellón, María Isabel Moreno y Miguel Ángel Lechuga dieron a conocer los resultados de su trabajo.
Tras las últimas intervenciones realizadas en torno al ‘Ianus Augustus’, la puerta de entrada a la provincia romana de la Betica, localizado en Mengíbar, investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Íbera de la Universidad de Jaén van más allá y aseguran que se trata de un complejo monumental que sitúa al municipio jiennense “en el panorama de la arqueología a nivel nacional”.

Así lo ha afirmado Juan Pedro Bellón, que junto con Miguel Ángel Lechuga y María Isabel Moreno han dado a conocer en la Feria de "Tierra Adentro" los últimos resultados de las excavaciones realizadas en la zona. En este sentido, los arqueólogos de la Universidad de Jaén aseguran que la propia estructura del arco estaba acompañada de otros edificios, como una venta u otro edificio de culto. Además, han documentado la existencia de los cimientos de un puente sobre el río Guadalquivir.

“Esto es muy importante porque quiere decir que toda la viabilidad, cómo se gestionaba la frontera entre las provincias romanas de la Bética y la Tarraconense, pasaba por ese punto, por lo que seguramente habría magistrados destinados a controlar los productos y personas que pasaban”, explica Juan Pedro Bellón, que destaca “la enorme potencialidad” del lugar desde el punto de vista turístico y de proyección patrimonial.

SOBRE EL PROYECTO
Estos trabajos se enmarcan en el proyecto ILIT·AURO (Metodología para la investigación arqueológica de campos de batalla y asedios durante la Segunda Guerra Púnica: Iliturgi, Cástulo y Metauro), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, que tiene, entre otros objetivos, el análisis del territorio de la antigua Iliturgi (Mengíbar, Jaén).

Dentro del estudio de la configuración del territorio histórico de Iliturgi en época romana, el análisis de la viabilidad era uno de sus componentes más interesantes, puesto que en el mismo confluían dos de las vías romanas más importantes de la península ibérica: la Via Heraklea y la Via Augusta, además de contar con el propio río Guadalquivir, navegable hasta Sevilla.

Distintos datos, indicadores y elementos señalaban la existencia del Caput Viae (el punto inicial) de la Via Augusta en esta zona, lugar en el que además existiría un monumento conmemorativo: el Ianus Augustus, un hito en el territorio que marcaba el inicio de la calzada y que servía de referencia para la división de dos provincias romanas: la Betica y la Tarraconense.

Gracias al Ayuntamiento de Mengíbar y a la Asociación Amigos de los Iberos, el equipo de investigadores de la UJA ha podido iniciar una serie de trabajos focalizados en un punto con indicadores claros sobre la presencia de estructuras romanas monumentales que confirmaron en mayo de este año 2018 el hallazgo del Ianus Augustus, la Puerta de la Betica, además de otros elementos vinculados a un complejo monumental de primer rango construido en tiempos, y en conmemoración, del Emperador Augusto.

24 de octubre de 2018

El hallazgo de estructuras medievales en una vivienda facilitará localizar el trazado de la vía Augusta en Valencia

La excavación en una vivienda particular en lo que pudo ser el antiguo barrio mudéjar de la Pobla de Farnals permite descubrir restos de la baja Edad Media - La conexión al alcantarillado obligará a hacer prospecciones en el Camí Reial para tratar de documentar la Vía Augusta
La primera excavación arqueológica realizada en la zona que el Ayuntamiento de la Pobla de Farnals delimitó como área protegida ha permitido sacar a la luz estructuras constructivas de la baja Edad Media que podrían corresponder a una instalación para desarrollar actividades artesanales.

La vivienda se sitúa en el antiguo barrio de Moratall y la arqueóloga contratada por la propiedad para realizar los trabajos es Manuela Raga. Según diversas fuentes consultadas, los restos localizados corresponden a elementos de la época de transición entre la Edad Media y la Edad Moderna, de algún tipo de industria como la producción de esparto.

El alcalde de la población, Enric Palanca, ha valorado que el hallazgo puede indicar que el barrio del Moratall tuvo una forma distinta a como se había imaginado. «Queda mucho por descubrir y cada novedad abre nuevas preguntas. ¿Cómo sería nuestro pueblo cuando las tropas de Jaume I acamparon en el Castell del Puif en 1237? ¿Cómo será en 2237?», se pregunta el mandatario.

Por su parte, Manuela Raga ha confirmado este hallazgo, que considera «muy interesante» para conocer «el tránsito a la modernidad», especialmente teniendo en cuenta que es la primera excavación que se realiza en la Pobla de Farnals en ese punto, aunque ha preferido ser prudente a la hora de aportar más valoraciones sobre unos hallazgos arqueológicos que aún han de estudiarse con mayor profundidad.

Con todo, la experta apunta a que la excavación que se está realizando en este punto del Moratall abre la puerta a mayores descubrimientos en los próximos meses. La causa es que para construir la canalización hidráulica desde la casa hasta el colector general del municipio habrá que cerrar la calle, lo que permitirá excavar lo que se considera el antiguo Camí Reial, construido supuestamente sobre la Vía Augusta, como diversos investigadores defienden desde hace años. Según esta hipótesis, el trazado iría por el antiguo camino de València hasta Puçol, que pasa por ese punto de la Pobla de Farnals.

Raga indica que en los trabajos que se realicen tratarán de documentan la calzada romana y «ese será el nivel más antiguo al que se llegue en este proceso».

UNA PILA BAUTISMAL
Por otro lado, las excavaciones en la casa de Motarall han permitido localizar también una pieza de mármol de alabastro que ha abierto interrogantes sobre su uso y significado allí. «La piedra está labrada y tiene signos de ser una pila de agua bendita. Aunque está rota, podemos apreciar las curvas del recipiente y el bloque de la parte trasera, que sería el que se encajaría con el muro», ha informado el alcalde Palanca. «El hecho de ser de alabastro, un material noble como el mármol y más fácil de trabajar, descarta que la pieza fuera utilizada como bebedero de animales o para aseo personal», añade el mandatario, al tiempo que apunta que puede ser «un fragmento de un edificio religioso». La piedra ha sido hallada aislada, sin estar conectada a un muro ni a una estructura ya que «formaba parte de los bolos que se colocan sobre la tierra para dar drenaje y estabilidad», ha divulgado Enric Palanca.

Por ello, la hipótesis hasta la fecha es que para construir la vivienda se reutilizaron materiales de un lugar cercano desconocido donde habría una iglesia o ermita en ruinas. «¿Formaría parte de la antigua ermita de Sant Josep de 1739?», lanza como idea el alcalde sobre esta pieza.

18 de octubre de 2018

Descubren un pendón del S.XVIII durante el arreglo de una iglesia de Burgos

Se trata de un pendón de un metro de alto por 70 centímetros de ancho, en el que destacan dos pinturas al óleo que adornan sus dos caras, de unos 50 centímetros de alto y ancho representando a Santiago Matamoros y Santa Ana.
Las pinturas que adornan el pendón son óleos y se quiere evitar que se cuarteen por la humedad./  BC
La iglesia de Santa Columba de Riocavado de la Sierra (Burgos) se encuentra actualmente en obras para ser restaurada. Durante esta actuación se ha actuado sobre las goteras que caían sobre la sacristía del templo. Allí, entre mucha humedad y moho, se ha encontrado un pendón del pueblo que data del siglo XVIII, según el arqueólogo Iñaki Líbano. Este ha sido el responsable del hallazgo, ya que está vinculado al pueblo y lo visita a menudo.

En un gran mueble, entre libros y misales antiguos, con mucha humedad, porque caían goteras directamente en la sacristía, estaba el pendón. «Me costó mucho trabajo abrir el cajón en el que estaba porque estaba hinchado y deformado por la humedad. Allí, dentro, hecho un churro estaba la tela», explica Líbano.

Se trata de un pendón, un estandarte empleado como insignia distintiva, de un metro de alto por 70 centímetros de ancho. Lo que más destaca en la pieza son las dos pinturas que adornan sus dos caras, de unos 50 centímetros de alto y ancho. Estas pinturas son óleos, «unas pinturas muy realistas con muy buena definición que todavía no sabemos si tienen autoría», explica el arqueólogo. Una de las pinturas representa a Santiago y la otra a Santa Ana.


Líbano confirma, tras haberlo analizado y observado sus características, que el pendón data de finales del siglo XVIII. Aunque no se sabe el tiempo que ha pasado en ese cajón lleno de humedad. Este arqueólogo, tras hablar con vecinos del pueblo, explica que los más mayores dudan de si lo han visto o no en alguna procesión porque actualmente se emplea uno más moderno del siglo XX.

INTERVENCIÓN
Este arqueólogo, perteneciente a la asociación Edestiaurre, formada por profesionales y aficionados a la arqueología para promover su investigación, difusión, conservación y protección, se encargará de intervenir sobre el pendón para frenar su deterioro. Líbano se ha reunido con la restauradora del Museo Arqueológico de Bilbao para conocer el proceso a seguir. Por el momento, el pendón sigue en la iglesia porque no se puede cambiar de grado de humedad. «Las pinturas se pueden cuartear y se puede acelerar su degradación. La tela no corre mucho peligro porque es fuerte», explica este arqueólogo.

Por el momento, se ha quitado la mayor parte del moho blanco de la tela y se han avivado los colores. El objetivo principal ahora mismo es frenar su degradación. En un futuro se intentará una restauración total, si se consiguen fondos.

16 de octubre de 2018

Salen a la luz unas termas romanas en el yacimiento de Lugo de Llanera (Asturias)

Las excavaciones realizadas en el último mes en el yacimiento arqueológico de Lugo de Llanera han dejado al descubierto los restos de un edificio de grandes dimensiones que corresponde a las termas de una estación balnearia del asentamiento romano Lucus Asturum.


El inmueble constaría de cuatro estancias y los restos hallados permiten determinar que entre ellas había una sala calefactada y otra con suelo hidrófugo. El equipo arqueológico dirigido por Esperanza Martín continuará trabajando en la zona hasta finales de semana y ayer recibió la visita del viceconsejero de Cultura, Vicente Domínguez; la directora general de Patrimonio, Otilia Requejo; el alcalde de Llanera, Gerardo Sanz; y el concejal de Cultura, Alfredo Rodríguez.

«Determinar el tipo de asentamiento es arriesgado, pero sin duda el hallazgo es importante», apunto Martín. No obstante, la arqueóloga lamentó el expolio sufrido en la zona, que hizo desaparecer numerosos restos.

Por su parte, el regidor garantizó que el Ayuntamiento continuará apostando por el yacimiento y contribuirá a hacer posibles más excavaciones. Por el momento, ya ha destinado 15.000 euros. «Este hallazgo marca un punto de inicio para trabajar y confiamos en contar con el apoyo del Principado», señaló.

Por otro lado, durante la jornada de hoy el yacimiento estará abierto al público con visitas a las once y doce de la mañana y a las cuatro y cinco de la tarde. Asimismo, visitarán la excavación los alumnos de sexto de Primaria del Colegio Público de Lugo de Llanera.

12 de octubre de 2018

Chipiona busca sus orígenes almohades en El Humilladero de la Virgen de Regla

Han aparecido cinco sepulturas, dos de ellas de tipo tumular que se encuentran aparentemente intactas por lo que esperan que puedan dar muchísima información.
La excavación de las tumbas será uno de los procesos más delicados.
La intervención arqueológica que se lleva a cabo en El Humilladero ha dejado nuevos avances en los últimos días, la aparición de cinco tumbas, dos de ellas de tipo tumular que se encuentran aparentemente intactas por lo que esperan que puedan dar muchísima información.

Así lo ha comunicado el Arqueólogo, Mario Delgado que ha explicado que todas ellas tienen una orientación común dentro de un espacio con una organización en calles. Así mismo ha anunciado que van a abrir los rellenos que se situaron para proteger las excavaciones de 2015 y se va a igualar toda la zona para poder tener una visión diáfana de la misma y proceder a excavar las tumbas que será una de los procesos más delicados y complicados.

Desde la empresa Atlas Arqueología y Patrimonio han informado a la radiotelevisión municipal que previamente se ha procedido a la retirada de los restos del muro que delimitaba el espacio de la histórica higuera, que data de finales del siglo XVIII o principios del XIX, ya que no tiene valor e incluso distorsiona la lectura histórica de la zona y que van a continuar bajando. A ello se suma el desmontaje de todas aquellas otras estructuras de época almohade que están peor conservadas, manteniendo las que han podido documentar la existencia una estancias con un taller de forja con anzuelos o punteros, así como otra con restos de atunes o pescados de esa familia. La importancia que ello tiene radica en que constata la existencia de un asentamiento y que, salvo algún dato aislado, no existía hasta ahora en Chipiona muestras verdaderamente claras de la presencia árabe.

(Fuente: Chipiona TV)

11 de octubre de 2018

Documentan los restos de una fortificación del siglo XI en Cosío (Cantabria)

Entre los útiles recuperados destacan fragmentos de una espada cuyas características son únicas en Cantabria
El hallazgo retrasa en al menos dos años la primera evidencia histórica del núcleo urbano, establecida hasta ahora por un documento de 1236.
El Ayuntamiento de Rionansa ha informado del hallazgo de restos de una fortificación señorial del siglo XI en la localidad de Cosío, concretamente en el alto de 'El Torraco', vinculada al linaje nobiliario de los Cossío.

Pese a que su existencia fue detectada hace casi una década, primero por tres vecinos de Cosío --Antonio Lobeto, J. Alberto Lanza y Pedro González-- y después por la Fundación Botín --que la encontró durante un trabajo de documentación patrimonial en el Nansa--, no ha sido hasta este año cuando se ha realizado un estudio arqueológico oficial.

La investigación, impulsada desde el Ayuntamiento de Rionansa con el objetivo de poner en valor el hallazgo, ha sido llevada a cabo por los arqueólogos Lino Mantecón Callejo y Javier Marcos Martínez y ha determinado que la torre tuvo planta cuadrada y fue levantada con mampostería de piedra.

El análisis supone "una importante noticia para la localidad", ha destacado el Consistorio, ya que la datación de los cimientos del edificio, ejecutada mediante la técnica del carbono 14 por un laboratorio de Estados Unidos, sitúa los inicios de la construcción en el siglo XI, lo que retrasa en al menos dos siglos la primera evidencia histórica del núcleo urbano de Cosío, establecida hasta ahora en un documento del año 1236.

El equipo de trabajo ha propuesto preservar el lugar manteniendo sus condiciones actuales y su naturalidad, convirtiéndolo en un espacio memorial, con un panel informativo sobre su valor histórico y aprovechando el interés turístico de su emplazamiento, un mirador con excepcionales vistas sobre el pueblo de Cosío.

Por otra parte, durante las labores de excavación se han recopilado de diversos útiles que han sido trasladados al Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), donde Eva Pereda ha liderado su restauración.

Entre las piezas encontradas destacan los fragmentos de dos espadas de un único filo de cronología medieval. Una de ellas conserva elementos decorativos demasquinados con filamentos de plata, lo que la convierte en una pieza armamentística "singular, sin parangón en la arqueología medieval regional y con escasos ejemplos en la Península Ibérica", según los responsables del estudio arqueológico.

Además, se han identificado numerosos segmentos de cerámicas medievales, algunos de lujo y procedencia extranjera, como es el caso de la célebre cerámica francesa de Saintonge, así como diversas conchas de ostras.

(Fuente: El Diario)