Mostrando entradas con la etiqueta Badajoz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Badajoz. Mostrar todas las entradas

28 de febrero de 2013

Cancho Roano, el yacimiento más polémico

30 años después de su descubrimiento, presentan el primer recopilatorio de toda la bibliografía científica sobre este templo tartesio de Zalamea de la Serena (Badajoz).
El interior del yacimiento se estructura en diferentes estancias. Foto: A. MURILLO
El yacimiento extremeño de Cancho Roano alberga uno de los más sobresalientes hallazgos de la arqueología española del último cuarto del siglo XX. Desde su descubrimiento en 1978 el templo tartesio próximo a Zalamea de la Serena y Quintana de la Serena ha sido uno de los hitos arqueológicos que más interés y polémica ha suscitado entre los investigadores especializados en la Protohistoria de la península Ibérica y uno de los que más abundante literatura ha generado.

La Diputación de Badajoz ha editado una obra que recopila la bibliografía científica publicada en 30 años de investigación. El libro, titulado 'Cancho Roano: más que palabras. Bibliografía crítica sobre el yacimiento post-orientalizante de Zalamea de la Serena', es obra del arqueólogo Jiménez Ávila (Mérida, 1965), vinculado al yacimiento desde 1988. El autor ha compartido su actividad entre la investigación y la gestión del patrimonio ha trabajado en la obra casi en secreto.

De sus estudios se extrae que el yacimiento que data del siglo V A.C. fue descubierto para la ciencia hace ahora 30 años. Su excavación y estudio crítico a lo largo de todo este tiempo han permitido sentar las bases iniciales para el conocimiento de las postrimerías de la Primera Edad del Hierro en el tramo extremeño del Guadiana, y de las transformaciones económicas y sociales que experimentaron las poblaciones de estos territorios en aquella época.

Cancho Roano está formado por un conjunto de edificaciones estructuradas en torno a un edificio central, elevado sobre una terraza de piedra, que aparece rodeado por una serie de largas y estrechas naves articuladas en pequeñas habitaciones. Todo ello, a su vez, es circundado por un ancho foso excavado en la roca que delimita un espacio de unos 2.000 metros cuadrados que, sin duda, alberga uno de los más sobresalientes hallazgos de la arqueología española del último cuarto del siglo XX.

Más de un centenar de títulos
En este libro se hace una recopilación crítica de la bibliografía científica que suma ya más de un centenar de títulos. La ordenación cronológica y la introducción historiográfica que antecede a los comentarios, permiten obtener una clara visión acerca de la multitud de enfoques e interpretaciones de que ha sido objeto este ya célebre yacimiento extremeño, dentro del ámbito de la arqueologia científica. Como toda obra crítica, el trabajo recoge el punto de vista personal del autor, vinculado directamente a la investigación de Cancho Roano desde 1988.

Tal como subraya Javier Jiménez, “la estructura del libro es sencilla, una introducción de la historia de la investigación, fichas de obras sobre Cancho Roano, en torno al centenar, con bibliografía crítica que abarca de 1980 a 2010 y referencias bibliográficas, y un índice de revistas y otro onomástico”.

Al autor del trabajo le han acompañado en su presentación el diputado-delegado y el director del Área de Cultura de la Diputación pacense, Miguel Ruíz y Francisco Muñoz respectivamente, y la jefa del Departamento de Publicaciones, Antonieta Benítez.

Miguel Ruíz ha destacado que "como alcalde de Higuera la Real concozco bien la importancia de los yacimientos arqueológicos para el desarrollo de los municipios y zonas donde se ubican. En mi caso por el poblado celta de Capote, lo que ha posibilitado un incremento turístico importante. Cancho Roano se encuentra en el corazón de La Serena, claro ejemplo de ese desarrollo turístico mencionado y que fue posible gracias a la financiación de la Junta de Extremadura y de la Mancomunidad de Municipios de La Serena”.

Sobre las referencias míticas de Cancho Roano con la Atlántida, Jiménez Ávila ha precisado que se trata tan sólo de consideraciones esotéricas sin ninguna solidez científica.

(Fuente: Hoy)

5 de enero de 2013

Extremadura da el primer paso para retomar las excavaciones en Nertóbriga

La Consejería de Cultura incoará expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) de la ciudad romana de Nertóbriga (Concordia Iulia),en Fregenal de la Sierra -Badajoz-. La declaración BIC permitiría retomar los sondeos y excavaciones arqueológicas interrumpidas desde 1987.
Nertóbriga conserva evidencias de población desde la época pre-romana
hasta el S. XVII. En la foto: planta y aljibe de un edificio alto-imperial
romano.
La Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura ha hecho pública su decisión de incoar expediente para la declaración del yacimiento arqueológico de Nertóbriga como Bien de Interés Cultural de Extremadura, lo que coloca a Fregenal de la Sierra (Badajoz) y su territorio ante dos situaciones de estas mismas características, tras conferírsele, en 1991, esta misma declaración al Conjunto Histórico Artístico y Monumental de la ciudad.

Un motivo de enorme satisfacción para el ayuntamiento frexnense, tal y como lo expresaba su alcalde, Juan Francisco Ceballos, quien además presidía ya la corporación a finales de 2006 cuando su equipo de gobierno realizada la propuesta, respaldada, unánimemente, por todos los grupos políticos de solicitar a la Junta de Extremadura que se declarasen bien de interés cultural el yacimiento arqueológico prerromano de Nertóbriga Concordia Julia y la iglesia Altomedieval de San Miguel de los Fresnos.

Origen pre-romano

De momento, se trata de un primer paso, en el caso de las ruinas, probablemente de origen prerromano de Nertóbriga, lo que sin duda dará pie a seguir trabajando en la progresiva puesta en valor de estas excavaciones, tan importantes para Fregenal de la Sierra.

Unos restos que ojala muy pronto puedan mostrarse en la Sierra del Coto, espacio físico, en las últimas estribaciones de Sierra Morena, donde se localiza esta antigua ciudad romana de Nertobriga Concordia Iulia.

Tal y como recoge el Diario Oficial de Extremadura: "Los primeros trabajos arqueológicos en el yacimiento se remontan al último cuarto del siglo XIX. Ya en el siglo XX, en 1987, se efectuaron unos sondeos arqueológicos de mayor interés.

Sondeos arqueológicos previos
Los sondeos de 1987 se centraron en la zona alta, en la cima de la Sierra del Coto, donde se pudieron documentar unos poderosos muros de opus caementicium y opus incertum, de excelente factura, que hablan de la existencia en aquel lugar de un edificio público, tal vez el capitolio de la ciudad o cualquier otra edificación templar. Del mismo modo, un sondeo arqueológico en la zona de la muralla reveló igualmente su importancia. 

Tras una lapso de varios años en el avance de las investigaciones en la Sierra del Coto, entre los años 2010 y 2011, dentro del marco de actuaciones del taller de recualificación profesional "Nertóbriga" (Fases I y II), impulsado por la Dirección General de Formación para el empleo, el SEXPE y la Dirección General de Patrimonio Cultural, se retoman los trabajos de excavación arqueológica en el yacimiento bajo unos criterios científicos modernos bajo la dirección de los arqueólogos Luis Berrocal, de la Universidad Autónoma de Madrid, José Luis de la Barrera (MNAR) y el historiador frexnense Rafael Caso.

Aunque con dificultades de identificación, todo apunta a que la primera ocupación del lugar se remonta a tiempos prerromanos. La existencia de una población asentada sobre el Cerro del Coto anterior a la llegada de los romanos ha sido siempre deducida del mismo nombre de la ciudad y de su sufijo en -briga.

Nertóbriga alcanzó el estatus jurídico de municipium, lo que se llevó a efecto bajo la férula de César. El grueso de las entidades de población que acompañan a Nertóbriga en el pasaje pliniano recibirá la organización romana en época Flavia.

Sobre el cerro amesetado, de extensión cercana a las cinco hectáreas, debió de asentarse un importante castro amurallado, cuyas defensas serían sustituidas por las de época romana que se observan en la actualidad en un envidiable estado de conservación. Los sondeos realizados no revelan por el momento restos arquitectónicos prerromanos, y sólo la aparición de fragmentos cerámicos extramuros en varias zonas permite atestiguar de manera fehaciente la existencia de ocupación prerromana en el yacimiento.

Municipium romano
Por el contrario, las huellas de la ocupación romana son de lo más expresivas y revelan, bien a las claras, el potencial que el yacimiento atesora: monumentales defensas con lienzos de murallas, abundantes restos de cisternas y otros depósitos de agua diseminados por el recinto, evidencias de grandes edificios públicos y de carácter cultual, etc. En definitiva, todas una batería de dependencias necesarias para el normal desarrollo de la vida en este municipio romano de la Bética.

Necrópolis islámica
De igual modo, las últimas campañas de excavaciones llevadas a cabo en distintas áreas de la ciudad confirman la dilatada secuencia de ocupación del sitio, prolongándose hasta bien entrada la Edad Media. La maqbara (necrópolis islámica) parcialmente excavada en una de las laderas del cerro, ofrece un testimonio innegable del paso de poblaciones islámicas por la antigua Nertóbriga. Parece probable que la última presencia estable de una comunidad sobre el Cerro del Coto se feche en el siglo XII, correspondiéndose con la ocupación almohade, que a la postre fue conquistada por los caballeros de la Orden del Temple. Solo una ermita cristiana, dedicada a San Frutos, quedará aislada y con culto hasta mediados del siglo XVII.

De estas últimas intervenciones son de destacar, por su monumentalidad y trascendencia arqueológica, los hallazgos relacionados con los restos de un gran edificio dotado de un podio de más de tres metros de altura que sostenía dos templos gemelos de modulación canónica, datables alrededor de finales del siglo I aC".

29 de diciembre de 2012

Salen a la luz restos de una ermita en el Fuerte de San Cristóbal (Badajoz)

Los arqueólogos confirman que el monumento está "bien conservado". El ayuntamiento prevé adjudicar la obra en la primera semana de enero.
La arqueóloga, de pie, junto a los restos de muros aparecidos
en el interior del fuerte. Foto: OTO
Las prospecciones con catas arqueológicas que se están realizando en el Fuerte de San Cristóbal para determinar la existencia de restos o asentamientos anteriores a la construcción de la edificación defensiva han arrojado resultados negativos, pues solo hay sustrato natural y la roca madre del cerro, sobre todo en el foso. Eso significa que es cierto que cuando llegaron los franceses, barrenaron y dejaron la piedra descarnada. Sin embargo, en el interior sí han aparecido unas estructuras murarias que posiblemente fuesen de una antigua ermita, aunque aún está por confirmar, según señaló ayer la arqueóloga directora de la excavación, Asunción Labesa, quien señaló que estos restos acaban de aparecer.

La arqueóloga apuntó que en el lugar que ocupa el fuerte "se supone" que existió un palacio, del que no existe documentación, mientras que sí se dispone de información gráfica sobre la existencia de la ermita.

Las excavaciones se iniciaron hace cuatro semanas y se prolongarán durante mes y medio. Durante estas jornadas de trabajo se han realizado todas las catas del foso de Fuerte y del revellín y ahora se están haciendo las del interior. Según explicó la arqueóloga, se han encontrado piezas de cerámica pero no son "nada determinantes" y algunas balas. Como curiosidad, en todo el espacio del fuerte hay multitud de agujeros de los buscadores de metales y todos los días hay que rebalizar las catas porque entran personas ajenas a las excavaciones. La semana pasada uno de los operarios recibió una pedrada en la cabeza.

Los trabajos arqueológicos fueron visitados ayer por la directora general de Patrimonio de la Junta de Extremadura, Pilar Merino, y el concejal de Proyectos Estratégicos, Francisco Javier Fragoso, junto con el de Urbanismo, Celestino Rodolfo, y la de Turismo, María José Solana. Fragoso informó de que no se ha podido adjudicar aún la obra de rehabilitación, pero espera que se pueda hacer en los primeros días de enero. El retraso se debe, según explicó, a que varias de las propuestas presentan ofertas desproporcionadas (bajas temerarias) y las empresas tienen que explicarlas. Los trabajos arqueológicos se adjudicaron a la empresa Alamut.

Según Fragoso el fuerte de San Cristóbal está "relativamente bien conservado, no porque nadie lo haya conservado sino porque el tiempo lo ha respetado". La arqueóloga se expresó en iguales términos. Fragoso defendió que la rehabilitación que se pretende llevar a cabo, y que debe estar culminada antes del 30 de junio porque se financia con fondos europeos (del proyecto Baluartes), "no es caprichosa sino muy respetuosa con el patrimonio" por lo que están dispuestos a adaptar en cualquier momento el proyecto a los elementos que aparezcan que sean "dignos de conservar". Por su parte, Pilar Merino recordó que el proyecto "ha pasado por todos los filtros" de patrimonio histórico.

28 de agosto de 2012

Descubren la antigua ciudad árabe de Capilla (Badajoz)

Se trata de la ciudad islámica de Kabbal, abandonada desde que fue asediada por Fernando III en 1226. Su hallazgo supone una magnífica oportunidad para conocer el poblamiento extremeño de principios del siglo XIII, gracias a las estructuras y a los restos cerámicos y utensilios domésticos encontrados.
De momento ya son visibles una calle y restos de al menos dos
viviendas, una de ellas con escalera.
Un curso de arqueología para estudiantes universitarios de toda España, que se ha celebrado en la localidad pacense de Capilla, ha permitido sacar a la luz la antigua Kabbal (ciudad) islámica de este municipio, en la ladera oeste del cerro del castillo.

Una nota de prensa remitida por la Mancomunidad de la Serena informo de que de momento "una calle y restos de al menos dos viviendas (una de ellas con escalera) con sendos hogares donde cocinar y calentarse pueden ya verse".

"Y es que posiblemente, desde el asedio de Fernando III, que duró 14 semanas en 1226, nadie ha habitado esta ciudad, por lo que su hallazgo supone una magnífica oportunidad para conocer el poblamiento extremeño de principios del siglo XIII, gracias a las estructuras y a los restos cerámicos y utensilios domésticos encontrados", indica la nota.

También la excavación en el interior del castillo han dando sus resultados, ya que "suelos bajomedievales y un sótano son las primeras estructuras aparecidas que deben estudiarse".


CURSO DE ARQUEOLOGÍA
La compañía Baraka Arqueólogos, con profesionales y docentes especializados en el mundo medieval, ha estructurado el curso de seis semanas de duración, en dos partes de tres semanas, con 12 estudiantes en cada una de las partes.

Los estudiantes que han participado cursan los estudios de Historia y Arqueología y proceden de la Universidad de Extremadura, de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universidad de Castilla-La Mancha y de Universidad de Santiago de Compostela.

Además de los trabajos de excavación arqueológica, los alumnos han recibido formación adicional en topografía; en arqueología de la arquitectura; en dibujo arqueológico de campo; o en trabajo con los materiales hallados.

Las tres semanas de trabajos se han completado con diferentes ponencias impartidas por especialistas en el campo de la arqueología y la investigación como son Manuel Retuerce Velasco, profesor de la Complutense de Madrid y miembro fundador de la Asociación Española de Arqueología Medieval; Eduardo Lillo, técnico de Patrimonio de la Junta de Castilla-La Mancha, y Juan Zozaya Stabel-Hassen, presidente de la Asociación Española de Arqueología Medieval.
(Fuente: Europa Press)

12 de junio de 2012

Morerías y las termas de Resti en Mérida entrarán en la lista de Patrimonio

La nueva catalogación estará lista en 2013. Por otra parte, el Consorcio termina las excavaciones en Montijo y la villa romana de Esparragalejo,
Excavación de la vílla romana en Esparragalajo.
El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida ha iniciado el expediente para incorporar a la lista de Patrimonio de la Humanidad una docena de espacios nuevos "que no se habían excavado cuando se obtuvo la declaración de la Unesco", explicaba el director cientifico del Consorcio, Miguel Alba.

Esta incorporación, que incluirá yacimientos tan importantes como Morerías, el acueducto de Cornalvo, el yacimiento aparecido en Resti, un nuevo acueducto aparecido en el arroyo del Sapo, que según Alba, debió de ser de los primeros que se hicieron por la proximidad con el casco urbano, y otros más. Esta ampliación de la lista para la Unesco debe estar terminada en 2013 y surge porque la entidad que concede este título ha pedido la reagrupación de los yacimientos y una nueva planimetría de esos conjuntos. El año pasado la Unesco envió una orden para cumplir con nueva actuación: renovar su catálogo con nuevos datos, fotos, etc. Ahora, aprovechando esta tarea, el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida incluirá los últimos yacimientos.

Además, el Consorcio ha terminado las excavaciones en la carretera de Montijo, tres grupos de excavación y tiene tres equipo de excavación en el cuartel.

"Hasta ahora la excavación se había centrado en la zona urbana, pero no se explica el desarrollo de la ciudad sin su entorno rural", explicaba Alba. Gracias a las nuevas obras de infraestructura en transportes, en la carretera de Montijo ha aparecido una necrópolis del siglo III en un cruce de caminos porque antes esa carretera era una calzada romana.

En Esparragalejo ha aparecido una villa monumental, "se ha excavado una rotonda en la que aparecen dos edificios, uno para el aceite y otro podría ser para aperos" pero sobre todo, estos yacimientos ofrecen una gran información sobre la "pervivencia de la población en esa zona porque luego aparece otro cementerio musulmán".

"En la arqueología nacional hay dos siglos con un gran vacío entre los siglos VIII y IX, pero en Mérida esos dos siglos están bien documentados. De hecho, las tumbas parecen visigodas porque están cubiertas con grandes losas pero en la posición en la que enterraban los musulmanes y es la primera vez que aparece un cementerio islámico en el medio rural".

Por otro lado, el Consorcio ha ofrecido su colaboración total con el Balnerario de Alange.

3 de abril de 2012

Nuevos restos obligan a parar las obras de la Casa del Anfiteatro en Mérida (Badajoz)

La Casa del Anfiteatro, uno de los yacimientos más visitados de Mérida gracias a su ubicación estratégica junto al Teatro y el Anfiteatro, ofrece una sorpresa a los arqueólogos en forma de nuevos restos. Este hallazgo ha obligado a paralizar las obras de construcción de una cubierta para el recinto, ya que será necesario replantear todo el proyecto.
Obra paralizada de la Casa del Anfiteatro.
Al fondo, zona donde están los nuevos restos. :: BRÍGIDO

El descubrimiento de estos restos ha tenido lugar durante la construcción de la estructura que sostendrá la nueva cubierta, un proyecto que dio sus primeros pasos a finales del 2010. Los trabajos de cimentación en la fachada norte del yacimiento, frente al Museo Abierto de Mérida, han sacado a la luz unos vestigios desconocidos.

Según explica Miguel Alba, director científico del Consorcio de la Ciudad Monumental, «han aparecido dependencias de servicio de la casa y las termas, que estaban en la zona más próxima al acueducto», probablemente para facilitar el acceso al agua.

La excavación aún no ha llegado a los niveles de suelo romano, pero ya se a
precia la distribución de las estancias. «Suponemos que serán de mosaico, como toda la casa», apunta el director del Consorcio. También se ha hallado un sistema de calefacción en pared, «el primer caso que aparece en Mérida», destaca Alba. Asimismo, se ha podido identificar una piscina durante los trabajos de cimentación. En total, se estima que la Casa del Anfiteatro puede ganar un 20% más de superficie con la incorporación de estos restos.

El hallazgo trajo como consecuencia la paralización de los trabajos, ya que parte de la estructura debía construirse en el lugar donde han aparecido los restos arqueológicos. Por ese motivo, se ha decidido replantear la construcción y, de paso, modificar el proyecto para que la cubierta también llegue a las nuevas zonas de interés.

Para ello, la techumbre propuesta sufrirá unas ligeras modificaciones para dejar al aire libre una zona que se esperaba cubrir (donde se encuentra el mausoleo del dintel de los ríos) y, a cambio, proteger los nuevos hallazgos. «El proyecto inicial excedía los límites de la casa», explica Alba. «En el reformado se plantea un repliegue que se ciña a los restos, para cubrir lo nuevo». La previsión es concluir el proyecto de la cubierta y, en el futuro, culminar la excavación.

La estructura de la cubierta está planteada con un sistema de micropilotes, sobre los que se construyen unos muros de hormigón que sostendrán todo el entramado de la techumbre, de ahí la necesidad de que sean unos elementos especialmente pesados y contundentes. Estos paneles se levantan de forma intermitente y a distinta altura, para adaptarse a la distribución de la casa y a la cota del terreno.
Una de las tumbas encontradas durante las obras. Foto: BRÍGIDO.

La revisión del proyecto obligó a paralizar la obra a finales del pasado año. En la actualidad se está a la espera de que la Consejería de Cultura apruebe el reformado, tras lo que podrán continuar los trabajos. Aún se desconoce cuándo podrán comenzar de nuevo ni cuánto tiempo añadido supondrá la revisión. Pero Miguel Alba recalca que «es positivo, porque la nueva cubierta va a ayudar a entender la casa, la vamos a conocer en su totalidad».

Varias décadas de espera
Según apunta el director científico del Consorcio de la Ciudad Monumental, la excavación de la Casa del Anfiteatro comenzó en el año 1947 con el objetivo de construir la Casa de la Madre, un hospital de maternidad. Sin embargo, ante la importancia de los restos arqueológicos se decidió buscar otra ubicación para el proyecto.

En la década de los 60 se realizó otra campaña de excavaciones, y en los 70 el recinto abrió sus puertas. Desde entonces se reclama la necesidad de construir una cubierta para proteger los restos.

Los trabajos para la construcción de la techumbre han aportado nuevos datos sobre el yacimiento. Como explica Alba, existen publicaciones sobre la estructura de la casa y sus famosos mosaicos. Pero gracias a la cimentación se ha conocido la estratigrafía. También han aparecido nuevas tumbas, que forman parte de la necrópolis que se formó en el siglo III, cuando se dejó de utilizar la vivienda, y que estaba vinculada con la calzada que comunicaba el Anfiteatro con el Circo y que unía Mérida con Medellín.
(Fuente: Hoy / Juan Soriano)

8 de febrero de 2012

Catas arqueológicas hallan cerámica árabe en las obras del Muba (Badajoz)

Técnicos y operarios de la empresa emeritense Arqueochek realizan desde hace una semana prospecciones arqueológicas en los solares por los que se ampliará el Museo de Bellas Artes de Badajoz (Muba), un trabajo que se prevé, según fuentes de la diputación pacense, que duren un mes y medio, además de un més más para la elaboración del informe.
Técnicos y operarios trabajan en la ampliación del Muba.
Los trabajos parten de un informe previo realizado por el servicio arqueológico de la oficina del Area de Rehabilitación Integral (ARI) y de las primeras catas arqueológicas realizadas en mayo y junio del año pasado, en las que se detectó la existencia de restos de cerámica árabe, de los siglos XI al XIII, y de restos de construcciones del siglo XVI en adelante.
En la actualidad, los trabajos se realizan en todo el solar afectado por el proyecto de ampliación, el de Duque de San Germán, el patio interior actual y el de Francisco Pizarro, donde ya han aparecido restos de construcciones de los siglos XIX y XX, según el arqueólogo del ARI, José Antonio Espada.
El Area de Fomento de la Diputación de Badajoz señaló ayer a este diario que las excavaciones son "preceptivas y obligatorias cuando se realizan obras en cascos históricos", y estimó que las obras de construcción esperarán hasta el mes de abril. Indicó, asimismo, que los técnicos que supervisan las catas, "no creen que en la zona donde se asienta el solar aparezcan restos arqueológicos de interés", aunque, "en caso de que se descubran elementos relevantes, se comunicará a los medios y entidades preceptivas".
(Fuente: La Crónica de Badajoz / F. León)

2 de febrero de 2012

Descubren un cementerio musulmán y otro romano en Mérida

El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida ha descubierto dos cementerios, uno de época musulmana y otro del siglo III dC, durante las excavaciones previas a los trabajos de acondicionamiento en la carretera EX-209, que une Mérida con Montijo.

   Así, el cementerio musulmán es de la etapa emiral y está situado en el término municipal de Esparragalejo (Badajoz), en el tramo de vía que une esta localidad con La Garrovilla.

   En estos momentos ya ha concluido la excavación y se han documentado 50 tumbas por inhumación en fosa, con restos humanos en 41 de ellas, correspondientes a niños y adultos de ambos sexos, sin que hayan aparecido ajuares funerarios de ningún tipo, según informa la Junta de Extremadura en nota de prensa.


La arqueóloga responsable de esta intervención, Yolanda Picado, explica que se trata de un cementerio "vinculado con un núcleo poblacional todavía no identificado", en el que las tumbas están "perfectamente alineadas y organizadas, con acceso fácil a todas ellas y sin que se pisen unas a otras o haya reutilización".

   Así, añade que una primera observación de los huesos ha permitido identificar 22 cuerpos colocados en decúbito lateral derecho, mirando hacia la Meca, mientras que el resto no aparece en esta posición canónica y los motivos, a falta de un estudio más pormenorizado, pueden ser diversos.
Una de las necrópolis encontradas. Foto: Junta al Día.

   Según Picado, "se han podido producir desplazamientos casuales en la propia fosa o cabe la opción de que se colocaran incorrectamente por desconocimiento, ya que se estaban abandonando las viejas tradiciones y asumiendo las nuevas costumbres y eso precisa de un periodo de adaptación".

Cementerio romano

   Por su parte, el segundo cementerio, de época romana, se encuentra en el término municipal de Mérida, a unos 300 metros de la villa romana de 'Araya', un complejo residencial y productivo con el que se vincula.

   Se está realizando todavía la intervención arqueológica y se calcula que habrá entre 125 y 150 sepulturas, de las que hasta el momento se han excavado 50 tumbas, todas ellas por incineración con ajuar funerario.

   En esta intervención, el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida cuenta con la colaboración de los alumnos del módulo de Arqueología de la Escuela Taller que ha puesto en marcha el Ayuntamiento emeritense con la colaboración del Servicio Extremeño Público de Empleo (Sexpe).

   Explica el Gobierno regional que las sepulturas excavadas hasta ahora presentan diversas tipologías, ya que hay enterramientos de fosa en roca, estructuras de piedra y cajas hechas con ladrillos. Las cubiertas son generalmente de teja y planas o a dos aguas.

   Así, la mayoría de las tumbas conservan los tubos de libaciones, que permitían, según las creencias romanas, el contacto entre los vivos y los muertos y la celebración de los banquetes funerarios, señala el Gobierno regional.

   El arqueólogo responsable de esta intervención, Félix Palma, ha asegurado que "los ajuares funerarios destacan por su mal estado de conservación", y añade que la mayoría de ellos se componen de elementos cerámicos, como platos, ollas, jarras o alguna lucern y de manera residual han aparecido también elementos de otros materiales, por lo que se trata de "un cementerio con tumbas modestas".

   En ambos casos, al no haber aparecido mausoleos u otras edificaciones de entidad, el proceso arqueológico va desmontando las estructuras, con lo que, una vez concluidas las excavaciones, continuarán con absoluta normalidad los trabajos de acondicionamiento de la carretera.
Un hallazgo singular
La principal particularidad del área funeraria descubierta es que apenas hay documentados yacimientos similares vinculados a una villa romana, y nunca de un tamaño tan grande.
Según explica el director científico del Consorcio, Miguel Alba, en la actualidad se conoce incluso cómo se hizo el reparto de la tierra entre los soldados eméritos que fundaron la ciudad. Pero se estima que no fue hasta el siglo III cuando surgieron las grandes explotaciones, fruto de la compra de terrenos aledaños. Con el tiempo aparecen grandes villas y latifundios.
Estas villas son más grandes cuanto más alejadas se encuentren de la colonia emeritense, ya que se considera que el propietario de una casa de campo situada a menos de cinco kilómetros de la ciudad mantendría su vivienda en el casco urbano y por tanto su segunda residencia sería más modesta. En el caso del área funeraria, está vinculada a una explotación que se sitúa en el límite de esta distancia, por lo que no solo sería la mayor documentada de este tipo, sino también la más cercana a Mérida.
(Fuente: Hoy / Juan Soriano - Europa Press)

1 de noviembre de 2011

Los recintos arqueológicos de la alcazaba de Badajoz deberán esperar a futuras intervenciones

La dirección técnica pide a Fomento una ampliación del presupuesto para consolidar algunos elementos. Arquitectos y arqueólogo defienden su trabajo de las críticas de la plataforma y dicen que todo se documenta


La rehabilitación que se lleva a cabo en la alcazaba ha sacado a la luz tres recintos arqueológicos que la empresa Cabero Construcciones entregará para una intervención arqueológica posterior.
"Estos espacios precisan de proyectos puntuales muy especializados que necesitan una documentación previa a una excavación muy seria y luego un proyecto arquitectónico de consolidación y musealización", según explicó el director técnico de esta obra, Julián Prieto, quien recordó que estos yacimientos deben convertirse en un museo abierto con sus respectivas explicaciones en cartelería, iluminación y mantenimiento.
Un tramo rehabilitado con la escalera almohade al fondo.
El presupuesto de 3,5 millones destinado a esta primera fase, que incluye el tramo comprendido entre la puerta de Carros y la del Alpéndiz, se está empleando para el objeto principal de esta actuación: eliminar las patologías de la muralla (especialmente la humedad) y definir recintos arqueológicos.
Una vez definidos, la intervención en estos requiere un presupuesto adicional para su posterior estudio y excavación, que podría dar lugar, incluso, "a la creación del incipiente Instituto Municipal de Investigación de la alcazaba", según Jorge López, uno de los arquitectos de la obra.
Los tres recintos delimitados hasta ahora son el entorno de la primera escalera almohade; el de la puerta del río, conocida como la puerta de la Coracha; y el entorno de El Metido. En todos ellos se han hallado estructuras y elementos singulares, no sólo de la época almohade sino posteriores.
Los trabajos se centran en estos momentos en la zona de la Torre de las Siete Ventanas hasta El Metido. Ya se ha ejecutado más del 70% de la obra y si el tiempo acompaña y no hay grandes sorpresas, la dirección técnica calcula que podría concluir en enero esta primera fase, dos meses antes del plazo previsto.
ELEMENTOS SINGULARES Con lo descubierto hasta ahora, según Julián Prieto, se puede hacer "una lectura bastante completa de la historia de la alcazaba y, por lo tanto, de la ciudad".
El vaciado de tierra de la zona interior para tratar las patologías de la muralla ha descubierto las cotas originales del lienzo, del siglo XII, dejando a la luz la verdadera dimensión del recinto amurallado en toda su altura y con sus edificaciones coetáneas.
La escalera almohade, que era conocida, pero estaba enterrada en gran parte, ha sido un hallazgo de interés porque "ha estado ligada al proceso constructivo del monumento, en ella se aprecian las marcas del proceso", según Jorge López.
Un grupo de operarios trabajan en un tramo de la muralla.
Otros elementos singulares son los peldaños que daban acceso a una muralla perpendicular que conectaba con una torre donde había un pozo para coger agua; o la tenaza, una pieza que se construyó en el siglo XVIII al desplomarse una parte de la muralla almohade debido a las lluvias. "Con técnicas reversibles hemos liberado el lienzo para que la tenaza se vea en su esplendor. Se ha reconstruido como todo el baluarte de Badajoz".
También se ha descubierto el blanqueado de las almenas en algunos puntos, donde la coronación del peto de la muralla estaba blanqueado en sus orígenes con estuco.
Otra estructura interesante es la puerta hallada en los lienzos almohades en la zona de El Metido, que se ha rescatado en su totalidad pero no se llegará al fondo porque, según Jorge López, "es muy complejo, aparecerían restos anteriores que hay que conservar. Esta obra es objeto de otra intervención", añadió.
También se ha dejado a la vista un caserío o barrio intramuros de época medieval, "que no sabíamos que tenía esa entidad", según José Manuel Márquez, arqueólogo de la obra, quien explicó que está por determinar si fue de ocupación almohade o posterior, ya que no se han excavado los espacios intramuros del caserío. "Sabemos que se abandonó y que la alcazaba se quedó como un solar para pastoreo".
MAS DINERO La dirección técnica está a la espera de la aprobación del reformado del proyecto inicial, que según aclaró Julián Prieto "no conlleva ningún aumento de presupuesto", es sólo un proceso administrativo por el cambio de finalidad de algunas partidas que se destinaron a arqueología.
No obstante, tiene previsto solicitar una ampliación de presupuesto para rematar los yacimientos arqueológicos.
POLEMICA Respecto a las críticas vertidas por la Plataforma por la Rehabilitación Integral de la alcazaba que denunció la ausencia de arqueólogos, la técnica y los materiales empleados en la rehabilitación, Jorge López aseguró que se produjo en la obra un "parón" de un mes en el verano, coincidiendo con las vacaciones del arqueólogo José Manuel Márquez, pero el resto del tiempo ha estado presente.
Respecto a la eliminación de inscripciones y grafitos, explicó que algunos revestimientos posteriores del tapiado se encuentran en un estado de deterioro tan grande que al tocar se caen porque el soporte es muy malo. Muchas de las reparaciones que se hicieron en el pasado se emplearon "materiales malos". Entre los siglos XVIII y XIX se utilizó ladrillo poco cocido "que luego se convierte en polvo", por ello aclaró que si alguna inscripción no se puede mantener porque no hay manera de conservarla "todo se documenta para su estudio".
Los arquitectos aseguraron que, en contra de lo dicho por la plataforma, "no se ha hecho ningún daño irreparable al monumento".

15 de agosto de 2011

Badajoz recupera su pasado romano

La Diputación creará un centro de interpretación dedicado a la villa romana de La Cocosa
Aunque poco se sabe de la existencia de los romanos en el núcleo urbano de Badajoz, los pacenses cuentan con una importante villa romana en su término municipal, desconocida para gran parte de la población.
Los restos de la villa se descubrieron en 1945.
Los restos de La Cocosa se descubrieron en unas excavaciones realizadas en 1945 y datan del siglo I después de Cristo. Alcanzó su máximo esplendor en el siglo IV, época en la que se construyó una basílica que se mantuvo en uso durante 400 años. Tras su hallazgo, los restos de esta villa situada junto a la carretera de Valverde de Leganés encontraron rápidamente numerosos enemigos que, poco a poco, degradaron su estado de conservación. Las malezas, los frecuentes expolios y los cambios de temperatura pocas veces dieron tregua a este espacio tan singular.


La Diputación ha decidido cambiar el porvenir de los restos arqueológicos con la puesta en funcionamiento de un 'centro de interpretación sobre las ruinas romanas y la naturaleza de La Cocosa'. Se trata de un proyecto con el que se pretende fomentar las visitas a los vestigios y al entorno natural donde se localizan.


Estas nuevas instalaciones se situarán junto al centro de interpretación de energías renovables que la Diputación posee en las inmediaciones de la villa.


El objetivo es promocionar y dar a conocer la historia del recinto romano. Una serie de intervenciones tratará de facilitar que los pacenses puedan conocerlo 'in situ'.


Ya se ha procedido a la limpieza de las malas hierbas y arbustos, con lo que se busca favorecer la contemplación de las estructuras y evitar los daños que la vegetación leñosa pueda ocasionar.


La Diputación ya ha contactado con algunos expertos para diseñar la manera de visitar las ruinas romanas sin causar ningún tipo de deterioro a los vestigios.


Próximamente, se instalarán unos paneles interpretativos en el exterior de los restos arqueológicos. Este propósito se extenderá también a los lugares del entorno que tienen suficiente interés para la contemplación de aves como las grullas y las avutardas.


El centro de interpretación sobre las ruinas romanas contará con una pieza imprescindible para los amantes de las miniaturas: una maqueta que mostrará la estructura original de la villa.
Por último, la Diputación pretende crear una ruta senderista-ciclista de 47 kilómetros que contará con tres posibles inicios: Valverde de Leganés, Olivenza y la propia finca de La Cocosa.


Visitas realizadas
En los últimos años, numerosos colegios e institutos han aprovechado su visita al centro de interpretación de energías renovables para conocer de cerca el yacimiento romano. «Estamos trabajando para conseguir la sensibilización de las personas que se encuentran en la etapa escolar. Nos estamos centrando mucho en ello», explica Manuel Díaz, diputado delegado del área de Igualdad y Desarrollo Local.


En estos momentos, los restos romanos de la villa de La Cocosa no se pueden visitar de forma individual porque una cancela impide la entrada al interior. Además, la ruta de acceso no está señalizada y el camino presenta numerosos baches y desniveles. Los días de lluvia es prácticamente imposible llegar porque el acceso se vuelve intransitable.


En la actualidad, los elementos constructivos que se pueden diferencia se corresponden con una parte del total de las dependencias que poseía esta villa romana en su origen.


A simple vista, destacan la piscina del frigidarium (baño de agua fría), las termas, el tepidarium (cuarto de baño calentado por un sistema de hipocausto), el caldarium (baño de agua caliente), varios edículos, pasos pavimentados, ábsides y restos de un patio, entre otros muchos elementos arquitectónicos.


Frente al terreno de más relevancia, se encuentra otro recinto de menor tamaño en el que se situó el martyrium, una capilla funeraria. En este espacio también se pueden ver los restos de esta antigua edificación.
(Fuente: Hoy/Julio Corrales)

27 de mayo de 2011

La Alcazaba de Badajoz reescribe su historia

Los últimos hallazgos apuntan a que esta fortaleza tenía una sola coracha y no dos, como se creía hasta ahora, y arrojan nuevos datos de la época bajomedieval
Que la seña de identidad de la Alcazaba de Badajoz es almohade no es ningún secreto. Que esta fortaleza ha sobrevivido distintas épocas y ha pasado por diferentes manos tampoco es un gran descubrimiento. Sí es novedosa toda la información que ahora está sacando a la luz acerca de la vida que latía en el interior de las murallas durante el periodo bajomedieval.
La Baja Edad Media sale a relucir en la Alczaba de Badajoz.
Aunque existe documentación sobre esta época en Badajoz, hasta el momento apenas se sabía nada del hábitat, la vida y las gentes que ocupaban este territorio. En la Alcazaba nunca se habían encontrado restos arquitectónicos bajomedievales y, por lo tanto, se disponía de poca información de este periodo histórico. Pero esto ha ido cambiando desde que comenzó la primera fase las obras de rehabilitación y consolidación de este espacio, que abarcan de la Puerta de Carros a la Puerta del Alpéndiz.
Cuando comenzaron las labores de excavación en las zonas a las que ha afectado la zanca que se hizo para drenar el agua de ese muro, empezaron a aparecer diversas construcciones de los siglos XIV y XV. Son en su mayoría talleres y áreas de servicios técnicos que atendían las necesidades de la guarnición que vigilaba la Alcazaba, aunque no se descarta que algunas se utilizasen como viviendas. La clave en esta afirmación está en que en uno de estos habitáculos había diversas herramientas de hierro.
Estos espacios, que discurren de forma paralela al recinto perimetral y están separados unos tres metros del muro, han surgido al excavar entre tres metros y medio y cuatro metros y medio bajo el suelo. De esto se deduce, según explica Fernando Valdés, arqueólogo de la empresa Alamut que junto con la empresa Tera dirige estas actuaciones, que la muralla en esta época seguía muy viva. «La legislación militar en estas épocas prohibía que las construcciones estuviesen pegadas a la muralla para evitar que si aquellas se incendiban el fuego perjudicase a la fortaleza. Al mismo tiempo, se conseguía que la guarnición pudiera moverse al pie del muro», explica Valdés. Junto a estas edificaciones también se está desenterrando el sistema de alcantarillado que usaban estos espacios.
Se ha descubierto que la Alcazaba tenía una sola coracha.
Pero éste no ha sido el único hallazgo. Las tareas que está desarrollando el equipo de arqueología han permitido saber que este recinto amurallado tenía una sola coracha y no dos como se pensaba en un principio. De hecho, en la parte norte del enclave han aparecido las escaleras por las que se accedía a ella. Se trata de un muro que salía de la propia Alcazaba y se prolongaba hasta el río. Desde este lugar vigilaba y se movía la guarnición para que nadie pudiese atacar mientras los ciudadanos recogían agua. De esta manera se aislaba el área inmediata garantizando el suministro de agua y la defensa de la zona.
«La coracha se cortó cuando se hizo la carretera de circunvalación, en el siglo XIX. No quedaba nada más que el arranque, pero al hacer los trabajos de excavación ha salido la escalera que conectaba con el muro. De eso no sabíamos nada. Se decía que la Alcazaba de Badajoz tenía dos corachas y ahora estamos convencidos de que solo tenía una», asevera el arqueólogo.
Estos nuevos elementos, así como los que se encontraron en su día -la puerta y la escalera almohade o las numerosas inscripciones árabes y grafitos, (algunos datan del año 1627), que han aparecido inscritos en la muralla-, tienen que ser excavados del todo para posteriormente realizar el estudio arqueológico correspondiente. El problema aparece cuando se habla de números. El presupuesto destinado a este fin es muy limitado y cuando se hizo el proyecto de rehabilitación de este enclave histórico nadie valoró que podía salir a la luz tal cantidad de restos arqueológicos y un yacimiento de esta magnitud. Ha superado las previsiones iniciales y ahora no hay apenas recursos para afrontar los gastos que supone una excavación sistemática, el seguimiento de los hallazgos así como un análisis profundo de los mismos.
Por este motivo, de momento, ya se ha dado la orden de no excavar en ningún área que no afecte directamente al proyecto. Mientras tanto, los arqueólogos seguirán presentes en la obra, realizando el seguimiento arqueológico pertinente, estudiando e investigando. «La arqueología no es un accidente, hay que tomársela en serio. No hay que olvidar que Badajoz es uno de los yacimientos medievales e incluso prehistóricos más importantes de Extremadura. Nadie había considerado que el yacimiento de la Alcazaba es una cosa diferente al propio recinto y que es más grande que éste. Nuestra obligación no solo es excavar, sino documentar y controlar que el resto de la obra no dañe la información histórica contenida en el monumento», apunta Valdés.
Así, manifiesta el arqueólogo, habrá que esperar a ver qué plantean el Ayuntamiento de Badajoz y la Junta de Extremadura, las otras dos instituciones que, junto al antiguo Ministerio de la Vivienda, ahora Secretaría de Estado de la Vivienda dentro del Ministerio de Fomento, firmaron un convenio para llevar a cabo esta intervención. Esta primera fase de la obra está financiada íntegramente con fondos estatales.
No hay que olvidar que gracias a los trabajos de excavación que se están realizando en esta fortificación, hoy los vecinos de este espacio tan emblemático pueden conocer un poco mejor la historia de este recinto y, en consecuencia, de su ciudad. Las labores arqueológicas arrojan más datos de la Alcazaba, e incluso en algunos casos, están permitiendo que ella misma redefina y escriba de nuevo su historia. Hoy mejor que nunca se sabe que la Alcazaba tiene un gran pasado, pero también mucho futuro.
(Fuente: Diario Hoy)

17 de febrero de 2011

Las obras de la Alcazaba de Badajoz sacan a la luz una puerta almohade

Las obras de rehabilitación de la primera fase de la Alcazaba árabe siguen dando sus frutos. Los trabajos arqueológicos, que se están llevando a cabo entre la Puerta de Carros y la Puerta del Alpéndiz del recinto amurallado, continúan arrojando datos sobre la larga vida de este enclave histórico. Recientemente han aparecido una nueva escalera y una puerta de época almohade.
Imagen de la puerta aparecida en la Alcazaba.
Ambas piezas se encontraban bajo tierra en la parte de la Alcazaba situada junto a la carretera de Circunvalación y las extracciones de tierra que se están llevando a cabo han permitido conocerlas. «En esta zona se ha ahondado hasta cinco metros de profundidad», explica José Manuel Márquez, de la empresa de arqueología Tera que codirige los trabajos que se están llevando a cabo en la fortificación junto con la empresa Alamut. Se trata de dos hallazgos de gran importancia, no sólo por sus grandes dimensiones, sino por su buen estado de conservación.
Las labores, que compaginan la limpieza y los movimientos de tierra con las excavaciones arqueológicas, han permitido descubrir una escalera de mampostería con arquería de tipología almohade hecha de ladrillo y granito. «Tiene una estética muy llamativa, pero es distinta a la primera que apareció, ya que aquella estaba construida de tapial», manifiesta Márquez.
Arcos
La escalera tienen debajo tres arcos, aunque José Manuel Márquez no descarta la posibilidad de que pueda haber más. «Puede tener cinco arcos, aunque todavía no lo sabemos porque no hemos llegado a esa parte. Tenemos que seguir excavando», indica.
Las excavaciones también han destapado una puerta de origen almohade. Este elemento tiene un arco de ladrillo y clave -parte alta del arco- de granito. Este elemento se ha encontrado justo en la unión de los dos recintos de la Alcazaba de la época musulmana. Esto quiere decir que la puerta podría comunicar la fortificación primitiva con su posterior ampliación almohade.
«Esta puerta enlazaría el recinto antiguo prealmohade con el almohade. No se descarta que sea la única puerta que exista, ya que posiblemente hubiese otra que comunicase dicha ampliación almohade con el exterior. Pero no hay que olvidar que todos estos hallazgos están en estos momentos en fase de estudio», asegura el codirector de los trabajos arqueológicos.
Balas e inscripciones
Pero no son los primeros hallazgos que salen a la luz. Hace unas semanas HOY publicaba que se habían descubierto otra escalera almohade, restos de unas construcciones que podrían ser casas que datan de los siglos XVI, XVII y XVIII, numerosos artículos de cerámica y una inscripción islámica. Además, desde que comenzaron las obras han aparecido medio centenar de balas de cañón de la Guerra de la Independencia y una serie de drenajes que estaban bajo tierra.
Los expertos coinciden en que durante el tiempo que dure la rehabilitación de este enclave, que forma parte de un convenio firmado por el antiguo Ministerio de la Vivienda, el Ayuntamiento de Badajoz y la Junta de Extremadura, seguirán saliendo a la luz nuevos hallazgos que permitirán conocer más datos sobre la Alcazaba.
(Fuente: Hoy)

19 de septiembre de 2010

Arqueología: Hallan una basílica romana en Medina de las Torres (Badajoz)

Contributa Iulia, en el término municipal de Medina de las Torres (Badajoz) pudo tener en época romana categoría de capitalidad comarcal. Tanto por su situación estratégica, en un importante cruce de caminos, -emplazada en la confluencia de las calzadas que conducen a Onuba (Huelva), Corduba, Hispalis (Sevilla) y Emérita-, como por la singularidad y la magnitud de sus importantes edificaciones, la ciudad podría considerarse como la Zafra romana de aquella época.





Según explica Jesús Alonso, natural de Monesterio, arqueólogo director de la excavación que durante estos meses lleva a cabo el Taller de Empleo Mancomunidad Río Bodión, entre los hallazgos más destacados «han aparecido restos de la puerta de entrada en la muralla, flanqueada por dos torres, y junto a ella, un macellun o mercado». Además, se ha descubierto un área pública, con el foro, tabernas y otras estructuras públicas «que hacen referencia a un municipio romano, que en principio parecía de menor rango, pero que a la luz de los hallazgos, elevan su categoría a capitalidad comarcal». 
Contributa Iulia Vgultunia, articulada en torno a dos vías principales, -cardo y decumanus-, descubiertas en las excavaciones que se han venido desarrollando en la zona durante los últimos años, promovidas por el ayuntamiento de Medina de las Torres, guarda importantes vestigios de lo que fue un significativo núcleo urbano, que en unos pocos meses podrían ponerse en valor mediante las acciones que supondrán hacer visitable este importante yacimiento extremeño. 

La basílica 


Pero, si algo ha llamado especialmente la atención durante las últimas excavaciones realizadas este verano por los alumnos-trabajadores de este taller de empleo, ha sido la aparición de una gran basílica romana, de lo que lo más sorprendente, según Alonso , «son sus enormes dimensiones, con medidas de 32 por 18 metros, y unos 584 metros cuadrados, aproximadamente». La edificación se encuentra al lado oeste del foro. Se trata de una gran sala rectangular, compuesta por cinco naves, de las que la central presenta mayores dimensiones que el resto. La basílica se estructura en dos plantas, una semisubterránea, «a modo de criptopórtico», y otra, que albergaría un primer piso, con acceso directo al foro o plaza pública. Además, su cabecera rematada en ábside, da paso al 'decumanus maximus', o calle principal. En cuanto a su antigüedad, según apunta el arqueólogo director de la excavación, «los materiales encontrados y la estructura de la propia basílica podrían fecharse a partir del siglo I d. c.». 


Importancia 

Este descubrimiento pone de manifiesto la importancia de la ciudad romana de Contributa en el pasado, pues la basílica representaba un suntuoso edificio público, que en Roma solía destinarse al tribunal, ocupando un lugar preferente en el foro o plaza pública. Estas edificaciones tuvieron múltiples usos, dedicándose a mercado, lugar de transacciones financiares, ceremonias de culto al emperador, e incluso a la administración de justicia. Más adelante, en época cristiana se aprovechó como templo. 





La ciudad romana se encuentra muy cerca del casco urbano de Medina de las Torres, concretamente en el cerro de Los Cercos. Las primeras excavaciones podrían datar del año 1845 y según narra Jesús Alonso, este asentamiento pudo formar parte de una antigua comarca, a caballo entre las actuales de Tentudía y Zafra Río Bodión, pues «en los textos clásicos de Plinio el Viejo, se cita que tanto Cúriga, actual Monesterio, como Contributa, haciendo referencia a Medina de las Torres, formarían parte de una antigua asociación de ciudades para la organización de un territorio, que después se repetirá en la Edad Media, en lo que se denominó las Cinco Villas Hermanas: Fuente de Cantos, Monesterio, Calera de León, Calzadilla de los Barros y Medina de las Torres. 

El Taller de Empleo Mancomunidad Río Bodión, se ha desarrolla entre los meses de noviembre de 2019 a noviembre de este año, y cuenta con la presencia de nueve alumnos trabajadores y la colaboración del antropólogo Pedro Delgado, del Instituto de Arqueología de Mérida. La actividad ha sido financiada por el Sexpe, en colaboración con la Consejería de Cultura y el Instituto Arqueológico de Mérida. 
(Fuente: Diario Hoy)