12 de octubre de 2018

Chipiona busca sus orígenes almohades en El Humilladero de la Virgen de Regla

Han aparecido cinco sepulturas, dos de ellas de tipo tumular que se encuentran aparentemente intactas por lo que esperan que puedan dar muchísima información.
La excavación de las tumbas será uno de los procesos más delicados.
La intervención arqueológica que se lleva a cabo en El Humilladero ha dejado nuevos avances en los últimos días, la aparición de cinco tumbas, dos de ellas de tipo tumular que se encuentran aparentemente intactas por lo que esperan que puedan dar muchísima información.

Así lo ha comunicado el Arqueólogo, Mario Delgado que ha explicado que todas ellas tienen una orientación común dentro de un espacio con una organización en calles. Así mismo ha anunciado que van a abrir los rellenos que se situaron para proteger las excavaciones de 2015 y se va a igualar toda la zona para poder tener una visión diáfana de la misma y proceder a excavar las tumbas que será una de los procesos más delicados y complicados.

Desde la empresa Atlas Arqueología y Patrimonio han informado a la radiotelevisión municipal que previamente se ha procedido a la retirada de los restos del muro que delimitaba el espacio de la histórica higuera, que data de finales del siglo XVIII o principios del XIX, ya que no tiene valor e incluso distorsiona la lectura histórica de la zona y que van a continuar bajando. A ello se suma el desmontaje de todas aquellas otras estructuras de época almohade que están peor conservadas, manteniendo las que han podido documentar la existencia una estancias con un taller de forja con anzuelos o punteros, así como otra con restos de atunes o pescados de esa familia. La importancia que ello tiene radica en que constata la existencia de un asentamiento y que, salvo algún dato aislado, no existía hasta ahora en Chipiona muestras verdaderamente claras de la presencia árabe.

(Fuente: Chipiona TV)

11 de octubre de 2018

Documentan los restos de una fortificación del siglo XI en Cosío (Cantabria)

Entre los útiles recuperados destacan fragmentos de una espada cuyas características son únicas en Cantabria
El hallazgo retrasa en al menos dos años la primera evidencia histórica del núcleo urbano, establecida hasta ahora por un documento de 1236.
El Ayuntamiento de Rionansa ha informado del hallazgo de restos de una fortificación señorial del siglo XI en la localidad de Cosío, concretamente en el alto de 'El Torraco', vinculada al linaje nobiliario de los Cossío.

Pese a que su existencia fue detectada hace casi una década, primero por tres vecinos de Cosío --Antonio Lobeto, J. Alberto Lanza y Pedro González-- y después por la Fundación Botín --que la encontró durante un trabajo de documentación patrimonial en el Nansa--, no ha sido hasta este año cuando se ha realizado un estudio arqueológico oficial.

La investigación, impulsada desde el Ayuntamiento de Rionansa con el objetivo de poner en valor el hallazgo, ha sido llevada a cabo por los arqueólogos Lino Mantecón Callejo y Javier Marcos Martínez y ha determinado que la torre tuvo planta cuadrada y fue levantada con mampostería de piedra.

El análisis supone "una importante noticia para la localidad", ha destacado el Consistorio, ya que la datación de los cimientos del edificio, ejecutada mediante la técnica del carbono 14 por un laboratorio de Estados Unidos, sitúa los inicios de la construcción en el siglo XI, lo que retrasa en al menos dos siglos la primera evidencia histórica del núcleo urbano de Cosío, establecida hasta ahora en un documento del año 1236.

El equipo de trabajo ha propuesto preservar el lugar manteniendo sus condiciones actuales y su naturalidad, convirtiéndolo en un espacio memorial, con un panel informativo sobre su valor histórico y aprovechando el interés turístico de su emplazamiento, un mirador con excepcionales vistas sobre el pueblo de Cosío.

Por otra parte, durante las labores de excavación se han recopilado de diversos útiles que han sido trasladados al Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), donde Eva Pereda ha liderado su restauración.

Entre las piezas encontradas destacan los fragmentos de dos espadas de un único filo de cronología medieval. Una de ellas conserva elementos decorativos demasquinados con filamentos de plata, lo que la convierte en una pieza armamentística "singular, sin parangón en la arqueología medieval regional y con escasos ejemplos en la Península Ibérica", según los responsables del estudio arqueológico.

Además, se han identificado numerosos segmentos de cerámicas medievales, algunos de lujo y procedencia extranjera, como es el caso de la célebre cerámica francesa de Saintonge, así como diversas conchas de ostras.

(Fuente: El Diario)

9 de octubre de 2018

Hallan un capitel "icono del Prerrománico asturiano" en el castillo de Gauzón

La fortaleza se está convirtiendo en un yacimiento clave para estudiar los orígenes de la Edad Media y del Reino de Asturias.
Iván Muñiz, Alejandro García, Mar González, Yasmina Triguero, y Noelia Fernández junto al capitel.
Las excavaciones arqueológicas en el yacimiento del castillo de Gauzón han vuelto a dar la sorpresa. Esta vez se trata de un capitel Prerrománico, datado a finales del siglo IX o principios del X, el primero que se encuentra en el contexto arqueológico de una fortaleza, por lo que supone un "hallazgo excepcional", según los directores de las excavaciones, los arqueólogos Iván Muñiz y Alejandro García. "Es un icono del Prerrománico asturiano", valoraron.

"Es un capitel troncopiramidal labrado en piedra arenisca, con decoración de sogueado en el collarino y que conserva el inicio del fuste. Es una pieza característica del Prerrománico asturiano que conocíamos muy bien, especialmente en edificios religiosos, pero en esta ocasión hablamos de un castillo, algo único en el panorama arqueológico hasta la fecha. Por sus características puede situarse en un momento tardío del arte Prerrománico", señalaron Muñiz y García durante la presentación del hallazgo, ayer en el monasterio de la merced de Raíces Viejo con la asistencia de la alcaldesa de Castrillón, Yasmina Triguero y la concejala de Turismo, Mar González.

El lugar del descubrimiento es muy significativo para los expertos. "El capitel apareció entre los derrumbes inmediatos a una de las dos torres que defendían la puerta de entrada. Por ello, cabe suponer que en su día formó parte de los elementos arquitectónicos de aquella gran entrada monumental. Esto es esencial porque vuelve a ratificar la enorme trascendencia simbólica de esta zona de la fortaleza, que se consideró como emblema del prestigio real. Por primera vez en la investigación del Reino de Asturias podemos conocer cómo eran aquellas puertas dotadas de todo esplendor", explicaron los directores de la excavación.

La alcaldesa de Castrillón, por su parte, señaló que el hallazgo del capitel "contribuye aún más a confirmar la importancia del castillo de Gauzón para la historia de Asturias". "El Ayuntamiento lleva once años poniendo mucho dinero para sacar adelante las excavaciones. Hemos pedido apoyos al Principado y al Gobierno central a través del 1,5% cultural pero para acceder es necesario que el castillo de Gauzón sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y ello depende del Principado", dijo la Regidora.

El hallazgo, según los arqueólogos, es una muestra más de que el entorno no tienen parangón y que están haciendo del castillo de Gauzón un yacimiento clave para estudiar los orígenes de la Edad Media y del Reino de Asturias. "Para entender en toda su magnitud la trascendencia del capitel hay que recordar que en el yacimiento también se han identificado habitaciones palatinas dotadas de baño, las dos grandes torres de la entrada, la muralla, materiales de lujo... No es sorprendente que Alfonso III y Jimena, cuyo patrocinio en las obras parece importante, decidiesen mencionar el castillo en el reverso de la Cruz de la Victoria y que ésta se hiciese allí. Hay más castillos del Reino, pero Gauzón fue para los monarcas su fortaleza por antonomasia", concluyeron Muñiz y García.

8 de octubre de 2018

Sale a la luz un carro ibérico en Montemayor (Córdoba)

El equipo de arqueólogos que sigue los pasos de Julio César en la provincia de Córdoba descubre un enorme dispositivo militar cuyo origen aún es un misterio
Además del carro, también se ha encontrado munición (glandes de plomo) y restos de lo que pudo ser un campamento romano. 
Cuando los arqueólogos detectaron que había algo muy grande en el subsuelo del Cerro de la Horca de Montemayor jamás pensaron lo que podían encontrar bajo tierra. Poco a poco, con paciencia infinita, se fue desenterrando uno de esos hallazgos impresionantes que arroja la provincia de Córdoba muy de vez en cuando, pero que deja con la boca abierta a los arqueólogos.

Montemayor acoge desde hace un par de semanas a un equipo multidisciplinar, comandado por Javier Moralejo, de la Universidad Autónoma de Madrid, y coordinado por el director del Departamento de Prehistoria y Arqueología, Fernando Quesada. Financiada por el Ayuntamiento, la campaña de prospección tiene hasta un nombre literario: Buscando a Julio César. Y lo que se han encontrado, desde luego, es algo más que al general romano que anduvo por la zona hace un par de milenios haciéndole la guerra civil (y ganándosela) a los hijos de Pompeyo.

Los profesionales -además de múltiple munición y restos de lo que parece a buen seguro fue uno de los campamentos militares que tuvo Julio César en la provincia mientras preparaba el asalto a Ategua o a Corduba- han descubierto una pieza única: un carro íbero, cuyo origen y antigüedad aún no están claros pero que podría llegar a tener 2.500 años de historia.

El hallazgo, conocido entre bromas por algunos arqueólogos como el Land Rover de Julio César, ya está documentado. La Guardia Civil y la Policía Autonómica, y los propios descubridores, custodian noche y día el lugar en el que ha aparecido mientras siguen los trabajos de extracción, para evitar la llegada de posibles expoliadores. Y ahora será sometido a todas las pruebas pertinentes para asegurar bien su antigüedad y su origen.

CARBONO 14

El equipo de arqueólogos quiere hacerle la prueba del Carbono 14 a los restos orgánicos hallados en la zona para resolver una duda: ¿Es un carro de guerra de las tropas auxiliares de origen íbero usadas por Julio César como apoyo a sus legiones o se trata por el contrario de un carro aún más antiguo, usado por los pobladores previos a la llegada a la Península de los romanos? La prueba del Carbono 14 determinará su antigüedad exacta.

Mientras, aunque este hallazgo ha concentrado todos los esfuerzos, el equipo multidisciplinar trabaja en la zona y está recuperando y documentando muchísimas piezas. Así, se han hallado restos de proyectiles, de hondas, tachuelas de sandalias romanas, monedas… Restos de lo que parece que fue un campamento militar o un lugar en el que se produjo una batalla. Ahora, está por ver si más abajo aún de este cerro aparecen cadáveres. Y de quiénes son: si de legionarios romanos o de soldados íberos.

Todavía, la excavación en Montemayor, una de las más interesantes por las preguntas que despierta en la provincia, aportará más sorpresas. El subsuelo cordobés sigue escondiendo una multitud de secretos.

(Fuente: Cordópolis)

7 de octubre de 2018

Premios Vaccea 2018

El pasado 5 de octubre tuvo lugar la entrega de los premios VACCEA 2018, que de forma bienal otorga el Centro de Estudios Vacceos Federico Wattemberg de la Universidad de Valladolid y en los que el Jurado, por unanimidad, honró a este blog concediendo el Premio de Comunicación a su administrador. 

El acto tuvo lugar en el Aula Lope de Rueda de la Facultad de Fiolosofía y Letras de la Universidad de Valladolid y estuvo precedida de una jornada técnica sobre "Decoración en Excisión", en la que participaron los profesores Javier Abarquero Moras, Carlos Sanz Mínguez, Juan Francisco Blanco García, Fernando Romero Carnicero, Roberto de Pablo Martínez, Consolación González Casarrubios, Eugenio Cid Cebrián y José Ramón Cid Cebrián.


Entrega del Premio Vaccea 2018 en la categoría de Investigación y Divulgación Científicas a D. Martín Almagro Gorbea, por su decisiva contribución al conocimiento y difusión de las culturas célticas de la península Ibérica en Europa, así como por el ingente esfuerzo editorial desde su puesto de anticuario perpetuo de la Real Academia de la Historia. Entrega el premio D. Antonio Largo Cabrerizo, Rector Magfco. de la Universidad de Valladolid.


Entrega del Premio Vaccea 2018 en la categoría de Protección y Conservación del Patrimonio a D. Francisco Burillo Mozota, por su intensa labor en la protección del patrimonio arqueológico de la serranía Celtibérica y por su permanente compromiso intelectual en el reconocimiento de la identidad interregional de la serranía Celtibérica, en el marco de la Europa de las Regiones. Entrega el Premio Dª. Pilar Garcés, Directora General de Universidades de la Junta de Castilla y León.


Entrega del Premio Vaccea 2018 en la categoría de Comunicación a D. Enrique Garcés Hecht por su aplicación rigurosa de criterio periodístico con información de la actualidad arqueológica en el entorno digital, gracias a la publicación periódica en su Bitácora de la actividad generada por los yacimientos españoles desde 2010. Entrega el premio D. Javier Castán Lanaspa, Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid 


Con estos premios que en 2018 cumplieron su sexta edición, el Centro de Estudios Vacceos Federico Wattemberg quiere destacar la labor de personas, colectivos o entidades e instituciones en la salvaguarda, promoción y conocimiento del Patrimonio Arqueológico

2 de octubre de 2018

Nuevo expolio en Soria: Roban dos capiteles románicos de la ermita de Boós

Hace apenas unas semanas desapareció un pórtico del siglo XI en otra ermita de Rioseco de Soria, a pocos kilómetros
La ermita de San Lorenzo de Bóos Expoliada.
Un nuevo expolio al patrimonio artístico y nuevamente en Soria. Apenas unas semanas después de que unos ladrones se llevaran un pórtico del siglo XI de la ermita de La Mercadera, en Rioseco de Soria, dos capiteles románicos de finales del siglo XII y principios del XIII han sido robados junto a sus respectivas columnas de la ermita de San Lorenzo en Boós, un pueblo de apenas una veintena de habitantes situado a solo 7 kilómetros de la anterior.

En ruinas desde hace tres décadas, el templo aún conserva parte de los muros y el arco triunfal sobre capiteles de hojas. La ermita se encuentra a poco más de un kilómetro al suroeste de Boós y perteneció al despoblado de Boíllos. Mantuvo el culto hasta hace treinta años y hasta ella acudían los fieles, principalmente, el martes antes de la solemnidad de la Ascensión y al finalizar la recogida de la cosecha para celebrar la festividad de San Lorenzo.

En el Catastro de la Ensenada (s. XVIII) se recoge que, por aquel entonces, no quedaban en Boíllos más edificaciones que doce tainas o corrales de tapia y barda para parideras y, según escribe el P. Gonzalo Martínez, la que fuera parroquial del lugar, dedicada a San Lorenzo, después convertida en ermita.

El alcalde pedáneo de Boós y el párroco de la localidad han presentado la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de El Burgo de Osma por el robo de los capiteles, según han informado fuentes de la Diócesis de Osma-Soria.

Durante las últimas seis semanas, el patrimonio religioso en esta diócesis ha sufrido otros dos ataques más: además del expolio en la ermita de La Mercadera, en Rioseco de Soria, donde los ladrones sustrajeron piedras de gran tamaño, la cruz de piedra de la espadaña y la sillería de la portada del templo, en Castilruiz robaron objetos litúrgicos y donativos en la ermita de la Virgen de Ulagares.

(Fuente: ABC)

1 de octubre de 2018

Una investigación de la UAM localiza en Montemayor vestigios de las batallas de Julio César

La Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha puesto en marcha un proyecto de investigación arqueológica en el entorno de Montemayor con el objetivo de localizar algún vestigio de las batallas que se registraron en la zona con motivo de la Guerra Civil entre Julio César y Pompeyo el Grande a mediados del siglo I. a.C. Para ello, un grupo de investigadores liderado por el doctor Javier Moralejo Ordax ha iniciado una prospección en las inmediaciones de este antiguo municipio romano de Vlia, donde ya se han localizado las primeras huellas de estos enfrentamientos.
El equipo de trabajo en el primer día de trabajo del Proyecto de I+D+i de Excelencia "Ciudades y complejos aristocráticos ibéricos en la Alta Andalucía".
La investigación, que se desarrolla con el apoyo del Ayuntamiento de Montemayor a través de su Museo Local, permitirá realizar un estudio sistemático de la arqueología romana del municipio y, en particular, de los enfrentamientos librados por Julio César y sus legiones en la zona, como la lucha del gobernador cesariano Quinto Casio Longino en el año 48 a.C. contra Marcelo, así como la batalla de Julio César contra los hijos de Pompeyo años después.

"El municipio de Montemayor, como los circundantes, ha sido objeto de numerosos saqueos por parte de excavadores furtivos cuyas depredaciones han dañado seriamente el patrimonio histórico local. Sin embargo, hay noticias suficientes sobre diversos hallazgos (armas, proyectiles de honda, monedas) como para pensar que en torno a la ciudad se asentaron campamentos militares y se libraron fuertes batallas", destaca el coordinador del proyecto, Fernando Quesada, que es director del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UAM.

De esta forma, durante los dos primeros días de trabajo, el equipo de investigación ha localizado con precisión dos docenas de glandes de honda en plomo, puntas de flecha, monedas romanas e indígenas de la zona y otros cientos de objetos, "lo que no solo puede considerarse prometedor, sino que ya es un verdadero éxito que aporta datos nuevos a las campañas de César en Andalucía".

Esta prospección arqueológica, que empleará "las más modernas y detalladas tecnologías de detección" como es la cartografía digital combinada con la localización mediante GPS con Sistemas de Información Geográfica, se enmarca dentro de un Proyecto de Investigación de Excelencia de I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación dedicado al estudio de la violenta implantación romana en la Andalucía ibérica.

(Fuente: Montemayor Digital / I. Téllez)

28 de septiembre de 2018

Descubren muestras de orfebrería sobre moluscos en el yacimiento canario de Gáldar

El hallazgo evidencia el conocimiento de los antiguos canarios en el manejo de pintura sobre conchas de moluscos. Exigiría la misma precisión que cuando un médico usa un bisturí. Se trata de ocho burgaos  decorados con precisión quirúrgica.
La campaña de excavación arqueológica de 2018 en el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada en Gáldar fue llevada a cabo en la estructura 61.
El Cabildo de Gran Canaria ha anunciado este jueves el hallazgo en la última excavación arqueológica llevada a cabo en la Cueva Pintada de Gáldar la existencia de ocho burgaos decorados de características realmente singulares.

Estas muestras ponen de relieve un género de piezas que desvela una concepción estética que va más allá de lo hasta ahora conocido en el mundo prehispánico insular y que destaca por implicar un trabajo artesano de una sutileza inédita.

Y es que alcalnzar la decoración de estos burgaos exige una destreza técnica que desposee a la pieza de su superficie para mostrar el nácar, dejando al descubierto una delicada estética que podría ser calificado de filigrana.

El presidente de los grancanarios, Antonio Morales (NC), apunta que tanta es la precisión que se exige, que los expertos que han abordado en el presente la tarea de imitar la técnica utilizada por los antepasados de la isla tan sólo lo han logrado con la ayuda de un bisturí.

Esta decoración diferencia claramente estos burgaos de los encontrados en este centro del Cabildo en campañas anteriores, caracterizados por incisiones que van trazando motivos lineales y geométricos en la superficie de la última espira o vuelta que muestran variadas composiciones, algunas muy simples y otras de mayor complejidad.

En estas ocho piezas la decoración realizada demanda gran precisión para eliminar las capas superficiales del molusco para dejar visible el nácar en la mayor parte de la concha.

A medida que se trabaja la superficie, también se va dejando una línea de esa capa externa, la que recorre la sutura entre dos espiras o vueltas, dando la impresión de un pequeño cordón que recorre la pieza de forma sutil.

El ejemplar más llamativo es, sin duda, uno de forma cónica, de dureza y tamaño considerable, que fue trabajado de forma concienzuda y posee un intenso pulido. Al día siguiente del impactante hallazgo se recuperó un ejemplar casi «gemelo», de menor tamaño pero de idéntica ejecución. Un mismo diseño, una misma factura que habla, con toda probabilidad, de una misma mano artesana.


Morales recalca junto al consejero de Cultura, Carlos Ruiz, que estos descubrimientos confirman la importancia del legado prehispánico y ayudan a comprender las dinámicas sociales que tenían lugar en el antiguo poblado de Agáldar. En esta línea, expone la necesidad de seguir apoyando la investigación para ahondar en el conocimiento y la difusión de este saber entre la ciudadanía.

187 NUEVOS REGISTROS
En cuanto al registro completo del material recuperado, ascienden a 187 nuevos registros clasificados en función del tipo de material: cerámica (principalmente prehispánica aunque también hay fragmentos de cerámica colonial) y entre la cual destaca una pintadera triangular, así como restos de fauna terrestre, marina y malacofauna, además de elementos variados de industria lítica (tallada y pulimentada) y algunos elementos metálicos.

La campaña de excavación arqueológica de 2018 en el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada en Gáldar fue llevada a cabo en la estructura 61 y dio continuidad a los trabajos realizados durante las campañas emprendidas desde 2013 en este yacimiento arqueológico.

El trabajo de campo se realizó del 16 al 28 de julio, a lo que habría que sumar las dos primeras semanas de agosto, dedicadas exclusivamente al estudio y procesado de material recuperado, en el que participaron una decena de estudiantes de seis universidades españolas, incluidas las dos canarias.

Hasta la conclusión de esta campaña se desconocía la relación existente entre los dos espacios principales de la estructura 61. Uno de los frutos del trabajo de este año ha sido precisamente la confirmación de que sí fueron ámbitos conectados, lo cual ha permitido delimitar el espacio total conservado de esta estructura.

En la línea de alimentar la dimensión pública y volcada de manera decidida en la ciudadanía, los registros de esta última campaña también se incorporarán al Sistema de Información Arqueológica y Patrimonial, que dotará al Museo y Parque Arqueológico de un completo sistema documental y, además, de un portal web al que podrá acceder la comunidad científica y por el conjunto de la población.

(Fuente: ABC)